Invitación a la Conferencia en el ciclo “Pasaporte al Arte” del MAMM, sede Ciudad del Río. Martes 31 de agosto de 2010, 6:10 p.m. “Infraestructura Conceptual y Dramas de la Imagen”. Por: Lucrecia Piedrahíta
agosto 30, 2010 Prácticas Artísticas Contemporáneas 2 ComentariosActual directora del proyecto Papel Calco para el periódico El Mundo.
Memoria decapitada, constituye un trabajo invaluable en torno al desplazamiento humano forzado en Colombia, uno de los flagelos más brutales y dolorosos para la sociedad contemporánea. En una poderosa interface entre una analista de la cultura (por calificar de algún modo, el complejo trabajo de Lucrecia Piedrahíta) y la mirada de un fotógrafo como Juan Fernando Ospina, Memoria decapitada, nos acerca –sin concesiones- a los desfiladeros del desarraigo y la reinvención de la vida de miles de colombianos que, han debido incorporar el tránsito, el movimiento, el desanclaje como experiencia cotidiana.
SOBRE LA MEMORIA DECAPITADA. INVESTIGACIÓN/CURADURÍA DE LUCRECIA PIEDRAHITA
La pregunta por el ¿de qué son actores protagónicos los desplazados? es respondida por Lucrecia Piedrahíta con lo mismo que Arjun Appadurai ha llamado imaginación social: aquella en base a la cual sobreviven física y culturalmente un número cada día mayor de poblaciones y comunidades humanas en el mundo; pues la imaginación ha dejado de ser propiedad exclusiva [y excluyente] de poetas y artistas para ser la matriz creativa en base a la cual los desarraigados y desposeídos reconstruyen su hábitat y su vida. De ahí que sólo una artista que investiga y una investigadora que crea con todo tipo de materias y espíritus, podía contarnos y ponernos a pensar en la capacidad de reinventar sus mundos de vida en base a la cual los desplazados retejen sus memorias, rehacen sus sensibilidades campesinas en un entorno suburbano, reutilizan sus pocas pertenencias a la vez como objetos útiles y como recuerdos vitales y reconstruyen sus “viejos” modos de habitar, sus casas, con los mas diversos tipos de deshechos modernos…
A PROPÓSITO DEL PROYECTO INVESTIGATIVO – CURATORIAL DE LUCRECIA PIEDRAHITA
La Memoria Decapitada, investigación y proyecto curatorial de Lucrecia Piedrahíta establece así una posición ética frente a los desplazados: se permite estar en su presencia, establecer una relación estética con ellos a través de la fotografía y de sus relatos. Imágenes que producen, sin duda, extrañeza, obligándonos a sacudir el adormecimiento que nos produce la magnitud del desplazamiento forzado en Colombia.
Lucrecia Piedrahíta nos ha dado entonces un buen ejemplo de trabajo curatorial respetuoso y sólido con nuevas comunidades urbanas. Junto a la infelicidad de inenarrables experiencias, nos revela una estética comunitaria que le da dignidad y forma a un grupo. Esto no quiere decir que la belleza perdone la tragedia, ni mucho menos que libere de responsabilidad a toda la cadena de actores que han cometido -o dejado cometer – desde Colombia uno de las peores barbaries humanas del siglo XXI
Por: ARMANDO SILVA. Profesor e investigador Universidad Externado De Colombia y Ph.D. en Filosofía y Literatura de la Universidad de California. Colombia, 2009.
TRES ESPEJOS, UN MUNDO.
Octubre del 2009 resultó ser un mes prometedor de viajes puesto que visité tres áreas distintas del mundo: San Francisco, California, La Isla de San Andrés, Colombia y Mumbai, India, además de otras ciudades. Esta combinación improbable de lugares me brindó un oportuno y vasto telón de fondo para reflexionar sobre “La Memoria Decapitada”, la exposición convincente y oportuna de Lucrecia Piedrahíta. Porque en el fondo del llamado urgente de Piedrahíta yace la pavorosa trayectoria de todos los desplazado de cada rincón de la tierra. Individuos que diariamente descargan sus resignadas aunque cargadas esperanzas a lo largo de cada asentamiento improvisado imaginable.
UNOS Y DIVERSOS

De ahí la importancia, tanto por razones éticas como antropológicas en el sentido más profundo, de potenciar la dignidad y la expresión cultural de los individuos y poblaciones desplazados, a través de la educación y la formación cultural. Memoria decapitada, el proyecto de Lucrecia Piedrahíta Orrego, es una de las iniciativas más sólidas y coherentes que conozco en esa dirección: el reconocimiento del otro, sin paternalismos, para abrirle las puertas de nuestra casa común, la tierra. En el futuro de los desplazados, en su capacidad para integrar y aportar nuevos valores a los nuestros, está el enriquecimiento de nuestro propio futuro y el de las generaciones que vendrán.
http://laboratoriodepensamiento.blogspot.com/2010/08/infraestructura-conceptual-y-dramas-de.html

































Para referirme a esta obra me quiero remitir a la autografía que referencia la concepción individual artística y de identidad arte-lenguaje o expresión. La autografía atestigua el uso de la firma. La firma es una condición sine qua non de valor, como dice Carlo Ragghianti, fundador de los estudios en Museología y Museografía en Florencia: “La firma es una norma estética y una ley moral del hacer artístico. El autógrafo no consiente dudas, equívocos o arbitrios al espectador”.