Hay árboles que no dejan ver los semáforos

La semana pasada salí con mi tío David a hacer una vuelta por Laureles y, cuando nos desplazábamos en su moto por la avenida Jardín con la 76, en el sentido oriente a occidente, no podíamos ver algunos semáforos con claridad.
El motivo es que varios de los árboles que están plantados en el separador son muy frondosos, de manera que les dificultan a los conductores la visibilidad de las luces que organizan el tráfico vehicular.
Una ciudadana que se desplazaba por ese punto coincidió con nosotros en que la situación podría generar riesgos, porque “accidentalmente algún conductor podría llegar a pensar que en esos puntos no hay semáforo”.
Entonces, acordamos que yo me comunicaría con las autoridades competentes para ponerlas al tanto de esta situación y ayudar a la comunidad a buscar una solución.
Para cumplir mi compromiso, les envié la denuncia a los funcionarios del Área Metropolitana, que es la autoridad ambiental que aprueba las podas y las talas de árboles en la ciudad.
La entidad dijo que hará sus análisis para determinar cuál es el paso a seguir y, en el momento en que tengan una respuesta, me la comunicaran.
Quedo pues pendiente de este caso, con el fin de que la solución sí le llegue a la comunidad.

Por ahora, nada extraño en la 30A con 76

A inicios de agosto, había escrito sobre denuncias de la comunidad que decían que en la calle 30A con carreras 76 y 77 los conductores de vehículos particulares y de transporte público no respetaban el semáforo en rojo.
Pues la Secretaría de Movilidad hizo visitas de control en el sitio. Los guardas estuvieron los días 15, 21 y 22 de agosto a las 10:37 a.m., 9:10 a.m. y 3:52 p.m., respectivamente, y no vieron violación al semáforo. Me dijo la entidad que en este semáforo no existe prohibición expresa que indique la imposibilidad de girar a la derecha. Esta maniobra está permitida por el Código de Tránsito, artículo 118, siempre y cuando se den las dos situaciones: “Roja”: Indica el deber de detenerse, sin pisar la raya de la zona de cruce de peatones. Si ésta no se encuentra demarcada, se entenderá extendida a dos metros de distancia del semáforo. El giro, con luz en rojo, está permitido, respetando la prelación del peatón, la prohibición de este giro se indicará con señalización especial. Me dijeron en la Secretaría que su labor allí fue garantizar la prelación de peatones y que programarán nuevas visitas.
Pero les tengo otro encargo cerca de allí. Una lectora me informó que en el cruce de la carrera 76 entre calles 27 y 28, los motociclistas no respetan los semáforos.

Estudiarán si necesitan o no el semáforo

María Eugenia Vergara me escribe para contarme que es preocupante la situación que se presenta hoy en el barrio Los Colores por la cantidad de edificios que se han construido en el sector.
Aumentó la población y por tanto la cantidad de vehículos que circulan por la calle 53.
En opinión de la lectora, se requiere urgente un semáforo a la altura de la carrera 74, donde se encuentra el Éxito y el Consumo, que controle el cruce entre peatones, buses y automóviles.
Me pregunta: ¿cómo se puede solicitar un semáforo aquí?
Le escribí a la Secretaría de Movilidad de Medellín y les conté este caso de Los Colores.
Su respuesta es la siguiente: “ante el crecimiento desmesurado del parque automotor, son muchos los requerimientos que llegan por parte de la comunidad solicitando cruces regulados por semáforos para peatones y vehículos, y teniendo en cuenta que para la sostenibilidad de la movilidad en la ciudad no es viable un semáforo en cada cuadra o en cada sitio donde nos es solicitado, se está realizando una evaluación técnica detallada que nos permita determinar la viabilidad y la priorización de la inversión de los recursos asignados al proyecto de semaforización. En el caso puntual, se realizará la respectiva vista técnica al sitio”.

Más respetico con semáforo de 30A con 77

Luz Elena Arango me escribió para quejarse porque en su sitio de trabajo ve todos los días cómo los conductores irrespetan el semáforo de la carrera 77 con la calle 30A.
“No hay quién lo respete ni conductores de buses de Belén ni los de los carros particulares, ni los de las motos. Todos se pasan el semáforo en rojo tanto por la calle 30A como también por la carrera 76”, dice mi lectora.
Además, agrega Luz Elena que cada rato se ve matada y sugiere que sería un buen punto para instalar cámaras de fotomultas.
“La vida vale mucho. Qué rico que nos pudieran ayudar”, dice finalmente la lectora en su comunicación.
Eso de las carreras en que andan los diferentes conductores por toda la ciudad es cierto. Lo he visto con mis papás o en otras ocasiones cuando me acompaña el tío David en mis rondas.
De todos modos informé de esta situación a la Secretaría de Movilidad de Medellín.
Allí me contestaron que agradecen a la ciudadanía por reportar este tipo de anomalías en las diferentes vías de la ciudad.
Además, agregaron que los agentes de tránsito se desplazarán a la calle 30A con la carrera 77 para revisar la situación denunciada por la lectora.
El compromiso de la Secretaría de Movilidad es que después me informará sobre los resultados de las inspecciones que realizará en esa zona de Belén.
Por supuesto, en el momento en que cuente con esa información se las compartiré en esta sección.
Gracias a todos por los mensajes que me envían.

Peatones tienen que correr al cruzar la 65

Néstor Gómez, otro de mis queridos lectores, que son como mis ojos en todos los rincones de la ciudad donde hay alguna irregularidad, me invitó a pasar por el barrio Naranjal.
No para evaluar algo relacionado con el Plan Parcial y las obras de demolición que ya se ven en esa zona que será transformada.
Lo que planteó es una preocupación porque en la carrera 65 con la calle San Juan, el cruce es casi que imposible para los peatones.
Dice que, exactamente, es en el cruce de la bomba hacia Home Center.
“En el cambio de semáforo en esa vía no existe prelación para el peatón”, me insistió mi amigo lector.
Agregó don Néstor que no hay un tiempo estipulado para que las personas puedan cruzar la calle, aunque allí existe una cebra bien demarcada.
Me pide que pueda gestionar esta queja ante la Secretaría de Movilidad de Medellín. Ycon mucho gusto, es lo que me encanta hacer por la comunidad que, amablemente, me cuenta a diario todos sus problemas.
También los invito a que me escriban sobre casos y experiencias positivas en sus barrios y en sus comunidades para que esta sección la refresquemos también con historias bonitas, que debe haber muchas en la ciudad.
Bueno don Néstor, sobre este caso que usted me expone le escribí a la Secretaría de Movilidad y esto fue lo que me respondieron:
“La Secretaría de Movilidad analizará las diferentes alternativas para propiciar el paso del peatón en el cruce de la calle 44 (San Juan) con la carrera 65.
De igual manera la Secretaría viene realizando campañas de Educación Vial con el fin de promover el respeto en las vías especialmente del conductor hacia el peatón”.

Pide mejorar señales en San Julián para ayudar a peatones

El lector Tomás Correa pidió a las autoridades de tránsito que se pasen por la Loma de San Julián, a partir de la carrera 39 por toda la calle 26.
Él me contó que hay una pésima señalización en un cruce que es confuso y que ha causado muchos accidentes.“Hay un sector en el cual la acera no existe, por lo que los ciudadanos se ven obligados a caminar por la calle en un sector en donde los carros pasan con mucho impulso para subir”.
Me dice que en donde sí hay andén, este es muy pendientey en temporada de lluvias se presentan muchos accidentes.
Pregunté en la Secretaría de Movilidad y me respondieron que la calle 26 con la 39 tiene señalización y que su mantenimiento se incluirá en la programación. Invitó a la ciudadanía a cumplir con las señales de tránsito y el respeto por los actores de la vía, especialmente del conductor hacia el peatón.

¡Un lío! con sincronización de semáforos

Juan Camilo es un usuario de las vías del Centro a diario. Me escribió un mensaje en el que plantea que desde que empezó a circular el metroplús por la avenida Oriental, la Secretaría de Movilidad modificó la programación de los semáforos de varias vías, perjudicando, en su opinión, la movilidad. Se refirió a la calle La Paz, a la altura del centro comercial Villanueva y la Catedral Metropolitana. Dice que cuando se toma esta vía, que es de occidente a oriente, desde la Plaza la Minorista hacia la Oriental, se encuentran carros parqueados en ambos costados y talleres. “Una vez sorteas los cruces antes del Metro y llegas a Palacé, encuentras las calles bloqueadas porque el último semáforo que es el de la Oriental tiene poca duración en verde y es el que debe evacuar los vehículos que suben por La Paz y los que vienen por Sucre”, observa Juan Camilo. Me agrega que es muy desordenado lo que está ocurriendo en estos cruces.
Guillermo Gutiérrez, de la Oficina de Semaforización de la Secretaría de Movilidad, me responde que con el funcionamiento de la línea 2 de metroplús se realizaron cambios en las programaciones de vías del Centro y otras por fuera, con la intención de mejorar la circulación. “Lastimosamente se han tenido inconvenientes con el software administrador de la red de semáforos, ya que por su tiempo de servicio presenta problemas con las sincronizaciones entre el sistema y los controladores locales de la calle y de ahí que se presenten descoordinaciones, para ello la Secretaría de Movilidad gestiona un nuevo software actualizado y con él mejorar la movilidad de la ciudad”.

Semáforos de Itagüí: ¡qué dolor de cabeza!

Doce días estuvo malo el semáforo de la carrera 52D, en la entrada al barrio Calatrava. ¡Doce días!, me contó una amiga lectora por medio de su correo daryluzg@hotmail.com.

Con las luces apagadas, los conductores se tenían que meter a la brava o al cálculo para poder pasar a las vías que van a Guayabal o a Envigado. Otros hacían un giro en u, que es prohibido. Riesgo paratodos.

Leyendo ese reporte de la lectora, me acordé de que el primero de diciembre del año pasado El Colombiano contó de casos parecidos, también en Itagüí. Para ese momento, por dos semanas, los semáforos del intercambio de la autopista Sur y la avenida Pilsen estaban dañados. Y el caos era horrible.
¡Un dolor de cabeza!

Entonces llamé ayer a Francisco Javier González, el secretario de Tránsito, para preguntarle por su anuncio en diciembre de invertir 8.000 millones de pesos en la renovación de todos los semáforos.
¿Qué me dijo? Que en Calatrava un repuesto falló y hubo demoras para conseguirlo. Y que el año pasado no alcanzaron a hacer los papeleos para invertir esos 8.000 millones.

“En febrero comenzaremos esos trámites. En estos 3 años modernizaremos toda la red y tendremos 20 cruces nuevos con semáforos”, me dijo. También ofreció el 371 92 11, las 24 horas, para reportar daños.

Por favor, no dañemos los semáforos

La semana pasada me fui con mi tío David a montar en bici por el Estadio y llegando a un lugar que tradicionalmente se le conoce como Caballo Blanco (calle 51 con carrera 70) nos encontramos un semáforo en pésimas condiciones y ni siquiera funciona.

Mi tío me contó que el semáforo lleva varios días así y que, al parecer, fue dañado por los integrantes de alguna hinchada. A mí esas cosas me hacen poner rojita de la rabia porque creo que el fútbol es una ocasión para celebrar y compartir y no para destruir la ciudad ¡Guácala!

Así que llamé a la Secretaría de Movilidad para saber qué se podía hacer en este punto y ellos programaron una visita técnica. Luego de realizarla.
me escribieron para contarme que este semáforo ha sido atacado varias veces ¡qué rabia! y me dijeron además que en el punto donde está ubicado se puede hacer el giro en rojo con precaución, lo cual ya estaba explicado en un letrero allí dispuesto.

Sin embargo, decidieron retirar el semáforo averiado y solo dejaron el letrero y la cara vehicular que se encuentra en el brazo del poste ménsula.

Ojalá todos tomáramos conciencia del mal que hacemos si atentamos contra los enseres de nuestra ciudad, y más si estos son para nuestra seguridad.

Con los semáforos, ¿al fin qué queremos?

Me acuerdo de que cuando pusieron los semáforos de la 80 hubo aplausos y también críticas muy duras. Una gente decía algo así como “por fin, ahora los peatones podemos cruzar las glorietas sin tener que correrles a los carros”, mientras otra, al mejor estilo de mi ¡guácala!, peleaba porque tendría más demoras en su carro.

Yo creo que por mucho afán que uno tenga en su carro, el minutico largo que hay que esperar tampoco pues es que le acabe a uno la vida. En cambio, piensen en el problema de tener que salir de la casa y comenzar a correr porque los carros no dan paso. Tenga uno 14 años o 70.

Esta semana me escribieron sobre otro semáforo, que según dice uno de sus usuarios “obstruye la movilidad”.

Está ubicado en la zona de la Fundación Universitaria Luis Amigó, de la transversal 51A con la carrera 67B-90, en el barrio Carlos E. Restrepo.
Visité el sector y lo que vi es un aparato que detiene el tráfico de carros que van hacia la 70 para darles paso a los estudiantes de la Luis Amigó. Al frente hay sitios de comidas, fotocopias y otras tiendas.

Si me preguntan, yo digo que vale más la vida de los que se mueven a pie, que el tiempo “perdido” esperando la luz verde. Igual, le dejo el mensaje al Tránsito para que revise si la luz roja da para un ¡guácala!