Madrid y yo… es una novela escrita por el joven escritor antioqueño Andrés Candela, acabada de salir del horno de Editorial Planeta, en convenio con la Universidad de Medellín, y de quien el maestro Fernando Savater ha dicho: “A través del enfrentamiento con el toro en la corrida, una reflexión poética sobre la lidia con los amores y con la vida misma”.
El libro tiene descrestes. Como una corrida cronometrada que dura casi lo mismo que el Bolero de Ravel.
Andrés se da el lujo de jugar con las herramientas del lenguaje, con los perjuicios sociales y con los estereotipos. Además, de llevar de la mano al lector hasta un final inesperado. Los personajes están ahí, desde el principio, aunque en la última página uno se pregunta si acaso salieron del sombrero de un mago.
De la aventura de la publicación de Madrid y yo dice el autor, de quien me precio de ser amiga:
“Me ha tocado, ¡literalmente! silbar, bailar, cantar y tocar, ofrecer, vender y cocinar, pero así toca cuando uno no se llama Vargas Llosa… je, je, je. Tampoco me cambio por nadie al ver mi foto al lado de un logo como el de Planeta. Sin embargo… ¡tengo un alfiler atravesado en la garganta! Las personas que lleguen a leer ese “pedigrí de biografía” que me pusieron en el libro creerán que soy el típico hijo de familia que el maná le llueve diario y que por eso llegó a París, porque tal vez soy ‘hijo de…’ Yo llegué a París y ya debía hasta la risa, ¡esa era mi realidad! Y para que me devolvieran la sonrisa y pagar los estudios me le medí a todo: manejé taladro hidráulico de demoliciones, puse ventanas, manejé camión, fui barman, cargué escombros, hice trasteos, pintura de brocha gorda… en fin ¡Ese sí era el perfil para ponerle al libro! Esos eran mis trabajos mientras yo pensaba, “todo esto es transitorio mientras sigo escribiendo”. Pero yo creo que ese perfil no vendería un solo libro y mejor se queda para mí como una satisfacción personal. Bueno… creo que se me fue la mano en la catarsis, je, je, je. Pues bien, ¡YO! (El burro por delante para que no se espante, pero hoy es cuestión de orgullo), y la pobre y desconocida casa editorial PLANETA (¡que se entienda que ironizo un poco!) Los invitamos a conocer la página oficial de Madrid y yo… Les aseguro que no está muy lejos de aquí, para que no se me cansen…
Sólo me queda por enviarles un saludo desde este país hecho hielo y nieve por estos días. El libro está disponible en las librerías de Medellín y Bogotá, por ahora”. Andrés Candela.
Ahí tienen pues… un talento colombiano, antioqueño para más señas, comunicador social de la Universidad de Medellín, que triunfa en Francia y que requiere el apoyo de su gente colombiana, tan dada a criticar y tan negada para los aplausos. De mi parte, clap, clap, clap.
Luisa
Yo tampoco salgo del asombro ante tanta pendejada. Supe de la nota sobre el libro y Andrés Candela en El Colombiano porque me enviaron un email diciéndome que mirará el periódico, pero comencé a buscar y no aparecía por ninguna parte, llamaba a Medellín y me decían: “cómo que no? Está en primera página” Volvía y miraba, “que los últimos días del alcalde”, “que la japonesa que come mango” (y todas las fotos que le pusieron a la oji cerrada), “el fútbol”, “la paloma con droga”… Y explíquele a un alemán porque sale primero la japonesa que el escritor… “están locos ahí en tu país mujer! Están locos!” Decía mi esposo indignado. Después de muchas vueltas por fin llegamos a la nota… no sé ustedes, pero a mí después de leer el libro creo que nos quedaron debiendo! Pero bueno, algo es algo y si es de Madrid y yo, todo está bien.
Espero que para el final del día de allá, porque aquí en España ya se acabo, lo pongan en la página principal virtual.
Ester Estrada de Gebearth
Este ya parece un puerto obligado para los que comienzan a conocer Madrid y yo…, para aquellos que lo están conociendo y, sobre todo, ¡para los que lo han cerrado llegando al final, pero con la intención de repetirlo!
Son todos y cada uno de ustedes los que han producido este efecto, pero vale destacar la buena predisposición de Elba Cecilia para leer cada uno de los comentarios (unos bien largos), para ser aprobados y publicados uno por uno.
Nuevamente, para Elba Cecilia y para todos y cada uno de ustedes, ¡un millón de gracias!
Andrés CANDELA
Me disculpan si tardé con mi comentario, pero lo estaba pensado, analizando y sobre todo: ¡no quería opinar en caliente! ¿Por qué? Porque como muchos hemos tenido el mismo deseo de leer más sobre el autor cuando terminamos el libro y hemos caído en este blog, yo también me sentí indignada con EL Colombiano ayer y su nota de la japonesa, pero lo que me puso la sangre a altas velocidades, fue la frivolidad más ridícula que he leído: “Paris Hilton, quiere ser mamá” Ahí la dije: “Y a mí qué h…tas que semejante descerebrada quiera ser mamá”, y lo dije en plena sala de profesores.
Yo también tuve que dar muchas vueltas en el portal para encontrar el artículo, pero aunque casi me lleva el diablo con la rabia que me dio, también debo agradecer al Colombiano y a la periodista Liliana Vélez por tan buena entrevista (pero muy cortita), porque gracias a eso mi gestión para invitar al autor comienza a moverse viento en popa y ya son más los que quieren leer la novela.
Me tienen que matar y enterrarme con el libro para prestarlo, por eso he recomendado a muchos que lo compren, así lo han hecho, y si no han pasado por aquí es cuestión de tiempo, porque es cierto que este blog, como dice el propio autor, se convirtió en puerto obligado de la novela. Una compañera, colega y amiga, lloró con la historia de la madre del protagonista y en la escena del cementerio temblaba de miedo por saber qué ocurriría. Cuando llegó al final me dijo: “es obligatorio leerlo una segunda y tercera vez, es increíble”. Me prometió que pasaría por aquí.
Isla Fuerte
PD: Andrés, no me ha gustado nunca el fútbol, pero le agradezco a tu rodilla haberte negado la posibilidad de ser un jugador profesional, eso nos hubiera privado de tus letras.
Isla Fuerte, Profesor, Luisa y Ester,
Andrés debe estar orgullosísimo de su club de fans, que han protestado desde ayer porque estuvo más destacado el artículo de la “japonesa come mango” que el reportaje de él. Hoy pueden buscar la entrevista por ediciones anteriores, que sale en PDF, y podrán verlo en la primera página, con foto y todo.
Me gusta que los seguidores de Andrés sientan que este espacio es puerto obligado. Bienvenidos siempre. Estaré atenta a las reacciones que provoque la entrevista y les estaré informando del lanzamiento oficial de la novela en Colombia. También les contaré si Planeta y la Universidad de Medellín son capaces de traer de Francia al autor para que nos ofrezca una rueda de prensa y nos firme los libros. En todo caso, de falta de recursos no padecen.
A la periodista Liliana Vélez millones de gracias, porque recogió la sugerencia de este blog y nos presentó una faceta muy humana de Candela. Saludos y feliz día.
¡Existe la telepatía! En este caso diría: la rabia telepática.
De alguna forma estamos conectados; no cabe duda que existe lo que algunos científicos llaman: la comunicación de los cerebros, porque al igual que ustedes yo también me planteé las mismas inquietudes cuando vi El Colombiano y tardé mucho en encontrar la información en el portal, pero bueno, ya está.
En el impreso, todo quedó muy bien, foto del libro del autor y un poco más de su vida y nunca me imaginé que fuera futbolista frustrado.
También me sentí orgulloso, no por mí, lo digo porque en las nuevas comunicaciones ya todos somos creadores y receptores de información y creo que la inquietud que formulé a la dueña de este espacio sirvió para lo que todos vimos ayer. Podemos decir que es, democracia informativa, pedimos lo que queremos, votamos se nos da, y después evaluamos, eso estuvo genial.
Al autor, usted se refiere a las cosas verdaderamente como alguien que está lleno de letras, decir que este lugar ya es puerto obligado de Madrid y yo…, me gustó mucho, inmediatamente pasé a considerarme como marinero (en puerto) responsable de este barco que es su libro.
Por último, déjenme decirles que hice una nueva lectura de Madrid y yo… como lo recomendó “Isla Fuerte”, desarmé por completo la historia y toda su simbología está en cada palabra escrita, en cada sentimiento entregado y nosotros hemos pasado por esas líneas como pasamos nosotros por la vida: ¡no la vivimos, nos damos cuenta lo que era cuando vamos a morir!
Profesor
La buena de Ester y su marido me han indicado el lugar donde me puedo exprimir con vosotros para hablar de Madrid y yo…
No soy clara de ideas para establecer un buen escrito, pero os aseguro que diré lo que siento.
- ¿Por qué una obra como esta no fue lanzada inicialmente en España? Es la pregunta que me hice cuando lo cerré, su contenido es completamente nuestro, español de principio a fin.
Llegó a mí por sugerencia de Ester, he ido a su piso a visitarla por su llegada de Colombia y la pobre no dejaba de hablarme del libro, le dije: “si va de toros sabes muy bien que para mi es una vergüenza como Española”, pero como Ester es cabeza de piedra me dijo que la leyera. Pasó la fiesta de reyes y el libro seguía mirándome, lo cogí y lo abrí.
De entrada me gustó el dibujo el autor creó con Alessia, me gusta que las mujeres seamos más enigmáticas que los hombres y con ese personaje entré en la novela. Después entra nuestro símbolo español: torero, rodeado de mujeres, fama, porte, gallardía, el más osado y valiente entre los machos y por supuesto, acompañado de su amante para redondear el coctel de nuestra podrida realidad española y nosotros dando giros en lo ocasional pero con altos gritos de moral.
Los sentimientos traicioneros para lo que no debemos, para esa lucha que sostenemos cuando nos enamoramos del tío equivocado, allí estaba yo dándome golpes y golpes, allí estaba Clemencia haciéndose preguntas, retando mi destino cuando yo era la que tenía las respuestas.
Para ese momento estaba completamente envuelta en la novela, había pasado el capitulo con la historia de la madre de Miguel y yo deseaba llegar al final, ya era una necesidad saber cómo finalizaría toda esta historia de amores de poca moral, esos amores que todos criticamos pero que deseamos vivir y tener como recuerdo.
En el final, “santo Dios” como dice la loca de Ester, quedé petrificada, pero sobrecogida y feliz de verme sorprendida por lo monumental de la historia.
Clemencia
Para el autor: Si de la misma forma que tú escribes has jugado fútbol, estoy completamente segura que estarías con los colores del Barça, hasta el porte lo tienes, la vida, al parecer no te ha negado nada, qué guapo eres, Andrés.
Después de Ester y Clemencia, yo: Eduardo, filólogo.
Estaba en lista antes que Clemencia, pero como dicen: “el que primero se arrodilla primero se confiesa” y ella me salió adelante.
¿Qué puedo yo decir –hombre común y corriente, pero muy aficionado a la lectura por amor y vocación- sobre Madrid y yo? ¡Pensé que todo estaba escrito! Les diré, que mientras pensaba cómo participar con mis ideas y experiencia en este “puerto”, hoy estaba leyendo el diario EL Tiempo y sentí rabia de ver la clase de país que todavía somos. Explico: en este momento están en el burdamente llamado: “Hay festival”, una copia floja y mal traducida del inglés, pero eso no es lo importante porque con tal de acercar la cultura a las personas no importa cuántas copias se hagan de lo mismo. Lo que sí me parece imperdonable es leer la nota y encontremos con una mayoría de escritores extranjeros como invitados, ¿Y los nuestros? ¿Dónde están en ese “festival? ¡Carajo! Y en España la gente pidiendo poco a poco pide la llegada de la novela a las librerías. No exagero.
México en los años 40’s, estableció que cualquier artista internacional que quisiera presentarse en ese país debía hacerlo con un artista del país y así han continuado construyendo su cultura, son orgullosos de los suyos, a pesar de la realidad que viven. ¡Nosotros no! Entre más extranjeros veamos en las calles y nos hablen con acento cementado, entonces más los endiosamos. Eso me dolió y mucho, porque llevo 30 años por fuera de Colombia, se me ha pegado cierta tonada española porque salí muy joven, trabajo con españoles, tengo hijos españoles y esposa española, pero nunca he olvidado de dónde salí y con muchos deseos de triunfar y lo logré en lo que soñaba, además me molesta mucho percibir que para nosotros las cosas son más complicadas porque nosotros mismos las complicamos cerrándonos las puertas: lo digo por el autor y el camino que ha tenido que labrarse por sí solo, pero eso debe hacerlo sentirse un hombre muy orgulloso dentro de su ropa por meritos propios.
Mi trabajo como catedrático me exige un promedio de 8 a 10 libros por mes, además de tratarlos y analizarlos. Madrid y yo…, llega a mí por tanto espectáculo hecho por Ester y por su esposo a quien considero un alemán con un muy buen nivel de literatura, luego viene Clemencia y me habla de la novela como el renacimiento de una nueva retórica. Lo mejor es que tomé el libro sin pretensiones de trabajo, sin intereses didácticos, simplemente como un libro que me haría pasar un buen rato. Ese buen rato, se convirtió, por interés propio, en una novela de grandes muestras sociológicas de nuestros tiempos y un fino uso del lenguaje, una novela que únicamente se descubre leyéndola más de dos veces porque está llena de significados. Pero a medida que recuerdo la novela y su calidad literaria, me molesta la poca publicidad hecha al autor, simplemente porque él es un “novel” y de “novel a Nobel” no es mucha la diferencia, pero me identifico con otros comentaristas: “es cuestión de tiempo”.
Espero que algún día dejemos de buscarnos por detrás del espejo y que yo, muy lejos de mi natal Armenia, siga disfrutando de cada entrega de William Ospina y de Andrés Candela y sobre todo: ¡ver que lo tienen presente para eventos culturales!
Eduardo Cifuentes.
Leí el libro Madrid y Yo, y quiero decir que quedé encantada, su historia, personajes y el final ,es tan inesperado, que tienes que leerlo varias veces para poder salir del asombro. Eso me encantó.
Creo que Andres Candela es un escritor admirable, porque lo que logra hacer con el bolero y la corrida por ejemplo es maravilloso y dan fe de un gran talento y un estilo literario muy especial.
A quienes no han tenido la posibilidad de leerlo, se los recomiendo. Les va a encantar
Yo le dare una nueva lectura, porque el final te deja pensando muchas cosas…
Anoche me venció el ardor en los ojos, porque de haber sido por ganas o interés, la novela me la hubiera leído en una sola sentada.
He leído también cada uno de los comentarios y no sé qué decir, no se me ocurre nada, todo ya parece estar dicho sobre esta novela, pero la sensación de sorpresa que uno se lleva, como dice una publicidad muy conocida, “no tiene precio”, para lo demás, Madrid y yo… ¡qué novela! Que trato del lenguaje escrito tan bien estructurado para llevarnos a un universo sentimental que soñamos al poderlo expresar de esa forma. Yo no dejé de sentirme completamente identificado con la descripción sentimental y la corrida del bolero, porque cuando uno ama de esa forma hay respuestas a preguntas no hechas y preguntas que no encuentran respuestas.
Alessia, que encanto de mujer, yo llegué a tener una igual en mi vida, me sentía vivo con ella a mi lado, pero lleno de temor porque mi pobre confianza no abarcaba todo lo que ella era, creo que por eso también la perdí. Miguel, ese hombre que todos queremos ser, en cualquier sentido y por modesto que se sea, porque cualquier cura aspira a ser papa y los hombres somos todos del mismo corte. La historia de su madre, lamentablemente la realidad de muchas mujeres por culpa de un machismo que todavía se sostiene.
La novela, me encantó, la volveré a leer para “leer” lo que no “leí” la primera vez y creo que es una obligación hacerlo cuando se lee una novela como esta.
Ya en mi último semestre como estudiante, me siento muy orgulloso de saber que mi facultad tiene egresados de esa talla como Andrés Candela, de ver que en solo en pocos días de labores académicas iniciadas mucha gente ya habla en los corredores sobre la novela y esperamos verlo pronto en el lanzamiento para que nos cuente más detalles de la novela, su vida y por fin tengamos el gusto de escuchar su conferencia sobre el lenguaje porque la última vez en esa “videoconferencia” que organizó la universidad la mala señal de campus lo arruinó todo. Antes de que me coja el día para clase de 6, quiero preguntarle a la periodista (que se ve que es muy amiga de Andrés), ¿cuándo será ese lanzamiento, y si nosotros como estudiantes podremos asistir?
Daniel Pérez
Siempre me he considerado un buena lectora, devoro todo lo que llega a mis manos desde niña, asi que soy muy crítica y leo con mis cinco sentidos.
Ya habia leido su primer libro el cual me dejo muy buen sabor de boca, con el segundo me esperaba algo bueno, sin muchas espectativas, (ya que me suele pasar por ej. como cuando alguien me recomienda una pelicula, porque es lo maximo y al final sales pensando que no era para tanto) pues asi…me leí el libro con muchas ganas pero sin esperar tanto, tengo que admitir que desde el primer momento me enganchó, lo leí de una sentada , pocas veces el final de un libro me dejó literalmente sin palabras…toda una sorpresa! me quedé pensando: como no se me ocurrió que era algo asi?
como no lo vi venir? que tonta!…me sobreestimé yo y subestimé al autor,, el cual desde aqui le digo,,Me quito el sombrero!
Bueno en definitiva, para no ponerme pesada, es una historia con mucha sensibilidad, bien contada , que envuelve y sobre todo te sorprende, la recomiendo y recomendaré siempre, ademas porque me llena de orgullo saber que el artista es Colombiano y que lleva como yo, tantos años fuera del pais, buscando lo que en nuestra tierra nunca llegó, “un futuro prometedor” Ole! ole! Ole! Andres y mucha suerte siempre.
Aquí, ¡todo ya lo habéis dicho sobre Madrid y yo! Pero no puedo dejar de participar “en este puerto”, diciendo que la novela es tan bien escrita, que adquiere todo su esplendor y despierta todos nuestros sentidos en una sola línea, después llega un estremecimiento de incalculables sensaciones que luego se canalizan en admiración al escritor por ese manejo estético y certero que le da al lenguaje durante toda la obra haciendo que ésta obtenga un final de “clásico”.
Andrés Candela, te reitero lo mismo que ya han dicho en vuestro blog y te agrego más: al fútbol y tu rodilla le agradeceremos por cerrarte las puertas del mundo del balón, y a mi amigo Savater, felicitaciones por ese olfato y a PLANETA por presentarlo.
Cualquier cosa que tenga tu nombre impreso lo compraré sabiendo que mi inversión de lectura está garantizada en universos de grandes proporciones.
Juan Cruz.
Mira Elbacé y amigos de la sala quién vino a visitarnos, nada más y nada menos que el escritor y periodista canario Juan Cruz. Felicitaciones Andrés, se nota que has tenido muchísima repercusión y espero que muy pronto seas entrevistado por él para la Cadena Ser u otro medio de difusión en los que colabora.
Hace rato estaba en deuda con esta respuesta, así que busqué el blog de Juan Cruz, en El País, de España, y le dejé este comentario. Al final hay una invitación para todos.
Juan, pasé por su blog y me costó salirme, ¡me encarreté sin remedio!,volveré para degustarlo despacio, como un buen postre. Soy Elbacé Restrepo, columnista del periódico El Colombiano, de Medellín, Colombia, y editora del blog Por encimita del mismo periódico, (http://www.ecbloguer.com/porencimita/), el “puerto” donde nos reunimos los seguidores del joven escritor colombiano Andrés Candela para hablar de su Madrid y yo…
En esa sala siempre hay un delicioso café colombiano, recién hecho, para nuestros visitantes. Vuelva cuando quiera, la puerta siempre está abierta.
En mis sitios de interés he agregado su blog, para que mis lectores se deleiten como lo he hecho yo en esta tarde. Un saludo desde Medellín.
¿Qué se puede decir de Madrid y yo…, si todo está expuesto? Pero algo intentaré, aunque no soy de tantas y tan buenas palabras como mi amiga, “Isla Fuerte”.
Sin duda alguna es una novela que nos lleva a la primera página, en segundos, porque adquiere todo sentido en un momento único dentro de la obra y por eso nuestra reacción, nuestro asombro y nuestro mal reflejo de creer siempre las cosas del lado que es nuestro.
La novela se encargó de ponerme un freno, porque no me gustan las corridas de toros, pero la misma novela me llevó a otros mundos, a vidas que son reales y silenciosas, porque siempre, aunque lo sepamos de memoria, ¡toda realidad supera enormemente la ficción! (Para muestra de un botón algo que me hizo reír mucho esta semana: “Dos ladrones huyen de la policía y terminan escondiéndose en la carcela la Picota”, ¿a quién le cabe en la cabeza semejante “astucia”? Pero me estoy saliendo del tema.)
La corrida del Bolero es algo sin precedentes, su anexo de tiempos (aun con el margen de error que pueda tener), está muy bien trabajada y con un sentimentalismo que nos pone a todos en la mira de nuestra conciencia y nuestro modus operandi de “amar” a las personas, a nuestra pareja, e incluso a quien la sociedad nos “prohíbe” amar.
Me uno a este puerto como una nueva admiradora de Andrés Candela, sus letras, artículos, cuentos, historias, novelas y estaré muy pendiente de cualquier noticia que tenga su nombre.
Aprovechando el vínculo de este blog con el periódico, no me voy sin hacer una pregunta con tinte de reproche: Generación (antes llamado Dominical), es un suplemento cultural del Colombiano, encontramos en él muchas referencias de nuevos libros, escritores internacionales, novelas actuales en el mercado, entrevistas a los propios autores, pero me parece increíble que después de la buena entrevista hecha por Liliana Vélez, el suplemento (Generación) no se haya tomado el trabajo de mostrarnos la obra en su mayor esplendor y con un poco más de profundidad que la entrevista. En eso no están equivocados los comentaristas, primero esperarán que los medios españoles empapelen ciudades hablando de la novela para que los medios nacionales lo hagan y, obviamente, el resultado será de rechazo por la gente diciendo que es otro “niño rico” que vive en Francia. No pongo en duda todos los trabajos por los que ha pasado para llegar a donde está, para ir a donde él quiera llegar, pero los medios en este país dejan mucho que decir, mucho que desear y sobre todo: mucho que reprocharles por falta de apoyo.
Ángela Guerra
Madrid y yo, es un libro que lleva al lector a estar cada vez más interesado en saber cual será ese final, un final que hace referencia a lo que se vive continuamente en las familias, en la lucha por nuestros deseos, sueños y metas. Ah y como olvidar lo importante que es el amor, aunque el miedo a enamorarse y aceptar los sentimientos, como si dijéramos cuando hacerlo y con quien, este sentimiento llega y deja huella sin quererlo.
Excelente libro, como te lo he dicho en varias oportunidades.
Madrid y yo…o la novela que te abre la mente, y no te deja hasta la última página, un libro tan bien escrito que te quedas al final boquiabierto y avergonzado al pensar que también eres de los que están llenos de prejuicios e ideas preconcebidas. Madrid y yo… es también el encuentro de un simpatiquísimo argentino con quien tuve la suerte de trabajar, profes de español los dos en Francia. Un gran hombre de letras, cultísimo y jovial, un tío majísimo.
Gracias Andrés por esta novela y sobre todo por tu amistad. Que todo te vaya bien, profesional y personalmente, que te lo mereces de verdad.