Archivo de febrero, 2007

Guardado en (Moda y salud) por admin el 22-02-2007

Beatriz ArangoLo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS): si una persona tiene masa corporal inferior a 18 (ver la fórmula al lado), tiene un peso inferior al mínimo saludable.

La decisión de Inexmoda y la Red de Anorexibulimia admite varias miradas. Es la primera vez, en 18 años de historia de Colombiamoda, que se les exige a las modelos cumplir con un Índice de Masa Corporal (IMC) saludable para poder desfilar.

Y es menester contar que se trata de una especie de cruzada de peso que comenzó el año pasado en Madrid (cinco modelos fueron excluidas de los casting), y siguió su paso por Milán, Londres, París y Nueva York, es decir, recorrió el circuito de la moda mundial.

Por un lado está el aspecto saludable. Es importante que las mujeres que nos dictan qué debemos usar desde una pasarela, sean reales, con cuerpos que nos transmitan un mensaje de salud y no mujeres inventadas por los estereotipos. ¿O quién se imagina una latina ultradelgada, sin caderas anchas, de piel blanca notablemente bronceada y cabello rubio? Una contradicción genética con rasgos de aberración. Pues bien, eso es lo que en muchas ocasiones vemos en pasarelas y campañas y nos preguntamos: ¿qué necesitamos para lucir así?

Otro punto es que, sin nombrar agencias y mucho menos modelos, en ocasiones, cuando asisto a ciertos desfiles, me impresiona ver sus figuras.

No digo que estén enfermas, que sean imagen viva de la anorexia, pero si advierto, desde mi visión de espectadora, que son muy delgadas y que no me sugieren propiamente un halo de bienestar.

Me ha sucedido con una modelo que no veía hace meses. Al verla desfilar noto que hay algo que me llama la atención. Miro en detalle y voilá: sus piernas son muy, muy delgadas, los brazos se perciben livianos y el único volumen notorio es el de las siliconas de la mamoplastia.

Entonces, es justo aterrizar la decisión de la Red de Anorexibulimia e Inexmoda (tengo entendido que todas las modelos han pasado la prueba del IMC).

Creo que esta es la oportunidad para construir en equipo un esquema de trabajo en el que ganen las modelos y su salud. Ah, y la imagen que el público recibe de ellas, para que sienta que es posible lucir así en la vida real.

En diciembre pasado, el presidente de la Cámara Nacional de la Moda de Italia, Mario Boselli, puso como ejemplo una noticia que decía que Naomi Campbell tenía un IMC por debajo de 18. “Ella puede desfilar de cualquier manera. No es anoréxica y tiene buena salud”, dijo.

Es sano reconocer una realidad que desfila en cada pasarela, y que, si prospera la medición del IMC, de ahora en adelante nos traerá salud y peso razonables.