De la muerte y El precio es correcto

La economía de la naturaleza es inherente a ella. El agua no gasta recursos encaramándose por cumbres y recovecos para ir descendiendo, simplemente baja por la ruta fácil, por donde la gravedad le dicte camino. Como ella, el alma y su consciencia entran en esa lista de ahorro, por ello no creo en la muerte como la entienden muchos. Nada se pierde en este espacio tiempo: la substancia del viviente es carne, es decir, lo mismo que cartón, pepita de pimienta, hoja de eucalipto: todos ellos son polvo, tierra, átomo móvil, cuántica existente, incertidumbre. Si todo dejara de moverse se volvería polvo.

Para mí, el alma tampoco se pierde y con ella la consciencia, cuando logra salir del cuerpo a donde vino, quizás, voluntariamente para tomar clases de compasión, humildad y amor, sigue en movimiento en otra dimensión, algunos le llaman cielo pero ésta, es una palabra demasiado teñida por la religión.

El presente mundo es de ilusión, percepción de la psique, nada es costante, fijo, “real”, el verdadero mundo se encuentra donde no se encuentran el espacio tiempo, donde está la certidumbre que tanto dudan algunos. Allá reposan los verdaderos seres, los graduados.

Se fue otra más entre millones que parten en esta rueda que gira en el orbe terrestre: Gloria Valencia de Castaño, una dama y adelantada a la época en que laboró dentro del contexto colombiano, por eso me dio por hablar de eso que llaman muerte, partida mejor. Menos trascendental, recordaré de ella, los exámenes a los que me sometía en su programa El Precio es Correcto. Mozuelo de nueve años jugando a ver si la margarina valía más o menos de 13 pesos, acertando con las lentejas, con el precio de un cargamanto, etc. Y como el joven mercaba y sabía de precios, soñaba ganarse la canasta familiar que brindaba el programa. ¿Desea cambiar el premio por otro sorpresa? ¡UNA LAVADORA! ¡Qué gran acierto! EL PRECIO ES CORRECTO.

Esta entrada fue publicada en Cosas que me pasan, Editorial y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a De la muerte y El precio es correcto

  1. Alberto Mejía Vélez dice:

    Carlos, todo lo que dices de la muerte no lo he encontrado en el catecismo del padre Astete, pero con el correr del tiempo, me quedo con las palabras de Montecristo en uno de sus programas: “la otra vida bien buena que será y uno haciendo repulsa aquí”. ¿sabes qué me gustó de toda tu disertación de ese maremágnum de la vida y la muerte? aquello que tan acertadamente llamas partida. Algunas veces he pensado (bobo yo), que uno debe llorar cuando alguien nace y cantar cuando ha partido; sí, doña Gloria Valencia fue una estupenda mujer. Ella como presentadora no necesitó escotes hasta el ombligo para que el público la admirará, la seguimos hombres, mujeres y niños, por sus conocimientos, dicción y manejo de cámaras.

  2. lastima lapersonita de berny del precio es correcto porsu partida aunke uno muere de alguna emfermedad grave es imposible luchar por ella y uno hace hasta loimposible para salvarse son cosas de dios y tarde ke temprano nos llega la hora de partir y ahora siempre lo recordaremos con un grantalento en todos nuestros hogares colombianos .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>