Todos tenemos una cita con el planeta. 5 de junio

8:12 am Mirada Crítica

 

 

 

 

 

 

Todos tenemos una cita con el planeta. 5 de junio. Home, una película de Yann Arthus-Bertrand
http://www.youtube.com/watch?v=WQaB1PdsJ_s

Sinopsis
En sus 200.000 años de existencia, el hombre ha roto el equilibrio de casi 4.000 millones de años de evolución de la Tierra. El precio a pagar es considerable, pero es demasiado tarde para ser pesimistas. A la humanidad le quedan diez años escasos para invertir la tendencia, concienciarse de la explotación desmesurada de las riquezas de la Tierra y cambiar el modo de consumo.
Yann Arthus-Bertrand, con sus imágenes inéditas de más de 50 países vistos desde el cielo, compartiendo con nosotros su capacidad de asombro y también sus preocupaciones, coloca, con esta película, una piedra en el edificio que tenemos que reconstruir, todos juntos.
Un evento extraordinario
Más que una película pensada para el cine, ‘Home’ será  un acontecimiento mundial: por primera vez en la historia, este largometraje se exhibirá al mismo tiempo en más de 50 países.   Precisamente, se ha elegido la fecha simbólica del 5 de junio de 2009, Día Mundial del Medio Ambiente, para esta difusión simultánea – y gratuita en la mayoría de los casos – en todo tipo de soporte: cine, televisión, DVD e Internet. El objetivo de Yann Arthus-Bertrand, director, de Luc Besson, distribuidor, y de François-Henri Pinault, Presidente del Grupo PPR, sponsor oficial de la película, consiste en llegar al mayor número de público posible y convencernos de que todos tenemos una responsabilidad para con el planeta.
Esta difusión inédita irá acompañada de un cierto número de eventos, también extraordinarios, como la proyección digital y gratuita que se hará en el Campo de Marte de París a las 22 horas, la difusión de la película en TV en horario prime time o la disponibilidad de la película en Internet desde la mañana del 5 de junio.
En España se proyectará simultáneamente a las 20h. en todos los Fórum Fnac.
Entrevista con el director (I)
¿Cuándo se impuso la idea de un largometraje?
Cuando traje a Al Gore a la Asamblea Nacional para que presentara su película ‘Una Verdad Incómoda’, entendí hasta qué punto el cine podía ser una gigantesca caja de resonancia, más que un programa de televisión. Vi hasta qué punto los espectadores estaban emocionados, a veces hasta veía las lágrimas y pensé que un largometraje era una manera excelente de llegar a la gente. Además, me parecía una evolución natural tras la fotografía y los programas para televisión. Me había dado cuenta de que, al fotografiar la Tierra, hablaba del hombre, y es la misma lógica que encontramos en el cine.
Se trata de su primer largometraje para cine, y también es un proyecto de amplitud poco común: desde la producción al montaje, pasando por el rodaje, ¿ha encontrado muchas dificultades?
Armand Amar, amigo y compositor, me presentó a Denis Carot, el productor de Va, Vis et Deviens. Dijo que sí enseguida, al igual que Luc Besson. ¡Lo difícil empezó luego! Cuando te dan tanto dinero para hacer una película tan inédita como ‘Home’ – rodada en su totalidad desde un helicóptero y en alta definición – la responsabilidad es enorme, y el estrés permanente. Lo gestioné todo por instinto, como siempre, es decir, aprendiendo a pie de obra: enseguida nos dimos cuenta de que el equipo de rodaje tenía que reducirse, en el helicóptero, a un piloto, un operador y un ingeniero de imagen. Luego hubo que resolver las exigencias técnicas ligadas a la nueva cámara que utilizábamos y a las condiciones de rodaje, distintas en cada uno de los países que sobrevolábamos. Además, hice la película sin guión, con una sola página de intenciones. Sabía lo que quería contar, pero realmente, la narración se fue construyendo a medida que avanzaba el rodaje, en particular la idea central de la energía: en primer lugar, la energía producida por los brazos del hombre y, luego, la revolución de lo que llamamos las “bolsas de sol”, el petróleo. Al fin y al cabo es una auténtica película de fotógrafo, acostumbrado a pocas exigencias.
¿Cuál es el mensaje que reside en el corazón de la película?
La película es todo un manifiesto. Nuestro impacto sobre la Tierra es mayor de lo que ésta puede soportar: consumimos demasiado y estamos a punto de agotar todos los recursos. Desde el cielo, se ven bien los lugares en donde la Tierra está herida: ‘Home’ explica, por tanto y sencillamente, los problemas actuales, diciendo al mismo tiempo que existe una solución. El subtítulo de la película podría ser “es demasiado tarde para ser pesimistas”: estamos en una encrucijada de caminos, tenemos que adoptar las decisiones importantes si queremos cambiar el mundo. Lo que decimos en la película lo sabe todo el mundo, pero nadie se lo quiere creer realmente. ‘Home’ es, por tanto, una piedra más en el edificio que construyen las asociaciones ecologistas para recuperar un cierto sentido común y cambiar nuestra manera de consumir y de vivir.
Entrevista con el director (y II)
Esto también exige una difusión extraordinaria de la película…
La idea de distribuir la película en un máximo de soportes y con un máximo de gratuidad apareció gracias a la intervención de Patrice de Carolis, que quería invertir en la película por France Télévisions. De hecho, me anunció que no podría emitirla hasta pasados dos años desde el estreno en salas. Me fui a ver a Luc Besson y le dije que había que distribuir ‘Home’ de forma gratuita. Me contestó que era imposible, antes de dejarse seducir por la idea de una película que se estrenaría en todas partes al mismo tiempo y sería accesible a todos. Nunca se había hecho algo así, y fue posible gracias a François-Henri Pinault, Presidente Director General del grupo PPR que, enseguida, aceptó participar en nuestra película. La idea es, sobre todo para mí, que vea ‘Home’ la gente que consume, los que tienen un impacto sobre la Tierra porque tendrán ganas, o eso espero, de cambiar de vida después de haber visto la película.

¿Cómo nace el comentario y la música de la película?
El comentario era evidentemente primordial: me inspiré mucho en los trabajos de Lester Brown, el famoso analista medioambiental americano y en su ‘Situación en el Mundo’. Además, también trabajé con Isabelle Delannoy, con la que vengo colaborando desde hace mucho tiempo. En cuanto a la música, evidentemente se la confié a Armand Amar, el mejor amigo del mundo y uno de los mejores músicos franceses. Además es un especialista en voces y músicas del mundo, y quería contar con esta mezcla cultural para la película.
¿Cómo trabajó el ritmo de la película?
Adoro la lentitud que acompaña al asombro, por eso quería hacer una película que se tomara su tiempo. Las dificultades técnicas derivadas del peso del helicóptero y de la cámara que utilizábamos nos obligaron a rodar muchas escenas al ralentí, y es lo que me gusta de esta película: es contemplativa. Además, es una película que se escucha y se medita: hay cosas difíciles de oír en la película, pero no estaba dispuesto a hacer ninguna concesión.
¿Por qué el título ‘Home’?
Se le ocurrió a Luc Besson, le pareció algo evidente. Es un título muy simbólico porque la ecología es la ciencia de la casa…
‘Home’ está compensada en carbono: ¿qué implica esto?
Todas las emisiones de gas carbónico que genera la película se calculan y compensan con sumas de dinero que sirven para dar energía limpia a los que no la tienen. Hace diez años que compenso así la totalidad de mi trabajo.
¿Qué le gustaría que la película provocara en el público?
Además de cambiar sus vidas, me gustaría que la gente tuviera ganas de ayudar, de compartir. Théodore Monod decía esta maravillosa frase: “lo hemos intentado todo salvo el amor”. Espero que la película sea sinónimo de mucho amor.
Unas preguntas para Luc Besson (distribuidor)
¿Por qué se implicó en el proyecto de Yann Arthus-Bertrand?
Cuando conocí a Yann, me preguntaba qué tipo de acción podría emprender yo para ayudar a la ecología utilizando el cine. Me preguntaba cómo poner treinta años de experiencia al servicio de la causa. Me sentía maduro para este proyecto y Yann fue el primero en darme la oportunidad de demostrar que me importaba. Por ese motivo, me uní a su proyecto sin dudarlo un instante.
¿A cuándo remonta su propia toma de conciencia?
A mi infancia, a la época en que no vivía en una ciudad. Tanto en Grecia como en Yugoslavia, tenía un acceso privilegiado a la naturaleza, hasta el punto de que ni siquiera me planteaba la cuestión en esos términos. Vivía al ritmo de la naturaleza y tenía una relación con las plantas y los animales que calificaría de normal. A continuación, me apasioné exclusivamente por el cine, hasta que, a fuerza de leer artículos sobre el tema, fui tomando conciencia del tsunami ecológico que nos amenazaba. En un primer momento, como todo el mundo, confiaba en nuestros gobernantes, en los que “saben”. Pensé que iban a hacer algo, evidentemente. El problema es que no hacen lo bastante. La velocidad de sus esfuerzos, con respecto al ritmo de la catástrofe, es totalmente desproporcionada. Cuando hacen uno, el planeta se destruye por diez. Al final, la verdadera concienciación consiste en pensar que es necesario que todos nos pongamos a ello, a nuestra medida, según la fuerza y disponibilidad de cada uno. Aunque sólo se trate de cambiar las bombillas, separar la basura o consumir de una manera un poco más ecológica, ya es enorme. Porque ese pequeño esfuerzo, si se multiplica por mil millones de individuos, representa mil veces más que cualquier decisión gubernamental.
Como distribuidor, ¿no le asustaba la idea de Yann Arthus-Bertrand de exhibir la película simultáneamente en todos los medios de comunicación el 5 de junio, lo que implicaba una difusión gratuita utilizando ciertos soportes?
Mi motivación es cívica, no tiene nada de económica. El hecho de que la difusión de la película sea gratuita vía Internet o a través de las cadenas públicas no me molestó ni por un momento ya que, desde el principio, no nos habíamos metido en esto para ganar dinero. Me pareció que la idea de Yann estaba cargada de simbolismo: dirigir esta magnífica película y ofrecérsela a un máximo de personas el 5 de junio, Día Mundial del Medioambiente. A menudo, nos preguntamos cómo participar en este tipo de jornadas. El próximo 5 de junio, podremos ir a ver ‘Home’. Y si somos capaces de decir que 100, 200 0 500 millones de personas han visto la película en veinticuatro horas, enviaremos un mensaje cargado de fuerza a los gobernantes. Al probarles el nivel de compromiso de la población, les obligaremos a moverse.
Es una película muy ambiciosa y, al mismo tiempo, el primer largometraje de Yann Arthus-Bertrand. ¿En qué consistió su colaboración en esta aventura?
Le dejé muy libre en los rodajes. Me limité a aportar mi experiencia en el montaje, aunque haciéndome el cándido. Como había visto pocas escenas rodadas, tenía la distancia necesaria para aportar un punto de vista similar al de un espectador lambda.
Precisamente, como espectador, ¿cuál es la imagen que le ha marcado más en la película?
Hay muchas, pero sobre todo me chocaron los contrastes: ver, por un lado, Las Vegas – una ciudad construida en pleno desierto – que consume miles de litros de agua para piscinas y campos de golf y, por otro lado, a los indios en sari cavando a pico y pala una tierra reseca, en busca de un manantial desaparecido. Ahí es donde vemos hasta qué punto el mundo se ha vuelto loco.
¿Qué responde a los que piensen que para hacer la película se han tenido que recorrer miles de kilómetros?
Hoy, podemos comprar un coche eléctrico para llevar a los niños al colegio, pero esta película sólo se podía hacer con un helicóptero. Hay que comparar lo que es comparable. Yann, para realizar la totalidad de su película, ha contaminado menos que un único avión París – Los Ángeles viajando de vacio para ir a buscar pasajeros. Centrémonos más en el problema de esos miles de aviones que viajan de vacío que en una película que se hace con un helicóptero porque no se podía hacer de otra manera.
¿Qué le gustaría que la película provocara en el público?
En primer lugar, me gustaría que fuera el máximo número de gente a ver ‘Home’ para poder alcanzar una cifra que marque un hito. A continuación, que cada espectador se conciencie de que su esfuerzo es útil. Son los esfuerzos de miles de personas los que marcarán la diferencia.
Comentarios de François Henri Pinault
François-Henri Pinault es Presidente Director General de PPR y Sponsor Oficial de la Película
¿Qué le llevó a apoyar este proyecto en particular?
Nuestro planeta va mal y todos tenemos el deber de actuar. Como actor y líder mundial, nuestro Grupo tiene que dar ejemplo. Por este motivo, desde hace ya más de diez años, PPR está implicado en un proyecto medioambiental y social. En mi primer encuentro con Luc Besson y Yann Arthus-Bertrand, decidí inmediatamente asociarme a su ambicioso plan – un proyecto a la escala de un grupo mundial como el nuestro – e implicar a PPR. Se ha acabado la hora de la contemplación y hay que pasar a la acción y Yann es un hombre extremadamente dinámico. Es un emprendedor del medio ambiente, además de un artista: la ambición de ‘Home’ radica, evidentemente, en las magníficas imágenes de Yann, pero también en la difusión de la película, un gran estreno en la historia del cine y del medio ambiente. Gracias a la capacidad de EuropaCorp, la empresa de Luc Besson, la película de Yann podrá difundirse a escala mundial en la mayoría de los soportes. Fue esta doble dinámica la que me convenció para unirme a ellos.
¿En qué consiste su apoyo a la película?
En primer lugar, se trata de un apoyo financiero para la producción de la película – 10 millones de euros distribuidos en tres años – para permitir, precisamente, que la película sea casi gratuita, aunque no es sólo eso. También es, y ante todo, una movilización general de todas las ramas y marcas del Grupo, y la implicación de nuestros 88.000 colaboradores al servicio del objetivo de la película: conseguir que el mayor número posible de personas tomen conciencia del estado de nuestro planeta. Si a eso le añadimos las familias y amigos de estas 88.000 personas, son más de 300.000 individuos a los que PPR podrá sensibilizar directamente.
De manera más general, ¿cuál es su compromiso en materia de desarrollo sostenible en el funcionamiento de su empresa?
El compromiso de PPR en materia de responsabilidad medioambiental y social se remonta a más de diez años, con la elaboración de nuestro primer código ético en 1996. En 2005, se envió al conjunto de nuestros colaboradores un Código de conducta de los negocios, que definía los principios éticos de PPR. Cada una de nuestras marcas desarrolla, por su parte, operaciones de solidaridad en relación con su oficio, en particular a través de la asociación SolidarCité: CFAO en la lucha contra el SIDA, la Fnac contra el analfabetismo, Conforama en colaboración con el Socorro Popular, Gucci con Unicef, etc. En 2007, dimos un paso más, al crear una Dirección de Responsabilidad Social y Medioambiental a escala del grupo PPR, que dependía directamente de mí. Es algo único para una sociedad del CAC 40 (Bolsa de París), y nos ha permitido desarrollar ambiciosos programas de acciones en el campo medioambiental y social: entre los siete proyectos en curso, se incluye el respeto al medio ambiente vinculado a los transportes – que utilizamos mucho – o la reducción del impacto medioambiental de nuestros almacenes. Y este año hemos decidido, a escala del grupo, crear una Fundación Empresa, cuyo objetivo y misión se centrarán en el respeto de la dignidad y de los derechos de las mujeres.
¿Qué respondería a los que consideren que su compromiso es paradójico, habida cuenta del impacto medioambiental que genera un grupo tan importante como el suyo?
Siempre hay buenas razones para no actuar. Nuestro papel como empresa es doble: mejorarnos a nosotros mismos, y fomentar la toma de conciencia en los demás. Que nos critiquen o censuren por el apoyo dado a esta película, importa poco: lo importante es que se haga la película y que se difunda al mayor número de personas posible. Tenemos la ambición, junto a Luc y Yann, de que llegue al menos a 100 millones de personas de todo el planeta, y espero que a más. No tengo ningún prejuicio a este respecto: si las empresas como la nuestra no se comprometen, no sé cómo podemos esperar salir de ésta. Es una responsabilidad vital tanto para las empresas como para los individuos. La crítica pasará, por tanto, a un segundo plano, hago de ello mi objetivo prioritario.
¿Qué le gustaría que la película provocara en el público?
Una toma de conciencia, derivada de la fuerza de convicción y de la emoción suscitada por las imágenes de Yann Arthus-Bertrand. A tenor del éxito de su libro, ‘La Tierra Vista Desde el Cielo’, el grado de sensibilización del público será excepcional en cuanto al estado del planeta y a la necesidad de actuar a escala individual y colectiva. En realidad, la idea consiste en conseguir que la gente se mueva. 

Carta de intenciones
Carta de intenciones de Denis Carot
(Productor – Elzévir Films)

“Podemos mejorar las imágenes del mundo y, de este modo, podemos mejorar el mundo”
Wim Wenders

Esta cita de Wim Wenders quizá no se haya aplicado nunca mejor a una película que en el caso de ‘Home’.
‘Home’, que se inscribe en la línea de la película de Al Gore, ‘Una Verdad Incómoda’, es evidentemente una película militante que, desde el primer momento, se autoadjudica la misión de remover conciencias, darnos a conocer los movimientos tectónicos que se están produciendo e incitarnos a comprometernos para actuar. Aunque es cierto que, actualmente, está creciendo de manera progresiva en nuestras sociedades un movimiento de concienciación sobre los problemas ecológicos, las acciones para hacerle frente son aún demasiado lentas y demasiado tímidas, constatación que constituye en cierto sentido el credo de la película: “es demasiado tarde para ser pesimistas”.
Pero ‘Home’ no es sólo un documental comprometido. Es un magnífico objeto cinematográfico. Cada plano nos corta el aliento y nos muestra la Tierra, nuestra Tierra, como nunca la habíamos visto. Cada imagen parece decirnos: “mirad qué hermosa es la Tierra, mirad cómo la estamos destruyendo pero, sobre todo, mirad todas estas maravillas que aún nos quedan por proteger”.
Cuando empecé a trabajar con Yann en este proyecto, estaba convencido de que la decisión de realizar una película vista desde el cielo en su totalidad, sin entrevistas, sin archivos… era la idea correcta, sin que consiguiera realmente explicarme por qué. Una conversación me aclaró la cuestión:
“Visto desde el cielo, son necesarias menos explicaciones”. Esa es la clave. La percepción que tienes es más inmediata, intuitiva, emocional. En eso se distingue ‘Home’ de todas las demás películas sobre el medio ambiente – todas ellas, sin embargo, tan necesarias en este período crucial para la humanidad. ‘Home’ apunta directamente a la sensibilidad de todos nosotros: concienciar, en primer lugar, mediante la emoción, para cambiar nuestra manera de mirar el mundo…
Quizá sea también ese “menos explicaciones” el que le permite a la película mantener su ambición de origen, a saber, abarcar, en apenas 2 horas, las grandes cuestiones ecológicas a las que nos enfrentamos, y mostrar cómo todo interactúa en nuestro planeta. Conviene señalar que la apuesta no estaba tan clara desde el principio, puesto que el rodaje se realizó sin guión…
Esto por lo que respecta al contenido. Pero la singularidad del proyecto también reside en su modo de difusión. Yann es un hombre generoso y su deseo más ardiente, desde el principio, era compartir la película con el mundo entero. Que la viera el mayor número posible de espectadores, en todos los continentes y, partiendo de ahí… ¡que fuera gratis!
Cuando, en nuestra primera reunión – con mi socia Marie Masmonteil –  Yann nos comunicó su ambición, pensé que la apuesta era sencillamente imposible. Su referencia era la exposición ‘La Tierra Vista desde el Cielo’ que, todavía hoy, ocho años después de su inauguración, sigue circulando gratuitamente por todo el mundo y, de este modo, ha sido visitada por más de 100 millones de personas. ¡Pero el coste de producción de una película no tiene comparación posible con el de una exposición de fotos! Para más INRI, el cine sólo puede existir gracias a los ingresos que genera… ¿Cómo integrar la gratuidad en este contexto, si no es apelando a generosos donantes, lo que implica necesariamente tiempo, mucho tiempo? Pero el hombre es tan impaciente como cabezota, y el combate para salvar el planeta es urgente, absolutamente prioritario… El hombre es convincente e inspira confianza. Por ese motivo me lancé a la aventura sin saber muy bien a dónde nos dirigíamos, pero sinceramente convertido a la buena causa y dispuesto a todo para que la película llegara a buen puerto, aunque sabía que todo podía detenerse con la misma velocidad a la que había empezado.
Fue la implicación, increíblemente espontánea, de Luc Besson, la que aportó credibilidad y viabilidad al proyecto. Era indispensable que un estudio de cine de envergadura internacional se implicara desde el principio en esta aventura. Fue la implicación de François-Henri Pinault y de todas las empresas del grupo PPR la que permitió concretar el objetivo impensable de gratuidad casi total, y a escala mundial. Gracias al entusiasmo y a la determinación de Yann Arthus-Bertrand se pudieron aunar estas energías y talentos y conseguir este increíble reto, por el bien común de todos, al servicio únicamente de nuestro planeta, de los que lo habitan. Sin duda seguirá siendo poco frente a la inmensidad de la tarea que espera a las generaciones futuras, pero estoy sinceramente convencido de que nuestro deber es actuar, cada uno de nosotros a su propia escala. “Dadme un punto de apoyo y levantaré el mundo”, decía Arquímedes. Hoy, mi deseo es sólo uno: que ‘Home’ pueda servir de punto de apoyo a millones de individuos, en todos los continentes…
Fuente: http://www.clubcultura.com/especiales/especial.php?esp_id=930&pag=8

Un comentario
  1. LUIS FERNANDO FRANCO :

    Date: mayo 28, 2009 @ 7:40 pm

    Denota una fotogría espectacular la película.
    Es una lástima pensar que en pocos años, esas imágenes serán sólo eso…imágenes.
    No hay escultura que se te compare Pachamama.
    “Ho Fidias inmortal…ho Praxíteles
    dejad vuestras cabales sepulturas,
    y venid a arrojad vuestros laureles,
    ante la más cabal de las hechuras.”

    A propósito de cosas, ando en lecturas con La Memeoria Decapitada; es una etnografía palpable de una “irreversible ” realidad.

    Alguna vez en alguna clase de Geopolítica (en lo cual usted tiene su cuento), en un documento leído, ésta frase en mi mente se quedó: “…el olvido es un factor de poder” No recuerdo qué autor.
    Y por supuesto Quevedo no ha de faltar: “…Ho seguedad del hombre, que no sabiendo lo que es y olvidando lo que fue…quiere saber, lo que será.”

Comentar

Su comentario

Puede usar: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Nota: Los comentarios pueden ser moderados por el autor.