Cada semana los jóvenes estudiantes de Comunicación y Educación que orientan el taller de Apoyo a Medios Escolares les dan elementos a sus alumnos de secundaria y a los maestros que los acompañan para que se hagan amigos de la escritura, para que tengan en ella un aliado a la hora de contar su día a día, por medio de crónicas, entrevistas o perfiles. Aquí va una muestra de algunas de ellas que, vistas en profundidad, nos muestran un potencial de comunicación pocas veces explorado en el ámbito escolar.

Este taller lo orienta Juan David Villa, estdiante de Comunicación Social y periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana

Mi casa
Por Diego Alejandro Bedoya Prada
Grado 10º
I.E. María Josefa Escobar

En la vereda El Pedregal existe un lugar, lugar que muy pocas personas conocen, es un espacio donde se respira un aire tranquilo, lleno de vegetación y animales, no es muy extenso su terreno, es algo pequeño, pero ese espacio tiene algo que muy pocos tienen y es una familia muy humilde que vive en una casa llena de valores donde se siente un calor de hogar. Viven en una pequeña casa y son pocos sus integrantes, pero son muchas las historias de amor, cariño, guerras… que se pueden encontrar ahí, es un lugar mágico al cual se te dificulta entrar, pero cuando llegas ya no quieres salir, dicen los que ya han visitado ese acogedor espacio.


Muchos, por la apariencia, no quisieran vivir en ese lugar, ya que no es central, es escondido y hay pantano para entrar o salir, pero para una familia unida eso no es problema, todo se hace tan fácil que para lo único que deben esforzarse es para disfrutar y aprovechar cada segundo, minuto u hora que se vive allí, los relojes se detienen y las horas pasan de manera que nadie las siente, ya llega el anochecer, hora de marchar, nadie quisiera irse, pero ante el deber de cumplir con los quehaceres de sus casas no se puede faltar, y cada persona ansiosa se va a acostar esperando que se llegue otra oportunidad para visitar el acogedor lugar.

El profe Guille
Por Luisa Fernanda Osorio Echeverri
Grado 8º
I.E. María Josefa Escobar

En el camino que a diario recorremos nos encontramos con personas que nos dejan perplejos con sus conocimientos y comportamientos, y sin duda una persona que me ha impactado por su forma de ser, su conocimiento y su actitud frente a los problemas es Guillermo León Velásquez Villa, profesor del María Josefa Escobar de la vereda El Pedregal, habitante del barrio Simón Bolívar de Itagüí, 30 años de edad, que transcurre sus días con la filosofía “vive el hoy sin preocuparte por el mañana”, y sin duda lo hace con positivismo, demostrando pasión por lo que hace y por la labor que desempeña.

Me ha contado que admira su profesión porque es un trabajo arduo, además le gusta trabajar con las personas pues disfruta compartir con los jóvenes y por ello es docente aunque su sueño frustrado fue el de ser trabajador social; al comienzo quiso desempeñar esa profesión porque le gusta trabajar en barrios, en comunidad y con los jóvenes pues se siente como uno de ellos, aunque muchas veces lo hagan enojar. Le encanta su trabajo. Le encanta la música, especialmente el rock, toca la bacteria desde 9° grado, por eso ahora pertenece a una banda llamada “Úrsula y los Siete Cuernos”, su nombre se debe a un libro.

Una de sus grandes pasiones es su equipo del alma: el Deportivo Independiente Medellín. Afirma que el mayor gozo es celebrar sus goles y aunque todos son significativos hay tres que para Guillermo destacan sobre los demás, el primero fue un gol que hizo Rafa Castillo en una final, el segundo, en un Clásico, que hizo en el último minuto Nelson Barahona, y el tercero, pero no menos importante, es uno que no se compara con nada aunque perdieron: el gol olímpico que metió el Mao Molina, inigualable… Casualmente los anteriores fueron goles que el Medellín le metió a Nacional.

Procura siempre llevar a sus clases un libro o un texto para motivar a los muchachos a que practiquen la lectura pues a él le encanta leer, más que todo novelas. Sigue estudiando; pues quiere hacer su maestría en literatura.

Una montaña para pensar. Un lugar lleno de oportunidades donde todos disfrutan
Por Anyi Agudelo Zapata
Grado 9º
I.E. María Josefa Escobar

En la vereda El Pedregal se encuentra ubicada la Montaña que Piensa, un lugar donde no se limitan los talentos de los jóvenes. Todos los días hay actividades diferentes que se prestan para las preferencias de cada uno ya sea el teatro, dibujar, leer o simplemente sentarse a pensar.

La participación de los habitantes es cada vez mayor, un lugar con personas que te reciben con los brazos abiertos y con la educación que todos merecemos. Allí explotas tus talentos y pasas ratos inolvidables. No solo encuentras diversión sino también te encuentras con personas que, si les permites, te ayudan y corrigen tus errores, brindan amistad y alternativas de aprendizaje.