Salvajismo de hinchadas ignorantes

Se entregaron a la nueva religión, sacrificaron a sus dioses cientos de cuerpos humanos. Cuchillo en mano fueron entregándose a la histeria colectiva, identificados ellos con camisas de colores que en principio eran inocentes y al final, fueron símbolo de muerte.

Comulagaron con la pasión y cantaron alabanzas en su templo, con ira, con acento extranjero, con rostros pintados como para la guerra. Fueron a su culto dominical y luego se mataron, sacrificaron al otro, lo desollaron quitándole su camisa. Fueron asaltadas sus vidas y entregada su sangre al asfalto.

Salieron del templo y se enfrentaron entre ideologías para entregarse a la misma muerte, se bolearon palos, se gritaron, se rasgaron las pieles, se donaron puños, se entregaron a la ignorancia. Perros lascivos que coquetean de manera bruta con la muerte, salvajes, incivilizados.

¿Será por eso que para el fútbol fui tan malo?

Engolosinado con ella, descubrió el hombre la rueda y desde entonces no cesa el golpeteo de la misma, al suelo, pared y techo.

Desconociendo el origen de semejante descubrimiento, los infantes hacen rebotar sus cargas de emoción en estas bolas de caucho.

Evitando que un brinco terminara su inercia en algún tejado, subiose el párvulo, previo permiso de la doña,  a recuperar a la brincona.

Son pelotas de dulce encanto, que doña Marlene, madre mía prohibiome, pues cefalea le daba de vez en cuando y el joven acá frustrado.

¿Será por eso que para el fútbol fui tan malo?

Dos propuestas de rediseño para escudos

Propuesta de rediseño de escudo del equipo Club Atlético Nacional de Medellín. Heráldica apoyada en un bípode para general estabilidad, coronado de una torre asimétrica para añadir movimiento al escudo, además de la inserción de unas alas de dos y tres plumas que connotan el alto vuelo del equipo. El ala de tres plumas está ubicada a la derecha del escudo, para equilibrar la torre superior desviada a la izquierda.

Foto tomada en Manrique.

Para el rediseño de la heráldica del euipo Once Caldas se separaron los dos campos del escudo. En la parte superior reposan las iniciales O y C entrelazadas y presas entre rejas. Una decisión minimalista abolió las estrellas para no generar vencimientos y en reemplazo de ellas, la palabra HELI, nombre quizás, del diseñador. El campo inferior está hecho por un contorno en línea recta y ángulos pronunciados, perdiendo la línea sinuosa de la propuesta anterior.

Foto tomada en Manizales, Avenida Santander.

Amores que matan

Es conocido por mis amigos la aversión que le tengo al fútbol profesional. Por eso ni hablo, ni opino del tema pa no pisar callos y juanetes. Lo que sí nunca estoy de acuerdo es la violencia que la ignorancia cede en las tribunas: peleas, homicidios, riñas, glopes, maltratos, etc. Todo por un simple deporte, todo eso simplemente por el trabajo de unos cuantos. Me escapo a la radio, romántico medio evocador de miles de imágenes y ¿qué encuentra uno? Discusiones, peleas, alto volumen y fútbol, fútbol y fútbol.

¿Algo en contra del fútbol? NO. En contra de la violencia que generan unos DIZQUE hinchas, sí.

Este muñeco colgaba de una caseta de ventas en Jericó Antioquia. Sonríe la muerte voluntaria por su equipo. Cínico.

Al respecto, comenta Esneda Beatriz Arrieta, docente: Estamos completamente de acuerdo. El deporte debe ser una oportunidad de compartir, de jugar, de establecer competencias sanas y alegres pero, el comercio que se mueve alrededor de las competencias deportivas las ha convertido en encuentros violentos que provocan reacciones agresivas entre los hinchas.
Lástima que nuestros conciudadanos sean incapaces de disfrutar del espectáculo de un partido de buen fútbol -que a mi tampoco me gusta- como si fuera cualquier otra competencia deportiva como natación, patinaje, baloncesto o softbol, por ejemplo o un buen juego de ajedrez.