Ir hasta el origen de un café – Bellcafé

Como ha sido la filosofía de este blog, las (grandes historias sencillas) son el pan habitual para los lectores ocasionales y permanentes. Ha sido objetivo siempre, el resaltar aquellas historias positivas y sencillas, escondidas en cada lugar donde pasamos de largo y nuestra mirada no se detiene. Vale la pena resaltar esas iniciativas de vida que dan ejemplo a los que más oportunidades tienen. Los dejo con esta historia desde la vereda Potrerito, Municipio de Bello.

La llegada

Unos parapentistas sobrevuelan los predios rurales del costado occidental del municipio de Bello. Bajo con mi esposa y mi hijo Jacobo, la loma que nos lleva de la carretera que va a San Pedro a los predios donde se cultiva el café insignia de este municipio. Para bajar por la loma, debemos templar las piernas y esquivar los rastros “blandos” del paso de vacas y terneros que hay en una finca vecina donde nos permiten tomar el atajo. El cielo es gris y la lluvia tienta; aún no se ve la casa para la que vamos, pero la delicia del ambiente nos permite disfrutar la lejanía de la ciudad.

Llegamos a buena hora, que es cuando las ollas ya están “alzadas” y alguien se dispone a revolver con cuchara de palo el caldo que se cocina que, por el olor, se trata de fríjoles verdes. Varios chicharrones se fritan en otro puesto del fogón de leña y este par de fragancias montañeras nos ponen a trabajar las salivares. Más esperanzador que el almuerzo al que fuimos invitados, es la sencillez y las múltiples sonrisas de los anfitriones los que nos hacen sentir en casa. Una mujer nos acoge con jugo como primera atención; otra persona, con un lugar donde sentarnos. Diana, mi esposa, busca lugar de descanso para reposar sus piernas temblorosas por el descenso; Jacobo, a buscar terreno donde explorar y comenzar a jugar con tierra.

La cámara hace lo suyo a la orden de mi mano, las notas son tomadas; nos llega una primera taza de café, sembrado en la misma tierra con la que mi hijo juega. Nuestra mirada enfoca varias localidades de Bello, pues, esta casa donde estamos tiene mejor vista que los apartamentos más altos allá abajo. Aumenta el aire del chicharrón fritándose lo cual se configura en maldad para este trío de peregrinos con hambre, el café trata de calmarnos infructuosamente el trabajo digestivo que ya comienza y, mientras tanto, seguimos explorando, tomando fotos y escuchando las historias que ya comienzan a sorprendernos: la de una red familiar entretejida de primos que hacen que sus apellidos tengan poca variedad de combinación, lo cual nos deja salir algunas risas para los que escuchamos, y un ejercicio de memoria para quienes nos lo cuentan.

Walter Patiño

Walter Patiño

“Entre primos más me arrimo”

Walter Patiño Patiño, vive en la parte alta de la vereda Potrerito, en Bello. Hijo de padres primos, está casado con Claudia Patiño, prima suya. Es padre de familia, cultivador de café y se prepara como barista en el Sena. Para ir hasta el Centro de los Recursos Naturales Renovables La Salada, en Caldas, Walter sale de la casa a las cuatro de la mañana para atravesar los vericuetos de la montaña en la que está su casa, camina 30 minutos hasta el barrio París y allí toma el bus que lo lleva en 25 minutos a la estación del Metro, Madera. Una vez sentado en el vagón -si encuentra silla libre-, atraviesa el Valle de Aburrá en 40 minutos hasta la estación La Estrella, allí aborda el transporte que lo acerca –por fin- hasta el Sena, en Caldas, en otros 25 minutos.

Sandra Milena Patiño, quien siempre se ocupó de nuestra llegada.

Sandra Milena Patiño, también está estudiando para ser experta en café; es prima de Walter y está casada con Arlex Valencia Patiño, primo materno. Ella toma otra ruta para salir de su casa, ubicada a pocos metros de la de Walter. Sandra escala, si así se puede decir, la empinada loma de la montaña hasta la carretera que de San Pedro de los Milagros va a Medellín, una caminada de 40 minutos. Una vez aborda el bus, viaja por 60 minutos hasta la Terminal de Transportes del Norte, en Medellín, donde tomará el Metro que la llevará en 25 minutos hasta la estación La Estrella y de allí al Sena, otros 25.

Sandra, tiene otra prima que vive en la misma vereda: Paula Andrea Correa, quien también se forma para ser barista, ambas toman la ruta de la carretera San Pedro – Medellín, pues les da miedo salir de su casa por la ruta del barrio París. Paula, es hija de Guillermo Correa Patiño; y con este último se completa el equipo familiar de empresarios que le dan vida a BellCafé. Guillermo, quien fue parapentista, es quien tiene en sus predios la infraestructura básica donde están ubicadas las máquinas necesarias para que el café obtenga un mejor precio, ya que tienen control de toda la cadena productiva, y pueden prestar servicios al resto de la comunidad cercana que cultivan el grano.

Paula Correa, nos atendió con generosidad

Guillermo Correa, anfitrión de nuestra visita.

El bello café de esta tierra

Esta familia ha heredado esta tierra de sus padres y hacen lo que saben hacer: cultivar la tierra y hacerle la minería vegetal para extraer la almendra que les dé el sustento y la satisfacción de cumplir su proyecto de vida. Los tres primos se forman como expertos, no para trabajar en alguna tienda especializada en preparar bebidas de café, sino para mejorar el cultivo familiar de este grano de origen y para sacar adelante la empresa que han constituido, Bellcafé, que hace gala a la tierra del municipio donde se cultiva, Bello. Hacen todo el proceso, desde la siembra hasta la venta del grano tostado, pasando por el despulpado, desmielado, secado, trilla y tostión, pesaje y empacado.

Al cosechar el café, los primos, estudiantes de barismo, llevan almendra verde al Laboratorio de Café en La Salada, para hacerle curvas de tostión y el análisis físico y sensorial al grano; ellos quieren mejorar sus prácticas de cultivo y sacar cargas con mejor precio; quieren, además, posicionarlo como un buen café de origen de Bello, Antioquia; quieren salir adelante cultivando la tierra pues no quieren abandonarla, quieren que siga la cadena de herencia con las plantas de café como cultivo principal.

Los plátanos maduros se asan por encima y en el horno

El almuerzo, el postre y el café

Paula Correa, es quien corre de aquí para allá, trayendo platos, llevando tajadas, trayendo pocillos, bajando la olla. Nos llama y nos invita a elegir comedor, se improvisa uno con un viejo carrete gigante de cables de energía, lo visten de mantel y nos sirven el esperado plato de fríjoles verdes; como estamos en “casa” todo está en el mismo plato, sin protocolo que el hambre es mucha. Pasan otra ronda de chicharrones y cómo negarse a tan grasosa generosidad. Ofrecen llenar de nuevo el plato y, quien escribe, acepta la invitación. Todos callan, mastican, se concentran en el plato hondo. Jacobo no come pues niño jugando no sufre de hambre. Nos ofrecen más arepas y me sorprendo al aceptar –comúnmente no como tanto-; el hambre es satisfecha y el estómago se calla.

Avanzamos en la historia y reposamos el almuerzo; las mujeres van pelando unos plátanos maduros y anticipamos que necesitaremos más espacio en las barrigas. El maduro es puesto a asar y alguien acerca la mantequilla. Los hombres de la casa ofrecen café y preguntan por la tostión que deseamos; respondemos que media-alta y de una encienden máquina. Nos alejamos para tomar fotos a los cultivos y desde ellos ya se siente una fragancia que calienta el día nublado. El tostado está listo y lo disponen a moler, Guillermo lo deja fino y se dispone a prepararlo. Una vez servido lo catamos y damos opinión que, conjunta, decide que quedó muy suave. Hablan los expertos y acuerdan los baristas en que es necesario tostar de nuevo. La generosidad de esta familia se hace sentir y le ponen más tiempo al fuego, lo sacan, lo muelen y todos aprobamos que el color deseado; lo empacan y nos lo ofrecen como presente de despedida y de bienvenida permanente.

Empacamos los corotos tecnológicos, diez despedidas y mil agradecimientos a tanta bondad, a tanta caridad humana. Comenzamos los primeros pasos y el perro local nos acompaña; trepamos loma hasta la carretera en medio de las caídas de Jacobo, los respiros jadeantes de Diana y la sonrisa mía por haberle hecho minería social a la montaña y haber encontrado y conocido familia tan sencilla y admirable. Limpiamos el rastro blando de nuestros zapatos y que nos recuerdan el origen de la leche, nos montamos en el carro y tomamos rumbo a la ciudad donde abunda tanta arrogancia, tanta insensatez y tanta prepotencia. ¡Llegamos, y ya queremos volver!

Para contacto con Bellcafé: walter.patino@cafeterosdecolombia.org

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25 respuestas a Ir hasta el origen de un café – Bellcafé

  1. El placer de las historias sencillas, de las vidas serenas, de las postales de la vida cotidiana. Por eso vuelve uno acá. Gracias Carlos.

  2. Daniel Villarreal dice:

    Excelente Caliche, que buena forma de transportarnos a este tipo de experiencias; tenés en cuenta cada detalle y eso lo hace mas emocionante. Delicioso este café bellanita, el cual tuve el placer de degustar ayer.

  3. Gloria C Lindsay dice:

    Que buen articulo, me encanto y desde aqui me tomo un buen cafe eso si Colombian coffee. Su aroma me recuerda la gente linda que lo cultiva, a veces no muy bien retribuido economicamente. Que linda familia, trabajadora, amante de su tierra . Ruego a Dios para que los violentos dejen trabajar a nuestros campesinos en PAZ. PAZ PARA COLOMBIA . NO MAS BLA BLA BLA EN CUBA….. PEACE NOW .!!!

  4. nancy patiño dice:

    hola carlos no te conozco pero te doy las gracias por tan generosas palabras a familia, y por sus proyectos de vida….ojala todo esto sirva para que valoremos todo lo lindo, lo bello y la berraquera paisa que tenemos todos los antioqueños,DIOS te cuide gracias de nuevo.

  5. sandra milena patiño yepes dice:

    hola carlos primero agradecerte a ti y a tu familia por la visita, y contarte que se me aguan los ojos leyendo esas lineas y viendo esas fotos que contienen lo que mas aprecio mi familia y mi tierra, me alegra mucho que quieran volver por que falta mucho por conocer. hasta pronto, que DIOS los bendiga.

  6. Alberto Mejía Vélez dice:

    Cuando se aleja de la infernal ciudad y del egoísmo rastrero, para adentrarse por los campos donde vive la paz, el amor, la sencillez de sus gentes, se piensa más de una vez, si es conveniente el regreso. Todo allí es por duplicado. La casa donde se llega es nuestra de alguna manera y sus habitantes nos hacen sentir que hemos vuelto al hogar. En la mesa –fortín familiar- es donde derraman las virtudes sencillas elevadas al cielo, en que se mitiga el hambre sin recato y el lugar en que los espíritus se unen para brindar amor. Volver, es regresar con el alma llena de vida y enseñanzas de humildad.

  7. angela maria montoya dice:

    Quiero felicitar a quien se intereso por uno de los lugares mas hermosos y tranquilos que he podido experimentar en nuestro municipio. El lenguaje coloquial que uso en su articulo y su narración detallada , hace que quien aun no lo ha conocido se interese en él. A los PATIÑOS no puedo restarles la importancia y el respeto que se merecen . Ellos al igual que las demás flias de la región , hacen que este lugar sea aun mas placentero en visitar . Su don de gente te hace sentir como un habitante mas de estas tierras. Mil gracias por compartirnos un poco de su vida cotidiana. Sobra desearles mayores Exitos con su producto Bellcafé 100% bellanita . Que gran orgullo haber compartido ya con ustedes y deleitarme de su buen café de aroma exquisito.

  8. Andrés Paniagua dice:

    Carlos,
    Me transportaste hasta ese lugar, con tu agradable y sencilla redacción casi que siento el aroma de los fríjoles y la fragancia de ese café molido.

  9. wilman dice:

    Te felicito por tan buen articulo , espero que estos comentarios lleguen a los mas altos funcionarios del pais y del municipio de bello , para que esta famillia tenga ese apoyo economico y puedan hacer realidad esa idea de negocio tan brillante.

  10. Alexandra Patiño dice:

    Me salen lagrimas de alegria al mirar este escrito tan hermoso el cual habla de mi humilde y unida familia que me llenan de orgullo cada dia, y me enseñan que las pequeñas cosas nos hacen grandes……..
    Gracias a Dios ya estamos recogiendo los frutos de tanto esfuerzo :D
    Mil y Mil bendiciones a usted y toda su familia por tan especial visita. …
    Espero que vuelvan muy pronto :)

  11. Andrés Felipe Ruiz dice:

    Carlos, gracias por refrescarnos con esas palabras.
    Algunas veces huimos de la rutina diaria, del caos de la ciudad y descansamos en la tranquilidad del campo, de ese olor a leña o hierba fresca, del aire puro, de las matas de café, del cariño de la gente que nos recibe.
    Hoy me pasó algo particular, no tuve que ir a esta finca para refrescar mi mente, para descansar, para sentir o tal vez recordar ese olor a frijoles y al amor de las familias cafeteras. Tus palabras me llevaron al sitio, descanse, disfrute, me sentí orgulloso y con ganas de llorar, pero por encima de todo recordé porque Dios me regalo este maravilloso trabajo de ayudar, ensañar y crecer con personas tan valiosas como Walter, Sandra y Paula.

  12. luz londoño dice:

    entré por curiosidad, y desde el mismo momento que empecé a leer quede encantada con este relato, maravillosa la forma de relatar, todos los detalles, del entorno, olores de la comida,la gente allí presente,donde se muestran como son todos nuestros campesinos , buenos, sencillos, humildes, atentos y además nos dio a conocer el maravilloso producto que cultivan, en familia, poniéndole todo el amor, que el campesino sabe dar, dándole más valor agregado al producto, las fotos muy bien logradas captando todo lo que se quería mostrar en ellas, un bello paisaje y una linda familia, gracias, me sentí como si hubiera participado en esta visita, lástima del chicharrón no lo pude degustar, pero lo imaginé

  13. margarita maria jimenez cortes dice:

    SANDRA TE FELICITO Y DE TODO CORAZON,ME ALEGRO MUCHO QUE TE ESTEN SALIENDO ESTE PROYECTO, MUY BIEN A TI Y A TU FAMILIA, ESE ES LA MUESTRA DEL ESFUERZO, PASION Y PERSEVERANCIA Y HUMILDAD QUE SIEMPRE TE HA CARACTERIZADO Y ASI ES TU FAMILIA. DIOS TIENE GRANDES BENDICIONES PARA TI Y TU FAMILIA

  14. Mónica Arcila dice:

    Es sorprendente que la pasión con la que se realizan los oficios llegue a superar la cotidianidad del día a día. Cada vez que los seres humanos nos levantamos en la mañana, surgen los deseos por cumplir con todas las tareas laborales, domésticas y personales. En cada rincón de nuestra tierra antioqueña y hasta colombiana, observamos que hay riqueza en recursos naturales, en diversidad de flora y fauna. Debemos estar orgullosos de la tierra colombiana, bellos paisajes, gente buena y amable. Familias que luchan por salir adelante con sus proyectos.

    Creo que todos construimos nuestro presente y futuro sin dejar de creer en la mano y obras de DIOS. La sencillez de los seres humanos es muy valiosa. Cuando estamos ocupados en cultivar el éxito, se nos olvida que el éxito no es lo monetario, que llenarnos de orgullo o soberbia no es para nosotros un éxito, sino el error de cultivar lo superficial de nuestro ego. Valorar lo sencillo es más que admirar la naturaleza humilde y sencilla en todo su esplendor. Es agradecer a DIOS porque estamos viviendo, eso sí que es un milagro maravilloso que debemos tener presente hoy y siempre.

  15. Diana dice:

    Que bonita familia, aprendi mucho de ellos… uno siempre en el dia aprende algo nuevo, yo aprendi bastante ese dia… mil y mil gracias

  16. Patricia Castaño dice:

    Me llena de emoción al leer este artículo, pues he tenido la oportunidad de conocer a parte de estas maravillosas personas que son capaces de hacer esto y mucho mas, que el señor los llene de bendiciones y de mucha sabiduría para que sigan con este gran proyecto, se lo merecen, un abrazo !!! Sandra!

  17. Hola Carlos, no lo conozco, pero lo felicito, desde mi casa leyendo su articulo tan especial, llore y me transporte hasta Potrerito, donde muchas veces he estado y he disfrutado de todo el paisaje y de ese delicioso Bellcafe, y estoy totalmente de acuerdo con usted, son unas familias fantásticas y demasiado generosas y que ojala un día no muy lejano, este Bellcafe, sea el café que todos los colombianos tomemos, por que es de lo mejor. De nuevo felicitaciones por tan maravilloso articulo.

  18. HECTOR ARANGO A dice:

    Buenas noches.
    Conozco de cerca este proyecto desde la parte tecnica del cultivo del Café… No solo es la tecnologia con la que se produce el café en este hermoso paraje de bello (Unico en la zona), sino la tenacidad, el compromiso, la UNIDAD FAMILIAR, la confianza y esperanza en Dios y en las cosa hechas con amor; lo que hace que este proyecto sea grande como las familias que lo integran. Que vivan los proyectos de nuestro campo!! Felicitaciones a Walter, Guillermo, Don Enrique, Don Argiro y a todos y todas quienes integran este noble proyecto de vida.

  19. Luz Adriana García Ríos dice:

    Definitivamente todo lo hermosos y simple de la vida, está consignado en las palabras de Don Carlos, y en los comentarios de las personas que como un regalo pudieron llegar a esta pequeña parte del ciberespacio.
    He tenido la oportunidad de conocer a la familia PATIÑO y cercanos, compartir esos frijoles, esos chicharrones. Ahh…. Don Carlos le gane… le faltaron las arepas de chócolo, acabaditas de hacer, y de esas le aseguro que con unas cinco para usted solo no es suficiente, porque son majar exquisito.
    Los PATIÑO, son personas encantadoras, generosas, atentas, alegres, y como decimos los Antioqueños, berracas, y además son personas que te acogen como si pertenecieras a la familia, te entregan su corazón, y desde el primer momento te demuestran un inmenso cariño.
    Le doy gracias a Dios porque mi familia (Héctor, Mafe y Sofí), tuvieron la fortuna de conocerlos desde el más grande hasta el más chico.
    Si vuelve Don Carlos, le aseguro que se enamorara más de ellos, del café, de Antioquia, porque no necesitamos estar muy lejos de casa para sentir que estamos en el paraíso. Además porque aún le faltan más historias por conocer, historias de vida, de enseñanza, de humildad, de amor, además de que su estomagó conozca otras delicias. 
    Desde aquí, desde el corazón, un Dios les pague a esta hermosa familia por tanto cariño y perseverancia para hacer las cosas, y deseo que este hermoso proyecto de tantos frutos como el amor que le están poniendo. FELICIDADES.

  20. YAMILE AGUIRRE JIMENEZ dice:

    sin palabras, es un inmenso placer poder ver esta historia tan linda, y ver como estos pujanes cafeteros no solo se quedan con el conocimiento paterno, y el que nuestras montañas cafeteras les da… sino que se instruyen, se capacitan, y me muero de la ENVIDIA de la buena, a WALTER unas muy sinceras felicitaciones pues se lo importante que ha sido para el, y todo el empeño por llegar hasta donde esta, y lo mejor no es egoista porque siempre ese ha sido su lema con los demas cafeteros del Municipio de Bello, ORGANICEMOS, y su objetivo es que todos podamos sembrar, recoger, procesar y vender nuestro CAFE. felicitaciones a toda la familia PATIÑO, y mucho EXITOS…

  21. Diego patiño dice:

    SEÑOR DON CARLOS solo lo conozco por una foto . y quiero agradecerle a usted y su familia por el enorme detalle que tuvieron para con nosotros. de visitar , degustar y compartir los mejores comentarios de ese excelente articulo . esas letras nos hicieron extremecer o cual extremecer llorar a chorros . fueron todas esas verdades en sus lineas las que nos hicieron sentir eso. eso lindo. sencillo y bueno que tenemos y no nos damos cuenta hasta que alguien como usted con su inspiracion lo hace .y le digo conozco a tan ececelentes personas ya que vivi halli mucho tiempo y estoy convencido que este tan fenomenal proyecto sera un exito rutundo. no solo en antioquia sino pasara por colombia hasta muchas partes del mundo .y se quedara en el paladar de todos nosotros por su buena calidad en el producto y por que ya lo dijo mi hermano fue hecho con ganas , esfuerzo ,dedicacion y lo principal ” AMOR” DON CARLOS MIL GRACIAS , Y QUE BELLCAFE SERA TU MEJOR CAFE

  22. Diego patiño dice:

    bien

  23. Juan David dice:

    Hola Carlos!
    Yo resido en Bello. Y me gustaría saber si tuvo algún costo tu visita a la finca o se habla nada más con el encargado? .Me gustaría saber porque tengo 16 años, pero me encanta lo relacionado a la cultura del café y me alegra que en mi ciudad se cultiven cafés especiales. Me interesaría visitar el lugar para un proyecto de la Universidad..Por favor, dime cómo hiciste para ir a este maravilloso lugar.

  24. Felipe dice:

    Ya había oido algo de BELLCAFE, hoy gracias a mi amigo Wilman voy a probarlo. Felicito a la familia Patiño y que ese sueño se les haga realidad. Que bueno poder contar con gente “echada pa´ lante”. Saludos,

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