Shaofeng pinta a sus sujetos, campesinos de zonas rurales de China, mientras ellos lo pintan a él. El resultado, presentado como enormes series, es impresionante.
Les comparto las excelentes obras del grupo de artistas invitados a la muestra: Los límites entre el arte y la ilustración.
Estará abierta hasta el 11 de julio en el Museo El Castillo. Es de una calidad única y un itinerario que no podemos perder.
Por: Lucrecia Piedrahíta. Museóloga-Curadora
“La línea es una herramienta para objetivar la representación. Los límites entre el arte y la ilustración son campos en tránsito, fronteras móviles que se establecen desde acercamientos intertextuales para abrir territorios de experimentación plástica en donde la mediación comunicativa se logra por las tensiones visuales y poéticas que incorpora un sentido participativo entre los campos propios del arte y del diseño, definidos por una identidad colectiva que hace uso del espacio pictórico, escritural, simbólico y narrativo para permitir la itinerancia de la mirada e ir más allá de una retórica procesual”.
Colectiva de Ilustradores “Los límites entre el arte y la ilustración”, Salón de los Cipreses, ubicado en la Escuela de Artes del Museo.
En esta ocasión el Comité de Artes Plásticas del Museo seleccionó 28 talentosos artistas con excelentes propuestas para exhibir en la muestra.
Alejandra Estrada, Alejandra Higuita, Alejandro García, Alejandro Jaramillo, Ana Fernández, Ana María López, Ana María Velásquez, Andrés Arango, Angélica María Zorrilla, Camilo Arango, Carlos J. Roldán, Carolina Bernal, Catalina Estrada, Catalina Jaramillo, Cristina Castagna, Henry González, Hernán Marín, Johana Bojanini, Johny Benjumea, Juan David Díez, Lindy María Márquez, Marcela Cárdenas, María Luisa Isaza, Mónica Naranjo, Natalia Ochoa, Sandra de Bedout, Verónica Mejía, Pablo Guzmán y Víctor Garcés.
La exposición estará abierta al público hasta el 11 de julio de 2010
Lunes a viernes de 9:00 AM a 12:00 M y 2:00 a 6:00 PM
Sábados de 8:00 AM a 1:00 PM
Ingreso gratuito por cortesía de La Alcaldía de Medellín
Mayores Informes 266 09 00
Calle 9 Sur No. 32- 269, Los Balsos – Medellín.
COLECTIVA DE ILUSTRADORES
“Los límites entre el arte y la ilustración”
9 de junio a las 7:00 PM
Hoy miércoles 9 de junio, el Museo El Castillo invita a la inauguración de su primera Colectiva de Ilustradores “Los límites entre el arte y la ilustración”, a las 7:00 PM en el Salón de los Cipreses, ubicado en la Escuela de Artes del Museo.
“La línea es una herramienta para objetivar la representación. Los límites entre el arte y la ilustración son campos en tránsito, fronteras móviles que se establecen desde acercamientos intertextuales para abrir territorios de experimentación plástica en donde la mediación comunicativa se logra por las tensiones visuales y poéticas que incorpora un sentido participativo entre los campos propios del arte y del diseño, definidos por una identidad colectiva que hace uso del espacio pictórico, escritural, simbólico y narrativo para permitir la itinerancia de la mirada e ir más allá de una retórica procesual”.
Lucrecia Piedrahíta. Museóloga-Curadora
En esta ocasión el Comité de Artes Plásticas del Museo seleccionó 28 talentosos artistas con excelentes propuestas para exhibir en la muestra.
Alejandra Estrada, Alejandra Higuita, Alejandro García, Alejandro Jaramillo, Ana Fernández, Ana María López, Ana María Velásquez, Andrés Arango, Angélica María Zorrilla, Camilo Arango, Carlos J. Roldán, Carlos Montoya, Carolina Bernal, Catalina Estrada, Catalina Jaramillo, Cristina Castagna, Henry González, Hernán Marín, Johana Bojanini, Johny Benjumea, Juan David Díez, Lindy María Márquez, Marcela Cárdenas, María Luisa Isaza, Mónica Naranjo, Natalia Ochoa, Sandra de Bedout, Verónica Mejía y Víctor Garcés.
La exposición estará abierta al público hasta el 11 de julio de 2010
Lunes a viernes de 9:00 AM a 12:00 M y 2:00 a 6:00 PM
Sábados de 8:00 AM a 1:00 PM
Ingreso gratuito por cortesía de La Alcaldía de Medellín
Mayores Informes 266 09 00
Calle 9 Sur No. 32- 269, Los Balsos – Medellín.
El coleccionista de arte y publicista británico-iraquí Charles Saatchi presenta en una nueva exposición en Londres al colectivo de jóvenes artistas afincados en el Reino Unido que teóricamente deben tomar el relevo de la generación liderada por el polémico Damien Hirst, el ‘enfant terrible’ de las artes británicas con sus animales en formol, sus desplantes al sistema de galerías ydeclaraciones del tipo: “Si firmara una cagada de perro sería arte”.
‘Newspeak: British art now. Part I’, que acoge desde este miércoles y hasta el 17 de octubre la galería Saatchi, reúne una amplia selección de las obras más destacadas de esos creadores, de entre 21 y 53 años, que representan el arte que se realiza actualmente en el país.
En busca de la secuela
Con su olfato de coleccionista y su ingenio de publicitario, Saatchi ha concebido esta ambiciosa muestra como una secuela de la famosa ‘Sensations’ que organizó en 1997 en la Royal Academy of Art y que sirvió para catapultar a la generación de los ‘Jóvenes Artistas Británicos’ (YBA, en sus siglas en inglés) en la que se incluyen Damien Hirst, Tracey Emin o los hermanos Chapman. Destaca la escultura sonora de John Wynne, con 300 altavoces estéticamente amontonados y conectados a un piano que emite notas aleatorias
El ‘newspeak’ al que alude esta última exposición -un término tomado, a modo de eslogan, de la novela de George Orwell ‘1984′-, simboliza el innovador lenguaje que, a juicio del coleccionista, acuña esta nueva generación de creadores.
La muestra acoge una amalgama de obras de estilo, formato y técnicas diversos entre las que predomina -y esto parece un salto respecto al grupo anterior- la pintura, que convive sin esfuerzo con instalaciones o piezas de corte conceptual.
Para publicitar la exposición, Saatchi escoge la obra ‘Real special very painting’ de Barry Reigate, un llamativo cuadro poblado de personajes de dibujos animados como Micky Mouse o el Pato Donald, que el autor -que los aprendió a dibujar cuando visitaba a su padre en prisión- utiliza como elementos traviesos y desafiantes en sus composiciones.
Otro creador que utiliza el humor para canalizar furia, según él mismo describe, es Mark Pearson, con una serie de esculturas hechas con materiales cotidianos, como trozos de loza o papel de aluminio, y un estilo que emula al bricolaje, con las que explora temas como la masculinidad, la clase social o la identidad británica.
Arte político y crítico
Una de las colecciones más intensas es la del artista británico Alastair MacKinven, cuyas obras, impulsadas por un espíritu crítico, analizan el arte político de los póster de grupos tanto de derechas como de izquierdas (‘Jerking off the dog to feed the cat’) o el modo en que las galerías de arte condicionan al espectador con su calculada disposición de los objetos (‘Et sick in infinitum’).
Los Jóvenes Artistas Británicos de hoy en día son, en realidad, un grupo heterogéneo de creadores de distintas edades y procedencias -aunque todos viven en Gran Bretaña-. Entre ellos el argentino Pablo Bronstein, con sus cuadros y dibujos arquitectónicos, o la polaca Goshka Macuga.
Una de las instalaciones más impresionantes de ‘Newspeak’ es la del alemán John Wynne -el veterano del conjunto, con 53 años-, una escultura sonora hecha con 300 altavoces estéticamente amontonados y conectados a un piano, que emite notas aleatorias, pero evocadoras, gracias a un mecanismo que funciona con un aspirador.
Retorno a la pintura auténtica Phoebe Unwin, de 30 años, cuyos sensuales y sensoriales cuadros ocupan toda una sala, representa un retorno a la pintura auténtica, aunque ella opina que ésta “nunca se ha ido”.
Con obras como ‘Night life’ o ‘Girl’, la artista explora sensaciones o percepciones que le interesan, lo que da lugar a obras de diferentes escalas y gamas de colores donde estos elementos más formales “se funden con el propio tema o sujeto” de las mismas, según dijo.
Entusiasmada por haber sido seleccionada por Saatchi -sobre todo, dice, “porque mucha gente podrá ver” su obra-, Unwin no se atreve a decir que sea representativa de una generación, aunque reconoce que encapsular el propio momento vital “es la aspiración de todo artista”.
publicado por El Mundo
Cultura visual y territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza es la muestra que se abrió al público el jueves 13 de mayo en el museo El Castillo.
La exposición colectiva “Cultura Visual y Territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza” está en la Sala de Arte y el Salón de Los Torreones como preámbulo a la entrega de la primera etapa del proyecto de renovación de sus parques y jardines.
En la muestran participan los artistas: Alejandro Castaño, Aníbal Vallejo, Fredy Alzate, Fredy Serna, Gloria Escobar, Gloria Posada, Jesús Abad, John Jader Bedoya, Jorge Gómez, Juan Luis Mesa, Luis Fernando Escobar, Mauricio Gómez, Nadir Figueroa, Patricia Bravo y Yosman Botero.
Quiero destacar el trabajo del artista Jorge Gómez. Este es un recorrido por la obra de este grupo que conforma la muestra y que no podemos dejar de ver.
Les comparto un texto enviado por el artista Jorge Gómez.
Periódico El Colombiano. Artes Plásticas. Autor: Luis Fernando Valencia
Profesión: Crítico de arte. Nacionalidad: Colombiana.
CONTEXTO: El crítico de arte colombiano Luis Fernando Valencia, se refiere aquí a la obra del artista Jorge Gómez, en un interesante artículo que trasciende la obra en sí misma y se proyecta.
Jorge Gómez expuso recientemente en el Museo de Antioquia, donde ofreció un trabajo con algunas variantes de sus series anteriores, siempre con una técnica densa, fuerte, matérica, llena de contrastes. El artista, que ha destacado en su obra la labor de taller y que nos ha dejado ver en sus lienzos espacios íntimos, ofreció una mirad a su entorno desde una perspectiva muy particular. Sale de su taller en el campo y muestra una ciudad bastante solitaria y en perspectivas impensables, que aún así, le permiten al espectador identificar algunos escenarios. Luis Fernando Valencia destaca en este comentario la fuerza de la obra de Jorge Gómez, así como sus profundos significados y esa capacidad que tiene de no dejar nada en el vacío. Igualmente, el crítico se refiere a la pintura realista que en este caso no es mimética, pues en ella hay un gran despliegue de imaginación. Jorge Gómez lleva varias décadas dedicado al arte. Sus obras se han presentado en exposiciones colectivas e individuales, con una propuesta seria que se ha destacado en diferentes salones. Su vida está dedicada al arte.
Emboscada
A propósito de la obra del artista antioqueño Jorge Gómez
Cuando observamos una pintura de Jorge Gómez lo primero que salta a la vista es su generosidad matérica, el pigmento de color que parece desprenderse del lienzo. Y aún más, de cerca el material pictórico aparece como un volumen caótico en un viaje sin sentido, en una deriva casual. Pero una primera estrategia plástica que el pin¬tor ejecuta convierte el óleo en representa¬ción, es decir, ya no pertenece a un mundo inerte, sino a un vehiculo de significación.
Una segunda maniobra le quita a la re¬presentación su aspecto mimético, es decir su fidelidad a una realidad, y una tercera operación deja la obra en un estado autó¬nomo. Estamos frente a una pintura ya to¬talmente independiente de su punto de partida. De lo inerte a la significación, y de ésta a una realidad otra, a un estado pictóri¬co independiente del modelo inicial.
El espacio abandona ahora toda forma de efectismo y se erige con claridad meridiana: nada está puesto al azar, nada queda en el aire. Y hay algo que sorprende. El espacio dialoga con él mismo, sin perder nitidez pare¬ce ir elaborándose siguiendo su propia voluntad. Leer más …
Cultura visual y territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza es la muestra que se abrió al público el jueves 13 de mayo en el museo El Castillo.
La exposición colectiva “Cultura Visual y Territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza” está en la Sala de Arte y el Salón de Los Torreones como preámbulo a la entrega de la primera etapa del proyecto de renovación de sus parques y jardines.
En la muestran participan los artistas: Alejandro Castaño, Aníbal Vallejo, Fredy Alzate, Fredy Serna, Gloria Escobar, Gloria Posada, Jesús Abad, John Jader Bedoya, Jorge Gómez, Juan Luis Mesa, Luis Fernando Escobar, Mauricio Gómez, Nadir Figueroa, Patricia Bravo y Yosman Botero.
Quiero destacar el trabajo de la artista Patricia Bravo. Así inicia un recorrido por la obra de este grupo que conforma la muestra y que no podemos dejar de ver.
Les comparto un comentario crítico de Gloria Posada sobre la obra de Patricia Bravo.
Cuerpos, Avatares y Signos
PorGloria Posada. Artista y Escritora
En las últimas décadas, el arte en Medellín ha asumido plurales lenguajes donde la investigación y el estudio del contexto, han posibilitado gran diversidad de propuestas. Dentro de este amplio panorama el trabajo de Patricia Bravo (Medellín, 1966) evidencia un proceso coherente en el cual la presencia de lo urbano puede rastrearse desde 1990en esculturas, acciones, huellas, graffiti, ensamblajes, bricolages, montajes digitales y fotografías.
En el trabajo realizado en distintas series que indican énfasis plurales en la búsqueda de la artista, se articulan conceptos en los cuales la vida en la ciudad atraviesa diferentes relaciones: El individuo como ser y cuerpo unívocos sin escisiones metafísicas. La mirada como nexo con el mundo y los otros. La indagación en el pasado o el presente donde se rastrean genealogías. La palabra como trama de unión con las imágenes que indican situaciones sociales complejas y disímiles. Los elementos tierra, agua y aire en atmósferas emocionales asociadas con pulsiones entre vida y muerte. La artista como presencia que vincula hechos biográficos o sociales, lazos entre familia y colectividad. Y como referente en todo ello, la ciudad, hábitat y construcción colectiva en el tiempo donde se enfrentan imaginarios, deseos y luchas por la sobre vivencia.
Una de sus primeras obras esta constituida por objetos seriales, creados con resmas de periódicos locales donde se imprimió la frase: Hechos en Medellín, en una época convulsionada por la guerra del narcotráfico que dejó huellas indelebles en la ciudad. Los objetos, distribuidos y entregados a diversas personas e incluso enviados por correo como vertiente del arte postal, indican un interés persistente en el entorno como resultado de acontecimientos, avatares y conflictos.
Un evento posterior que enfatiza estos señalamientos sobre lo urbano es Huella y memoria (1991), intervención a gran escala donde el cuerpo y su vestigio fueron materializados en heterogéneos lenguajes gráficos. Afiches, graffiti o estampaciones en brea, quedaron en muros, puentes y calles de distintas coordenadas geográficas de Medellín. Allí, el cuerpo de la artista como huella creó una marca territorial, un signo del habitar que surge de su identidad pero se vuelve anónimo, y en esa transformación adquirió pleno sentido la estrategia de la serialidad. Por ello, las figuras como síntesis de lo humano, sin un rostro o señales particulares, generaron múltiples interpretaciones dadas por la gestualidad, el contorno de la silueta y el agrupamiento, en uno de los momentos más álgidos de la violencia en la ciudad.
En otras obras Patricia Bravo enfatiza de manera directa en las problemáticas sociales del país: No se nada (1997), Lo que quedó (1997), En carne propia (1998), Mata que Dios perdona (1998), Esperando esos días azules que si van a volver (1999), En el vientohay alguien(2000), El que tiene el rifle dispara (2006). En ellas, imágenes, objetos y palabras se articulan para reconstruir hechos, dilucidar situaciones, evidenciar conflictos y dramas humanos de la guerra, frente a los cuales la artista se sitúa como testigo con su rostro, su cuerpo o su mirada que interactúa con el observador. Complementando esta relación los reflejosen Ser o no cero (1993), Tan lejos tan cerca (1996) y Entre noche y niebla (2000), posibilitan superposiciones de imágenes donde lo especular implica todas las acepciones de contemplar, reflexionar o pensar. Y en todo ello, no sólo se amplía la percepción, sino que se confronta el estar en el mundo desde la reciprocidad entre ver y ser visto.
En el enfoque asumido frente a la violencia, dos obrasson particularmente representativas:Lo que quedó (1997) y Esperando esos días azulesque si van a volver (1999). La primera, instrumentaliza la recolección desde un punto de vista casi arqueológico, pero no en el subsuelo sino en la superficie, en las ruinas que son memoria de casas y edificaciones destruidas por atentados terroristas. El trabajo realizado a lo largo de un año en diferentes sectores deMedellín, reunió fragmentos de plurales materialidades que laminadas formaron un gran bricolaje. La segunda, establece nexos entre cielo y tierra, entre contemplar y yacer, mientras el paisaje y el cuerpo son atravesados y unidos por el listado de muertes violentas en un año en la ciudad. El registro innumerable de nombres, edades, armas, lugares, días y horas de cada asesinato, confronta al espectador con una realidad sanguinaria y dolorosa que lo rebasa, que lo abruma.
Pero no sólo la mirada genera vínculos entre observador e imagen, la presencia de la corporalidad y la nominación de los sujetos, brindan una magnitud significativa en la reconstrucción de los hechos ante la comunidad, en tanto los asesinatos y las desapariciones forzadas en Colombia son tragedias donde la pérdida tiene dimensiones inconmensurables porque “…cada individuo posee un cuerpo irremplazable, mediador necesario en todas nuestras relaciones con el mundo, objeto y fuente de placer, o de dolor, e interlocutor activo y exigente de nuestra existencia” [1] Por lo tanto, mas allá de la muerte física se enfrenta la inexistencia social, el fin de una identidad.
Una de las últimas intervenciones de Patricia, es Estar en la Niebla(2007), retratos y testimonios de madres, esposas o hermanas que se superponen en paisajes nublados en transición de la noche al amanecer, donde la memoria es umbral entre vida y muerte, correlato de imágenes y textos sobre el sufrimiento, la incertidumbre y la indefinición existencial como vicisitud que no cesa. Ampliando este sentido afirma la artista: “la obra busca a partir de fotografías poner de manifiesto el sentimiento ambivalente en el que se encuentran los familiares de los desaparecidos, al no saber si sus seres queridos continúan con vida o si están muertos, y cómo la ausencia de un cuerpo, para amar o para llorar, dificulta el duelo…” Entonces, para las victimas la palabra es rememoración, desahogo del dolor causado por la pérdida.
En distintos momentos de la obra de Patricia Bravo lo fotográfico se constituye en fundamento, soporte técnico y conceptual, hecho social y asociación poética o desgarradora entre acontecimientos, escrituras y cuerpos. El interés extendido por este lenguaje en el arte contemporáneo, participa de un fenómeno masivo de proliferación y democratización de las imágenes en la sociedad occidental, donde la plástica marca una instancia diferencial en tanto más allá de referirse al documento como relato histórico, potencia la apertura de significaciones: “…la cuestión de representar la realidad deja paso a la construcción del sentido. La nueva categoría de imágenes técnicas ya no se contentan con referirse al mundo como modelo verificable, sino que se han convertido ellas mismas en verdaderos mundos.” [2]
En las artes plásticas lo fotográfico se ha consolidado en una expansión de relaciones con lo pictórico, y sus dimensiones iconográficas y simbólicas indican una posición, una mirada, un desciframiento del mundo. Por eso, el trabajo de Patricia Bravo tieneimplicaciones de incidencia política donde se manifiesta “…una gramática y, aún mas importante, una ética de la visión.” [3]
[1] Juan Antonio Ramírez, Corpus Solus, Para un mapa del cuerpo en el arte contemporáneo, Ediciones Siruela, Madrid, 2003, pág. 13.
[2] Joan Fontcuberta, Ciencia y fricción. Fotografía, naturaleza, artificio. Editorial Mestizo A.C. Murcia, 1998, pág. 19, 20.
[3] Susan Sontang, Sobre la fotografía, Editorial Edhasa, Barcelona, 1981, pág. 13.
Colombia está en deuda con las mujeres a lo largo de su historia. Aunque en muchos casosolvidadas, su heroísmo es una constante desde los días del encuentro de las dos culturas, la indoamericana y la europea, a fines del siglo XV; pasando por los tiempos comuneros, al final del siglo XVIII; atravesando por las turbulencias de las guerras de emancipación, a comienzos del siglo XIX; y culminando en las contradicciones de la república en los siglos XIX y XX.
En buena hora el Grupo Danza Concierto exalta de manera estremecedora la vida heroica de “La Gaitana”, primer grito de independencia de nuestra Patria, llamarada anticipatoria del viento de la libertad!. El monumento de Arenas Betancourt en Neiva a orillas del Río Magdalena, padre de la nacionalidad, recoge el grito formidable de La Gaitana, por la libertad, cuyas cadencias aún resuenan por los cielos de la nación.
Bogotá, febrero de 2010
Les comparto este importante proyecto que se lleva a danza contemporánea, bajo la dirección artística de Peter Palacio y mi compromiso como directora ejecutiva.
Este año, Colombia celebra el Bicentenario de su Independencia, razón por la cual varias universidades, la empresa privada y el sector público se unen para apoyar la producción y puesta en escena de “La Gaitana, primer grito de Libertad”.
La Gaitana fue una heroína indígena del siglo XVI, que lideró la Federación Pijao contras los conquistadores entre 1539 y 1540. Su valor para enfrentar a los españoles es el tema central de la obra que la Compañía Danza Concierto presentará en estreno mundial el 20 de mayo, con dos presentaciones más el 21 y 22 de mayo en el Teatro Metropolitano.
La obra cuenta con el apoyo del Presidente Belisario Betancur, Gobernación de Antioquia, Formacol, Universidad Eafit, Medellín Cultural, Teatro Metropolitano José Gutiérrez Gómez, Empresas Públicas de Medellín, Universidad Nacional de Colombia – Sede Medellín. Universidad Pontificia Bolivariana, Universidad de Antioquia, Grupo Exito, Colina, Grupo Hangar, Teleantioquia, Televida, Opción Hoy, El Mundo, El Colombiano, Vivir en El Poblado.
Los compositores de la música para la obra son: Andrés Posada , Victor Agudelo, Juan David Osorio, Juan David Manco del Taller de Composición del Departamento de Música de la Escuela de Ciencias y Humanidades de la Universidad EAFIT dirigidos por el maestro Andrés Posada.
“La Gaitana, Primer Grito de Libertad” es una guía para la preservación de la memoria y se convierte en un documento patrimonial para el siglo XXI.
Esperamos que ustedes se animen y asitan a las presentaciones el 21 y 22 de mayo a las 8 de la noche en el Teatro Metropolitano.
Cultura visual y territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza
Jueves 13 de mayo de 2010, 7:00 PM.
Está en el Museo El Castillo la exposición colectiva “Cultura Visual y Territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza” en la Sala de Arte y el Salón de Los Torreones como preámbulo a la entrega de la primera etapa del proyecto de renovación de sus parques y jardines.
En la muestran participan los artistas: Alejandro Castaño, Aníbal Vallejo, Fredy Alzate, Fredy Serna, Gloria Escobar, Gloria Posada, Jesús Abad, John Jader Bedoya, Jorge Gómez, Juan Luis Mesa, Luis Fernando Escobar, Mauricio Gómez, Nadir Figueroa, Patricia Bravo y Yosman Botero.
Cultura Visual y Territorio. Ciudad - Paisaje - Naturaleza
Por: Lucrecia Piedrahíta, Museóloga - Curadora
“Describir es observar mutaciones”
Godard
Las relaciones entre el hombre y su entorno ambiental, social y cultural se reflejan en su manera de intervenir el espacio, de identificarse con un lugar, de marcar su territorialidad y desde estas correspondencias aparece el paisaje como un concepto construido y un cuerpo expandido que permite interpretaciones amplias en las relaciones entre ciudad, paisaje y naturaleza, miradas atravesadas por múltiples significaciones en donde el espacio cobra sentido y valor político dentro del sistema simbólico general de la cultura.
En la re-construcción de la cultura visual y el territorio como eje de las prácticas artísticas aparece el artista como un etnógrafo asimilando el trabajo de quien recorre un territorio y lo hace suyo y de quién asume la percepción como palabra clave de su oficio. En este sentido Hal Foster afirma que el nuevo artista etnógrafo es una especie de cartógrafo que traslada sobre el papel el espacio/cultura del “otro” según las coordenadas de la nueva teoría social, convirtiéndose la galería o sala de exposiciones en una verdadera sala de mapas en donde se despliega la epidermis cultural de aquel “otro” ante la mirada, entre curiosa y culpable del espectador occidental. Esto nos lleva a concluir que esa diferencia del artista como etnógrafo tiene validez mientras que el artista adopte la actitud del viajero etnógrafo, móvil y capaz de llevarse consigo las imágenes de su viaje.
El etnógrafo reconfigura la producción simbólica y restituye miradas nuevas en las relaciones presentes entre ciudad, paisaje y naturaleza.
Está abierta la muestra de Pequeño Formato en El Museo El Castillo. La curaduría da cuenta de una selección de obra de artistas de altísima factura y subraya la idea de la curaduría como una práctica interpretativa.
Recurro a la figura del etnógrafo para explicar mi labor como curadora – museógrafa, asimilando el trabajo de quien recorre un territorio y lo hace suyo y de quién asume la percepción como palabra clave de su oficio. La etnografía expuesta en palabras de Jesús Galindo es el oficio de la mirada y el sentido y es este filón el que sirve de base para explicar las acciones de un curador y las prácticas que se derivan de su labor. El curador inicia su oficio en la mirada que dirige hacia el otro: artista/obra/proceso. De esta manera la obra del artista se constituye en el campo a observar/seleccionar/interpretar, y a partir de estos cuerpos comienza a reconstruir su discurso. Así, la obra del artista, se convierte en materia prima de significación para lograr en el proceso una coherencia conceptual, narrativa y visual que se escenifica en el espacio expositivo.