¿Quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cuánto?

Para quienes resulta una banda desconocida les puede sonar que sus presentaciones tiene fama de ser de las más incendiarias y que han compartido escenario con Daft Punk, Soulwax, Hot Chip, Justice y LCD Soundsystem.
Hacen un cover Satisfaction de Benny Benassi que es una locura.

Son los Whomadewho, un trío de Dinamarca que aterrizará en Medellín con Dreams, el álbum que lanzó este año, cargado de sonidos disco y mucha pista. Que celebren los selectos seguidores de esta agrupación que nació en 2003 liderada por el bajista Tomas Høffding, con la voz de Jeppe Kjellberg y la batería de Tomas Barfod, conocido la escena electrónica como Tomboy.

Entre sus primero éxitos están Out The Door y Space For Rent, para lanzar luego su álbum homónimo hasta trabajos más pisteros como Knee Deep o Brighter.

Para algunos pueden sonar a dance-rock para otros más disco-punk, lo claro es que este es una esas oportunidades para bailar al sonido de una de las agrupaciones “no mediáticas” mejor valoradas.

¿Cuándo?

5 de diciembre, viernes, justo antes del puente del 8 de diciembre.

¿Dónde?

Salón Amador. Carrera 36 No. 10 – 38. Donde antes estaba el B-Lounge.

¿Cuánto?

35.000 pesos en preventa. Las están vendiendo en Chef Burger, Makeno Tienda, Pizzería Olivia y Galería Hostel.

 

El eco de los sonidos Disco

Hoy es fuerte el eco de los sonidos Disco. Ha aumentado el volumen de la música que lanzó a los bailarines a las pistas en los 70, 80 e inicios de los 90, y una tendencia que me alivia la nostalgia de algo que no viví. Es una nostalgia que me han contagiado amigos a los que escucho hablar de lo bien que sonaban las discotecas en Medellín en esas décadas, de cómo se conectaban con el mundo con listas como el American Top 40 de Todelar, de lo vanguardista que eran entonces emisoras como Veracruz Stereo al sonar tanta música anglosajona. Son amigos que extrañan lo sugestivas que eran musical y estéticamente las discotecas y visitantes de sitios gay.

Ya no están ahora esas discotecas, las listas ya son muy relevantes, las emisores cambiaron al gusto de los nuevos oyentes y varios de los artistas murieron pero la música Disco -o que nació en esa época- NO. En el amplio universo musical que ofrece internet aparecen rework -una especie de reinterpretación- de canciones de Donna Summer, la primera Madonna, Tina Turner, Rod Stewart, Gene Chandler, Frankie Goes To Hollywood, Hall & Oates, Kool & The Gang, Marvin Gaye, Cher, entre otros.

Entre los que se animaron a volver a prender la pista con los renovación de sonidos retro está Zimmer, un DJ y productor parisino que tiene una muy buena versión de What’s Love Got To Do, la canción que llevó a Tina Turner al número de uno de la lista Billboard Hot en 1984, hace 30 años.

Vale el viaje también por el rework que hace Zimmer del clásico Everybody Dance, grabado en 1978 por el grupo Chic.

El Rey Pop es uno de los honrados con los remix. Louis La Roche y su propuesta de Wanna Be Starting Something, lanzada en 1982.

Aún más clásica es Sunny (1966) y así suena en la versión de Notize.

 

El Guapo se “parcha” en la 9

El Guapo

Dos amigos me sugirieron una entrada en TendenciosoBlog sobre el nuevo aire de la calle 9, en el Parque de El Poblado. Un post sobre la reconfiguración estética de la zona que a mis ojos tiene todo que ver con el efecto El Guapo. Ese es el nombre de uno de los bares más jóvenes de la ciudad que ha logrado en muy poco tiempo extender su firma más allá de sus puertas -muy abiertas-.
Desde la primera vez que estuve en El Guapo (hace unos seis meses según mi registros de Instagram) he reservado algún rato del fin de semana para visitar el sitio. Y es que la música me parece “de locos” y por eso casi siempre salgo con canciones “shazameadas” (verbo que crece en uso). Yo, que me pierdo en la gran variedad de géneros de la música electrónica, puedo decir que suena mucho a disco, que anima a iniciar el baile, la rumba e incluye la elección de buenos clásicos. Mi gran amigo @mao_builes la define como “moderna, indi, disco, una combinación entre Radiónica y una disco en Brooklyn”.
La estética del lugar aporta a un ambiente sofisticado con la luz que da la impresión visual de un tono de grises. De hecho la luz es de las cosas que me más gusta porque se nota que fue pensada para resaltar detalles, ya sea el color de las botellas de licor o las baldosas a cuadros del piso. Lámparas de amplio diámetro descuelgan desde el techo para iluminar la barra delante del tipo que se encarga de preparar los cocteles.
No pierda tiempo en pedir media ron porque por medias sólo venden aguardiente y eso -me lo dijo uno de los meseros- porque la idea es promover los cocteles y con el aguardiente no hacen ninguno. De los cocteles he probado dos -uno con Jägermeister y el otro mojito- ambos muy buenos con precios que pasan el promedio del Parque de El Poblado pero no muy elevados. Venden cerveza, jugos y las mesas son las suficientes para atender a quienes se animan a una carta corta y práctica de platos en los que recuerdo hay sánduches (no suelo ir con hambre).
Los tres encargados del sitio no parecen ser locales, lo dicen sus acentos, uno de ellos incluso con lengua europea, detalle que puede ser clave en los clientes del bar. Me atrevo a generalizar que los visitantes caben en el grupo de los adultos jóvenes con un media de edad entre los 25 y los “cuarentaytantos” años. Son profesionales, independientes monetariamente, con pasaporte, abiertos a la nueva música y muchos atentos a la actualización de las tendencias en vestuario; ellas y ellos con los estampados y accesorios del momento como figuras diminutas de aves en las camisas o taches distribuidos armoniosamente en las solapas.. ¿llegará con fuerza el halo punk-chic a Medellín que ahora se extiende en el mundo?.
No hay que entrar a El Guapo para conocerlo del todo porque se puede ver desde afuera. Y es que una de las razones para el éxito del bar es la sensación de apertura. No hay portero, no hay requisas, no hay nadie que pida la cédula (no hace falta), no cobran por usar el baño (siempre lo encuentro limpio), no hay cover, no hay consumo mínimo y aun así los viernes y sábados suele estar tan lleno que muchos prefieren tomarse el coctel en la acera. Al frente del bar, además, aprovechan la música quienes compran el trago más barato en otros sitios y todos han aportado variedad a los estilos de vestuario y tribus urbanas que suelen visitar el parque de El Poblado. Hay un look moderno que da cuenta de una actualización de las tendencias, en vestuario y música.

La moda es un virus

Me encontré por casualidad con un texto muy ilustrador sobre el modelo virulento en la que se difunde la moda hoy. Lo escribió la investigadora española Ana Martínez Barreiro para argumentar que de un modelo de difusión descendente, de arriba abajo y que suena muy impositivo, ahora estamos en el virulento en el que intervienen varios puntos y es más libre. Todo parece más interesante de lo que parece porque explica cómo se hace, distribuye y se apropia la moda en la actualidad.

Este es el resumen de un mapa conceptual que hice sobre el texto llamado Moda y globalización, publicado en la Revista Internacional de Sociología no. 39.

SOCIEDAD
Tradicional: Cerrada. Sociedad de castas. Lo tradición y la familia tenían el poder en la configuración de la sociedad. El mundo era la localidad. La comunicación era lenta. El poder era exclusivo de las élites.
Moderna: Abierta. Masas. Movilidad. Más comunicación, tecnología e innovación. Importa más el individuo que la casta. Hay más preocupación por el yo que por el nosotros. Más igualdad.

DIFUSIÓN DE LA MODA
Tradicional: Filtrado descendente. La moda se difunde desde arriba hacia abajo. Las élites tiene el control y las clases medias y bajas las imitan. Cuando una propuesta es apropiada los de arriba mutan hacia otra y así el placer de la élite está en la renovación y en los de más abajo está en la imitación. Este modelo también se llama trickle -down effect o gota a gota.
Moderna: Virulencia. La difusión es pluralista. El poder está en las clases medias que son las que innovan y sonprotagonistas en la economía. El poder de las élites ya no resulta tan atractivo para ser emuladas. Lo que tiene valor es la innovación y el placer sigue en la imitación pero deja de ser vertical para ser horizontal. La distribución es por contagio.

IMITACIÓN
Tradicional: Vertical. De arriba hacia abajo.
Moderna: Horizontal. Se imita a los pares, no sólo a los de arriba.

Tradicional:. Las élites pretendían distinguirse con el vestuario de las clases inferiores vistiendo las últimas temporadas.
Moderna: Las colecciones pret a porter ponen fin a la supremacía de las colecciones por temporadas.

Tradicional
: Importa tener lo último y eso resulta impositivo.
Moderna: Lo último es una opción más. Las propuestas son indicativas, no impositivas.

Tradicional: El consumidor es dependiente. Lleva la moda por moda. “Lo visto porque está de moda”.
Moderna: El consumidor es autónomo. Lleva la moda por gusto. “Lo visto porque me gusta”.

Tradicional: Manda la alta costura.
Moderna: Manda la moda de la calle.

Tradicional: La pasión está en el consumo y en la distinción de clase.
Moderna: La pasión está en la curiosidad, en la comodidad, en la libertad.

Tradiconal: El estatus es el símbolo.
Moderna: El estilo es el símbolo.

Dos conceptos claves del texto sobre el modelo virulento
Meme: “Un meme es la unidad mínima de transmisión cultural. El meme pertenece a la dimensión del contagio, la propagación y la infección. La esencia del meme es la replicación. Cualquier idea, moda o concepción que pasa de una persona a otra por imitación, es un meme. Una idea científica, una canción o una moda como la minifalda en los años setenta o el piercing en los años noventa pueden ser considerados memes”.
Modelo de la virulencia: “mimetismo horizontalmente inducido por contagio mediante su difusión capilar a través de las superficies de contacto entre los grupos pares o iguales, que comparten el mismo estrato social.

Bienvenidos a TendenciosoBlog

Esta es la primera publicación de la primera entrada de mi primer blog y por eso me parece conveniente explicar quién soy y sobre qué pretendo escribir. Eso no será, sin embargo, una cuadrícula porque lo que quiero es encontrar y compartir en TendenciosoBlog un espacio lúdico por lo que quedan eliminadas muchas restricciones. Hay, claro que sí, un norte, un eje que tiene base en la temática central de este ciber lugar que trataré de delinear contando quién soy y qué hago.

Antes de graduarme en el pregrado de Periodismo de la Universidad de Antioquia hice la mitad de los semestres de la carrera de Sociología en la misma universidad. Desde los primeros semestres en la U me inquietó cómo se configuraban las estéticas de las tribus urbanas, cómo unas se diferenciaban de otras con un acto tan fácil pero tan cargado de significado como el número de dobleces en la bota de un jean.

Empecé a leer explicaciones sociológicas sobre ese fenómeno y aunque en este blog daré una visión muy personal, casi empírica sobre tendencias y tribus urbanas, cuando tenga los elementos agregaré el fundamento teórico pertinente evitando siempre perderme en la bruma de las teorías, tratando siempre de estar aterrizado.

Las ganas de empaparme de más realidad, el miedo que me dio convertirme sólo en un teorizador, fueron, precisamente, las que me inclinaron por el Periodismo donde mi atención en la estética del vestuario me creó un interés por el ciclo de las tendencias que es muy evidente en la ropa pero no exclusivo del acto social que es vestirse. La música cumple una función de integrador emocional en una tribu tan poderosa como la indumentaria y con esa idea terminé haciendo mi trabajo de grado sobre el reguetón y los reguetoneros de Medellín. Por eso TendenciosoBlog hablará de tendencias en todas las manifestaciones culturales como el vestuario, la música, la gastronomía, el cine, entre otras.

Algunos de esos temas han sido, justamente, alimento de los artículos que he escrito como redactor del área de Tendencias del periódico El Colombiano, al que estoy vinculado actualmente y en el que he podido acercarme tímidamente al mundo de la moda lo que me ha despertado un encanto por las propuestas gráficas de las campañas de las grandes marcas, un seguidor de las muestras escénicas y la musicalización de las pasarelas. No es de asombrar, entonces, si hay varias entradas recomendando canciones o desfiles. No será raro, tampoco, que recomiende lecturas que den cuenta de la seriedad del mundo de la moda porque ese siguen siendo mi interés académico ahora que aspiro de nuevo por el título de Sociólogo con un trabajo de grado que involucra la apropiación de las tendencias de la moda en Medellín.

Bienvenidos a TendenciosoBlog.