Nuestros pies, otrora libres, deambulan hoy presos en cueros secos de lo que en otros tiempos fuera un animal. Bajo ellos, una planta de caucho los separa de sentir la tierra, el pasto húmedo y la vida terrena. Están ahí, los cauchos, para que nuestro caminar sea silencioso, anónimo, igual que los demás pasos, están ahí, para hacernos sentir más altos, jactanciosos y soberbios.
Otros cauchos sirven para que la silla no chirrée, las neveras no rayen el piso, los carros rueden con facilidad. Otros cauchos sirven para que indigentes llamen a la muerte en la quema de llantas para sacar conco pesos de alambre. Otros cauchos tratan de cubrir cables de energía de voltajes altos de manera infructuosa, ya que al electromagnetismo no lo para nadie.
Otros cauchos, como el de la imagen, sirven como instalación de la plástica callejera y cotidiana que le trae al ojo juegos estéticos en el caminar del ambulante. Venta de cauchos en Envigado.




y donde queda ese almacen de cauchos
en donde estas ubicado me gustaria mostrarte mis productos
como lo ubico para conocer sus productos y si es fabricante mayorista para acceder a sus productos. gracias.