TomaTodo Express desde Santo Domingo
Julio 30, 2010 General Sin ComentariosHoy, algunos de los participantes de TomaTodo estaremos desde Santo Domingo, encaramados en las terrazas de Medellín y celebrando el cumpleaños 20 de Camino al Barrio.
Hoy, algunos de los participantes de TomaTodo estaremos desde Santo Domingo, encaramados en las terrazas de Medellín y celebrando el cumpleaños 20 de Camino al Barrio.
‘El Cartel de la Coca’. Así es conocido, por lo menos en Medellín, al conjunto de personas trabajadoras que, impedidas para almorzar en casa, llevan una coca (vasija, recipiente) con el alimento que corresponde al almuerzo, o segundo golpe principal, como lo conocen algunos.
El cartel de la coca es una cofradía de compañeros de oficina que comienza a desfilar a la cocineta, al microondas, al fogón de una parrilla, para calentar el cariño de la esposa o mamá, que ‘con mucho amor’, le empacó la ‘comidita’.
Algunos en el cartel de la coca comen frío, no calientan, les da pereza. Algunos del cartel, se comparten tajadas de maduro, completan la ensalada con el tomate de otro.
En cuanto a cocas, hay todo un vitrinaje: las hay herméticas y diseñadas para tal fin, las hay de tapa sencilla y peligrosamente inseguras, sobre todo cuando se lleva allí la sopa. Las hay humildes, como las recicladas vasijas donde viene la mantequilla que se compra en el mercado. Las hay, para los perezosos, improvisadas, como que se hacen de papel aluminio, que no se porqué se llama papel.
Abundan, como contenido de las cocas, los sudados con pollo; los sudados con posta; los fideos; carne a la plancha, sencilla y con ensalada. Y VOS QUÉ TENÉS PA’ CONTARME DE LA COCA…
Imágenes en La Unión, en las Fiestas de la Papa.
Por: Yuliana Betancur Cuartas
http://www.flickr.com/photos/ybetancur/sets/72157624567945098/show/
http://www.flickr.com/photos/ybetancur/sets/72157624567945098/
Solo me tocó conocer los rieles por donde pasó el tren porque nací un año antes de que cerraran los talleres y el tren dejará de funcionar. Crecí con las historias de la abuela sobre el chucu chucu chu y el tuuu tuuuu tuuuu. Del tren y los viajeros de sombrero que pasaban por estas tierras, de los muchos que se quedaron y de los otros que partieron. -Demás que mi abuelo llegó en tren, porque la abuela recordaba muy bien las historias-.
Eso sí, los trenes que conocí estaban en fotos o en la Alpujarra. Pero en la visita a los antiguos Talleres del Ferrocarril, en Bello, Antioquia, me di cuenta donde los tenían guardados, o mejor, mal guardados, abandonados, tirados.
La visita se dio, justo en el boom del Bicentenario del país, donde a muchos les dio por hablar de patrimonio y mostrar las hermosas edificaciones cargadas de progreso para Colombia; pero poco escuché hablar del Ferrocarril con sus trenes y sus talleres, sistema de transporte que permitió en parte el progreso para Antioquia y que la sacó de las montañas hasta el mar.
En los talleres aún habita la energía de los cargueros, se puede sentir el latir de las máquinas y el sudor de los obreros. Cuando uno pasa por las taquillas, se siente el ir y el venir de los muchos pasajeros y el tintinear de las monedas en la compra de tiquetes en las taquillas. Es posible sentir la llegada de las moles vaporinas, el olor del humo y lo áspero del acero.
Desde 2006, está latente el proyecto de convertir los talleres en un Parque de Artes y Oficios para Antioquia, pero hasta hoy, todo sigue igual. El lugar sigue cargado de maleza; los trenes y sus partes están llenas de oxido y cercados por el estiércol del ganado que hay en el lugar. Las edificaciones están deterioradas; los techos, podridos y a punto de desplomarse; las oficinas de madera están siendo acabadas por el comején y las telarañas envuelven el lugar.
Después de ver y sentir esto, me queda claro el nombre con el que se conoce el sitio: ‘Cementerio de trenes’. Al igual que los cementerios, los antiguos talleres representan la miseria, el acabose de un tiempo y la indiferencia de un pueblo ante su progreso.
Arre bestia, corra pa’cá, corra pa’llá. Venga, pues, mula terca, no me revire, no te mies aquí, berriondo animal, que me multan, que sale el dueño del local con valde en mano, y vos no vas a limpiar, pa’ vos todo es muy fácil. No me mostrés esa muelamenta, comete el heno que está muy caro pa’ que lo botés, animal de monte, que lo mejor es venderte o cambiarte por dos fanegadas de tierra.
Jericó.
Doña Juana esperaba la visita al barrio de aquel señor que arreglaba la “de presión”, u olla atómica como se le bautizó en las postrimerías de la ‘guerra fría’. Don Arturo no pasaba hace días y varias ollas que esperaban por su reparadora mano se quedaron jubiladas, retiradas de la cocina, aisladas en el cuarto de rebujo (o reblujo, como le llamé por muchos años).
Misia Juana, decidió entonces, que era hora de cambiarle tierrita a las matas y sacó las jubiladas ollas de la oscuridad y las hirió con la piedra de la cocina y con el cuchillo que se usaba para partir la panela. Le abrió respiraderos y desagües y pasó las maticas, que reposaban en bolsa negra, a su nuevo recipiente, de lujo.
En cuanto a la olla a presión que estaba mala, mando a perforar algunos huecos donde Martín, el de la esquina, el de la cerrajería. Allí, en la olla, sembró su planta preferida.
Plantas y materos de una casa en Jericó, Antioquia.
Arepa de queso, arepa de chócolo con mantequilla y quesito, oreja y trompa de cerdo frita; chuzo de res, pollo y cerdo; papa criolla, buche, pajarilla y chunchurria. Raspao de plancha, aceite, grasa y fritanga.
Dietas de Baco para paladear en eterna indisciplina, en crecimiento de carnes, en barrigas prominentes, abundantes. Abundancia de lípidos hasta el hartazgo, hasta que el hombre sea masa de grasa unida a su alimento.
Como un tío de mi esposa… que pidió cuanta fritanga había, cierto día, y canceló el pedido al saber que no había bebida gaseosa light… para cuidarse.
Ventas temporales en las Fiestas de la Papa. La Unión, Oriente de Antioquia.
Bondadoso terrón de tierra transformado en alimento, de pobres, de ricos; todos de ti se alimentan. En variadas formas, en hervores y en fritangas; en tajadas, en palitos; en piedra, en puré. Bienaventurada tu existencia cuando eres desenterrada, lavada y acariciada, vendida en mercados, pelada y servida. Has llenado la panza de muchos y hasta licor de tu interior sale. Te bendigo papa por tu bienhechora presencia en nuestros platos cada día.
Fiestas de la papa en el municipio de La Unión, Oriente antioqueño.
¿Cómo te gusta la papa? ¿Qué receta tienes?
Elaboración de trapeadoras con Enrique Palacio, quien se rehabilitó del consumo de drogas.
En esta entrada encuentre, además, los siguientes programas:
Casa de chocolate en paño lence, Esculturas en cobre, Oxidación en marmolina, texturas con estuco acrílico…
Las obras pictóricas del tiempo abundan en calles y húmedos rincones, son realizadas en técnica mixta por la naturaleza misma, que, de manera involuntaria, pincela con sus dedos invisibles el lienzo de la cotidianidad.
En casas viejas, por ejemplo, abundan los blancos teñidos de mostaza, allí donde la humedad se las da de artista y destructora de escaparates, camas y cajones. Los tejados son impregnados con verdes de musgo viviente. Las maderas del techo son delineadas con cremas, cafés y rojizos tonos producidos igualmente por el agua, que se cuela en donde no se quiere.
Así son las obras vivientes de las casas viejas, se transforman en cada aguacero, en cada borrasca, cuando el techo hace de filtro, cuando las espera un valde abajo.
Muro al aire libre en Belén.
La encantadora presencia del Maestro Francisco Madrid, la dejó plasmada en el programa y en su agradable conversación. Un homenaje en sus 70 años de labor artística al maestro Antiqueño, nacido en Envigado.
En esta entrada encuentre, además, los siguientes programas:
Laminilla de oro en marquetería, miniaturas con huevos de codorniz, telar circular portátil, estuco veneciano, talla sobre vidrio, artesanías con retales, pinceladas sobre velón, tarjetería, figuras talladas en carbón, talla sobre vidrio, hoja de balazo sobre MDF, talla en marquetría, taracea o chapilla de madera, porcelanicrón, municipios de Antioquia pintados al óleo, talla en bajo relieve, acuarela en homenaje al Maestro Francisco Madrid, calado en cintas, jacarelado. Dé click en LEER MÁS y mire los demás videos.
Julio 16 de 2010, Avenida San Juan. Medellín Colombia.
En el marco de la realización del Primer Encuentro Departamental de Ciudadelas Educativas y Culturales “Descubramos”, un encuentro gracioso se dio entre unas estudiantes del Marymounth y el Gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, a su entrada al Jardín Botánico “Joaquín Antonio Uribe”, sede del evento.
Gobernador. Hola, niña, ¿cómo te llamas?
Niña. Señor ¿Usted para qué quiere saber mi nombre?
Y en diálogo con otra niña…
Gobernador. ¿En qué año estás?
Niña. En este.
Imagen y diálogo aportado por Fernando Alirio López
El verde campo y sus texturas, enmarcan una venta que se torna lenta: aguacates para el almuerzo en un día frío, pasivo, parsimonioso, en Sonsón, Oriente antioqueño.
Esta fruta, llamada mantequilla cuando la cuchara saca su contenido con suavidad, acompaña fríjoles y sancochos, sudados y otros platos de la cocina montañera.
Siga, pues, compadre, vendiendo sus aguacates, fruta paradisiaca. Espere al cliente que ya viene con hambre. Tenga devuelta a la mano que vienen los comensales. Pártame el triangulito a ver cómo están por dentro. Amá, ponga a tostar una arepa que ya voy para allá con dos aguacates bien grandes.
Para conocer sus reccorridos y su mirada, visite: http://www.arteyfotografia.com.ar/14993/carpetas/
De la Toma Multimedial a la Plaza Minorista: La ropa usada tiene bastantes historias que contar, aparte de las que ya vivió con sus primeros dueños. http://www.arteyfotografia.com.ar/14993/carpetas/4833/
Como algunos saben que estoy en la recuperación de una cirugía que me fue practicada bajo anestesia general, deseo aclarar que las imágenes de la “Ciudad de Hierro” fueron tomadas el 3 de julio en el marco de la transmisión del programa Antioqueño Venga a mi Pueblo Antioqueño, por Teleantioquia, con la participación de la orquesta La Tropibanda, dirigida por el suegro. Vale la pena la aclaración por cuestiones laborales (Podrían decir que no estaba incapacitado, sino que estaba paseando).
El dueño de Perillan Park, compró estas viejas máquinas en Risaralda, su parada anterior fue en el municipio de Valparaiso y se encontraban de paso por La Pintada. Instalados a un lado de la carretera, esperaban a grandes y chicos para ofrecer la poca adrenalina que dan estas máquinas, y sí, la mucha alegría que puede brindar a niños.
Se puede montar en los aviones de hierro que giran en un radio no muy extenso, impulsado por el fuerte brazo de uno de los trabajadores, que si no estoy mal, impulsa también el Barco, otra de las atracciones. Probar la suerte usted puede, en la Rana o en el casino Rico Rico. Otras atracciones hay en Perillan Park, en los municipios que anden de fiesta.