La ciudad como mapa. Representación, imagen, visualidades. Por: Lucrecia Piedrahita

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Dentro de mi trabajo curatorial para la beca del LIPAC, en la Universidad de Buenos Aires, avanzo la propuesta sobre la ciudad como tema y la obra del fotógrafo colombiano: Jose Alfredo Betancur.

Les comparto su obra y algunas de mis reflexiones.

LA CIUDAD COMO ESPACIO EXPOSITIVO
Por: Lucrecia Piedrahita.
Becaria LIPAC. UBA.

“En la imagen siempre hay una desviación entre lo que muestra y lo que significa”. Ranciere.
“La imagen es lo que nos recuerda que no estamos solos en el mundo incluso si somos los más fuertes”.
(S. Daney)

La ciudad es un  ámbito de comunicación fundamental para entender los problemas que nos plantea la contemporaneidad. Es un objeto de interpretación, lugar de la diversidad, del encuentro entre el espacio público y el espacio privado; es un fenómeno espacial donde interactúan los sujetos de una colectividad, que tienen como funciones conocer y reconocer su espacio, palparlo como territorio, como sitio comunicacional, como escenario plural.

Conocer, estudiar y observar la ciudad es descubrir en ella nuevos sistemas de construcción para la mirada y sugerir otros planteamientos en la relación público / privado. En los múltiples territorios que definen la ciudad se desarrolla una entidad de una naturaleza nueva que comporta una comunicación y explicación de los actores sociales en el espacio urbano. La capacidad de percepción que se puede dar en el espacio urbano, amplía otras lecturas y propone problemas que conciernen a la representación visual: la “nueva escritura” que se descifra en  esos espacios contenedores y, a su vez, contenidos, traza líneas de sensaciones y de histerias, de gritos, luchas y acoplamientos.

Si hablamos de ciudad se hace necesario analizar el espacio público, concepto que nos conduce  a que se desarrollen nuevos canales comunicacionales entre todos los actores sociales de la colectividad, se conciban otras formas de pensamiento y se re-valore la concepción del hombre y su entorno. El espacio público constituye un punto de encuentro vital para los habitantes de la ciudad. Es también el lugar de consumo de signos, que tiene una dimensión simbólica: los monumentos, las plazas, las avenidas, los lugares de encuentro que hacen posible la sociabilidad. Lo familiar y lo barrial, las relaciones interpersonales, la vida anónima que permite el ambiente urbano, son actos, acciones, mensajes, que definen la morfología material y social de la ciudad como lugar y medio.

La reflexión sobre ciudad y espacio público nos permite una re-lectura de lo urbano. Es la posibilidad de entender y asimilar esa tarea a la que hace referencia Jurgen Habermas cuando propone como una de las tareas fundamentales en las sociedades actuales, el “producir lo público”. Es precisamente ahí en donde deben intervenir los actores de una colectividad, que en nuestro medio, muchas veces desconocen o han perdido las herramientas por medio de las cuales pueden reclamar sus derechos de participación para intervenir en la construcción de lo público. Y esta gestión pública se ha hecho en los últimos 15 años a través del trabajo que hacen los artistas al asumir en su obra justamente esa producción de lo público, al intervenir la ciudad como espacio narrativo, como lugar de comunicación.

Una de las experiencias de las prácticas artísticas contemporáneas está en la búsqueda de un lenguaje preciso, personal, perfectamente comunicable, sin residuos de ambigüedad, obscuridad u arbitrio, riguroso en la definición y consecuente con los resultados demostrables en su obra o proceso. De igual manera el artista, entendido como un –constructor social- debe producir un trabajo que permita múltiples lecturas ante el ojo, la necesidad y la sensibilidad del espectador, donde su producción sea, cada vez que se expone, objeto de nuevas observaciones, nuevas reacciones y ante todo un documento actual.

La ciudad como mapa
Representación, imagen, visualidades

La idea de representación adquiere validez para definir la ciudad como espacio expositivo desde las prácticas artísticas, asimilándola como el conjunto de ideas y percepciones colectivas de orden político, económico, cultural, social u otro, que anima los grupos sociales y que estructura el imaginario colectivo y la visión del mundo de los mismos.
En los tránsitos de la representación ésta deviene imagen. En términos contundentes Serge Tisseron distingue entre “representaciones” e “imágenes” aduciendo que la representación es “un contenido sin cuerpo”, en cambio la imagen es una relación, es motriz, es socializante. Podría argumentarse que -la representación es planimétrica, la imagen posee un espesor sensorial y un contenido que funciona como cohesionador-.

Si trasladamos estos esquemas a la idea de la ciudad como mapa es necesario referenciar los conceptos que sobre la imagen han desarrollado algunos críticos y teóricos que ayudan a conceptuar desde este campo. Serge Daney, crítico de cine distingue entre lo visual, la imagen y las visibilidades. Entiende lo visual como lo óptico, nos conduce en términos de verificación óptica de cualquier procedimiento de poder (técnico, político, publicitario o poder militar).

Para Daney lo visual no tiene contracampo, no admite añadidos. Lo visual que predomina en la televisión, no remite a otro, sólo a si mismo, su esencia es la tautología. La imagen, en cambio, testimonia una alteridad. La imagen tiene lugar siempre en la frontera de dos campos de fuerza. Y las visibilidades no son más que imágenes sin significación.

Por su parte el director de cine francés Jean Luc Godard diferencia entre lo visual y lo visible y destaca que es en el lugar de lo visible donde se asienta la imagen. Y para Ranciere la imagen es siempre una relación, un desvío. Significa y muestra a la vez, es plural… “En la imagen siempre hay una desviación entre lo que muestra y lo que significa (…) una imagen no es un icono que está ahí, un dato visual, una unidad visual. No es un cuadro ni un plano (…) la imagen es siempre una relación, un desvío, una separación entre una función de significación y una función de mostración, pero también una separación entre dos imágenes, entre la mostrada y otras que serían posibles. La imagen siempre es plural. La vida de las imágenes se hace con otras imágenes (…) Una imagen está muerta si está dada y se interrumpe. La imagen es siempre un intervalo o una expansión. Metamorfosis, desestabilización, trasformación. 
El poder de las imágenes, radica entre otras cosas, en su versatilidad y su ductibilidad. “Es irrompible porque es capaz de admitir todo cambio posible sin la menor resistencia (Luis Puelles). Podemos entonces concluir que la imagen es una frontera móvil y mutante y es un factor determinante de la producción simbólica y las prácticas artísticas contemporáneas. Por las imágenes y sus fisuras y escondites son muchos los artistas y colectivos que re-piensan el mundo y proyectan los sentidos del espacio en la ciudad como mapa.
Todo esto constituye lenguajes, formas de participación, estrategias de consenso y disenso, espacios de opinión pública que se asientan en la construcción del imaginario y que permiten levantar cartografías para identificar territorios en donde tenga cabida un mapa de la ciudad a partir de las micropolíticas al tránsito de la imaginación, entendida esta última, en términos de Hannah Arendt, como la facultad de hacer presente aquello que está ausente. Tanto Arendt como Kant plantean una  interpretación de la imaginación como facultad política, es decir, la imaginación es el puente entre la estética y la ética. (…) la imaginación es la facultad de tener intuiciones sin la presencia del objeto”. Es productiva cuando se trata de la artística. Es “la condición de la memoria”. Por lo tanto referenciarla temporal y espacialmente es otorgarle sus múltiples sentidos y de materializarla como facultad que tiene de dar cuerpo  a lo que está ausente, por ello la Geoimaginación es el aporte a este instrumento de análisis para llegar a un mapa interpretativo a través de las fotografías de José Alfredo Betancur.

Así entonces la imagen en el arte se entiende como una mirada  al mundo mismo, como un ensayo visual de las prácticas, acciones, contextos y actos que permite analizar la ciudad, el espacio urbano y sus producciones.

Nos dice Eduardo Pavlovsky: “la micropolítica propone otros territorios sociales existenciales, abiertos a la comunidad.  Es aquello que no pueden capturar los sistemas de representación – que no puede capturar fácilmente el Estado. Tiene que ver con lo resistencial y lo incapturable. Se maneja siempre fuera de los sistemas de representación habituales. Es lo que Deleuze define como acontecimientos o devenir. 

Por su parte el antropólogo Arjun Appadurai, abre un campo expandido para la imaginación y la entiende como un campo de prácticas sociales organizadas, es una forma de trabajo. Para Appadurai el trabajo de la imaginación colectiva es la materia prima sobre la que operan los individuos para proyectar sus vidas y la facultad “a través de la cual emergen nuevos modelos colectivos de disenso, de desafección y cuestionamiento de los patrones impuestos a la vida cotidiana”. La imaginación es una herramienta para enfrentarnos a los cambios económicos, sociales y políticos de la globalización. 

 “Por supuesto que existe un mundo invisible.  El problema es ¿a qué distancia queda del centro y hasta cuándo está abierto?”. Woody Allen.

El mundo asiste a una reforma mundial de las culturas y cada ciudadano establece conexiones culturales, comerciales y emocionales en medio de un mundo globalizado que no puede negarse; como se explica en un estudio “globalización es una realidad, no una elección”, frase que se sustenta en las palabras de la investigadora Erla Zwingle “Los bienes circulan.  La gente circula.  Las ideas circulan.  Y las culturas cambian.  La diferencia en la actualidad es la velocidad y la magnitud de estos cambios.  La televisión tardó 13 años en reunir 50 millones de usuarios, a internet le tomó solamente cinco”.

En medio de un mundo enfrentado por el terrorismo: atentado a las torres gemelas en Nueva York, invasión a Afganistán e Irak, hechos violentos con cifras de heridos y muertos en Madrid y Londres, el balance a futuro es poco alentador.  El primer mundo se enfrenta al terrorismo, el tercer mundo a una guerra de guerrillas lo que trae como consecuencia una avalancha de imágenes y mensajes que afectan la psiquis de la colectividad pues a los terroristas les interesa convertirse en foco de interés de la opinión pública.  El siglo XXI ve desfilar los descomunales ataques terroristas.  El blanco: ciudadanos desprevenidos, el lugar: la ciudad.

En medio de tantos desajustes la ciudad retoma un papel fundamental como objeto de interpretación y la violencia será un tema recurrente en los artistas.

El director de cine neoyorkino, Woody Allen, dijo en una ocasión: “por supuesto que existe un mundo invisible.  El problema es ¿a qué distancia queda del centro y hasta cuándo está abierto?”.

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Candida Höfer, comunicar a través del espacio

Prácticas Artísticas Contemporáneas 2 Comentarios

 

 

 

 

Photograph in public and semi-public spaces that date from various epochs. These are spaces available to everyone. They are places where you can meet and communicate, where you can share or receive knowledge, where you can relax and recover.
— Candida Höfer —

————————————————————————————-Por: Lucrecia Piedrahita. 

En Letras Anónimas continuamos la reflexión alrededor de la obra de la artista fotógrafa alemana Candida Höfer quien con su trabajo nos entrega lecciones de alta estética.

-Para entender la ciudad como espacio expositivo es necesario hablar de espacio público y arte público, conceptos que necesariamente nos hacen remitir a Pierre Bourdieu, quien considera el espacio como una construcción cultural y la cultura como un conglomerado de regiones espaciales, generándose una espiral en lo que ambos términos se soplan y acaban confundiéndose.  Y a Hal Foster quien define al artista como un etnógrafo, al afirmar que el nuevo artista etnógrafo es una especie de cartógrafo que traslada sobre el papel el espacio/cultura del “otro” según las coordenadas de la nueva teoría social, convirtiéndose la galería o sala de exposiciones en una verdadera sala de mapas en donde se despliega la epidermis cultural de aquel “otro” ante la mirada, entre curiosa y culpable del espectador occidental.
Y esto nos lleva a concluir que esa diferencia del artista como etnógrafo tiene validez mientras que el artista adopte la actitud del viajero etnógrafo, móvil y capaz de llevarse consigo las imágenes de su viaje.

Hoy la relación arte/ciudad y espacio está atravesada por múltiples significaciones, entre ellas -la que plantea Jesús Carrillo en su texto “Espacialidad y arte público”-, quien afirma que el espacio cobra sentido y valor político dentro del sistema simbólico general de la cultura y resalta que es absolutamente absurdo buscar espacialidades abstractas y neutras tanto en el ámbito del purismo formal (pensemos en Mondrian o los minimalistas) como en el del utopismo político de finales de los sesenta.
Igualmente es innegable el hecho de que la tecnología y los modos de vida derivados del capitalismo avanzado imponen una resignificación y una redistribución de valor del espacio, además las redes tecnológicas del capitalismo contemporáneo -remitiéndonos a Florian Schnaider-, no son la panacea de un espacio sin fronteras,sino que, por el contrario, son en sí mismas instauradoras de nuevas fronteras, tanto más efectivas cuanto más invisibles son sus mecanismos de control.-

 

 

 

Joseph Cornell, un solitario del siglo XX. Arte y Ciudad (4 parte)

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El mundo continuaba cambiando y ya no podía ser como antes. En ese panorama de encuentros aparecía Dubuffet, quien era ante todo un negociante pero que en 1942, cuando París está ya ocupada, él decide empezar a pintar. Sin dudas, asumir ese riesgo, era una manera de sentar precedentes frente a la inminencia de la Segunda Guerra Mundial. Dubuffet crea un mundo donde la mirada no ve con la retina sino con los ojos de la imaginación y lo que hacía era plasmar un tipo de pintura -tangible, es decir, de superficies texturales, capas y capas de pintura superpuestas- (De Diego).

Dubuffet se interesó también por el graffitti, como una forma de expresar una posición espontánea, pero a la vez marginal frente a los hechos. Quería producir un arte libre de las presiones del mercado, a él no le interesaba si le compraban o si vendía y no dirigió su obra a ningún sector del público.

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    El desnudo bajando de una escalera

     

    Los comienzos del siglo XX fueron tiempos intensos, donde los filósofos, intelectuales y artistas como Picasso, Marinetti y Kandinsky trabajaban incansablemente: escribían propuestas editoriales, hacían crítica, opinaban.
    Después de dos años París recupera su importancia como lugar de reunión para todos los vanguardistas, para aquellos que iban a recuperar la historia por lo menos hasta 1945. Los dadaístas se toman a París y lo que hacen es proponer un tipo de arte en el que prima los procesos frente a los productos. Ellos hacían collage con latas, hierros, tapones, pedazos de madera y elaboraban composiciones con estos materiales para después convertirlos en arte a través del gesto, de la palabra, de las miradas del espectador. Sería precisamente Duchamp, el artista que ideó el ready made, u objetos prefarbricados. Los ready made son  esculturas realizadas con objetos ya existentes.

    La famosa obra Rueda de Bicicleta es una butaco de madera al que el artista le adhirió en el asiento, una rueda de bicicleta. Nos preguntaremos qué lograba el artista con esto, pues de esta manera estaba desmitificando las categorías estéticas que contaban tanto en una obra de arte.   

    Con el Dadaísmo se vieron actos exagerados para el público de la época como el del poeta Arthur Cravan quien en una misma sesión bailaba, boxeaba y conferenciaba y quien en la exposición de los Independientes en Nueva York que se realizó en julio de 1917, llegó al lugar, se desvistió ante el público y comenzó a sacar de su maleta cantidad de ropa sucia.

    Fue en esa Exposición Internacional de Nueva York donde participaron Picasso y Picabbia, que eran por decirlo así unas puntas de diamante  del movimiento moderno en Europa, pero el que causaría más estupor sería Duchamp con la obra: El desnudo bajando de una escalera. Esta obra fue la que más indignación causó y -todos sabemos que en asuntos de vanguardia afirmar eso es casi tanto como hablar de éxito- (E. de Diego).

    Esa obra es clave para entender la modernidad en el arte. Sería seleccionada por el público y por la prensa como símbolo de lo incomprensible y ridículo del nuevo arte y fue tal el escándalo que generó la obra que se abrió un concurso con premio incluido para el que consiguiera dar una explicación al cuadro, porque a pesar de buscarlo y buscarlo allí no acababa de aparecer  “El desnudo bajando de la escalera”.

    El artista, después de entrevistarlo, respondería tajantemente: mi deseo es una representación estática del movimiento   

    De ahí en adelante Duchamp sería la inspiración para las nuevas generaciones americanas.

    Arte y Ciudad

    Mirada Crítica 2 Comentarios

     

    Arte y Ciudad

    Durante el siglo XX y con muchísima fuerza hoy, a los artistas la ciudad les ha importado como un escenario vivo en el que producen su obra. Podríamos afirmar que la ciudad es el lugar donde acontece la historia del arte del siglo XX.

    Como sostiene la crítica de arte española, Estrella de Diego: -No hay arte del siglo XX sin una ciudad y no hay una ciudad sin arte moderno y contemporáneo, además podemos decir que la historia del arte está marcada por los encuentros apasionantes entre ciudad y artistas y no la podemos plantear únicamente como una historia de los estilos-.

    Con el arte moderno se da un cambio radical que se produce en la obra de arte pictórica: se involucran nuevos materiales, nuevos espacios, esto debido al auge de los medios de comunicación y la presencia del artista en la obra se convierte en un mensaje efectivo para comunicarse con el público.

    Sabemos que a comienzos del siglo XX, París era un centro activo de artistas, intelectuales y grandes personalidades. Era la ciudad más cosmopolita de Europa, con una vida social muy intensa que hizo que llegaran personalidades de otros países. Un encuentro fundamental para el arte moderno sería el de André Bretón –filósofo-, Tristán Tzara –escritor- y Francis Picabia, un hombre muy refinado de ascendencia cubana. Este grupo de intelectuales se encontraría en París en el año de 1920 y tuvieron un lugar de reunión que era el centro de la vanguardia parisina: la casa de Apollinaire, quien era escritor, crítico, coleccionista y promotor de vanguardias.  Picabia tenía una personalidad apasionante –afirmaba que el arte junto con las mujeres y los carros costosos eran uno de los placeres de la existencia-. Decía: “toda mi vida he fumado pintura”. Adoraba la tecnología y se entregaba a ella con pasión. Cuando se miran las obras de Picabia se encuentra esa forma alternativa de belleza que le permitían los artefactos tecnológicos. Él complementaba un retrato con un pedazo de una máquina al que él le encontraba un encanto particular. Esto hasta ese momento era impensable.
    Un hecho que marcó el arte moderno fue la Primera Guerra Mundial. De inmediato la respuesta de los intelectuales y los artistas no se deja esperar, ellos querían oponerse con todas sus fuerzas a la irracionalidad y a la máquina de la guerra y lo que hacen es asumir nuevas actitudes artísticas caracterizadas por su radicalidad. Así París deja de ser el centro de las vanguardias y pasa a ser Zurich el refugio para los que huían de la guerra. Allí tendría lugar otro encuentro fundamental para la historia del arte moderno: la amistad que se dio entre Picabia y el máximo exponente del dadaísmo, estamos hablando de Duchamp.
     
    Como consecuencia de la Primera Guerra, surgió la primera actitud artística que tendría como fin defender el antiarte, este sería el Dadaísmo que surge precisamente en Zurich. –y qué significaba dada? significaba sorpresa, confusión, escándalo y también lo absurdo.
    Los artistas no fueron pasivos frente al horror de la guerra y contestaron con burla e ironía frente a los procesos que se vivían. Ellos ya no querían más arrebatos románticos.
    Los principios del grupo Dada que estuvo comandado por Marcel Duchamp, dicen así: “hemos decidido reunir nuestras actividades diversificadas bajo el nombre de Dada. Hemos encontrado Dada y tenemos Dada. Dada sale de un diccionario, no significa nada. Queremos cambiar el mundo con nada, queremos construir la poesía y la pintura con nada y queremos acabar la guerra con nada.”

     

    Robin Hewlett y Ben Kinsley

    Prácticas Artísticas Contemporáneas 1 Comentario

     

    Les comparto este trabajo de los artistas Robin Hewlett y Ben Kinsley, link enviado pro Hugo Angel.

    Robin Hewlett y Ben Kinsley intervienen sobre el proyecto de Google Maps Street View para crear  una calle con una vista muy particular con la colaboración de los residentes del área elegida, Sampsonia Way, en Pittsburgh. El resultado está documentado en: Street with a View y puede verse directamente en Google Maps Street View”.
    Hugo Angel

    Street With A View introduces fiction, both subtle and spectacular, into the doppelganger (clon / doble) world of Google Street View.
    On May 3rd 2008, artists Robin Hewlett and Ben Kinsley invited the Google Inc. Street View team and residents of Pittsburgh’s Northside to collaborate on a series of tableaux along Sampsonia Way. Neighbors, and other participants from around the city, staged scenes ranging from
    • a parade and
    • a marathon, to
    • a garage band practice,
    • a seventeenth century sword fight,
    • a heroic rescue
    • and much more… 
    Street View technicians captured 360-degree photographs of the street with the scenes in action and integrated the images into the Street View mapping platform. This first-ever artistic intervention in Google Street View made its debut on the web in November of 2008.
    An incredible cast of real-life characters contributed their time, energy and talents to creating pseudo-street life on Sampsonia Way. Please check out the scene breakdown, the participant page and the video documentation to learn more about the artists, groups and participants that made Street With A View
    possible.

    Museo: Lugar y Territorio (7)

    La Historia del Arte todos los dias 4 Comentarios

    La ciudad, espacio de exposiciones permanentes y temporales

    El arte contemporáneo mantiene una estrecha relación con la ciudad. En muchas ocasiones el espacio urbano se convierte en materia artística por lo tanto se transforma en un vasto espacio narrativo. Lo importante es “mirar los cambios y las transformaciones en ese objeto opaco, polimorfo, apasionante y complejo” como  define Rosana Reguillo a la ciudad. 

     

     

    La ciudad es un espacio fracturado. Es el lugar donde convergen miles de personas.  La cartografía del espacio urbano es mutable y sirve de contexto para describir la ciudad como una conjunción de espacios cerrados, abiertos, inconclusos, insinuados, de ambientes presentes en la memoria, de lugares de paso, de interiores brutales; todos ellos elementos que definen la comunicabilidad de lo urbano.

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