¡Gris! El otro color del vino
July 31st, 2010
Algunos detalles sobre la bodega y la cepa.
Todavía hay que buscarlo con lupa en nuestro mercado, más dado a lo bueno conocido, al Malbec, el Syrah o el Sauvignon blanc, pero el gris tiene gran potencial para conquistarnos, y que lo digan en Estados Unidos, donde es líder entre los consumidores.
Proviene de la uva tinta Pinot Noir, que se hizo famosa por la cinta Entre copas, Sideways, de 1994 (si la vuelven a ver, amarán más el vino), y que por diversas mutaciones de centenares de años derivó en Pinot meunier, también tinta, en Pinot blanc y en Pinot gris, o grey, si la etiqueta la ponen en California, y grigio, si es italiana. En un escalafón, sería la uva intermedia entre la Chardonnay, por su estructura, y la Sauvignon Blanc, por fresca.
Pero, ¿puede ser gris un vino? ¿quien ha descorchado una de sus botellas no ha visto que su contenido realmente es de color blanco a dorado? Por lo menos yo, sí.
Andrea Ferreyra, de Finca La Celia, Argentina, me explicó que en efecto es un vino blanco, que a nivel comercial es etiquetado como de otro color porque sus uvas presentan tonos del rosado al amarillo y, por supuesto, al gris. Por su parte la sommelier Vanessa Barradas, toda una mujer del vino disponible en Twitter en su @vanesommelier, me escribió desde Venezuela que “la variedad es de color azul grisáceo, pero en la botella veremos que puede ir desde el amarillo dorado intenso hasta el cobrizo”.
Tantos matices, no solo en apariencia, resultan del efecto que ejerce la mezcla de suelos, clima, exposición solar, altura sobre el nivel del mar y vientos, conocida como terruño, y que hace que difícilmente una región produzca plantas que den uvas parecidas en aromas, color y gusto a otra, incluso tratándose de un mismo país.
Entonces el Pinot gris de Mendoza, Argentina, ofrece aromas a duraznos blancos con notas de flores blancas; si es italiano, de Venezia, resulta simple, seco, brillante, y si es francés será especiado, siempre y cuando tenga origen en Alsacia. Ahora, si viene de Borgoña, estaremos descorchando un top mundial. Incluso, también son de prestigio el alemán, donde su nombre cambia por Grauburgunder o Ruländer, y los de Oregon y de California, en Estados Unidos.
