Mis 10 noticias científicas de la semana

Antropología, Astronomía, Física, Genética, Medicina, Neurociencias, Química, Sociología Sin Comentarios

1. Qué cantidad de energía

Para algunos se trata de cazar pispirispis, pero hay mucho más. El caso es que enterrado bajo cientos de metros de hielo en la Antártida se encuentra el IceCube, un telescopio de neutrinos, esas esquivas partículas que poco interactúan con la materia ordinaria.

Bien, se confirmó en Physical Review Letters que se detectaron 2 neutrinos, lo más energéticos jamás observados, provenientes de una lejana galaxia. Si hubieran llegado del Sol o de interacciones en nuestra atmósfera no tendrían tanta energía.

Se informó que ni el Gran Colisionador de Partículas donde se descubrió el bosón Higgs puede generar tanta energía.

2. ¿Aló, con el espacio?

A manera de experimentación la Nasa envió al espacio los tres primeros celulares inteligentes. Sí, smartphones. La intención es la de ver si funcionan para desarrollar algunas tareas de comunicación y recibo de datos. Los tres están funcionando bien y sus señales son recibidas en distintas antenas en el planeta. De este modo podría abaratarse el costo de algunos satélites indicó la agencia.

3. Me pica me pica, me rasco me rasco

Algunos sostenían que la picazón era una forma de dolor menor, otros que el funcionamiento defectuoso de alguna terminación nerviosa. Nada de eso. Según un estudio aparecido esta semana, fue aislado una clase de células nerviosas que nos hacen rascar y solo rascar.

neuronas picazón. En el estudio aparecido en Nature Neuroscience, se demostró que algunas neuronas sensoriales con terminaciones nerviosas en la piel tienen un único receptor de proteína denominado MrgprA3, que al final de cuenta es el que hace que nos rasquemos ante una picazón.

4. Granitos llegados de lejos

Dos granos de arena hallados en un par de meteoritos en la tierra, sugieren que se se formaron en una misma supernova hace miles de millones de años según un estudio aparecido en Astrophysical Journal Letters. La marca química de cada uno de ellos es muy rara y similar, lo que indica un mismo origen: contienen O18 que sólo se forma en esas poderosas explosiones. La supernova es una explosión de una gran estrella cuando consume su material. ¿Cómo llegaron hasta acá?

5. Hay rayos negros

Aunque del asunto comenzó a hablarse hace dos semanas, solo ahora salió la versión oficial. Sí, rayos negros que se pueden presentar invisibles entre las nubes pueden generar rayos gamma, la forma más potente de energía e irradiar los aviones, pero sin poner en peligro la vida de los pasajeros dijeron los científicos. Son rayos gamma terrestres tan brillantes que pueden enceguecer satélites situados lejos de la escena. Y se presentan a alturas a las cuales viajan los aviones comerciales. Se generan por una forma extrema de rayos y aunque pueden emitir gran cantidad de rayos gamma, emiten poca luz visible según un informe en LiveScience.

6. Einstein no se podía equivocar

Al medir las fuerzas gravitacionales en un pulsar, una estrella de neutrones que gira a gran velocidad y su compañera, una estrella enana blanca, se comprobó una vez más que la Teoría General de la Relatividad publicada por Albert Einstein en 1915 es muy sólida. El sistema medido se encuentra a 7.000 años luz de nosotros. El artículo apareció en Science.

7. A ponerse los anillos

Por estos días, con su máximo acercamiento hoy, Saturno se encuentra en oposición. Quiere decir que la Tierra está interpuesta entre él y el Sol, lo que hace de este fin de mes y de mayo los mejores momentos para observar el gran planeta, en el cual se encuentra desde hace años la sonda Cassini, que ha explorado ese complejo sistema de lunas y anillos. Con binoculares se puede apreciar muy bien el planeta con sus anillos.

8. Pasajeros con destino a su muerte, favor abordar

Se conocieron esta semana más detalles sobre la misión Mars One o Marte Uno, por medio de la cual una empresa privada quiere enviar una misión tripulada a Marte, misión que solo tendría tiquete de ida. En 2016 saldrían naves cargueras que llevarían al planeta rojo todo lo que requeriría la misión. En 2023 viajarían los pobladores del planeta. Para muchos se trata de un proyecto poco cuerdo por todas las dificultades que aún existen para que alguien llegue vivo a Marte y pueda vivir allí un tiempo siquiera.

9. De los bichos y el autismo

Una vacuna desarrollada por científicos de la Universidad de Guelph para bacteria intestinal común en personas con autismo, puede servir a la vez para eliminar ciertos síntomas de esa condición. El estudio liderado por la profesora Brittany Pequegnat apareció en el journal Vaccine. El desarrollo es una vacuna basada en carbohidratos para combatir el Clostridium bolteae. Más del 90% de los niños con autismo presentan desórdenes gastrointestinales y cerca del 75% sufren diarrea. La vacuna, parece, podría aliviar algunos síntomas asociados al autismo.

10. Mire y copie

Dos estudios publicados en Science presentan evidencia sólida de que los micos y las ballenas aprenden también como los humanos: mirando y copiando el comportamiento de los demás. En el primer estudio de Erica van de Waal, de la Universidad de San Andrés en el Reino Unido, se demostró que así obra el aprendizaje entre micos Chlorocebus aethiops. En el segundo, un grupo de esa universidad liderado por Jenny Allen encontró que en las ballenas jorobadas también lo hacen. Una transmisión cultural comprobada.

A más labores domésticas, menos vida sexual

General, Sexualidad, Sociología 4 Comentarios

Hay estudios que aparecen con unas cosas que causan hilaridad o… preocupación. Este revela una faceta social insospechada y que da mucho para hablar.

Los hombres casados que hacen más oficios tradicionales en la casa como cocinar, asear y comprar, reportan tener menos sexo que los maridos que no lo participan tanto de estas actividades.

Esto dice un estudio que aparece en el número de febrero de American Sociological Review.

“Los hallazgos sugieren la importancia de los roles de género socializados en la frecuencia sexual en un matrimonio heterosexual”, dijo Sabino Komrich, investigador del Centro de Estudios Avanzados en el Instituto Juan March en Madrid, cabeza de la investigación.

“En las parejas en las que el hombre participa más de las actividades hogareñas típicamente hechas por mujeres, se reporta tener sexo con menos frecuencia. Y en las parejas en las que el hombre participa más de tareas consideradas masculinas, como arreglar el patio, pagar las facturas y darle mantenimiento al auto, la frecuencia sexual es más alta”.

En el estudio, que se basó en datos de una encuesta nacional de familias de Estados Unidos, los hombres reportaban tener sexo 5,2 veces al mes antes de la encuesta, las mujeres 5,6 en promedio. Hombres y mujeres que reportaron una división más tradicional de género de las tareas hogareñas reportaron más vida sexual que aquellos con tendencia igualitaria.

¿Será existe un conjunto de escenarios sexuales referentes al género en los cuales el desempeño tradicional y la afirmación de género es importante para crear el deseo sexual y el desempeño en la actividad sexual? Eso sugiere Komrich.

Los científicos descartaron posibilidades como que en las parejas tradicionales los maridos sean más coercitivos sexualmente.

Pero algo debe haber.

Leche materna varía según sexo del hijo

Salud, Sociología, biología Sin Comentarios

Uno de los actos que mueve ternura es cuando una madre le da seno a su hijo. A nadie se le ocurriría pensar que esa leche no es la misma para todos.

Científicos de Michigan State University hallaron que la composición de la leche materna cambia dependiendo del género del bebé y de si las condiciones son buenas o difíciles.

Los investigadores encontraron en un estudio con 72 padres en zona rural de Kenya que el varón recibía leche más rica, con 2,8% de grasa en comparación con 0,6 para la hembra. Las mujeres pobres, sin embargo, favorecían las hijas con leche más cremosa, 2,6% versus 2,3%.

Los hallazgos fueron publicados en el American Journal of Physical Anthropology. El estudio refleja investigaciones previas que demostraban que la composición de la leche variaban con el género en las focas grises y el venado, y con el género y la situación de la madre en los rhesus macacos.

El nuevo estudio concuerda con el hallazgo de que las madres bien nutridas en Massachusetts producían leche con más energía para los bebés machos.

Todas estas investigaciones apoyan una teoría lanzada hace 40 años en el campo de la biología evolutiva. La hipótesis Trivers-Willard que afirma que la selección natural favorece la inversión parental en las hijas cuando los tiempos son difíciles y en hijos cuando no son complicados.

El desequilibrio debería ser mayor en sociedades polígamas, en las que los hombres pueden tener descendencia con varias mujeres, como en los pueblos kenianos. En esas sociedades, un hijo puede ser cuando crezca un macho popular con varias esposas e hijos o puede terminar sin nada. Los padres sin dificultades pueden invertir en hijos que les podrían dar muchos nietos. Al contrario, a aquellos en dificultades económicas no les paga porque los descendientes nacerían en lo más bajo de la escala socioeconómica.

Para esas familias, las hijas son una mejor apuesta porque si sobreviven a la adultez, probablemente producirán jóvenes.

Aparte de la grasa y la proteína, otros ingredientes pueden varias en la leche humana, según Katie Hinde, profesora de Harvard. Ella ha encontrado altos niveles de cortisola, una hormona que regula el metabolismo, en los macacos.

Su trabajo muestra que las diferencias en la leche pueden cambiar la conducta del bebé y afectar su crecimiento y desarrollo.

Tener 72 años es como tener 30 en la antigüedad

Salud, Sociología, biología Sin Comentarios

A pesar de lo que digan las revistas de moda, 40 no son los nuevos 30. Un nuevo estudio precisó que los humanos viven hoy mucho más en comparación con el resto de la historia humana, que la probabilidad de morir a los 72 es similar a la que probablemente enfrentaban nuestros ancestros a los 30 años.

Este aumento es más bien reciente, de los últimos 150 años. Y créase o no, no tiene que ver con aguantar hambre, con las dietas y menos con los genes. Tampoco las drogas antiedad que se aplican algunas pero revejidas celebridades.

El aumento en la longevidad se debe probablemente a la eliminación de peligros ambientales que enfrentaron los Homo sapiens, reveló un antropólogo evolutivo y colegas en Proceedings of the National Academy of Sciences-PNAS.

Las medidas de sanidad que permitieron hacer potable el agua, el acceso regular a alimentos, más los antibióticos y las vacunas parecen ser combatientes de primera fila contra la muerte.

“Es llamativo”, indica Ronald Lee, economista de la Universidad de California en Berkeley, especializado en demografía y envejecimiento. “Pensamos que los humanos son una especie de vida larga. Esto crea la pregunta de cuán lejos podemos llegar”. Lee, citado por ScienceNews, no participó en el estudio.

Oskar Burger y su grupo querían estudiar la longevidad humana en un contexto evolutivo, por lo que analizaron datos de chimpancés, sociedades de cazadores en partes de África y Suramérica y las cifras de la base de datos de mortalidad en Japón, Francia y Suecia.

Los datos revelan una constante y gradual caída en la probabilidad de morir relativamente joven que comienza un poco antes de 1900 para los franceses y los suecos. Pero la mortalidad para los cazadores-recolectores permanece cerca a la de los chimpancés que a la de las sociedades occidentales. Pero cuando analizaron cazadores-recolectores que recibían alguna medicina occidental y ocasionales ayudas con alimentos, la mortalidad en esos grupos disminuyó, ampliando la distancia con los chimpancés, llevándolos a números cercanos a los franceses y suecos de antes de 1900.

“Es sorprendente lo que el agua limpia y un poco de comida extra hacen”, dijo Burger, miembro del Max Planck Institute for Demographic Research en Rostock, Alemania.

Un cazador-recolector tiene la misma probabilidad de muerte como un japonés que tenga 72. A los 15 años, un cazador tiene un 1,3% chance de morir en el año siguiente. Para los suecos esa probabilidad es a los 69.

El estudio encontró, por sorpresa, que hay campo para mejorar y que el límite superior para vivir saludablemente aún puede ser obtenido. La teoría del envejecimiento sugiere que la maquinaria biológica debería resquebrajarse una vez la persona pasa la edad de reproducción y cuidado de los jóvenes. Por alguna razón, los humanos se han convertido en excepcionales para eludir esa situación.

Y los investigadores pueden ser aún capaces de extender la duración de la vida con investigaciones sobre los interruptores celulares y los genes que extienden la vida de gusanos y roedores en laboratorio.

La menopausia vino por culpa de las nueras

Salud, Sociología, biología Sin Comentarios

No todo se da porque sí. La menopausia evolucionó, en parte, para prevenir la competencia entre una madre y su nuera, según un estudio publicado en el journal Ecology Letters.

Esta investigación parece explicar por primera vez, según los autores, porqué la relación que las mujeres mantenían con sus nueras pudo haber desempeñado un rol principal.

El estudio fue hecho por investigadores de las Universidades Turku (Finlandia), Exeter (Reino Unido), Sheffield (Reino Unido) y Stanford (Estados Unidos).

Los datos mostraron que una abuela que tuviera un bebé en edad avanzada, al mismo tiempo que su nuera, derivaba en que los bebés tuvieran un 50% de menos chance de sobrevivir hasta la adultez.

El análisis puede servir para resolver ese gran misterio de porqué las hembras humanas, a diferencia de la mayoría de animales, dejaban de reproducirse tan temprano en su ciclo vital. Añade peso además a la teoría de que la menopausia evolucionó para permitirles a las mujeres enfocarse en sus nietos. Este rol, tradicionalmente, incluía proveer alimentos para la familia y proteger a los niños de accidentes y enfermedades.

Este tema ha sido poco analizado dado que requiere datos muy detallados sobre el éxito reproductivo de varias generaciones de mujeres, con conocimiento de quién vivía con quién y cuándo.

Los científicos analizaron 200 años de información recogida por Virpi Lummaa, de Sheffield y su estudiante Mirkka Lahdenperä de Turku, tomada de registros de iglesias de la Finlandia preindustrial. Ambas analizaron la información de las tasas de natalidad y mortalidad de 1700 a 1900, antes del advenimiento de la seguridad social y los métodos anticonceptivos.

El estudio reveló que las mujeres tenían más nietos si dejaban de reproducirse hacia los 50 años. El equipo cree que en parte se debe a la disminución de la competencia entre las mujeres mayores y sus nueras debido al apoyo que ellas podían prestarles a sus nietos.

Un niño nacido en familias con la suegra y la nuera reproduciéndose simultáneamente tenía dos veces más riesgo de morir antes de los 15.

Eso, se halló, no sucedía cuando madre e hija tenían hijos al tiempo, lo que sugiere que una crianza cooperativa en mujeres emparentadas y conflictiva cuando no.

La madre no compite con la hija, pues lleva el 50% de sus genes, lo que no es del caso entre suegra y nuera.

El caso finlandés revela que la mujer promedio se beneficiaba al dejar de reproducirse a los 51 si había competencia con su nuera, no con su hija.

Aunque algunas teorías sugieren que la menopausia surgió para evitar que mujeres adultas murieran durante la preñez y el parto, el estudio finlandés encontró que solo 2% de las finlandesas en sus años 40 murieron al parir.