Los fabricantes de hambre están en los mares
junio 16, 2012 General Sin ComentariosLa pesca con palangre, chinchorro y trasmallo acaba con la comida y nadie controla.
Pescadores como Jairo y El Ingeniero, en Cartagena, no dicen palangre a la pesca con una línea a la que amarran cientos de anzuelos cebados en el extremo libre, sino palambre. Parece que supieran que esa práctica está diseñada, parodiando el dicho, para el pan de hoy y pa’l hambre de mañana.
Prohibida en la mayor parte de los países civilizados, en el nuestro hace parte de una lista de técnicas desaprobadas por la ley, pero que nadie les pone freno.

Pescadores en la bahía de Cartagena
En Cartagena –lo mismo que en casi todos los mares del mundo- está en su furor, junto con el boliche o chinchorro, y el trasmallo. Los pescadores artesanales que nos “corrigen” cuando decimos palangre, señalan esas prácticas por todas partes, mientras salimos de la bahía a buscar, por Tierra Bomba y, más allá, las Islas del Rosario, a quienes las utilizan, entre ellos los barcos camaroneros, que tienen un sistema de arrastre que va al fondo y barre con todo.
