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Consejos elementales para mejorar la actividad de un negocio en Facebook

Lunes, febrero 8th, 2016

Quince básicas y efectivas recomendaciones para perfeccionar la presencia y actividad de una empresas en Facebook.

Es un hecho innegable, Facebook es en la actualidad la principal red social del planeta. Esta afirmación se soporta en los más de 1591 millones de usuarios mensuales activos que tiene la plataforma (dato actualizado al 27 de enero de 2016).

El dominio y concentración de la audiencia, por parte de Facebook, en cada rincón de La Tierra ha llevado a que la mayoría de las compañías —grandes y pequeñas— se vean en la obligación de diseñar un plan de acción y a establecer algún tipo de presencia dentro de la plataforma. Desde habilitar la posibilidad para que los usuarios distribuyan los contenidos de su sitio web en la plataforma (actividad conocida como SMO, sigla en inglés de Social Media Optimization), pasando por ejecutar acciones publicitarias pagadas (llamado SMM, sigla de Social Media Marketing) o, la más común de todas, creando una página de negocio dentro de la plataforma para gestionar una actividad social.

El problema es que la mayoría de los líderes corporativos piensan que para triunfar en Facebook solo se necesita crear la página para que los usuarios comiencen a llegar, en grandes cantidades, a consumir los productos o servicios de la organización. Una realidad bastante improbable y distante de lo que finalmente sucederá.

Para simplificarle a las empresas el ejercicio de inmersión a Facebook y con el objetivo de que encuentren resultados positivos en la red social, compartimos algunas sugerencias críticas para gestionar con éxito la página de una compañía en Facebook:

  1. Crear una página y evitar los perfiles. Este es un error recurrente de quienes tienen poco conocimiento de la estructura de Facebook. Las organizaciones con poca experiencia social con frecuencia prefieren un perfil sobre una página de negocio. Es necesario que los empresarios y sus colaboradores aprendan que Facebook diseñó los perfiles para las personas y las páginas para las empresas; pero no es que se deba hacer esto por un simple hecho estructural, sino porque al elegir una página también se podrán monitorear los resultados métricos de la actividad que se desarrolla allí, un beneficio que no se tiene en los perfiles.
  2. Pensar muy bien el nombre de la página. La selección del nombre de la página, título que se despliega en la línea de tiempo de los seguidores, es una tarea crucial. Esto se debe a que dicho nombre, una vez escogido, es difícil de cambiar. Facebook es muy restrictivo para alterar los nombres y muy estricto en sus políticas de elección. Le aconsejamos no usar nombres genéricos, nombres extensos o ambiguos y validar la ortografía antes de guardar; de la misma forma, evite usar —dentro del nombre— marcas registradas, porque esto podría provocar una expulsión de la red social.
  3. Escoger la URL con cuidado. La adopción de una dirección web en Facebook es el mecanismo que ofrece la plataforma para acortar la ruta de llegada de los seguidores a la página. Elegir una buena URL es una parte importante para la consecución de logros. Seleccione una de fácil recordación y coherente con su presencia en las demás redes sociales.
  4. Prestar atención al apartado información. Facebook ofrece un completo y detallado espacio para describir una compañía en el interior de la pestaña información. Aproveche cada una de las casillas allí disponibles para transmitir la mayor cantidad de información posible —sitio web, correo electrónico, teléfono, dirección (de cada punto de venta u oficina), horarios de atención, etcétera—.
  5. Cuidar la apariencia gráfica de la página. Actualizar con periodicidad la foto de portada, eligiendo buenas y atractivas piezas gráficas, y proteger con vehemencia la imagen de perfil, luchando por no afectar la familiaridad en la línea de tiempo de la audiencia y manteniéndola reconocible, son dos tareas que se deben ejecutar a la perfección.
  6. Agregar un llamado a la acción. Desde diciembre de 2014 Facebook lanzó la característica CTA (call-to-action), que ofrece la posibilidad de habilitar un botón de llamado a la acción en una página de negocio. El universo de alternativas disponibles en la plataforma está limitado a nueve opciones (reservar, llamar, contactar, enviar mensaje, usar aplicación, jugar, comprar, registrarse o ver video) y cada una de ellas es una herramienta de gran ayuda para elevar las tasas de conversión de la red social.
  7. Personalizar la página con pestañas. Agregar pestañas a una página es una excelente alternativa para profundizar la relación con la audiencia. Integrar la presencia de otras redes sociales dentro de Facebook, dar visibilidad a aplicaciones y otros escenarios digitales en los que la organización tiene actividad, entre otros, son buenas formas de mejorar el involucramiento con el público.
  8. Establecer un calendario editorial. Diseñar un procedimiento claro para controlar el tipo de contenido que se publicará, la frecuencia con la que se hará y los procesos de revisión previos a la publicación, son obligaciones ineludibles de quienes controlan una presencia en Facebook. La creación de un calendario de publicación detallado facilitará la gestión, promoverá la creatividad y evitará los errores.
  9. Generar contenido que motive la interacción. Uno de los principales retos de un gestor de comunidad es aumentar la tasa de interacción general de la página y las particulares de cada publicación. A mayor tasa de interacción mejores resultados en visibilidad, viralidad e involucramiento.
  10. Fijar los mensajes importantes en la parte alta de la línea de tiempo. Elegir los mensajes prioritarios y mantenerlos fijos durante una temporada en la parte alta de la línea de tiempo es una excelente forma para comunicar lo esencial con mayor intensidad. Fijando mensajes en la parte alta se consigue mayor exposición para las principales comunicaciones.
  11. Intentar llevar a la audiencia hacia el sitio web y las demás presencias sociales. Destinar una buena porción del contenido publicado para anexar enlaces hacia el sitio web o hacia la actividad en otras redes sociales ayudará a mantener los nodos sociales integrados.
  12. Hacer visible la actividad de Facebook. Tan primordial como llevar la audiencia de Facebook al sitio web es llevarla desde los otros escenarios hacia Facebook. Trabajar permanentemente en la circulación de audiencia entre cada presencia es una tarea crucial dentro de la cotidianidad de la gestión de redes sociales.
  13. Habilitar los mensajes privados. Permitir que la audiencia lo contacte de forma privada, vía mensaje directo, es un excelente mecanismo para establecer conversaciones o para resolver problemas específicos. Los mensajes directos son una buena forma de llevar la interacción de lo colectivo a lo individual.
  14. Atender la interacción. Crear una presencia activa en Facebook obliga a construir y publicar contenido que aporte valor a la audiencia, y este contenido de calidad traerá consigo la interacción. Las empresas tienen que monitorear y atender la interacción que se produce en la página en el menor tiempo posible para mantener saludable la relación con sus seguidores.
  15. Medir el éxito de los esfuerzos. Cualquier actividad digital obliga una evaluación de resultados. Con la métrica de Facebook las compañías tendrán información detallada del comportamiento de su audiencia para con esta retroalimentar y perfeccionar su actividad en la búsqueda de la eficacia.

¿Qué necesitan saber las empresas antes de lanzarse a las redes sociales?

Lunes, enero 11th, 2016

El caótico mundo de las redes sociales es implacable para quienes no construyen planes de acción y decisión detallados que los orienten ante cualquier escenario antes de sumergirse a él.

Son muchas las organizaciones con intenciones de sumergirse —o profundizar la actividad— en las redes sociales que no saben cómo hacerlo. ¿De qué se debe hablar?, ¿cada cuánto se debe hacer?, ¿cómo se pueden atraer seguidores?, ¿qué tono se usa para comunicarse con ellos?, ¿cómo se involucran en una conversación?, etc., son las preguntas que se formulan de forma frecuente los directivos. Las respuestas a cada una de estas preguntas —y a otras— solo aparecerá con el continuo estudio de las plataformas sociales, la planeación de las acciones y el análisis de los resultados.

Tristemente algunos empresarios creen que la actividad social se reduce a crear una página en Facebook o un perfil en Twitter o Instagram, invitar a los amigos o conocidos y empezar a publicar mensajes e información de productos o servicios. Una receta bastante popular que, generalmente, no conduce a nada, no entrega ningún resultado y hace perder el tiempo (en algunos casos dinero y hasta podría poner en riesgo la marca).

Presentemos, entonces, los diez conceptos elementales que ayudarán a las compañías a conseguir objetivos en las redes sociales:

1. Diferenciar: actividad social, optimización social y marketing social

El punto de partida de cualquier iniciativa social es entender y separar estos tres conceptos. El más sencillo de los tres es el marketing social (social media marketing en inglés o SMM), porque no es otra cosa diferente a contratar publicidad para aparecer en las redes sociales. La optimización social (social media optimization en inglés o SMO) consiste en adecuar el sitio web para que sus contenidos sean distribuidos con facilidad en las redes sociales. Y la actividad social agrupa las tareas derivadas de crear presencia, con perfiles propios en las redes sociales, para: atraer audiencia, compartir contenidos e interactuar.

Las tres tácticas pueden convivir y las organizaciones exitosas en redes sociales le sacan provecho a cada una de ellas. De la misma forma, es posible que una empresa elija alguna de las actividades e ignore las otras.

2. El community manager es imprescindible

Las compañías que toman el camino de la actividad social, deben entender que el gestor de comunidades es una pieza inevitable del organigrama. La creación y ejecución de una línea editorial, la gestión de la interacción con las audiencias, el cuidado de la reputación y el análisis de los resultados métricos, son actividades que necesitan tiempo y responsable. Todas las organizaciones, con presencia social, están en la obligación de destinar recursos y desarrollar competencias en su interior para poder obtener resultados positivos en las redes sociales.

3. La interacción es el verdadero objetivo

En las redes sociales se busca calidad y no cantidad. La meta de una empresa es crear una audiencia —tan grande como sea posible pero sin obsesionarse con el número—, para luego establecer una relación cercana con ella. Lo importante no es cuántos sino quiénes.

Los directivos necesitan entender que crear actividad social significa abrir canales de comunicación y relacionamiento; lo cual conlleva escuchar y conversar. Si una compañía entra a las redes sociales para perseguir el viejo objetivo de lograr un gran alcance, va por el camino erróneo y se está perdiendo la oportunidad de construir una comunidad alrededor de la marca, producto o servicio.

4. Las redes sociales entregan resultados en el mediano / largo plazo

Pedir beneficios inmediatos hace que se confundan los caminos y se tome la ruta de la excesiva comunicación comercial con la audiencia. La actividad social es más parecida a un plan de relaciones públicas que a uno de marketing directo. Plantearse objetivos a mediano o largo plazo permitirá diseñar acciones menos invasivas y conducirá a la creación de escenarios altamente rentables para las organizaciones.

5. Cada red social es diferente

Suelen agruparse las redes sociales en un conjunto en el que las actividades de gestión y los contenidos son exactamente iguales para cada una de ellas. Los líderes corporativos deben saber que cada plataforma tiene sus particularidades; en lenguaje, perfiles de audiencia, formatos de contenido y características de consumo. No puede ser igual el contenido de Instagram que el de Twitter, o viceversa. Si una empresa, por reducir gastos o por cualquier otra razón, opta por estar en todas las redes sociales, haciendo lo mismo en cada una de ellas, los resultados serán buenos en una y desastrosos en las otras.

6. Definir el perfil de audiencia es prioritario

Invertir tiempo en la formulación de una estrategia y un plan de trabajo garantizará una ruta clara para todos los involucrados en la actividad social de la compañía. Y, dentro de las tareas más importantes de esta planeación, está la perfilación de un segmento de audiencia claro y específico. Reconocer a quien nos dirigimos simplificará el trabajo de construcción de contenidos y arrojará pistas fundamentales para definir el tono de las interacciones.

7. Para atraer necesitamos entregar valor

La sobrecomunicación ha llevado a las personas a ser más selectivas para escoger a quien seguir. Quienes consumen hoy contenidos en las redes sociales no buscan información sino afinidades y conversaciones cautivadoras sobre sus intereses. Entregar valor es el principio elemental para atraer y retener audiencias. Las marcas, productos o servicios tienen que ser útiles para sus seguidores, de lo contrario no lograrán acercarse a ellos.

8. Medir es una costumbre saludable

Definir Indicadores y medirlos no le gusta a nadie, parece una pérdida de tiempo, pero es la senda hacia el éxito. Medir no debe ser visto como una evaluación de resultados sino como un análisis de lo hecho y obtenido para encontrar enseñanzas y aprendizajes aplicables a futuras acciones. Buscar el mejoramiento, a partir de las cifras, ayudará a instaurar una disciplina poderosa al interior de la organización. Los gestores necesitan reconocer, al instante, cuando hacen algo bien y cuando lo hacen mal.

9. Un seguidor no significa nada

Cuan equivocados están quienes pregonan cantidad. Los directivos deben crear consciencia dentro de la empresa de que el volumen o tamaño de audiencia es una cifra inútil si la contribución final de esta no es valiosa para la compañía. ¿Que aporta la audiencia que se ha consolidado en las redes sociales? Esa es la pregunta que, de forma constante, se deben formular.

10. Los protocolos son primordiales

Siempre será útil, en cualquier actividad, tener un manual de funciones y procedimientos. El community manager debe crear y documentar protocolos claros para cada actividad asociada a su tarea. La correcta gestión de la presencia social dependerá de que tan rigurosos sean estos procedimientos.

Bibliografía

HUERTA, Iñaki. 10 cosas que deberías saber antes de meterte en Social Media. Artículo publicado en Blog.ikhuerta.com en noviembre de 2010.

¿Está preparado para una crisis de reputación?

Martes, diciembre 1st, 2015

Una pregunta que necesita responder —a conciencia— antes de ingresar o tener presencia activa en las redes sociales.

Para personas y empresas, la reputación lo es todo. Esto se debe a que con ella se crea el principal cimiento para la generación de credibilidad y confianza.

Si hay algo que preocupa a los directivos corporativos cuando planean la participación, de los miembros del equipo y de la organización, en los medios sociales, es ese latente riesgo de sufrir una crisis. Pero esa es una incertidumbre con la que necesitan aprender a convivir, preparándose permanentemente para mitigarla.

Casos de ataques y reputaciones destruidas —por una mala gestión— hay por montones, pero de la misma forma existen muchos ejemplos de un impecable manejo para enfrentar o mitigar las amenazas y proteger la identidad corporativa durante una crisis. Aceptar la perdida de control y cuantificar la enorme velocidad de propagación de la información en las plataformas sociales deben ser las motivaciones para construir un protocolo robusto e inquebrantable que permita cuidar el activo sin tomar la ruta fácil, pero errónea, de aislarse.

¿Qué es la reputación?

La reputación es todo aquello que se produce por las ondas de información que se propagan a lo largo de los círculos sociales (de forma digital o análoga). Para ponerlo en términos sencillos, es ese mecanismo que la humanidad diseñó para que, a través de la experiencia indirecta, quienes piensen construir relaciones con desconocidos tengan herramientas para sondearlos con anterioridad.

Aclarado el concepto e interiorizada su importancia para individuos y organizaciones; la protección de la reputación es, entonces, una parte fundamental del trabajo personal y corporativo. Y es que la reputación es un frágil activo que sólo necesita un pequeño error para sufrir un daño irreparable (particularmente en los actuales entornos digitales, donde hoy reina la transparencia radical y las altas expectativas). Esta realidad nos obliga a aprender a comunicarnos de forma efectiva, escuchar con atención las conversaciones y alinear nuestros intereses con las expectativas de los demás.

¿Cómo se gestiona la reputación?

Lo primero que hay que aclarar es que la reputación no nos pertenece; nuestra reputación siempre estará en las manos de quienes nos conocen o saben de nosotros.

Ahora, para gestionarla, se necesita reconocer la diferencia entre la identidad buscada (lo que queremos que las personas piensen de nosotros) y la identidad creada (lo que piensan las personas de nosotros). Con esto claro, se procede a orientar las acciones de comunicación, marketing y relacionamiento para reducir la brecha entre lo buscado y lo creado.

¿Como prevenir una crisis?

Reparar siempre será más costoso que prevenir. Esta es una frase que necesita ser tenida en cuenta por el equipo de trabajo. Los colaboradores deben entender que —cuando se gestiona— lo fácil y obvio es aprender a reaccionar, pero lo difícil es planear para evitar. La construcción de un plan de acción detallado, con responsables y recursos, es crítico para la prevención y protección de la identidad corporativa. Dentro de los aspectos más significativos, en los que se debe hacer énfasis, se encuentran:

  1. Escuchar para resolver. Ninguna compañía, por grande y sólida que parezca, se puede dar el lujo de ignorar a la audiencia. Pero cuidado, no se trata solo de oír, se necesita encontrar soluciones a los problemas expresados por los clientes. Las personas no quieren más respuestas con libreto, quieren conversaciones productivas y soluciones reales.
  2. Cumplir compromisos. Debemos dimensionar las expectativas creadas por cada uno de nuestros compromisos para entender el impacto negativo que puede producir el no cumplirlos. Es primordial que usted solo se comprometa con aquello que pueda y quiera cumplir.
  3. Crear la expectativa correcta. Cuando se habla abiertamente de las capacidades y limitaciones, se educa a la audiencia para que entienda lo que puede esperar. Aclarar los tiempos estimados de respuesta, explicar los procesos internos y hacer visibles las políticas de servicio son tareas elementales que reducirán los problemas en el futuro.
  4. Ser transparente. Hablar con la verdad, no como estrategia sino como filosofía, aumentará la credibilidad y confianza en la empresa.
  5. Hacer visible lo positivo. Dar mayor visibilidad —sin caer en el exceso— a los comentarios positivos generados por la audiencia es tan importante, para la reputación, como prevenir los negativos. De la misma forma, es una excelente idea motivar a las personas para que expongan las buenas experiencias.
  6. Construir políticas individuales y colectivas. Aunque se aclare con vehemencia que lo dicho por un funcionario en su cuenta personal no representa el pensamiento de la organización, está más que probado que las acciones individuales impactan la reputación colectiva. Es por esto que se necesita crear y conciliar unas políticas elementales de comportamiento, tanto para la presencia social de los colaboradores como para las cuentas corporativas.
  7. Conformar un equipo de trabajo competente y capacitado. La experiencia y habilidad de los funcionarios en la gestión social es un elemento vital para prevenir potenciales ataques o crisis. Invertir en el personal y en su permanente capacitación es algo conveniente para las empresas que valoren su reputación.
  8. Aprender de los errores. Investigar las principales causas de insatisfacción de la audiencia y diseñar soluciones definitivas a estos problemas ayuda a evitar vulnerabilidades futuras. Además, documentar las crisis vividas entregará enseñanzas que reducirán los errores.
  9. Agradecer. Siempre reciba las críticas —buenas o malas— con gratitud. Aprenda a encontrar lo bueno de cada comentario para, con madurez, hacer crecer la organización a partir de ellos.
  10. Proteger los accesos a los perfiles corporativos. Muchos de los problemas de reputación se producen por un mal manejo de las credenciales de acceso a las cuentas corporativas (producto de este descuido se podrían derivar publicaciones no autorizadas). Cuide las contraseñas y establezca protocolos para su cambio periódico.

¿Cómo enfrentar una crisis?

La mejor manera de lidiar con problemas de reputación es hacer —con mucha disciplina— lo que le acabamos de plantear; mas todo lo que esté a su alcance para evitar que una crisis se produzca. Recuerde que el primer favorecido de un ataque será su competidor, por lo tanto su responsabilidad es no dejar cabos sueltos.

Aunque nunca sabemos cuándo ocurrirá una crisis, debemos estar preparados para manejarlas y minimizar las secuelas. Es primordial: preparar el equipo de trabajo para reaccionar, establecer una disciplina de escucha fuerte y diseñar procedimientos rigurosos que ayuden a resolver los problemas sin ahondarlos. Las siguientes recomendaciones lo ayudarán a solventar cualquier crisis:

  1. Mantenga la calma. Actuar con la cabeza caliente puede producir el efecto contrario. El análisis pausado de la situación y el planteamiento de escenarios y potenciales salidas es básico para enfrentar la crisis con inteligencia.
  2. Actúe con rapidez. Así suene obvio, actuar es elemental para enfrentar una crisis. Una amenaza a la reputación no se resuelve por si sola, se necesitan estrategias y tácticas. Además, y aunque parezca contradictorio con el punto anterior, reaccionar con prontitud es muy importante. Para encarar el problema se requiere calma y rapidez (las primeras 24 horas son críticas y es, justamente, en ese momento en el que la comunidad busca respuesta por parte de la empresa).
  3. Explique y aclare. Cuando se vive un ataque es preponderante dar explicaciones y tratar de aclarar las cosas (sin importar cuan insignificantes parezcan).
  4. Clasifique bien los ataques. El método para clasificar las amenazas debe ser claro para el equipo que trabaja en la estrategia de redes sociales. De la misma forma, reconocer los procedimientos asociados a un ataque débil, medio o fuerte facilitará el accionar.
  5. Enfrente la amenaza con inteligencia. Nunca intente resolver una amenaza a la reputación solo con publicidad. El equipo debe desmenuzar la situación para hallar las causas y posibles soluciones.
  6. Si el error existe, acéptelo. La honestidad es una gran amiga cuando se está en medio de una crisis. Reconocer el error y comprometerse a que no volverá a pasar es una excelente estrategia. Ahora, en caso tal de que dicho error no exista, se debe exponer con claridad y contundencia la posición de la compañía.
  7. Tenga coraje. Las empresas que tienen el coraje de enfrentar los problemas públicamente son las que triunfan. Deje de tratar de esconder las dificultades con mensajes directos.

Bibliografía

WHITFIELD, John. People Will Talk, The Surprising Science of Reputation. John Wiley & Sons Inc. New Jersey, 2012.

WALTER, Erika. 10 Tips For Reputation And Crisis Management In The Digital World. Artículo publicado en Forbes en noviembre de 2013.

MINDRUTA, Ruxandra. Marketing: Using Crisis Management To Your Advantage. Artículo publicado en Brandwatch en marzo de 2015.

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Los síntomas de un community manager en fase terminal

Lunes, noviembre 23rd, 2015

Reconozca los comportamientos repetitivos en los gestores de comunidades que están a punto de producir un fracaso monumental en la actividad social de una marca.

Digamos una obviedad de frente y sin rodeos: El community manager es la pieza principal del engranaje social. Las empresas —y los directivos en particular— necesitan interiorizar esta premisa. No se puede ignorar que los entornos sociales son simples herramientas digitales que, al servicio de la persona correcta, entregarán resultados positivos; pero, gestionados por la persona incorrecta, traerán un fuerte caudal de problemas reputacionales y comerciales.

Cuando se establece dicha presencia social, lo que se está haciendo es crear un punto de contacto y comunicación con una audiencia específica; por ende, el community manager se convierte en la voz y el espíritu de la marca. Esto significa que quien desarrolla esta actividad será el encargado de interactuar y participar de las conversaciones con los seguidores y de construir relaciones estables que desemboquen en la aparición de una comunidad sólida, interesada en sus actividades e integrada (es decir, que cualquier error de ese funcionario podría destruir algo que seguramente le costo mucho crear). Entonces, el trabajo del gestor es: crear, fomentar y nutrir la audiencia. Una labor que, muy a menudo, es vista como un simple ejercicio de publicación de mensajes (aún entendiendo que es la primera línea de contacto con clientes y prospectos).

Para ayudarlo a detectar problemas futuros, hemos redactado 11 síntomas que prenden las alarmas de inminentes fallos por parte de un community manager:

1. Está tratando de hacer todo solo

Hacer frente a la comunidad digital de una marca —grande o pequeña— es una tarea en equipo. Resulta complejo que una única persona ejecute todas las actividades derivadas de multiples presencias sociales. En coherencia con este planteamiento, es primordial que el gestor no tenga miedo de pedir ayuda y que la dirección lo respalde. Crear contenido, motivar y seguir la interacción, realizar la escucha social activa, analizar la métrica, etc. son tareas difíciles que, además, se multiplican por el número de redes sociales abiertas por la marca.

2. Está descuidando tareas delicadas

Existen muchas formas de descuido en el día a día de un community manager. Quizás los más recurrentes son: No escuchar, no responder a tiempo, no publicar en los horarios correctos, no analizar la métrica y no revisar con cuidado la ortografía y la gramática. Es importante que el equipo digital entienda que cualquier descuido puede activar una crisis de reputación; por consiguiente, se necesita que los gestores construyan y sigan procesos o listas de chequeo que ayuden a evitar el olvido producto de la rutina.

3. Está concentrado en una red social, olvidando las otras

¿Cuál es la asignación de tiempo y recursos correcta para cada red social? Es una pregunta que se responde cuando se entiende el impacto en los resultados y en la obtención de objetivos de cada presencia o actividad social. Lamentablemente, no es una tarea fácil y los gestores o directivos —con frecuencia— dejan llevar sus decisiones por algunos indicadores erróneos (como el número de seguidores o el volumen de interacción) o por su afinidad con una red en particular. Para escaparse de este problema, intente identificar la influencia de cada red en la audiencia, para luego asignar tiempos y recursos y construir un cronograma estricto que potencie la eficacia.

4. Está ignorando a la comunidad

Es imperativo: Todas las interacciones deben ser atendidas, pues olvidar o subestimar un mensaje podría ser muy costoso. Se requiere que el community manager haga un seguimiento en tiempo real a las conversaciones y al impacto de cada publicación para demostrar el interés de la marca por su audiencia. Esto ayudará a mejorar la reputación social, porque —en muchos casos— las plataformas lo hacen visible; por ejemplo: Facebook muestra un icono verde para que las audiencias conozcan el grado de compromiso que tiene una empresa a la hora de responderle a sus seguidores; dicho ícono se consigue cuando se atiende con prontitud y agilidad los mensajes directos (se precisa como mínimo responder el 90% en máximo una hora). MOSTRAR FOTO.

5. Está tratando de complacer a todos

Cualquier comunidad —por pequeña que sea— tiene defensores y detractores sobre alguna postura en particular. Un gestor necesita prever esos puntos críticos para discutir, dentro de la organización, el punto de vista corporativa de esos temas; para, en el momento que sea inevitable abordarlos, se actúe con coherencia. Debemos aceptar que no todo será bien recibido por la audiencia y prepararnos para ello. Ahora, cuando las discusiones se activen, evite enfrascarse en ellas con personas irracionales haciendo lo que esté a su alcance para explicar y argumentar la posición de la marca sin ahondar el problema.

6. Está hablando pero no participando

Es una epidemia; los community manager se han concentrado tanto en la generación de contenido que han olvidado por completo su rol como activadores de la interacción. El principio elemental para lograr altos niveles de involucramiento es: interactuar. Si, es una obviedad, pero es obligatorio refrescarla constantemente. Retuitear, preguntar, salirse y hablar con otras comunidades, responder y relacionarse con otras marcas son posibilidades de participación activa en las redes sociales. No se quede sentado esperando que la audiencia interactúe con usted, tome la iniciativa.

7. Está insistiendo en algo que no funciona

Ya hablamos de ser eficiente en recursos y tiempo; pues bien, es también importante serlo en la ejecución de las tareas. Reconocer lo que funciona bien para perfeccionarlo y usarlo con inteligencia es un aprendizaje valioso. De la misma forma, identificar lo inútil. Por ejemplo: si un tipo o formato de contenido, un día u horario de publicación, un tono o lenguaje de comunicación, etc. no le está entregando —de forma consistente— los resultados esperados, suprímalo. Sea astuto, aprenda de los errores, avance y luche por los resultados.

8. Está a punto de convertirse en un robot

No hay nada más nocivo y, a la vez, útil que una respuesta predeterminada. Es nocivo porque con los días se hará evidente el poco tiempo destinado por el gestor para atender cada interacción y útil porque permitirá estandarizar el tono y lenguaje de la comunicación. El community manager debe tener un protocolo claro y establecido de atención a los requerimientos de la comunidad, pero es un error usar una respuesta idéntica y «robotizada» para cualquier situación. Personalizar, acoplarse con el contexto y reconocer con quien se interactua es una parte elemental del proceso de respuesta, use una guía flexible pero nunca una respuesta enlatada.

9. Está usando los mismos contenidos en todas las redes sociales

Este gigantesco error puede ser producto de la escasez de contenido, la limitación de tiempo o la intención de abarcar más de lo que se puede. Cada red social tiene un público diferente, con unas características y expectativas particulares; por lo tanto, los mensajes y las formas de interactuar se deben adaptar dependiendo de la red, el estilo y sus temáticas. Ademas, la audiencia en cada red tiene una demografía y comportamiento radicalmente diferente.

10. Está matando de aburrimiento a los seguidores

La sorpresa y el ingenio al servicio del entretenimiento son elementos básicos para transformar la relación con la comunidad y el involucramiento de esta. El gestor necesita abrir su mente a nuevas formas de comunicar para liberarse de este síntoma. Cada pieza que se agregue, para ayudar con esta tarea, será recompensada. Los memes, GIF y emojis —usados con acierto—, los cambios de tonos para acentuar, el abordar con humor temáticas del momento, entre otros; pueden ser excelentes armas para revolucionar la forma como lo ve la comunidad.

11. Está obsesionado con la métrica incorrecta

La «manía» de medir en exceso es habitual en los gestores. El problema se profundiza cuando lo que se está monitoreando es irrelevante para la salud de la comunidad o para el futuro desarrollo de actividades en la audiencia (sobretodo cuando se está en una etapa temprana de la creación del escenario de conversación). Medir es la mejor ventaja que tienen los entornos digitales, pero hacerlo en exceso puede ser nocivo. Las cifras, si no se toman con precaución, podrían hacer desviar la atención o motivar decisiones erróneas. El objetivo de la métrica es ayudarlo a mejorar (no se vuelva esclavo de los números).

Bibliografía

DUNN, Mikey. Avoid these 7 common community management mistakes. Artículo publicado en Likeable.com en agosto de 2015.

HITZ, Lucy. 5 common mistakes that community managers make. Artículo publicado en SimplyMeasured.com en junio de 2014.

WHITE WALKER, Alice. 10 mistakes every community manager should avoid. Artículo publicado en NukeSuite.com en abril de 2015.

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Cuando el contenido aporta, lo demás no importa

Sábado, septiembre 26th, 2015

Una reflexión crítica sobre la construcción de contenidos orientados a la creación de comunidades digitales que ayuden a generar visibilidad y viralidad para individuos y empresas.

A la hora de construir contenido para una presencia digital, las personas y organizaciones trocan las prioridades: Invierten excesivo tiempo para debatir la forma, el tamaño, la profundidad y el medio de transmisión, mientras el tiempo destinado a lo realmente importante, el mensaje en sí, es pobre y escaso. En la actualidad es cada vez más recurrente toparse con tres preguntas, formuladas por quienes crean contenidos, que deberían ser poco importantes en la estructura de un plan editorial: (1) ¿Cuántas veces se debe publicar en una red social?, (2) ¿Qué tan extenso puede ser el mensaje?, y (3) ¿Cuál es el mejor formato para transmitirlo: texto, imagen o video?.

Quienes analizan a consciencia cómo desarrollar un plan de contenidos atractivo y cautivador para intereses individuales o corporativos son enfáticos en decir que: si el contenido aporta, lo demás no importa.

Las audiencias consumen lo que los atrapa y les interesa sin detenerse a revisar otros detalles. Si se presta atención con detenimiento al comportamiento de quienes consumen contenidos, será evidente la baja relevancia que tiene cada variable frente al valor aportado por la información. Ahora, para el contexto digital, es crítico atender dos aspectos fundamentales que van más allá de lo valioso de un contenido y que son elementales en el establecimiento de una estrategia: el tipo de consumidor y los objetivos de cada mensaje.

Los tipos de consumidor de contenidos

La audiencia objetivo es el punto de partida para la toma de decisiones relativas al formato, profundidad y canal de transmisión. Quienes reciben los contenidos pueden ser clasificados dependiendo del uso que le darán a la información, el grado de interés individual del contenido a consumir y el beneficio personal aportado por dicha información. Los principales tipos de audiencia, los de mayor atención para quienes gestionan contenidos, son:

1. Fanáticos

Son aquellas personas que están dispuestas a absorber cualquier cantidad de información de una temática específica sin restricción alguna en inversión de tiempo. Consumen cada detalle, agradecen lo pormenorizado y valoran el esfuerzo de quien les provee el contenido. Son insaciables, se hacen leales y apoyan cualquier iniciativa del individuo u organización que entregue la información. Si la audiencia principal es de este tipo, la profundidad en los contenidos es una obligación y el formato un reto constante para la creatividad.

2. Necesitados

Son los usuarios que están en la obligación de consumir información de un tema en particular (por lo general por razones profesionales o laborales). Al igual que los fanáticos, el tiempo a invertir no es un verdadero problema para ellos debido a que el beneficio obtenido es lo suficientemente gratificante y remunerador como para cuestionar el costo. Son críticos, valoran la eficiencia y agradecen la optimización del tiempo de consumo. Si este es el tipo de audiencia que se desea atacar, es necesario desarrollar habilidades para ahorrar tiempo de consumo sin sacrificar la profundidad.

3. Curadores

Son un tipo particular de consumidores, cuya misión se enfoca en la recolección y clasificación y no en el consumo. Su función es filtrar el contenido para ofrecerlo a quien le interesa, con el objetivo de ganar reputación frente al consumidor final de la información. La importancia de este tipo de consumidor radica en la gran influencia que tienen en los consumidores finales de la información. Para este tipo de audiencia, la estructura, organización y formato del contenido son una prioridad. El curador necesita ser capaz de cuantificar el valor del contenido con una corta inversión de tiempo.

El objetivo del mensaje

¿Que se busca cuando se entrega información a una audiencia? Esa es la pregunta clave. Quienes construyen contenido deben tener una respuesta clara a esa pregunta, para que la toma de decisiones sea eficiente y acertada. Mientras más complejo sea el objetivo, más profundo debe ser el contenido. No es lo mismo intentar transmitir el día y hora de un evento que explicar los beneficios de un producto o servicio.

Cuantificar la complejidad del objetivo de comunicación es la variable crítica para determinar la extensión, formato y medio necesario para enviar un mensaje a una audiencia.

La estrategia de contenidos

Triunfar en el marketing de contenidos es una tarea sumamente compleja y, como la mayoría de las actividades con alto grado de dificultad, es obligatorio desarrollar un plan para poder solventarlas. La estrategia de contenidos es la encargada de sacar el mayor de los provechos a las historias y conocimientos de una empresa o individuo, enmarcándose en un grupo de temáticas afines con el sector en el que se desenvuelve.

Una estrategia de contenido no debe ser vista como una sumatoria de plantillas a rellenar o un conjunto de reglas universales que se deben seguir al pie de la letra. Un plan de contenidos es una estrategia individual y única, hecha a la medida de la necesidad; con un orden, unas normas y una lógica particular para cada objetivo.

Cada individuo o empresa es única, por ende su plan de contenidos debe serlo. La estrategia debe partir de las siguientes preguntas:

  • ¿Cuales son las características de las personas que conformarán la comunidad?
  • ¿Cuales son los intereses de la comunidad construida?
  • ¿Cuales son las temáticas más coherentes, y en que grado, con los intereses de la comunidad construida?
  • ¿Como construir valor asociado a las temáticas coherentes con los intereses de la comunicad construida?

Con lo anterior claro, los aparentes problemas asociados al contenido —planteados en las tres preguntas iniciales en este post— son insignificantes. El formato, la profundidad y el medio o plataforma elegido para la transmisión de un mensaje deberá estar dominado por el objetivo y el tipo de audiencia y la creación de valor.

9 consejos que revolucionarán su actividad en Instagram

Jueves, julio 30th, 2015

Conozca nuestras sugerencias para transformar la realidad en Instagram de una marca, producto o empresa.

Lo que está pasando con la aplicación de visual social media, como plataforma corporativa para el relacionamiento con audiencias y masificación de mensajes, es cada vez más sobresaliente. Si bien, Facebook y Twitter, siguen siendo percibidos —por los profesionales del marketing— como los medios sociales prioritarios para las organizaciones; Instagram no les está dejando el camino fácil. La herramienta recientemente ha evolucionando, a tal punto que sobrepasó a Twitter en términos de usuarios activos al mes (más de 300 millones en julio de 2015), en tasa de crecimiento (la cual aumenta mes a mes y no muestra signos de desaceleración) y en niveles de interacción (4,21% de tasa de involucramiento por mensaje, muy por encima del 0,07% de Facebook). Hechos y datos que nos llevan a concluir que, de mantenerse la tendencia, en poco tiempo Instagram superaría a Twitter en la segunda posición de importancia de los medios sociales para los directivos corporativos.

Lamentablemente, la evolución de uso de la plataforma no ha traído consigo una apropiación creativa por parte de las empresas; puesto que son muchas las que insisten en la errónea tendencia de explotar el canal como un nodo de emisión de mensajes y contenidos repetitivos que terminan desgastando y saturando la relación con las audiencias. De la misma forma, sigue siendo recurrente la dificultad de comprensión —por parte de los profesionales del sector— del valor, ventajas y beneficios que ofrece la herramienta.

En esta publicación, queremos compartir 9 recomendaciones que transformarán la presencia corporativa en Instagram. Se trata de un compilado de sugerencias y conceptos que elevarán la eficacia con la que se usa Instagram a nivel empresarial (para buscar objetivos de comunicación y un alto grado de involucramiento).

1. Revise periódicamente la pestaña de notificaciones

Esta tarea se hará cada vez más prioritaria (sobre todo a medida que crece la actividad). Muchas personas y empresas no son conscientes de que Instagram únicamente permite visualizar, en su pestaña de notificaciones, las últimas 80 interacciones. Es decir que, en caso de tener un alto nivel de interacción y una baja frecuencia de revisión, se podría dejar pasar algo. La recomendación es establecer ciclos de monitorización periódica de respuestas; apropiados y balanceados con la realidad específica de cada organización.

2. Personalice la biografía

Una biografía memorable marca la diferencia. Invertir tiempo en elegir las palabras correctas, en dar un formato atractivo a los textos y en encontrar un mensaje de marca ganador; es fundamental para conseguir buenos resultados. La simpleza y fuerza de la biografía es clave para pasar de lo común a lo extraordinario.

3. Cuide el texto que acompaña las imágenes o videos

El mensaje asociado a cada publicación de Instagram es un complemento que no se debe dejar al azar. Esta claro que la imagen o el video son el foco de atención, pero el texto y las etiquetas son un arma poderosa para contar una buena historia o dar contexto y profundidad al mensaje gráfico.

4. Optimice el uso de etiquetas

Los hashtags son la mejor alternativa disponible para elevar los niveles de distribución y exposición de una publicación en Instagram. Las etiquetas son una eficaz herramienta para aumentar el alcance y, por ende, la viralidad de los mensajes. Optimizar las etiquetas tiene que ver con:

  • Elegir los hashtags correctos para el contenido publicado.
  • Monitorear el contenido —generado por otros— dentro de las etiquetas elegidas (evite caer en una corriente de contenido incoherente con los valores de marca).
  • Resistir la tentación de sobrecargar de hashtags las publicaciones (es recomendable no usar más de 5, y en lo posible incorporarlos a la redacción del texto).

5. Haga seguimiento a las etiquetas asociadas a la marca, producto o empresa

Una practica común de los usuarios de Instagram es convertir los nombres —de personas, productos, marcas o empresas— en hashtags. Esta costumbre trae consigo una responsabilidad: monitorear regularmente los contenidos generados bajo las etiquetas asociadas a la marca, producto o empresa (no hacerlo podría generar un problema de reputación futuro).

6. Nútrase del contenido de la comunidad

Los primeros aliados que tienen las compañías para la construcción de contenidos son: empleados y clientes. Transformar a la comunidad natural que rodea la marca o producto en proveedores de contenido es una inteligente practica que facilitará la actividad social y elevará el involucramiento.

7. Implemente una política de enlaces acertada

Es bien sabido que la publicación de vínculos en Instagram es extremadamente limitada; por esta razón es conveniente apropiarse de la única alternativa disponible para agregar enlaces a las publicaciones: la biografía. Diseñar un mecanismo, usando links inteligentes, para promocionar contenidos externos y atraer tráfico es una tarea obligatoria de quienes administran la actividad en Instagram.

8. Incorpore una herramienta de analítica

La información métrica ofrecida por Instagram es muy deficiente (por no decir nula). Esta realidad obliga a las empresas a sumar una herramienta externa que se integre a la red social para capturar, almacenar y procesar datos que ayuden al entendimiento de la audiencia, de los contenidos y de la intención. Medir, en cualquier esfuerzo digital, es crítico para poder optimizar.

9. Tome mejores fotos

La fotografía es un arte complejo —eso tiene que quedar claro—; pero con algunas recomendaciones de los profesionales se podrían mejorar los resultados para potenciar la actividad en Instagram. La mayoría de los expertos en fotografía coinciden en que las mejores practicas para obtener fotos memorables son:

  • No abusar de los filtros y herramientas de edición. Proteger y resaltar los colores y sombras capturados por la lente es muy importante.
  • Buscar una buena iluminación. La mañana y la tarde ofrecen excelentes condiciones atmosféricas y de luz para lograr mejores imágenes (el medio día, por el contrario, produce sombras y brillos difíciles de controlar).
  • Evitar el uso del flash. Las situaciones de baja luz, que obliguen el uso del flash, no son recomendadas.
  • Ubicar al «héroe de la foto» en el centro o en una posición destacada dentro de la composición. Evitar los elementos que distraigan o resten atención al elemento prioritario de la comunicación es una mala idea.
  • Para encuadres cercanos es preferible evitar espacios descubiertos (pero evite saturar la imagen con elementos). Cuando tenga espacios vacíos agregue elementos metálicos simples que le ayuden a rellenar (este tipo de elementos enriquece la foto y no compite con el protagonista de la imagen).
  • Producir explosiones de color. Saturar las imágenes es una magnífica alternativa para mejorar las fotos con colores vivos y contrastantes.
  • Prestar atención a la temperatura de la foto para transmitir la sensación correcta: cálido o frío.
  • Evitar siempre la contraluz.

Bibliografía

DUNN, Mike. 6 Essential Instagram Community Management Tips. Artículo publicado en SocialMediaToday.com en Julio de 2015.

DOUGHERTY, Jim. 10 Pro Tips for Instagram. Artículo publicado en Cision.com en Julio de 2015.

YANKOVICH, Gyan. 16 Life-Changing Instagram Tips From Fashion Blogger Margaret Zhang. Artículo publicado en BuzzFeed.com en Julio de 2015.

6 preguntas que debe formularse para proteger la reputación en medios sociales

Miércoles, julio 8th, 2015

Presentamos algunos interrogantes que los profesionales y directivos de las empresas, que quieran proteger su reputación, se deben formular periódicamente.

La reputación —en la actualidad— es el activo más valiosos de una persona o empresa que busca vigencia y solidez en el mercado profesional o comercial. La protección y creación de la reputación es, por ende, la actividad individual y colectiva que requiere mayor atención y prioridad. Esto debido a que —con el pasar de los días— la reputación se ha transformado en el mecanismo usado por la humanidad para controlar a cada uno de sus miembros (personas y organizaciones) y en el instrumento democrático de la sociedad para medir la confiabilidad.

El papel que está jugando Internet —y los medios sociales en particular— en la construcción de la confianza es trascendental; porque la masificación de los entornos digitales ha facilitado la transmisión y propagación de información susceptible de crear o destruir reputación. Hoy hay evidencia clara de que las opiniones de otras personas está moldeando las decisiones y percepciones de las audiencias (lo cual se potencia si esas personas pertenecen a un entorno social cercano o influyente).

Con las herramientas disponibles, cualquier persona —cuando interactúa— produce una cadena de información que se expande como una onda a lo largo de sus círculos sociales (y si esos círculos son grandes, podría incubar una cadena de información lo suficientemente ruidosa para construir o destruir la reputación y confianza de un individuo u organización). Para ser coherente con esta realidad, las personas y organizaciones deben hacerse 6 preguntas elementales, con periodicidad, para facilitar el control y la gestión de la reputación en los medios sociales:

¿Se está trabajando en la prevención de potenciales crisis de reputación en los medios social?

La mayoría —por no decir todas— las crisis de reputación son identificables con antelación. Prevenir, monitorizar y controlar las amenazas es una tarea fundamental del equipo de administración de la presencia social y del área de comunicaciones. ¿A qué se debe prestar atención? A escuchar con frecuencia lo que se dice en los medios sociales para detectar potenciales ataques en el momento oportuno, a resolver cada uno de los problemas encontrados en el menor tiempo posible, a responder rápido —y sin evasivas— los requerimientos de la audiencia y a documentar cada tarea, respuesta, interacción y evento que se presente en el día a día.

¿Se cuenta con un manual de uso de medios sociales para los empleados?

Todas las empresa del planeta son vulnerables a un comportamiento vergonzoso de uno o varios de sus empleados y a que esto se haga visible frente a su audiencia. Evitar esta situación es utópico, pero existen formas de protegerse. El mecanismo recomendado para sortear esta amenaza es la evangelización, a todo el personal, sobre los riesgos corporativos que se desatan por actuaciones individuales pero que se transfieren al colectivo. En el proceso educativo al equipo de trabajo es aconsejable la creación colaborativa —entre los empleados y la empresa— de un manual de comportamiento no restrictivo (dicho documento debe identificar situaciones, prever reacciones y sugerir acciones para blindarse de las crisis generadas por personas que podrían afectar a la organización).

¿Se esta protegiendo la información crítica?

La fuga de información es, quizás, el más común de los orígenes de las crisis de reputación social. Pocas empresas controlan —sin limitar a sus funcionarios— la información. Las políticas laborales, el relacionamiento con proveedores, los planes comerciales, las estrategias de enfrentamiento a los competidores, entre otros; son documentos que podrían mal interpretarse por el publico general, debido a que no cuentan con el contexto completo de la realidad corporativa (aclarando que no hablamos de ocultar comportamientos irregulares o poco éticos; si una empresa realiza este tipo de conductas, tarde o temprano se conocerán y la crisis será inevitable). Recuerde que el mejor mecanismo, para compartir con las audiencias toda la información crítica de una organización, es la construcción de un informe de sostenibilidad transparente y de

¿Se tiene un plan de protección de la presencia corporativa en los medios sociales?

El «brandjacking» o sustracción de la identidad digital es habitual en la actualidad; son recurrentes los casos de perdida de control —por parte de la empresa— de los accesos a las cuentas en redes sociales (vulnerabilidad que, en la mayoría de los casos, origina una crisis de reputación). Existen muchas causas posibles para sufrir el «brandjacking»; las más probables son: una baja protección de nombre de usuario y contraseña por parte de los funcionarios responsables, la autorización de aplicaciones para agregar funcionalidades a las redes sociales y la ausencia de una rutina periódica de cambio de credenciales de acceso.

¿Se evangeliza periódicamente a los directivos sobre el uso correcto de los entornos sociales?

Los altos cargos de las organizaciones son imanes en la atracción de atención de los usuarios de los medios sociales. Una vez se identifica —por parte de los seguidores— la presencia social del directivo de una corporación, el crecimiento de la audiencia y el seguimiento y escrutinio de la actividad, es inmediato. Cualquier error o desacierto de un alto directivo se convierte en un suceso que retumba en la reputación de la empresa. En este caso la evangelización —en el uso y reconocimiento del impacto de sus acciones y comportamientos en la reputación digital— es el camino para evitar problemas futuros.

¿Se identifica a los empleados influyentes de la empresa en medios sociales?

La gestión de la reputación es una sumatoria de acciones preventivas y tácticas reactivas para proteger la confianza de la sociedad en un individuo u organización. En el segundo grupo de tareas —en las tácticas reactivas— los influenciadores y líderes de opinión juegan un papel trascendental. Reconocer a estos personajes en el interior de la empresa y sumarlos al equipo de trabajo en redes sociales es obligatorio (aún cuando no pertenezcan a áreas afines a la gestión de la presencia social).

Bibliografía

WHITFIELD, John. People will talk. The surprising science of reputation. Publicado por John Wiley & Sons Inc. 2012.

SHEPPERSON-SMITH, Steven. Critical questions for managing reputation online. Artículo publicado en cipr.co.uk.

5 recomendaciones que cambiarán su vida como bloguero

Viernes, mayo 22nd, 2015

Discutamos las recomendaciones más importantes que puede recibir una persona o empresa que quiere crear un blog como mecanismo para la construcción de marca y la generación de interacción con una audiencia.

Si existe algo apasionante en el mundo digital son los blogs. Constantemente insistimos —a las personas y empresas— que un blog bien gestionado es un excelente punto de partida para una estrategia en medios sociales y para una táctica que busque mejorar el involucramiento con las audiencias. Los blogs ofrecen una plataforma fácil para publicar y administrar periódicamente contenidos, para recibir comentarios y retroalimentación de los lectores y para conseguir visibilidad y viralidad en nichos y escenarios digitales.

Crear un blog y participar de la blogosfera es una actividad que suma a la intención de aportar contenidos valiosos, construir comunicaciones abiertas y transparentes y consolidar comunidades. Gestionar un blog, por lo tanto, es una obligación hoy para las marcas, productos y servicios.

Con frecuencia nos preguntan cuáles son las claves para tener éxito en un blog y —con la misma periodicidad— recalcamos que lograrlo es más simple de lo que se cree. Lo primero es sacudirse de la obsesión por el tráfico, la preocupación por lograr una buena posición en los buscadores y el empeño por masificar las publicaciones. No queremos con esto restarle importancia a esas 3 tareas (estamos de acuerdo en que son críticas), lo que intentamos es aclarar y ojalá hacer entender que son una consecuencia y no un objetivo prioritario.

Dicho esto, compartimos los que a nuestro juicio son los 5 consejos prioritarios para las marcas o personas que estén decididas a crear y desarrollar una estrategia de marketing en blogs:

1. Consistencia en la frecuencia de publicación

El principal problema de quienes crean un blog es la falta de continuidad en la frecuencia de publicación. En este tema no existe una regla de oro, ni mucho menos un estándar. El objetivo elemental es publicar la mayor cantidad de contenido de valor posible (una buena gestión comienza por imponerse metas alcanzables en la generación de contenidos). Concéntrese en proteger la frecuencia, la cual no debe ser rigurosa en la periodicidad de los contenidos sino en los límites para los tiempos de ausencia. Es decir, más importante que establecer la periodicidad, fije un tiempo de ausencia máximo (no pueden pasar más de «X» días sin publicar). La frecuencia rigurosa desgasta a los editores, permita que la administración del blog mantenga algo de creatividad y sorpresa (el blog debe ser un ejercicio de conversación natural, sin presiones).

2. El lenguaje y la forma son claves

Escribir es un ejercicio mucho más complejo que leer; eso es una obviedad. La lectura es una actividad desprevenida de consumo de información y la escritura una tarea consciente de construcción y transmisión de ideas. Aunque son labores diferentes, son complementarias. Para escribir hay que pensar en quien lee (no hacerlo es un error monumental). Cuando construya contenido para publicarlo en un blog, los lectores deben ser la obsesión. Es por esto que la presentación y el lenguaje de los contenidos son tan importantes como la información misma. Cuidar cada detalle y facilitar la asimilación del mensaje —apoyándose en un lenguaje simple y enriquecido por la forma— hará el blog atractivo, entretenido y cautivador.

3. Oportunidad y coherencia de los contenidos

La creación y publicación de contenidos necesita una visión estratégica y un olfato bien afinado para elegir cuando y sobre qué publicar. Mantener un hilo conductor y crear contenidos enmarcados en un eje temático son exigencias de un blog. No queremos decir con esto que usted debe encasillarse en una temática sino que debe evitar dar saltos irracionales entre temáticas disímiles (aclarando que en un blog personal este tipo de comportamientos puede ser aceptable, pero en un blog corporativo se requiere mantener una consistencia en la comunicación).

4. Buena categorización y organización lógica de la información

Elegir el eje temático, subdividirlo y darle una arquitectura de información lógica es una etapa crítica en la creación de un blog. Desde la primera publicación, los visitantes deben asimilar la forma como están organizados los contenidos (la navegación a través de ellos, el consumo y la búsqueda deben ser procesos simples y consistentes). Son muchas las visitas y los clics que se pierden por una arquitectura de la información confusa e incoherente. Categorice, clasifique y etiquete los contenidos con mucha lógica y haga que esto sea evidente para los usuarios.

5. Mida

Aprenda y evalúe los resultados de las publicaciones para replantear el plan editorial. Identifique las temáticas atractivas, reconozca las principales fuentes de tráfico y el comportamiento de los lectores dentro del blog (no se limite a las métricas elementales). Construya indicadores y objetivos específicos. Las dos competencias que un bloguero debe desarrollar con mayor ahínco son: habilidad para crear contenido original y apropiación e interiorización de la herramienta de analítica.

Cómo construir contenido de calidad para los motores de búsqueda

Lunes, marzo 9th, 2015

Conozca las claves y errores más comunes cuando se construye contenido con la intención de atraer la atención de los buscadores.

Google es —quizás— la compañía digital más inquieta del mundo y sin temor a equivocarme es el jugador cuyas decisiones afectan a más personas y empresas; cualquier cambio en un producto o servicio del gigante tecnológico deja ganadores y perdedores. Y cuando nos referimos al algoritmo de su buscador, cada actualización trae consigo sancionados y beneficiados.

Panda (en febrero de 2011), Penguin (en abril de 2012) y Hummingbird (en septiembre de 2013) son los nombres de las últimas 3 actualizaciones importantes del algoritmo de búsqueda de Google. En cada una de ellas, Google, intentó sacar el mal contenido y hacer más relevantes las páginas de resultados. El objetivo de Google siempre ha sido reducir la visibilidad de las páginas de bajo valor y darle mayor relevancia a quienes se esfuerzan por crear contenido valioso (buscando así estimular a los pequeños a trabajar con decisión para competir contra los grandes). Google constantemente vive una guerra fría con quienes viven de la optimización y ataca con dureza a los que utilizan técnicas fraudulentas y sobreoptimizan los sitios para ganar posiciones en las páginas de resultados. Todo esto con el fin de mejorar la experiencia del usuario.

¿Qué es contenido de calidad para Google?

Un contenido de calidad, para Google, es aquel que tiene las siguientes características:

  • Genera una buena experiencia: Una experiencia negativa se produce cuando el contenido es poco atractivo y no entrega valor a quien lo consume.
  • Es profundo: Los contenidos cortos según Google ofrecen poca información al consumidor, es por esto que el buscador prioriza a quienes crean contenido abundante y enriquecido.
  • Es original: Esos contenido duplicados que se encuentra varias veces en un mismo sitio web o que se encuentra exactamente igual en dos sitios web diferentes son de baja calidad para Google (el buscador siempre dará prioridad a quien lo publico primero).
  • No está relleno de palabras claves: El contenido que cae en la trampa del keyword stuffing (aumentar en exceso la aparición de una palabra clave dentro de un texto) es mal visto por el buscador.
  • No se añeja: Cuando hablamos de contenido añejo no nos referimos al que lleva mucho tiempo publicado y que aún sigue aportando, sino al que ya esta desactualizado y genera confusión en los usuarios.

¿Cómo mejorar la calidad de los contenidos para Google?

1. Enriqueciendo los contenidos

En la forma y en el fondo. Tómese su tiempo para investigar las necesidades de su audiencia antes de definir los contenidos que debe crear; entienda el código de lenguaje que debe usar para redactar en los términos que ellos usarán para buscar; estructure con claridad los títulos, subtítulos, párrafos y oraciones; sea ágil en la comunicación, pero extenso en la información; apóyese y publique fuentes adicionales de información (vía enlaces); proporcione ejemplos que ayuden al lector a comprender con mayor facilidad; y finalmente, agregue material multimedia de soporte.

No sobra recomendar una prueba de lectura que lo ayude a validar el correcto uso del lenguaje y la transmisión acertada del mensaje (aunque usted no lo crea, las faltas de ortografía y los errores gramaticales pueden hacerle daño en la optimización para motores de búsqueda)

2. Mantener sus contenidos actualizados

Abordar las tendencias del momento lo ayudará a mantenerse en la boca de su audiencia y a ser oportuno y visible; pero igualmente vivir el tema del momento lo obligará a hacer limpiezas periódicas de contenidos desactualizados. Es recomendable retirar el contenido irrelevante o inútil del sitio web (por ejemplo, estudios o investigaciones antiguas que contienen información obsoleta). Si se necesita tener esta información visible, trate de restarle autoridad reduciendo el numero de enlaces hacia ella.

3. Crear contenido que no pierda vigencia

El contenido “no perecedero”, ese que nunca caduca y que se mantiene fresco debe ser su obsesión. Las publicaciones siempre actuales son una magnifica arma para su estrategia de contenidos, ya que ofrecen un enfoque atemporal que evita que se vuelvan obsoletos. Algunos ejemplos de contenido perenne: tutoriales, glosarios, preguntas frecuentes, entre otros.

4. Controlar la densidad de las palabras claves

Su densidad de palabras clave puede apoyar o destruir sus posibilidades frente a Google (y frente a su audiencia). La densidad de las palabras claves es la relación existente entre el número de veces que una palabra clave se utiliza contra la cantidad total de palabras del texto. Encontrar el equilibrio es complejo —no hay una formula comprobada y definitiva— pero un rango seguro es entre el 2% y 4% (independiente de las matemáticas es recomendable crear su contenido con un tono natural; forzar la aparición de la palabra clave por el simple hecho de elevar su densidad es un grave error).

5. El plagio es el peor error

Encontrar la inspiración en diversas fuentes es una buena idea, pero copiar y pegar las palabras es un desacierto garrafal. Si existe alguien a quien no se puede engañar en temas de plagio es a Google (los bots recorren, indexan y comparan TODO lo que se publica en internet; por lo tanto, si algo ya se ha publicado Google ya lo tiene indexado y cuando se vuelva a encontrar con el contenido lo catalogará como copia y marcará el dominio que lo alojó). Sobra decir que no es una buena estrategia tomar contenidos de otros sitios web y publicarlos en el suyo, aún citando la fuente; es mejor enlazarlos.

6. Profundizar

Si está buscando impresionar a Google de verdad, el camino es la profundización. Los contenido de formato largo le dan mucha autoridad a su sitio web y tienen una relación directa con el rendimiento de la página en los resultados del buscador. ¿Qué es un contenido de formato largo? aquel que se acerca a las 2000 palabras.

7. Consistencia de temáticas

Todos los sitios web parten de un tema original y lo desglosan en la mayor cantidad de subtemas posibles; salirse de allí podría ser una mala idea. Este tipo de equivocaciones se cometen cuando los que gestionan el sitio web no cuentan con una estrategia de contenidos y un calendario editorial detallado.

Bibliografía

McCOY, Julia. 10 Ways to Beat The Panda and Penguin In Your Content Strategy. Diciembre de 2014. Search Engine Journal.

5 SEO Strategies That Will Still Work in 2015. Diciembre de 2014. Search Engine Watch.

Lección y taller gramatical para community managers: el sustantivo y el adjetivo

Lunes, marzo 2nd, 2015

El dominio del español como fundamento para mejorar la comunicación y la interacción en la estrategia digital y social de las empresas.

Muchos cuestionan la importancia de estudiar la gramática y la ortografía; argumentando que el corrector ortográfico, los diccionarios en línea y las revisiones gramaticales de los procesadores de texto son capaces de enmendar los errores y hacer el «trabajo sucio» para que los escritos sean impecables. Abiertamente me declaro en desacuerdo con esa postura, y la oposición se acentúa cuando me hablan de las personas que ejecutan las tareas digitales en las empresas. No quiero posar de experto en Español —no lo soy— simplemente quiero motivar para que estudiemos la lengua y compartamos conocimientos.

El conocimiento y buen uso del idioma —cualquiera que sea este— es prioritario para un gestor de comunidades. La comunicación y expresión escrita dependen de la capacidad para transmitir correctamente un mensaje; aquí entra en juego la gramática y la ortografía (dos piezas claves en la formación de un community manager). Debido a esto —desde hace algún tiempo— vengo creando publicaciones orientadas al estudio y práctica del español para ejercitar las competencias en el uso del idioma. Hoy hablaremos de los sustantivos y los adjetivos, sus características, usos y particularidades:

¿Por qué es importante para un community manager estudiar el idioma?

1. Porque facilita la legibilidad

Un gestor de comunidades escribe a diario; esa es —probablemente— la tarea más recurrente de quienes administran la presencia social de las organizaciones. El dominio de la gramática y la ortografía permitirá que la escritura sea fluida y legible para los receptores.

2. Porque optimiza la comunicación

La comunicación se fundamenta en el correcto uso del idioma, ya lo dijimos al inicio. Los community manager necesitan crear comunicaciones efectivas que blinden a la empresa de un malentendido (con la gramática se elimina la ambigüedad). La elocuencia, saber puntuar y usar bien los acento son un ventaja competitiva para quien administra una actividad social.

3. Porque enriquece los mensajes

Profundizar en el vocabulario facilita la selección de palabras a la hora de transmitir mensajes o de interactuar. Elegir buenas palabras es clave para transformar un mensaje aburrido en uno poderoso (las connotaciones y denotaciones específicas de las palabras influyen mucho en la perspectiva del lector). Un gestor de comunidades debe dominar el significado de las palabras y el sentimiento que cada una produce en su audiencia (nunca pierda de vista que se pueden herir susceptibilidades con una mala escogencia de palabras).

El sustantivo

El trabajo de un sustantivo es nombrar. Todas las personas, animales y cosas —materiales o inmateriales— tienen nombre; y cada uno de esos nombres son sustantivos.

En el español, existen 3 tipos de sustantivos: abstractos, comunes y propios. Los sustantivos abstractos se refieren a cosas inmateriales como: sabiduría, limpieza, aventura o amistad. Los sustantivos comunes nombran a todas las personas, animales o cosas de la misma especie sin particularizar; por ejemplo: hombre, perro, océano o edificio. Los sustantivos propios distinguen a cada individuo de los demás de una misma clase, especie o género; por ejemplo: Amazonas, Antonio, Mar Caribe o Edificio Coltejer (en español, los sustantivos propios, se deben escribir con mayúscula inicial).

Adicionalmente, los sustantivos tienen dos características básicas: el género y el número. Todos los sustantivos de la lengua española tienen género y número, pero no todos pueden cambiar de género o de número. El género se refiere a si una persona, animal o cosa es masculina, femenina o neutra y el número aclara si se habla de una o más de una persona, animal o cosa.

El adjetivo

Es frecuente que los sustantivos no sean suficiente para nombrar correctamente algo, en estas circunstancias aparecen los adjetivos, que se encargan de afinar el nombrado. El adjetivo —por definición— es la parte variable de la oración que acompaña el sustantivo y que expresa una particularidad del mismo.

El adjetivo expresa características concretas o abstractas del sustantivo para calificarlo, matizarlo, numerarlo, señalarlo o distinguirlo. En la gramática del español existen 3 tipos de adjetivos: calificativo, de relación o pertenencia y determinativo. El adjetivo calificativo expresa alguna cualidad del sustantivo que acompaña; por ejemplo: carro rojo, edificio alto, agua fría o mujer elegante (carro, edificio, agua y mujer son sustantivos y rojo, alto, fría y elegante son adjetivos calificativos). El adjetivo de relación o pertenencia aclara con que tiene que ver algo (expresan una relación entre el adjetivo y el sustantivo al que se refiere); por ejemplo: el nervio auditivo (auditivo es un adjetivo de relación). Los adjetivos determinativos establecen alguna circunstancia del sustantivo al que acompañan, pero simplemente delimitan, no entregan ninguna cualidad; por ejemplo: esos colores, mis amigos, alguna carretera o la segunda persona (colores, amigos, carretera y persona son sustantivos y esos, mis, alguna y segunda son adjetivos determinativos).

El grado de los adjetivos

Al igual que los sustantivos, los adjetivos tienen género y número, pero adicionalmente tienen grado. El género y el número del adjetivo estará determinado por el sustantivo, por ejemplo: los carros azules (sustantivo en plural se debe acompañar de un adjetivo en plural) y una casa bonita (el sustantivo femenino se debe calificar con un adjetivo en femenino). Por su parte, el grado se usa cuando el adjetivo solo no es capaz de expresar bien el mensaje.

Existen 3 grados para los adjetivos: positivo, comparativo y superlativo. El grado positivo denota la cualidad del sustantivo en su grado más simple, sin expresar ningún tipo de graduación o comparación. El grado comparativo indica la cualidad del sustantivo comparada con otro; existen 3 tipos de comparación: de superioridad, de inferioridad y de igualdad; por ejemplo: Estos edificios son más altos que aquellos, este barco es menos rápido que el otro y María es tan bonita como Ana (en la primera frase «más altos que» es un adjetivo en grado comparativo de superioridad, en la segunda «menos rápido que» es un adjetivo en grado comparativo de inferioridad y en la tercera «tan bonita como» es un adjetivo en grado comparativo de igualdad). El grado superlativo expresa la cualidad del sustantivo en el grado más alto, por ejemplo: Estos árboles son los más altos o estos árboles son altísimos.

Taller sobre el uso de sustantivos y adjetivos

Queremos cerrar esta corta lección con un taller que ayudará a reforzar e interiorizar los conceptos que acabamos de estudiar sobre los sustantivos y los adjetivos y que ejemplificarán algunas normas básicas de redacción:

1. Diferenciar sustantivos y adjetivos.

Clasifique las siguientes palabras como sustantivos o adjetivos: Pájaro, discreta, enorme, vacaciones, pobre, humildad, caos, terrenal, colombiano, triple, análisis, bueno, heroína, rebaño, naranja, fácil, ministro y pésimo.

Solución

Las palabras que son sustantivos: Pájaro (sustantivo común), vacaciones (sustantivo abstracto que solo admite la forma plural), humildad (sustantivo abstracto que solo se usa en singular), caos (sustantivo abstracto que solo admite la forma singular), análisis (sustantivo abstracto que es invariable en singular y plural), heroína (sustantivo común), rebaño (sustantivo común que se refiere a un colectivo), naranja (sustantivo común, el adjetivo es «naranjado») y ministro (sustantivo común individual).

Los adjetivos son: Discreta (adjetivo calificativo), enorme (adjetivo calificativo), pobre (adjetivo calificativo), terrenal (adjetivo de pertenencia), colombiano (adjetivo de pertenencia), triple (adjetivo determinativo), bueno (adjetivo calificativo), fácil (adjetivo calificativo) y pésimo (adjetivo calificativo).

2. Uso de sustantivos y adjetivos en contextos.

Identifique los sustantivos y los adjetivos en las siguientes oraciones y valide si son correctas o incorrectas revisando su gramática y ortografía:

  • Pedro sube las eternas escaleras de su casa.
  • Una Caja de galletas es un excelente regalo.
Solución

1. Pedro, escaleras y casa son sustantivos (el primero propio y el segundo y tercero comunes). Eternas y su son adjetivos (el primero calificativo y el segundo determinativo). La frase es correcta.

2. Caja, galletas y regalo son sustantivos. Excelente es un adjetivo. La frase es incorrecta porque usa mayúscula inicial para un sustantivo común (caja).

3. Frases correctamente expresadas.

Evalúe las siguientes frases y determine si son correctas o incorrectas:

  • Aquí fue que se extraviaron los excursionistas.
  • Veintiún personas visitaron el lugar.
  • Un hombre con pantalón y chaqueta negros.
Solución

1. La frase es incorrecta porque tiene un error de concordancia. La frase correcta es: Aquí fue donde se extraviaron los excursionistas.

2. La frase es incorrecta porque no mantiene la concordancia de genero entre el sustantivo «personas» y el adjetivo «veintiún». La frase correcta es: Veintiuna personas visitaron el lugar.

3. La frase es correcta. Cuando se tiene un único adjetivo para dos sustantivos de diferente género el adjetivo se usa en masculino.

Esta es una pequeña inmersión que esperamos que usted, como community manager, complemente y lo motive a estudiar profundamente el idioma para mejorar la legibilidad de sus escritos, la comunicación de sus mensajes y la riqueza de sus palabras.

Bibliografía

THOMPSON; Elizabeth. Razones generales de por qué la gramática es importante para el uso diario. eHow en Español.

COMÍN SEBASTIÁN, Pilar. Ortografía y gramática para dummies. Barcelona, 2013. Grupo Planeta.

MARTÍN VIVALDI, Gonzalo. Curso de redacción: Teoría y práctica de la composición del estilo. 33a Edición. España, 2018. Paraninfo.