En Antioquia mataron a cinco niños en tres días

3:40 pm RÁFAGA INFORMATIVA

El misterio y el horror aún rondan la vereda Ajizal, del municipio de Itagüí. La muerte a golpes de dos hermanitos mientras al parecer dormían, otra vez nos arroja a un luto con semblante infantil.

El doble homicidio fue el capítulo final de una triste semana, en la cual también asesinaron pequeños en los municipios de Abejorral y Frontino, para un saldo de cinco menores de 11 años muertos de forma violenta en Antioquia.

La comunidad de Abejorral colaboró con el transporte de los cadáveres de la familia, en la vereda La Volcana. Foto de Hernán Vanegas.

La comunidad de Abejorral colaboró con el transporte de los cadáveres de la familia, en la vereda La Volcana. Foto de Hernán Vanegas.

 

El primer episodio se presentó a eso de las 9 p.m. del miércoles 3 de octubre, en la vereda La Volcana de Abejorral, en el oriente del departamento. Según las indagaciones iniciales, dos o cuatros sujetos encapuchados y armados, llegaron hasta la finca de la familia Valencia Alzate, dedicada a la agricultura. “¡Salí, arreglemos por las buenas!”, le gritaron a Nicolás de Jesús Valencia Chalarca, pero este no salió.

Los matones forzaron la puerta y entraron a la vivienda. Uno de ellos fue herido de un machetazo por el campesino de 41 años, quien luego perdió la vida a balazos. Los delincuentes no se conformaron con esta víctima y entraron hasta una de las habitaciones, buscando al resto de la familia. En la cama, la esposa Dalila Catalina Alzate Urrea, de 28 años, abrazó a sus hijos de 8 y 11, tratando de protegerlos. Esto no generó piedad en los invasores y los tiros atravesaron a la progenitora y a sus criaturas.

Treinta minutos después del hecho, la Fuerza Pública capturó a un sospechoso en el monte, al seguir un rastro de sangre desde la finca. El sujeto de 41 años estaba inconsciente en el suelo y le faltaba el pulgar derecho, al parecer por el machetazo recibido; a su lado había un changón hechizo, de doble cañón y calibre 16. La hipótesis de la Policía es que el móvil del cuádruple homicidio es una deuda de dinero, relacionada con la venta de una propiedad.

El siguiente caso sucedió el viernes 5 de octubre en Frontino, en el occidente de Antioquia. En la mañana, el conductor Mauricio Úsuga, de 43 años, abordó su camión rumbo a la vereda La Herradura, en compañía de su hijo de 4 abriles y un sobrino de 14. Se presume que lo habían citado para contratarlo para un trasteo.

En el camino fueron interceptados por un grupo de malvivientes, los cuales abrieron fuego contra la cabina del vehículo. El adolescente, que sobrevivió al ataque, relató a las autoridades que su tío les suplicó a los criminales que no dispararan más, porque él ya estaba muerto. Sin embargo, hicieron un último tiro, siendo este el que mató al niño.

El alcalde de la población, Jorge Hugo Elejalde, señaló que la teoría inicial del caso es que se trató de una venganza contra el conductor, por la pérdida de un ganado. La Policía ya tiene un sospechoso individualizado.

La última atrocidad acaeció el sábado 6 de octubre en la vereda Ajizal de Itagüí. La pareja de padres, conformada por un empleado de una tienda y una trabajadora de confecciones, salió desde temprano a comprar regalos por motivo de la celebración del Amor y la Amistad y el cumpleaños del mayor de su hijos. Los hermanitos de 9 y 11 años quedaron al cuidado de su tío materno, de 24.

Cuando los esposos regresaron a las 4 p.m., encontraron al adulto amarrado en una cama. Tenía múltiples golpes en todo el cuerpo, que le generaron fracturas en costillas y una pierna, aunque seguía consciente. En la otra cama estaban el niño de 11 años y su hermana menor, aún con las pijamas. Un uniformado que contempló la escena se declaró “triste y consternado” por lo que vio. 

A los infantes los mataron a punta de golpes con algún objeto contundente, también se cree que al mayor, quien mañana cumplía años, lo asfixiaron. A los investigadores les llamó la atención que los agresores no robaron nada de la casa y que ni la reja ni la puerta hubieran sido forzadas.

El tío sobrevivió y está hospitalizado. De acuerdo con su narración, dos afrodescendientes con el rostro encapuchado cometieron el crimen, cuyo móvil es un misterio hasta ahora.

NOTA RELACIONADA: Mataron a un niño y… como si nada.

El Inspector

2 comentarios
  1. LUPE :

    Date: octubre 8, 2012 @ 23:18

    POR FAVOR SEÑORES DEL CONGRESO PENA DE MUERTE PARA ASESINOS Y VIOLADORES DE NUESTROS NIÑOS ….. NO MAS DERRAMAMIENTO DE SANGRE DE NIÑOS , SAQUENLOS DEL CONFLICTO ASESINOS , ANIMALES .

  2. caloma :

    Date: octubre 9, 2012 @ 9:07

    y ya salio el jefe gorgory ( “general” yesid) dando explicaciones incoherentes, sin sentido y gagueando. acá en Medellín hace falta un general que tenga las gónadas bien puestas. ese yesid no sirve ni para capturar ladrones de celulares

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