Guardado en (Perumoda) por admin el 24-04-2008

Recorrí las instalaciones de la feria Perumoda, que equivale a un solo pabellón de los que en Plaza Mayor se disponen para Colombiamoda.

Pocas cosas me sorprendían: camisetas normales (incluso algunas made in Peru con el estampado de Abercrombie o Ed Hardy), insumos simples y muchos stands de productos artesanales como medias en lana de alpaca o sacos sin ningún aporte en materia de moda.

Miro de nuevo y veo un stand cubierto por una malla negra y un enorme nombre en el frente: Meche Correa.
Quiero entrar y me dicen que “la señora solo atiende con cita”.

Bueno, por ser periodista me dejan entrar y conozco a una verdadera diseñadora peruana con acento internacional.

Ella es de estatura baja, piel trigueña y pelo muy negro recogido en una moña juvenil. Va con un vestido negro de silueta suelta y bailarinas del mismo color. Al observarla en detalle veo su lindo collar de enormes pepas y los anillos de cacho que adornan sus manos. ¡Tiene buen gusto!, pienso.

Mis ojos se quieren detener en cada detalle de su stand, atendido por una seis personas que no dan abasto con los visitantes.
 
Meche supo tomar lo mejor de los artesanos de la provincia de su país y ponerlo al servicio de su diseño: las artesanías adquieren otra dimensión en sus manos. La alpaca se transforma en bolas que luego son anillos (sí, anillos), collares de varios colores.

El paño de lana se transforma en hermosas carteras en forma de cesta, con flores coloridas bordadas en lana. La piel de alpaca es un hermoso sobre tan deseable como la falda gris plisada a juego con una mini capa tejida.
 
Sobre una mesa, tres carteras que Meche llama su mayor orgullo: en paño de lana negro, tienen un gran marco dorado como sistema de cierre. “Los hice pensando en los marcos de la época colonial, y las llamé Cartera Colonial”, apunta la creadora, al tiempo que muestra los brazaletes dorados que exhibe en otra mesa. “Son de madera, pero los cubrí con oro de 18 kilates”.

Solo a ella se le puede ocurrir esta idea, que finalmente ofrece un resultado provocativo.
 
Al stand ingresan tres personas procedentes de Canadá. Quieren ver su trabajo y empienza a pedir algunos cambios en accesorios, pregunta por el envio de muestras y terminan con un atractivo pedido.
Meche sabe que su trabajo es valioso y muestra del talento de una diseñadora que interpreta y respeta el trabajo de los artesanos, por eso el número de personas que trabajan a su lado y la atención exclusiva que hace de sus clientes.

Pero las imágenes son las que mejor ilustran su creación. Aquí están.

Para más datos: visiten www.mechecorrea.com