Mis 10 noticias científicas de la semana (9-14)

Astronomía, General, Genética, Medicina, Salud, biología Sin Comentarios

1. Un cuerpo extraordinario

En distancias cortas nadie lo supera: es que alcanzar 93 kilómetros por hora es toda una hazaña queue logra el guepardo (Acinonix jubatus). Pero aunque no se crea, esa no es la base de su éxito como depredador. Un estudio publicado en Nature reveló que la mayor parte de las veces caza a media marcha. Lo que lo hace tan efectivo son las maniobras que ejecuta cuando anda tras la presa: acelera, hace una pausa, vuelve a acelerar y maniobra. Alcanzan hasta 10 kilómetros por hora en solo un envión. Depredadores perfectos.

2. Me quiero cambiar el dedo

Qué fácil es para una salamandra regenerar la colita que pierde y ese ha sido el sueño de los humanos. Aunque sea, regenerar un dedo. La punta siquiera. Sí, eso parece factible. Científicos que estudiababan ratones encontraron que se puede hacer crecer la punta del dedo siempre y cuando no se pierda la uña y quede suficiente epitelio debajo de esta. Los resultados fueron publicados en Nature. Es algo. Y el proceso parece ser similar al que se da en anfibios, lo que indicaría que en parte retenemos esas características. ¿Cómo desarrollarlas?

3. Ese trasplante sí sirvió

El trasplante de parte del hígado de adultos fallecidos y adolesscentes se ha hecho menos riesgoso para niños y jóvenes, ayudando a salvar esas vidas, de acuerdo con un estudio publicado en Liver Transplantation. El riesgo de falla del órgano y mortalidad del trasplante parcial es comparable a la tasa observada para otros tipos de trasplantes en esa población. Una esperanza, sin duda para pacientes de otro modo desahuciados.

4. Qué bueno esquiar en Marte

Trozos de hielo seco se escurren por las faldas de las dunas marcianas de acuerdo con un estudio revelado por la Nasa. En Imágenes de la cámara HiRise de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter se aprecian decenas de surcos dejados por el hielo al rodar. En algunos de ellos se ven puntos brillantes que podrían ser trozos más grandes. En palabras de Sarina Diniega, autora del estudio, sería un sueño ir a esquiar a Marte, porque parece que eso es lo que hacen estos pedazos de CO2 congelado.

5. Remate de agujeros negros

Tiene tantos que quizás podría salir de algunos. El caso es que 13 años de observaciones realizados por el observatorio espacial Chandra de la Nasa, que mira el universo en rayos X, ha encontrado 26 candidatos a agujeros negros en la vecina y gran galaxia Andrómeda, muchos más de los observados en cualquiera otra. Andrómeda es muy similar a nuestra Vía Láctea, con la cual se encuentra en curso para colisionar dentro de unos pocos miles de millones de años.

6. Un pequeño monstruo

Aunque en el universo todo tiende a ser magnificado (estrellas enormes, grandes planetas, gigantescas explosiones, radiación extraordinaria) hay estructuras pequeñas como una minigalaxia. Sí. Frente a las grandes Andrómeda y la Vía Láctea, Segue 2 es una enana con solo unas mil estrellas y 20.000 millones de veces menos brillante que nuestra galaxia. El hallazgo de esta sorprendente estructura, que orbita nuestra galaxia, fue reportado en The Astrophysical Journal.

7. Bien calientito

Mediante dos telescopios del Okayama Astrophysical Observatory a la vez, científicos japoneses observaron desde tierra la atmósfera del planeta GJ3470b en la constelación Cáncer. De solo 14 masas terrestres, es el segundo de los más ‘livianos’ observado hasta ahora con detenimiento. El estudio reveló que el planeta no estaría cubierto por nubes, recibiendo todo el calor de su estrella, en torno de la cual gira a una gran velocidad y muy cerca: a 1/28 de la distancia de la Tierra al Sol y completando un año cada 3,3 días. Pero serán necesarias futuras observaciones para detectar otros componentes de la atmósfera según el estudio divulgado esta semana.

8. Chimpancés a salvo

El anuncio del Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos informó de modificar el estado de los chimpancés cautivos en ese país (para uso en estudios médicos) de amenazados a en peligro, supondría que no podrían ser usados para fines científicos más allá de asegurar la supervivencia de la especie. Los científicos deberían pedir permiso para usar muestras de células, tejido y sangre de estos primates.

9. No señores, no les pertenecen

La Corte Suprema de Estados Unidos, al fallar sobre el caso de la firma Myriads que poseía patentes sobre mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 implicados en cáncer y que solo podían ser examinados con sus tests (lo que le ha reportado cientos de millones de dólares en ganancias), indicó que nadie podía poseer genes, solo secuencias artificiales. Con esto se preserva el derecho a la investigación y se benefician todas las personas que en el futuro requieran exámenes genéticos de distinta clase.

10. Alguien nos mira desde allá arriba

El emproblemado telescopio espacial Kepler, en verdad un detector de planetas, reportó 503 nuevos candidatos a planetas extrasolares, con lo que sube a 3.216 la lista de otros posibles mundos en estrellas situadas en un pequeño círculo entre las constelaciones del Cisne y la Lira. Con base en los hallazgos de Kepler se ha podido deducir que toda estrella debe poseer planetas. De los nuevos candidatos algunos son pequeños y residen en la zona de habitabilidad, pero mucho trabajo queda por delante para confirmarlos y estudiar sus características y condiciones.

Mis 10 noticias científicas de la semana (2-8)

Antropología, Astronomía, Física, Nanotecnología, Salud, biología Sin Comentarios

1. Con solo pensarlo ¡vuelas!

Investigadores de la Universidad de Minnesota encabezados por Bin He informaron un gran avance hacia la manipulación de objetos con la mente: varios estudiantes pudieron, gracias a una especie de casco con 64 electrodos, hacer volar un quatricóptero y dirigirlo hacia distintos puntos de un gimnasio en la Facultd de Ingeniería. El aparato no estaba conectado con los electrodos. Las ‘señales mentales’ fueron enviadas vía WiFi. El adelanto es un paso para que personas tetrapléjicas puedan ganar autonomía. En estudios previos de otros grupos voluntarios habían movido brazos robóticos y cursores en una pantalla, pero mediante una complicada red de electrodos y alambres.

2. ¡Diga wiski!

Astrónomos que usaron el Very Large Telescope de ESO en los Andes chilenos fotografiaron un planeta a 300 años luz alrededor de la estrella joven HD 95086, cuerpo 4 a 5 veces mayor que Júpiter. El logro es que hasta ahora es el exoplaneta menos masivo observado de manera directa. Se encuentra de su estrella a unas 56 veces la distancia Tierra-Sol (150 millones de kilómetros). La estrella es muy joven, de solo 10 a 17 millones de años, en comparación con el Sol que tiene cerca de 4.600 millones de años. Todo un logro.

3. Nuestro tatara-tatara-tatarabuelo

No llamaría la atención saber que hace 55 millones de años merodeaba por lo que hoy es China un pequeño animal tipo ratón. Lo que sí es sorprendente es que ese es nuestro ancestro más antiguo, reveló un estudio publicado en Nature. Se trata de una criatura denominada Archicebus (antiguo mono). El esqueleto hallado ayuda a explicar las ramificaciones que se sucedieron en la base del árbol evolutivo de los primates. Eran animales que andaban por las copas de los árboles, unos pocos de millones de años después de la extinción de los dinosaurios. El Archicebus era ágil, pequeño y comía insectos.

4. Abracadabra ¡desaparecí los datos!

Si desea borrar un evento de su historial, no estaría lejos de lograrlo. Ingenieros eléctricos reportaron en Nature que usaron láseres para crear un ‘manto’ que puede ocultar comunicaciones en una especie de ‘hueco del tiempo’, de modo que pareciera que nunca fueron enviados. El método es el primero que puede borrar datos enviados a la velocidad vista en los sistemas de telecomunicaciones y abre la puerta a la transmisión de esquemas ultrasecretos, a la vez que podría proporcionar una forma mejor de blindar información del ruido de la corrupción. ¡Nunca existieron!

5. ¿Cómo así, cáncer en aquellos tiempos?

De hace 4.000 años más o menos se conocían casos de cáncer. Ahora se encontró un caso 30 veces más antiguo: ¡cáncer en un neandertal! Sí, un individuo que vivió en lo que hoy es Croacia hace unos 120.000 años. Una enfermedad que parece muy antigua, que hoy se achaca a problemas como la contaminación o los preservativos en los alimentos que no existían entonces. El cáncer se encontró en una costilla hallada entre 1899 y 1905 en una excavación en Kaprina, una cueva al norte del país donde se han hallado miles de restos de antiguos humanos. Un simple análisis a ojo reveló que en el hueso había un espacio donde hubo un cáncer, lo cual fue confirmado con imágenes de tomografía. El estudio apareció en Plos One.

6. El hambre todo lo puede

Cada quien hace lo que sea con un regalo, pero hay algunas formas extrañas, para nosotros, de disponer de ellos. Una de ellas corre por cuenta de la hembra del calamar cola de botella según un estudio publicado en Biology letters: durante el apareamiento, el macho coloca una bolsa con el esperma en la cavidad donde está la boca de la hembra. La mayoría de las veces el regalo temrina como ¡un comestible! Sí, una manera de proporcionar nutrientes para los huevos no fertilizados, con lo cual los machos estarían contribuyendo a la fertilización que haga otro macho, quién creyera. Tiempo perdido.

7. Desiertos poblados

No todo lo que parece solo lo está. El telescopio espacial Spitzer, que mira en infrarrojo, detectó un show estelar en regiones consideradas desiertas en la Vía Láctea, alejadas del atiborrado y convulsionado centro galáctico. En su afán por hacer un mapa de la galaxia, los astrónomos analizan diferentes regiones y han identificado unas 130 en las que aparecen chorros de material brotando de estrellas en su fase de juventud, como sucede con más de 30 estrellas hacia la constelación del Can Mayor.

8. Solo andaba de vacaciones

Una rana que se consideraba extinguida y que fue redescubierta en 2011 acaba de regresar al mundo de los vivos como un fósil viviente según un estudio en Nature Communications. De la rana pintada de Hula en Israel no se había sabido en 60 años hasta que un guardabosques la encontró en un pantano. Desde entocnes otros 11 ejemplares han sido descubiertos. Al analizarla se encontró que es una especie con rasgos muy primitivos, similar a fósiles de millones de años. Parece que es pariente de un grupo de anfibios que se extinguieron hace unos 15.000 años Los anfibios Latonia fueron comunes en Europa durante millones de años, pero ya no queda sino la rana de Hula.

9. Se les extravió el pene

La mayoría de las aves no tiene pene. Machos y hembras se unen frotando la cloaca para pasar el esperma, lo que se llama el beso cloacal. Algunas como los patos y gansos sí lo poseen. Científicos reportaron en Current Biology la causa de la desaparición de ese apéndice: se trata de un gen, Bmp4, fundamental para que el falo se desarrolle. Ese gen tiene además un papel activo en el desarrollo de rasgos como pico y plumas. Para los científicos, quizás la evolución favoreció formar otro rasgo, desapareciendo el pene.

10. Se fabrican cometas

Con el observatorio Alma, científicos observaron el sistema Oph-IRS 48 en la constelación del Ofiuco y detectaron una región de granos grandes de polvo que pueden crecer debido a la colisión, alcanzado el tamaño de un cometa. “Es probable que estemos mirando una fábrica de cometas dado que las condiciones son adecuadas para que las partículas alcancen ese tamaño”, dijo Nienke van der Marel, autor principal del estudio. Ese sistema se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra.

Hallan galaxia vecina que no se había dejado pillar

Astronomía, Física, General Sin Comentarios

A veces resulta más fácil conocer personas lejanas que los propios vecinos. Y con el telescopio espacial Hubble se han hallado galaxias formadas apenas 400 millones de años tras el Big Bang.

El asunto es que a tan solo 5 o 6 millones de años luz fue encontrada una vecina, la galaxia Leo P, según publicación en The Astronomical Journal. Lo extraño es que parece que no ha interactuado con otras galaxias, como sí lo hacen muchas otras.

Se trata de un entre la casi docena de galaxias que no andan en enjambre alrededor de la Vía Láctea ni de su masiva hermana Andrómeda, que han sido muy observadas para conocer sus galaxias acompañantes.

Pero galaxias que andan solas como Leo P son difíciles de hallar porque son débiles y distantes. Esta parece haber llevado una vida serena, sin los disturbios que provocan los jalones de otra galaxia. “Es producto de un ambiente sedado, lejos de grandes galaxias”, en palabras de Ricardo Giovanelli de Cornell University, uno de los astrónomos que participó en el descubrimiento.

Primero se encontró una nube de hidrógeno con el radiotelescopio de Arecibo y luego se confirmó con telescopios ópticos en el Kitt Peak National Observatory en Arizona, que identificó estrellas individuales en la galaxia.

Mientras nuestra galaxia posee miles de millones de galaxias, Leo P posee unos cientos de miles, aunque se detectó que está activa produciendo más: se hallaron brillantes estrellas azules y una región de gas ionizado que indica la presencia de una estrella joven luminosa

La galaxia se encuentra hacia Leo y la P indica prístina, pues ha sido poco tocada por otras galaxias. En su hallazgo, se indicó, se contó con suerte de que tuviera estrellas azules brillantes, pues si no hubiera pasado desapercibida.

En la foto, la galaxia.

Detectan la más lejana explosión cósmica

Astronomía, Física, General Sin Comentarios

Pero sí que está bien lejos: el telescopio espacial Hubble detectó la supernova más lejana hallada hasta ahora, la UDS10Wil, llamada SN Wilson, que explotó hace 10.000 millones de años.

Se trata del tipo de supernovas Ia, muy importantes para los astrónomos porque suministran un nivel constante de brillo que puede ser utilizado para medir la expansión del espacio, aparte de aportar pistas sobre la naturaleza de la elusiva energía oscura.

“Esta distancia récord abre una ventana hacia el universo primigenio, ofreciendo una mirada a la forma como explotaban esas estrellas”, indicó David O. Jones, autor del artículo sobre el descubrimiento.

Hallar supernovas remotas entrega un método potente para medir la acelerada expansión del universo. El equipo de Adam Riess, cabeza del estudio, también en la Universidad John Hopkins, ha descubierto más de 100 supernovas de toda las clases y distancias, mirando en el tiempo desde hace 2.400 millones de años hasta más de 10.000 millones. En esos descubrimientos se han identificado 8 supernovas tipo Ia, incluyendo la Wilson, que explotó hace más de 9.000 millones de años.

La SN Wilson es solo 4% más distante que la que tenía el récord, con lo que se logra ir 350 millones de años más lejos en el tiempo. La otra había sido anunciada hace solo tres meses.

Al encontrar supernovas Ia tan pronto en el desarrollo del universo, los astrónomos pueden distinguir dos modelos de explosión. En uno, la explosión es provocada por una fusión de dos estrellas enanas blancas, en el otro, una enana blanca se alimenta gradualmente de su compañera, una estrella normal, y explota cuando acreta mucha masa.

La evidencia preliminar muestra un marcado descenso en la tasa de supernovas Ia entre hace unos 7.500 millones de años y 10.000 millones, lo que favorece el modelo de la fusión de las enanas blancas dado que predice que la mayoría de las estrellas en el universo son muy jóvenes para convertirse en supernovas Ia.

En la imagen cortesía Nasa, la supernova detectada y su posición.

Mi selección de las 10 noticias científicas de la semana

Antropología, Astronomía, Física, General, Genética, Química, Salud, biología Sin Comentarios

1. Solo quedarán los copitos de nieve

Los glaciares colombianos sigue desapareciendo a paso acelerado, reveló un nuevo informe del Ideam, por lo que en unos 30 años solo quedará su recuerdo y, quizás los copitos de nieve o chulados que venden en las calles.

En 30 años se ha perdido el 57% de la masa glaciar y solo quedan seis nevados, todos por encima de los 5.100 metros: Ruiz, Santa Isabel, Tolima, Huila y las sierras nevadas del Cocuy y Santa Marta,

2. Un mundo perdido

Científicos de Oslo reportaron el hallazgo de un minicontinente sumergido entre Madagascar y la India, que pudo partirse de es isla hace muchos millones de años. El estudio fue publicado en Nature Geoscience. Se le llamó Mauricia en honor a la isla Mauricio donde se encontraron restos de circonio que hablan de ese mundo en el que seguramente no alcanzó a haber vida avanzada. El subcontinente se habría hundido hace más de 660 millones de años.

3. Tercer anillo sobre la Tierra

La Nasa informó que las sondas Van Allen descubrieron un tercer anillo o cinturón alrededor de la Tierra, con espacio entre ellos, que protege el planeta de la radiación solar y que es afectado por las tormentas solares. Esa región vecina es importante para la vida humana hoy pues allí se mueven satélites de comunicaciones y GPS.

El descubrimiento muestra la naturaleza dinámica y variable de los cinturones de radiación, llamados de Van Allen por su descubridor, y mejora el entendimiento de cómo responden a la actividad solar. El estudio fue publicado en Science.

4. Se busca pareja. Motivo: viaje a Marte

El multimillonario Dennis Tito, quien en 2001 se convirtió en el primer turista espacial, fundó una empresa con el propósito de realizar en 2018 la primera misión tripulada a Marte. Sería un viaje de 501 días. Para el mismo se seleccionaría una pareja, posiblemente casados, para que se acompañen en la soledad del espacio. La nave no aterrizará en el planeta rojo, sino que lo sobrevolaría a baja altura. Para la misión se emplearían naves desarrolladas ya por algunas empresas. El anuncio de la misión se hizo esta semana.

5. La vacuna que los durmió a todos

A lo que habían reportado ya varios países se sumó el Reino Unido: la vacuna de GlaxoSmithKline Pandermix empleada para proteger personas por una posible pandemia de influenza H1N1 en 2009, produjo narcolepsia en distintos usuarios, un serio desorden del sueño, según reportó Nature.

La vacuna producía mucho sueño en el día, acompañado por cataplexia, una debilidad súbita de los músculos.

Los científicos revisaron casos de 245 pacientes de 4 a 18 años de edad en centros neurológicos y del sueño en el Reino Unido, concluyendo que produjo un riesgo 16 veces mayor de narcolepsia, lo que corresponde a entre 52.000 y 57.000 vacunas asociadas con ese desorden.

Suecia y Finlandia habían reportado lo mismo en 2011.

6. La Iliada entró en producción

Tal como rastrean genes pasta el origen de alguna especie o persona, científicos rastrearon algunos detalles d ella Illiada de Homero para ver cuándo fue escrita la clásica obra de literatura que narra la batalla entre Agamenón y Aquiles.

Genetistas publicaron en Bioessays que esa obra fue escrita hacia el año 760 antes de Cristo, con un margen de error de solo 50 años.

Los investigadores aplicaron métodos estadísticos filogenéticos a la evolución del lenguaje para diferenciar los vocablos homéricos, del griego moderno y el hitita.

7. Antiquísimas biomoléculas

Aunque los científicos han creído que las moléculas orgánicas complejas no pueden sobrevivir la fosilización, restos de criaturas marinas de hace 350 años descubiertos en Estados Unidos retan tal creencia según reporte en el Astrobiology Magazine. Habrían sido halladas en animales con patas emplumadas que sucumbieron en alguna tormenta en el periodo Carbonífero. Sus esqueletos porosos pronto se confundieron con el sustrato en el que quedaron, pero algunos de esos poros permanecieron intactos con sus moléculas orgánicas.

8. Las telarañas pueden  frenar trenes

En una escena de El hombre Araña en 2004, este desplegaba su telaraña para frenar un tren subterráneo. Estudiantes de física del Reino Unido calcularon si eso podría suceder con una telaraña real, de las que elaboran las arañas y en un artículo titulado Doing Whatever a Spider Can publicado en el Journal of Physics Special Topics de la Universidad de Leicester demostraron que sí podría parar un tren de verdad.

La telaraña de la película, establecieron en sus cálculos, es proporcional a la de las arañas, de modo que sí podría frenar esa potente máquina. De hecho, científicos consideran las telarañas reales como más fuertes que el acero.

9. Un planeta en el útero

Con el Very Large Telescope de la ESO astrónomos vieron por primera vez un planeta en formación aún inmerso en un grueso disco de gas y polvo cerca a la joven estrella HD 100546 a 335 años luz de la Tierra. Parece que será un planeta gasesoso similar al tamaño de Júpiter. Esa estrella ha sido muy estudiada y se ha sugerido la existencia de un planeta que orbita a 6 veces la distancia Tierra-Sol, o sea 900 millones de kilómetros.

El planeta bebé se halla a unas 70 veces la distancia Tierra-Sol, lo que equivaldría a la región donde en nuestro Sistema Solar se hallan cuerpos menores como Eris y Makemake, en el cinturón de Kuiper.

10. ADN espacial

Con nueva tecnología en telescopios y laboratorios, científicos descubrieron un par de moléculas prebióticas en el espacio interestelar, lo que sugiere que algunos químicos básicos que son claves para la vida se pueden haber formado en los granos de hielo que flotan entre las estrellas. El hallazgo se hizo a 25.000 años luz, cerca al centro de la Vía Láctea, gracias al telescopio de Green Bank. Los químicos hallados allí en esa nube incluyen una molécula que se piensa es es un precursor clave del ADN y otra que puede haber tenido un rol en la formación del aminoácido alanina.

Hallan un planetica

Astronomía, biología Sin Comentarios

Alrededor de un sol parecido al nuestro gira un planetica o, mejor, un planeta que es solo 10% más grande que la Luna, reveló la misión Kepler de la Nasa. No está solo, anda en compañía de otros dos.

Están situados en el sistema Kepler-37 a 210 años luz de la Tierra en la constelación de La Lira. El más pequeño, Kepler-37b, mide un tercio de la Tierra y es incluso más pequeño que Mercurio.

Y si bien la estrella Kepler-37 puede ser similar a nuestro Sol, es improbable que en el sistema exista vida como la conocemos.

Los astrónomos creen que Kepler-37b no tiene una atmósfera, pero es rocoso, El Kepler-37c, el más cercano a la estrella, es algo más pequeño que Venus midiendo ¾ el tamaño de la Tierra.

Por su parte el planeta más distante, Kepler-37d, es dos veces del tamaño de la Tierra.

Al comienzo, los planetas detectados en otros sistemas eran gigantes pero a medida que la tecnología ha avanzado se han encontrado más pequeños, de hecho Kepler ha demostrado que los planetas tipo Tierra son comunes.

Esa misión espacial busca estrellas donde pueda haber planetas como la Tierra, en una pequeña región del cielo hacia las constelaciones de la Lira y el Cisne.

“Aún Kepler solo puede detectar mundos tan pequeños alrededor de las estrellas brillantes que observa”, dijo Jack Lissauer, del Centro Ames de la Nasa. “El hecho de que descubrimos al pequeño Kepler-37b sugiere que tales planetas son comunes y que más maravillas planetarias esperan mientras reunimos datos y los analizamos”.

La estrella donde se encuentra es algo más pequeña y fría que el Sol. Los 3 planetas orbitan a una distancia menor de la que Mercurio se halla del Sol, por lo que deben ser muy calientes.

Kepler-37b orbita cada 13 días a un tercio de la distancia Sol-Mercurio y su temperatura es de unos 700 grados Kelvin, como para derretir una moneda.

Kepler observa 150.000 estrellas en aquella región cada 30 minutos en busca de planetas en tránsito, que pasen por delante de su estrella.

Habría muchas Tierras aquí cerquitica

Astronomía, General, Geología, biología Sin Comentarios

A solo 13 años luz podría estar el planeta tipo Tierra más cercano a nosotros, revelaron astrónomos del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA) que usaron datos del telescopio espacial Kepler de la Nasa.

Los científicos encontraron 3 candidatos a planetas como el nuestro orbitando estrellas enanas rojas, que son mayoría en la galaxia.

“Pensábamos que tendríamos que buscar en distancias lejanas para encotnrar un planeta tipo Tierra. Ahora entendemos que otra Tierra está quizás en nuestro propio patio, esperando ser descubierta”, dijo Courney Dressing, líder del grupo.

Las enanas rojas son más pequeñas, frías y débiles que nuestro Sol. En promedio son solo 1/3 del tamaño del Sol y 1/1000 de brillantes. Ninguna es visible al ojo desnudo.

A pesar de su oscuridad, estas estrellas son buenos sitios para buscar otra Tierra. De 4 estrellas en nuestra galaxia, 3 son enanas rojas, siendo al menos 75.000 millones. Al ser más pequeña, ver un planeta en tránsitop por delante de alguna indicaría que es más pequeño también y como debería estar más cercano para estar en la zona habitable y recibir calor suficiente de la débil estrella, es más probable un tránsito desde nuestro punto de vista.

Del objetivo del telescopio Kepler de identificar estrellas con planetas en una pequeña región del espacio, alrededor de 150.000 estrellas, Dressing calculó tamaños y temperaturas y encontró que la mayoría son más pequeñas y frías de lo pensado.

Identificó 95 candidatos a planeta orbitando enanas rojas. Esto implica que al menos 60% de tales estrellas tienen planetas más pequeños que Neptuno, pero la mayoría no tienen el tamaño ni la temperatura para ser considerados Tierras. 3 candidatos sí lo parecen, lo que indica que 6% de todas las enanas rojas podrían tener una Tierra.

“Ahora conocemos la tasa de ocurrencia de planetas habitables alrededor de las estrellas más comunes en la galaxia”, dijo David Charbonneau (CfA), coautor del estudio.

“Esa tasa implia que será más fácil buscar vida más allá del Sistema Solar de lo que creíamos”.

Nuestro Sol está rodeado de un enjambre de enanas rojas. Cerca del 75% de las estrellas más cercanas con de esas enanas. Como 6% de ellas deberían tener planetas habitables, el mundo tipo Tierra más cercano probablemente esté a unos 13 años luz.

Tal mundo podría ser distinto al nuestro. Al orbitar tan cerca a la estrella podría estar unido tormentosamente, pero eso no prohíbe la existencia de vida pues una atmósfera gruesa y un océano profundo podría transportar el calor alrededor del planeta. Y como las enanas rojas emiten fuertes llamaradas de luz ultravioleta, una atmósfera podría proteger la vida en la superficie para que evolucionara.

Y como las enanas rojas viven más que estrellas como el Sol, surge la posibilidad de que el planeta tuviera vida más antigua que la nuestra y de pronto más evolucionada.

Los 3 candidatos a planetas en la zona habitable identificados en el estudio son KOI (Kepler Objetc of Interest) 1422.02 con un 90% el tamaño de la Tierra y una órbita de 20 días; KOI 2626.01 con 1,4 veces el tamaño terrestre y órbita de 38 días; y KOI 854.01, de 1,7 veces el tamaño de la Tierra en uina órbita de 56 días. Todos están situados a entre 300 y 600 años luz.

Los resultados del estudio serán publicados en The Astrophysical Journal.

En el dibujo de David Aguilar del CfA, un planeta con dos lunas orbitando alrededor de una enana roja.

Makemake un planeta enano sin atmósfera

Astronomía Sin Comentarios

Planetas como los entienden los astrónomos tenemos 8, pero hay otra categoría bien llamativa: planetas enanos.

Más allá de Plutón hay varios que reciben atención, que viven en el cinturón de Kuiper. Uno es Makemake, en el que se acaba de hacer un descubrimiento: no tiene atmósfera.

Makemake es 2/3 el tamaño de Plutón y orbita más lejos que este pero menos lejos que Eris, el más masivo de los llamados planetas menores: se mueve a una distancia entre 38 y 53 unidades astrónomicas. Una unidad es la distancia Tierra-Sol, cerca de 150 millones de kilómetros.

Astrónomos esperaban que tuviera una atmósfera similar a la de Plutón, pero no, no tiene una atmósfera importante.

Loas astrónomos encabezados por José Luis Ortiz del Instituto de Astrofísica de Andalucía en España, usaron tres telescopios del Observatorio Austral Europeo en los Andes chilenos para observar al planeta cuando pasó frente a una lejana estrella.

Dada la distancia a la Tierra es difícil conocer muchos detalles de este planeta enano. Al pasar delante de la estrella se pudo precisar que carece de atmósfera. Makemake no tiene satélites

“Plutón, Eris y Makemake están entre los ejemplso más notables de cuerpos helados que viven lejos del Sol”, dijo Ortiz.

Este cuerpo, nombrado inicialmente como 2005 FY9 fue descubierto unos pocos días tras la pascua de 2005, recibiendo el sobrenombre de conejo de pascua (Easterbunny), pero en 2008 recibió su nombre oficial: Makemake, creador de la humanidad y dios de la fertilidad para los habitantes de la isla de Pascua.

Otros datos de Makemake son: su densidad es de 1,7 +- 0,3 gramos por centímetro cúbico, de lo que se deduce tiene forma oblonga, con ejes de 1.430 +- 9 kilómetros por 1.502 +- 45 kilómetros.

Dibujo de cómo debe verse el Sol desde Makemake, cortesía ESO.

Estrella se come un gran planeta

Astronomía Sin Comentarios

Un planeta algo mayor que Júpiter en el que el año solo duara un día de los neustros, está siendo devorado por su estrella, reveló una observacion del telescopio espacial Hubble.

Se trata de WASP-12b, un planeta detectado en 2008 que orbita muy cerca a su sol, lo que ha producido una nube de gas muy caliente de casi 3 veces el radio de Júpiter, nube que alimenta la estrella.

Parte del gas está yendo hacia el medio itnerestelar, creando una capa alrededor de la estrella.

Esa capa es delgada y a duras penas advertida en luz visible, pero las nuevas observaciones se realizaron con el filtro cercano al ultravioleta. Los astrónomos descubrieron que un elemento es la nube es magnesio, que es muy eficiente al absorber la luz cercana al ultravioleta. Estas longitudes de onda son muy sensibles a la presencia de gas tenue, dentro del cual la estrella aparece completamente invisible.

Una estructura de estas no ahbía sido observada antes, dijo Carole Haswell, de The Open University, quien condujo el estudio que será publicado en The Astrophysical Journal.

Dibujo cortesía Nasa

Solo los microbios vivirán los últimos días de la Tierra

Astronomía, Geología, biología Sin Comentarios

Aunque el Sol será cadáver en unos 4.000 a 5.000 millones de años, a la Tierra le queda menos tiempo: solo unos 2.800 millones de años según estudio.

Para cuando el Sol se convierta en una estrella gigante roja que probablemente se engulla los tres planetas más cercano, no habrá vida en el nuestro.

Unos 1.000 millones de años antes de que la Tierra desaparezca, los únicos organismos vivos serán bacterias unicelulares habitantes de estanques aislados de agua caliente y salada.

Es un panorama sombrío, aterrador, pero para los actuales cazadores de vida extraterrestre es una luz de esperanza de encontrar vida en otros mundos lejanos. Esos paquetes de vida en la Tierra del futuro insinúa que la habitabilidad de planetas alrededor de otras estrellas es más variada de lo que se creía.

Con base en los conocimientos sobre la Tierra y el Sol, investigadores en el Reino Unido calcularon la línea del tiempo de las fases de la vida en nuestro planeta cuando el Sol se expanda en una gigante roja.

Aunque otros estudios han modelado la situación de la Tierra como un todo, Jack O’Malley-James de la Universidad de St. Andrews, en el Reino Unido, y colegas analizaron la posibilidad de que pudiera sobrevivir la vida en algunos pocos hábitats extremos.

Las estrellas tipo Sol de diferentes tamaños envejecen a distintas tasas, por lo que el grupo analizó cuánto tiempo formas complejas de vida podrían sobrevivir alrededor de estrellas pequeñas y grandes.

“La habitabilidad no es tanto un atributo de un planeta, sino algo que tiene una línea de tiempo”, dijo O’Malley-James.

El equipo modeló las temperaturas crecientes en la superficie de la Tierra a diferentes latitudes, junto a cambios de largo plazo en las características orbitales del planeta. El modelo muestra que a medida que el Sol envejezca y caliente más la Tierra, las formas complejas de vida como plantas, mamíferos, peces e invertebrados desaparecerán. Los océanos se evaporarán y las placas tectónicas se deformarán sin el agua que las lubrique. Eventualmente, lagos de agua salada caliente será todo lo que habrá en las altitudes altas, en cavernas cubiertas o muy adentro de la tierra. Los microbios que vivan en esos estanques dominarán la Tierra por algo así como 1.000 millones de años. Luego se extinguirán también.

Al aplicar el modelo a estrellas de varios tamaños, la vida en un planeta tipo Tierra sería unicelular durante los primeros 3.000 millones de años. La vida compleja existiría durante periodos comparativamente cortos antes de que la estrella comenzara a morir y las condiciones fueran de nuevo favorables solo para los microbios.

Entonces, hablando estadísticamente, si hubiera vida en otros mundos, lo más probable es que solo sea microbiana debido a los tiempos, dijo el grupo.

Probar, sin embargo, si algún tipo de vida existe en algún lugar será un logro increíble. O’Malley estudia ahora cuáles y cómo serían las señales químicas que tendría la vida en un futuro en la Tierra y si se podrían detectar en otros planetas que hoy parecen muertos.

“En vez de ser un planeta muerto, podría ser que estuviera cerca del fin de su tiempo habitable”.

« Anteriores