|
Igual, según la figura, funcionan perfecto en ceremonias de grado, en la primera comunión o en una celebración en tierras cálidas. Una de mis sugerencias constantes es que las invitadas hagan el esfuerzo de llevar trajes sin negro, que me resulta un tono muy cómodo. Hay que ser más creativos. Y los hombres, en el caso de la formalidad, pueden llevar corbatas llamativas o un traje sin corbata, pero en el que se destaquen aspectos como la camisa, los zapatos o un pañuelo. Elegancia no es sinónimo de negro o corbata.
Algunas recomendaciones para evitar ese “aumento”: 1. Renueva con frecuencia el clóset. No tienen que ser grandes inversiones, pero deja atrás ese vestido que lleva contigo años (¿o décadas?). 2. Luce una tendencia a la vez. No te pongas límites antes de intentarlo. 3. ¡Combina! Deja atrás las mezclas tradicionales y apuesta por nuevas como el gris con amarillo, el azul con verde o el café con naranja. 4. Mejora en carteras y zapatos. Son piezas que revelan edad y estilo. Llévalas de colores y texturas nuevas.
Quisiera que me dieras consejos para usarlos en la oficina y sentirme bien, pues tengo un cargo ejecutivo y debo lucir muy bien. Las imágenes de la primera dama de Francia, Carla Bruni, son la mejor muestra de que las bailarinas pueden ser elegantes. Se trata de saberlas llevar y combinar. Nadie discute la elegancia implícita de los tacones, pero si por diversas circunstancias quieres llevar bailarinas, trata de que estén elaboradas en materiales finos (charol, brocados, terciopelo) y que tengan algunos detalles decorativos, como ligeros brillos o botones. Mira las pintas de Carla para un evento semi formal y para una gala.
Quiero un estilo moderno y elegante que supere el clásico traje y corbata, pero que sea acorde con mi rol profesional.
¿Quién se atreve a decirnos que no se ve elegante?
|
|