Guardado en (Consejos de moda, Uncategorized) por admin el 21-05-2008

Felicitaciones por tu columna ¿Qué me pongo? Yo también, como tantas, tengo dudas y quiero preguntarte: tengo 49 años, soltera, de 1.63 de estatura y peso 58,5, tez trigueña, cabello al cuello, casi nunca he vestido a la moda.  Ahora estoy con la idea de cambiar y renovar mi clóset, pero no me quiero ver vieja ni una cuchibarbie. ¿Qué sugieres?


Me parece estupendo que tengas claro que no debes cometer errores como quitarte años o lucir prendas poco aptas para tu edad.

Mi primera sugerencia es que reconozcas cuáles son tus puntos más fuertes: ¿piernas?, ¿escote? ¿figura bonita?

Y cuáles tus debilidades: ¿el trasero? ¿algún gordito? ¿falta de tonicidad?

Todas nos conocemos bien.

Y potencia esos puntos fuertes. Debes decir no a las prendas que muestren demasiada piel, evita la secciones de señoras de los almacenes de cadena. Si llevas jeans, elige los más básicos, nada de brillos o estampados y bordados.

Una premisa que no debes olvidar: menos es más.
Lleva una tendencia a la vez. No te llenes de accesorios, deja que uno solo sea el protagonista.
Y a piezas clásicas como una falda negra, ponle una camiseta de manga corta o larga, con un collar.

O a ese pantalón café, combínale una túnica o caftan naranja con sandalias altas. Tienes buena figura y debes lucirla. Un aspecto fundamental es llevar un buen corte de pelo y no negarte la posibilidad del color.



Guardado en (Consejos de moda, Uncategorized) por admin el 16-05-2008

Renovar es la palabra clave. La idea es tener en el ropero algunas piezas que nos permitan combinar nuestro ropero base con accesorios, zapatos o pequeños detalles que revelen tendencia y que hagan mucho por nosotros.

Por ejemplo, el pantalón negro de siempre, será otro y parecerá nuevo, si lo combinamos con unos zapatos altos de colores, con algún estampado o borbado.

O esa camisa blanca que estaba a punto de ser archivada cobrará un nuevo protagonismo con un mini saco encima en tonos vivos (verde, azul o violeta), rematado con un broche.

Y para ellos, una nueva correa o una corbata que renueve el traje de siempre.
¡Anímense a ver las vitrinas!