De las explosiones en Boston y la rápida y exitosa reacción de la ciudad y de la policía hay que entender varias cosas, menos por qué mueren inocentes en un evento de paz.
[Leí el blog de Bob @Lefsetz en el que contaba que ya no es seguro robar].
1 Ya no vivimos en el mundo de nuestros papás, donde todo depende de “la voluntad divina”. Llegamos a tiempos en los que la tecnología, los datos y la velocidad tienen que ser efectivos, como un smart-phone.
La Pongo” es el primer track de El Freaky Colectivo de Colombia, Featuring Empire ISIS, Ras Jahonnan, producido por Benny B masterizado por Frank El Médico.
Una buena definición de audio y volumen acompañarían muy bien la experiencia de escuchar una canción urbana con elementos muy colombianos. Sin embargo, el grueso y el peso de esta sabrosa producción nos llega un poco tarde, diría diez años después del inicio del fenómeno en el país. En otras palabras, probablemente intencional, es una canción de antes con el sonido de hoy.
Es un asunto de oferta y demanda. Uno tiene los seguidores que se merece. Noto la angustia con la que algunos colegas hacen hasta lo imposible por simpatizar en las redes sociales y lograr sumar seguidores que como zombis sólo son un dígito más en sus pobres cuentas. Digo pobres, por la escasez de contenidos de valor que van publicando en sus inconsistentes timelines, porque otra evidencia es que desaparecen por ratos y en otras ocasiones se saturan de creatividad efervescente y aburrida.
¿Alguna vez te han dado ganas de lanzar un zapato en un concierto? A mí sí. Lo que pasa es que primero, uno piensa en lo molesto de devolverse a casa con un solo zapato, mejor lanza los dos y se va descalzo, pero nah! Y segundo, pegarle con un zapato a alguien, por malo que sea, no vale la pena y sigue siendo algo violento.
A James Richardson de la banda MGMT se le ocurrió retar a la inmensa audiencia de medio millón de personas del festival US Open de Surfing en Huntington Beach, California a que le lanzaran su zapato izquierdo y produjo una lluvia de calzado. Al final reconoció que fue una mala idea, pero sirvió para calentar a la audiencia para su concierto, patrocinado por Nike, por cierto.
Nunca fui un gran fanático, de esos que alucinan con la nueva trova; tal vez solo me traumatizó un poco ese trabajo de mesero a los 17 en una bar de “música andina” para hippies en la fría Manizales, Colombia, mientras mis gustos de secundaria se alargaban hacia el Metal y el Punk en aquellos 80′s del Pop. Entonces, aparte de todas esas canciones contra el sistema que desfilaban en noches de propinas en monedas, llegaba por ahí una voz que me llamaba la atención absoluta y que en vez de esas aburridas “protestas” traía unos asombrosos monólogos, tan ácidos y puntuales que me hacían hacer pausa y escuchar: “en mi caso, si se calla el cantor, aquí no pasa nada…” Entonces me atrapaba con sus referencias literarias, sociales y políticas… ese sarcasmo, esa astucia que solo puedes comparar con la comedia de buen gusto y en largo tiempo, así me lo discutan, el stand up comedy.
“Moderadamente argentino y exageradamente Cabral”, poco supe a más de eso de Facundo; solo se del hambre que lo mantuvo despierto y de uno de los escasos eslabones inteligentes que me conectaban con la música de la generación anterior. Facundo Cabral ha muerto hoy bajo las balas [las alas, querrás decir - otro typo-] No, es en serio, ba-las. Creíamos que estos músicos morían de viejos, no de fusil. Pero así fue. Vilmente asesinado.
Facundo Cabral ha sido ese trovador moderno que con palabras desplegó viajes en tren, en ese tren que abordas y que muy lejos de la estación transbordas después de padecer la carrilera, en primera clase o en la bodega. Facundo Cabral nos deja la evidencia de lo vulnerables que siguen siendo los artistas en América Latina, especialmente aquellos que disparan con palabras.
Recibí un e-mail de la revista The Arepa en el que contaban orgullosamente que están cumpliendo dos años como el medio más notable en habla inglesa en la ciudad y que gracias a la generosidad de la alcaldía, ahora se podían conseguir en la mayoría de los puntos turísticos. No es para menos, The Arepa sabe contar las crónicas de las realidades locales y resalta las virtudes de las cosas buenas.
Se ha registrado un gran incremento de visitas durante los últimos meses en este Blog “En la casa”, publicado cada vez que me acuerdo en el periódico El Colombiano.
Debe ser por las ideas rumerantes sobre música y la industria del entretenimiento que pego allí como dulces chiclets masticados en la pared. No, espera… debe ser porque escribo lo que pienso y punto.
Ya estamos en el Top 10, y al mejor estilo de algunos productos ilegales colombianos, cada vez aumenta más el tráfico.
Gracias por leerlo y compartirlo, depronto te sorprendo con nuevo contenido en medios locales y quien quita, nos volvemos importantes líderes de opinión como doña Gloria.
Cuatro artistas recibieron sus creaciones ya materializadas de manos de Mr. Ibe, acompañado de una delegación de Tokio. Más felices no podían estar: Shako, W3, Cabe y Eyes tienen en sus manos un reloj que viaja por el mundo reconociendo los talentos urbanos en más de 12 ciudades: Shock The world Tour.
Ya pasamos por los libros que sospechosamente venden como artículos a primera mano y de último minuto en las cajas de pago de los supermercados. En mi generación quedaron serios traumas por “Tus Zonas Erróneas”.