Reflexión bicentenaria

July 21st, 2010
Reflexión Bicentenaria

Imagen AFP

Y horas antes de que aquel país celebrara su independencia -se dice que de los españoles-, el dinero explotaba por los cielos como si éste abundara. Miles de personas olvidaban sus tristezas mientras veían con asombro las luces multicolores. No importaba que la plata de los impuestos se desvaneciera en un segundo. Mucho menos se pensaba en la miseria de los barrios marginados. Pero todos celebraban el Bicentenario. Esa también es Colombia.

La Casa Barrientos

July 19th, 2010

La Casa Barrientos

Me gusta la Casa Barrientos, ahora llamada Casa de la Lectura Infantil, porque mi hija Mafe la disfruta hasta el cansancio.

Me gusta la Casa Barrientos porque hay niños por todas partes que la recorren como si fuera de su propiedad y descubren en su interior el mundo fantástico de los libros.

Me gusta la Casa Barrientos porque siento que los dineros que la gente paga en sus impuestos son bien invertidos en la ciudad, o por lo menos llegan a las personas que tienen que llegar, en este caso a las familias que llevan a sus hijos a este lugar.

Me gusta la Casa Barrientos porque allí cualquier padre de familia con sus hijos es un invitado especial. Porque te saludan con amabilidad y siempre están atentos a brindarte orientación para que tu hijo se sienta feliz.

Me gusta la Casa Barrientos porque a pesar de tener más de un siglo de vida, quedó tan bien restaurada que podría durar otros 100 años para educar a las próximas cinco generaciones de antioqueños.

Por último, me gusta la Casa Barrientos porque, además de la sonrisa de las personas encargadas, en la entrada siempre me recibe Rin rin renacuajo, uno de los personajes de Rafael Pombo, célebre escritor y poeta con el que aprendí a a leer y a disfrutar de un buen libro.

Por eso y por un montón de cosas más, me gusta la Casa Barrientos y los invito a que la visiten con sus hijos.

Fernando Vallejo pasea por Junín

June 26th, 2010

fernando-vallejo

A diferencia de lo que muchos creen, Fernando Vallejo es un tipo agradable y simpático y parece tan “normal” como cualquier persona que ves en la calle. Es más, si caminas por Junín –ese tradicional pasaje comercial por el que transita más de media ciudad durante una jornada laboral–, cualquier día podrías terminar conversando con él. El problema es que vos no estarás pensando en encontrarte con Vallejo mientras recorres Junín, y menos que puedas entablar una conversación tan corriente con un personaje de este tipo. Entonces, ¿qué preguntarle?

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¿A dónde van los desaparecidos?

May 21st, 2010

Campo Elias

En sus manos estaba marcada lo dificil que es la vida para muchos hombres humildes. Con ellas trabajó y sacó adelante a su familia, de la que hacen parte su esposa y sus cinco hijos.  Las recuerdo porque alguna vez, hace muchos años, una cámara de televisión las enfocaba en un primer plano mientras un presentador le hacía preguntas sobre su vida. “Ahí están esas manos, golpeadas por la misma tierra”, decía el locutor mientras aparecían en la tv unas manos talladas y repletas de callos y ampollas.

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Medellín y sus nombres curiosos

May 12th, 2010

Nombres extraños, curiosos y atractivos pululan en cualquier esquina del centro de Medellín. No hay que hacer mucho esfuerzo para observarlos y percatarse de la abundante creatividad paisa a la hora de bautizar una tienda de empanadas, un almacén de bolsos o un restaurante de comidas rápidas. Aquí, algunas de esas marcas que destacan por la particularidad de sus nombres.

 

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Unas palabritas sobre la “cultura paisa”

April 28th, 2010

La cultura paisa

Los antioqueños nos ufanamos de ser los mejores con el argumento de que siempre hemos superado todos los obstáculos que nos ha impuesto la madre naturaleza. Hace 200 años nadie daba un peso por este lugar donde hoy está Medellín, una aldea montañosa alejada del mundo, rodeada de hatos y con una simple estación de rutas comerciales entre Santa Fe de Antioquia y la Costa Atlántica.

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El Peñol, con ojos de turista

April 15th, 2010

 Foto Peñol

Por Felipe Sosa Vargas

1. Un mar en las montañas

El agua llega en pequeñas olas. Choca con la tierra. Las ondulaciones van y vuelven. Parece el mar… pero el océano está casi a 1.000 kilómetros de allí, además se está a 2.000 metros sobre el nivel del mar. Un incipiente viento frío hace constante presencia y se mezcla con unos tibios rayos solares. Forman un clima ideal para permanecer fresco, sin el sofoco del calor y sin el estatismo del frío. Esa agua es la de la represa de El Peñol, la que parece un pequeño mar encima de la cordillera central, en pleno centro del Oriente antioqueño y del que hay mucho por conocer.

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Historias de vivos y muertos en el Cementerio San Pedro (parte II)

April 5th, 2010

Cementerio San Pedro, de Medellín

Trato de imaginar cómo sería Medellín en aquel lejano año de 1842 cuando se fundó el Cementerio San Pedro, hoy convertido en museo y en centro de múltiples actividades para adultos, jóvenes y niños. Y claro, en un lugar para enterrar a los muertos.

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Historias de vivos y muertos en el Cementerio San Pedro

April 1st, 2010
Cementerio San Pedro

El Cementerio San Pedro es uno de los más antiguos de Medellín. Fue fundado en 1842. Imagen tomada de www.flickr.com/photos/davidpenal

Muchos son los que llegan a este lugar preguntando por la tumba de Rosario Tijeras –esa hermosa y vengativa mujer de la ficción creada por el escritor antioqueño Jorge Franco–. Al menos eso es lo que asegura Alba Valencia, una de las guías del Cementerio San Pedro, de Medellín. “Este es un espacio que da para muchas creencias”, dice luego de hablarme un poco de la historia de este lugar, que tiene mucho de misterio y de mitos populares.

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Parque de Bolívar

March 19th, 2010

Parque de Bolívar

Hay un leve olor a marihuana al lado de una imponente catedral. Un Simón Bolívar gigante, modernos edificios en los alrededores y antiguas casonas que alguna vez fueron las más lujosas de la ciudad. Estoy en el Parque de Bolívar, ese lugar de Medellín al que muchos caracterizan de peligroso y lumpenesco, y no he visto algo diferente a lo que la gente puede hacer un día de semana, a las 4 de la tarde, en un parque cualquiera.

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