Señalética curiosa

Aporte de Alex Durán. http://alexduranm.blogspot.com

Ya se encuentra en funcionamiento el Parque “Adero”, el cual abre sus puertas a todo tipo de vehículos.

Las empresas de riesgos profesionales piensan en todo, ahora no solo crean puntos de encuentro en casos de emergencia; la diversión también amerita sus puntos de encuentro.

Arrancar adhesivos en compulsión para muchos y causal de risa, cuando por acción u omisión de algún elemento, se forman nuevas semánticas.

Mensaje dirigido a ebrios al volante que, por causa del trago, ven todo tipo de estrellitas, puntos y demás formas de la sicodelia.

¿Dónde está Javier? comiendo pizza

Historia narrada por los caracteres gráficos del texto “pizzas” de la imagen:

  • P (Cabello tuso): Hoy es viernes. Tengo como un antojito pero no sé de qué. Algo como saladito.
  • I (Calvo): ¡Ah ya! Una pizzita bien rica, home.
  • Z (Cabello largo): Me voy pa onde Patricio que ese man me fía hasta el otro mes.
  • Z (Gorra): ¡Ey! Patricio, ¿toes qué parcero, una fiaíta hasta el otro mes o qué?
  • A (Calvo): Mmnndd aahhmm.
  • S (Cabello rubio, corto): Barriga llena, corazón contento.

Home: Hombre / Onde: donde / Toes: entonces (saludo) / Imágenes tomadas en Guaduas, Cundinamarca. Abajo: Javier (El Espectador) comiendo pizza con luna de fondo.

De pollos y del descaro de sus semejantes

Como lo señala la mano del pollo, perdón con los ortodoxos el pollo no tiene mano, entonces, como lo indican las dos plumas del pollo, guarniel al hombro, cresta de moda y ruana costeña; este bombón de pollo es delicioso. Sádico él que gusta comer de sus semejantes, y si no es él quien come, descarado que avisa a futuros comensales que sus congéneres tienen buen sabor.

Jamás posaría yo en caseta de venta, vendiendo muchacho ahumado, no muchacho la carne, sino el jovenzuelo que esté a la venta después de despellejado el hombre. Parece que estas aves no tienen escrúpulos con sus semejantes. Allá ellos.

Venta de pollo en Valparaiso.

Prohibido atar semovientes en este lugar

Arre bestia, corra pa’cá, corra pa’llá. Venga, pues, mula terca, no me revire, no te mies aquí, berriondo animal, que me multan, que sale el dueño del local con valde en mano, y vos no vas a limpiar, pa’ vos todo es muy fácil. No me mostrés esa muelamenta, comete el heno que está muy caro pa’ que lo botés, animal de monte, que lo mejor es venderte o cambiarte por dos fanegadas de tierra.

Jericó.

¡Ha muerto el hombre!

Después de tantos decenios de dominio sobre la tierra, de tantas guerras y subyugaciones; después de inventar, crear e innovar, después de tanta vida, el hombre ha muerto. Se ha extinguido.

No ha quedado memoria de la humanidad, ni de sus creaciones: todo se lo comió la manigua. El esbozo de un rostro masculino ha quedado como memoria de lo que fue. ¡Como si eso fuera todo!

El hombre yace ahora donde todo comenzó: en la tierra, la Pacha Mama. En la imagen: ambientación de un lugar reservado en la Universidad de Antioquia para exaltar a la Tierra.

Compartí con la Pacha Mama

Un nuevo lugar, casi ritual, se abre en la Universidad de Antioquia, detrás del Museo Universitario y al lado del bloque 12 de Comunicaciones. Un espacio que rinde culto o respeto a la Pacha Mama, la Madre Tierra. Mi abuela mantenía en su nochero, una botella de alcohol con unas yerbitas adentro: yerbitas de marihuana para hacerse sus sobijos.

Dejemos las letras de lado y vamos a las imágenes.

Es más costosa la ignorancia que la educación

Una esquina alfanumérica detiene a los perdidos y les brinda, de manera repetida, la nomenclatura que los ubica: calle 48 informa y con el patrocinio de Sprite y Tronex. La Cooperativa Juan del Corral deja un mensaje: “Es más costosa la ignorancia que la educación”, de autor desconocido.

Calle 48 con carrera 4, Copacabana, Antioquia.

Un lavadero en Copacabana tipo Picasso

Otro de los ‘picarescos’ dibujos que ilustran la publicidad popular. El actual caso ilustra un lavadero con variadas características de perspectiva:

  • Vista 3/4 de la poceta.
  • Vista lateral de la llave del agua.
  • El agua reposa en diagonal.
  • El hueco para guardar el cepillo y el jabón, en perspectiva con punto de fuga al centro.

La relación de tamaños

  • Tamaño de la llave.
  • Los cepillos y la barra de jabón azul.
  • La rejilla del desagüe.

No se confundan, no es una crítica, es una valoración inocente a las cosas sencillas. Ilustración: Moresco.

Bar Candilejas – Sonsón

Un cielo nocturno, poblado de estrellas y ‘pequeña’ basura cósmica que atravieza la atmósfera y se enciende en bolas de llamas y que aquí llamamos estrellas fugaces. Un mar inquieto, con olas que arrugan su superficie. Una luna en cuarto menguante. Bar Candilejas en Sonsón.

Una botella de cerveza Pilsen con rediseño de etiqueta y tipografía y una botella de Aguardiente Antioqueño, que tanto gusta a los colombianos radicados por fuera del país. A la verdad, me quedo con el café y sus diferentes preparaciones, en especial, el expreso.

El afilador de cuchillos en Sonsón

Hermoso oficio ejercen estas personas. Por mi casa, en el municipio e Bello, pasaba un anciano que anunciaba, puerta a puerta, su servicio de afilada de cuchillos, machetes, peinillas, tijeras, navajas y demás utencilios que necesitaran filo.

El anciano reposaba sus desgastadas nalgas en la piedra que había en el ante jardín y por espacio de una hora le sacaba filo a las ‘armas’ metálicas que guardábamos en casa, entre ellas, una peinilla (machete) con que me tocó por muchos años, cortar el pasto que nacía en el espacio para el futuro garaje. ‘Motilar’ el pasto: uno de los tantos y eternos oficios de mi adolescencia, junto a la molida del maíz para las arepas.

Òmar, el señor de la fotografía, es joven y cuenta con su vehículo con el que presta sus domicilios. Un buen aviso, con color, forma y diagramación. Un buen diseño, excepto por el número de celular entrecortado y mal ubicado.

Imagen tomada en el municipio de Sonsón.

“Sana que sana, culito de rana…” Un estribillo que ha sanado a muchos

Cuántas caídas, con sus respectivas raspaduras, fueron sanadas por las melodiosas notas de este estribillo materno -en mi caso-, y desviavan nuestra atención a esos labios cariñosos que recitaban unas notas con sanadora armonía.

Cuánto era el amor con que nos fue cantada la infantil tonada, que perdíamos el sentido de que nuestra sanidad no se diera, quizás “hoy”, sino que la ‘enfermedad’ se pospondría otro día más: “sanarás mañana…”

Aún se recita la letra medicinal con su sonsonete. Aún se canta y miles son curados. Aún se canta y se pasa de generación en generación, este tema de quien desconozco su autor, pero que alimenta nuestra tradición oral.

Imagen tomada en Sonsón, subregión Oriente, Antioquia.

Con violencia Nadie Gana

  • Pegándole a las mujeres, nadie gana.
  • Matando al otro, nadie gana.
  • Armándonos, nadie gana.
  • Amenazando al prójimo, nadie gana.
  • Siendo machistas, nadie gana.
  • Dejando ojos morados, nadie gana.
  • Con revólver en cinto, nadie gana.
  • Torturando sicológicamente a la pareja, nadie gana.
  • Empujando en la fila, nadie gana.
  • Frunciendo el ceño, nadie gana.

Caín, ¿por qué tuviste que comenzar esta vida de errante salvajismo?

Foto de aviso en poste de semáforo en Bogotá D.C.

Estampas desde la Guajira

Colaboración de Divier Ojeda Moreno, desde la Guajira

Indigena vendedora de carbón de madera, tiene unos hornos cerca del Parque Eólico Jepirrachi. En ese momento se dirige a buscar su producto. En la bolsa lleva los sacos plásticos que usa para empacar su carbón). Usa un pigmento en la piel para no quemarse con el intenso sol, muchos usan tintilla o polvillo de carbón de madera, otros usan una semilla de una planta que se llama dividivi que también suele ser usada por los indigenas para cubrir sus canas.

La salina de Manaure es un sitio donde se explota parte de la economía de la región. Muchas personas tienen allí sus charcas de sal, se pueden encontrar montañas de sal. En esa zona parece que el sol quemara mucho más, creo que la sal causa ese efecto se siente un olor impresionante a cloro.

Ambos Peluquería – Semántica de la línea

Ella: Amanda

  • Querendona.
  • Muy de la casa, hogareña.
  • Vende cosméticos.
  • Romántica y apasionada, gusta de la música de planchar.
  • Su pelo reposa un poco grasoso, descuidado. Se recomienda despuntar, lavarlo más seguido y comenzar un tratamiento capilar, hacerse un corte en capas, desbastar.

Él: Albeiro

  • Juicioso, estudioso y trabajador.
  • Vendedor en el Granero Colombia.
  • Estudiante de Agropecuaria.
  • A sus 30 años presenta una alopecia prematura.
  • Su pelo se torna mixto, abundante atrás y alopecia delante. Se recomienda enjuague con tinte o un teñido de castaño rubio que contrasta con sus ojos pardos.

Aviso de peluquería en Jericó, Antioquia

Los amigos – Jericó, Antioquia

En los últimos, mi vida ha sido como un hilo con nudos cada tanto, pero nudos no de la manera negativa, sino, a manera de mojón, de momento clave para seguir la continuidad del hilo mismo. Es decir, que una cosa me ha llevado a la otra, una persona a la otra, un momento al otro. Es así como quiero enunciar un listado de nombres de personas que han sido claves para seguir con el hilo de mis propias circunstancias y a la vez invitarlos a que a través de este medio, ustedes mis lectores, saluden, citen, enuncien, enumeren o agradezcan a las personas que hayan sido clave en sus vidas. (No necesariamente los amigos, pues, ese podría ser otro listado).

Van los míos, en orden desde 2000: Juan Fernando Castro, Fredy Alonso Vélez, John Harvey garavito, Juan Camilo Ruiz, Carlos Mario Guisao, Lucia Victoria Torres Gómez, Lázaro Tobón Vallejo, Luis Fernando Jaramillo, Ángela Correa, Carlos Mauricio Hernández. A ellos, Feliz Natividad.

Letraro del Bar Los Amigos en Jericó, Antioquia.

Vivos y oportunistas sobran por doquier

Víveres en general y vivos también, sobre todo los últimos, los vivos, no aquellos que aun respiran por el guargüero y que no han estirado la pata, no esos, sino, los vivos cuya acepción es la malicia, el oportunismo, la mala intención, la frialdad, todos esos conceptos que acicalan al vivo, a ese otro vivo.

Vivos en general:

  • Los que se quedan con las devueltas, sabiendo que le robaron al otro en su equivocación.
  • Los que le meten al taxista el billetico falso, conociendo de antemano que tal papel moneda es invaluable, no por su riqueza, sino por su evidente apariencia de copia.
  • Los que esperan la tajada del contrato con el Estado, que es el dinero del aportante.
  • Los empresarios que no afilian a sus “esclavos” a salud y pensión y van embolatando al trabajador, inocente y a veces pendejo.
  • Los banqueros que se hacen ricos y ricos y ricos con dineros del pobre y de los pobres y de más pobres.

Víveres y vivos en general, sobre todo los últimos, de esos que se ven en tiendas, convenios, licitaciones, en casa y a la vuelta de la esquina. Vivos que llegan a regañar a sus hijos y a hablarles de valores y de moral, padres untados de estiercol fiscal y llegan a exigir a sus hijos mejores cuadernos, mejores tareas, mejores notas.

¿Siga usted?

Imagen tomada en el barrio Moravia. Lee acerca d ela canasta familiar con otra imagen de Moravia.

La canasta familiar ¡Irrisoria!

Cantidad de interpretaciones hay para con la anterior imagen, algunas:

  • El mercado no es gigante. Es el carro de supermercado el pequeño.
  • No es gigante el carro de supermercado. Es el consumidor el que está consumido.
  • No es gran variedad de productos. Es lo que el presupuesto deja comprar.

Opto, para este caso, por las tres observaciones anteriores. La relación de tamaños, que sirven de referente para entender la perspectiva del dibujo y sus proporciones. Me recuerda los años setentas, donde el narcotráfico abundaba agasapado en todos los estamentos y muchos tenían plata, hasta el pobre.

Había dinero circulando por todos lados. En dicha época, el dinero se colaba hasta en los buses por la puerta de atrás y permanecía pegado al tubo del medio. Había propina para muchos y otros dineritos “pa que tome fresquito”. Hoy en día nos inventamos visitas a ver si allá nos dan el alguito (Las onces, nueves, medias nueves y así)

Eran bellas épocas donde nuestra ignorancia no percibía corrupción alguna. Hoy, el mundo está asqueado, al rico le llega más y al pobre, aserrín aserrán, piden vino, no les dan. Huele a podredumbre, incluso en las más altas esferas políticas. El ponqué se parte con base en una geometría desfigurada, ángulos obtusos complacen a unos cuantos no más.

Y así, va caminando el pobre consumidor, alienado por la publicidad que lo hace inflar de falsa percepción. Ahí va el consumidor, loco de contento, con su cargamento para la ciudad…

Terminé este post y esa canción que ni me sé, terminó metida en mi cabeza y al buscar en Google el tema completo, sorpresa me llevé al ver su letra…

Imagen tomada en el barrio Moravia. Antiguo basurero de Medellín.

Sin título

Es cierto que a muchos hombres, les gusta paraito.
Es cierto que muchos hombres dicen AAGGHHHH, cuando terminan.
Es cierto que muchos hombres lo hacen bien rapidito.

Tomarse un paraito, es para muchos hombres, una práctica que los activa para seguir su camino.

¿Y qué es un paraito? Es aquel aguardiente que se toma ventaniao, es decir, que se toma acercando el cuerpo a la taberna o al billar o al grill, sin entrar del todo, desde la ventana que hace de vitrina, de asomadero. Es aquel aguardiente que se pide por ventanilla y se paga para continuar rumbo incierto a donde el aliento lleve.

El paraito no emborracha porque muchas veces es bebido de afán. Se toma y se paga, se completa con limón en cuarto para terminar con mueca salida del vientre.

El Retiro, Antioquia.

Mujer de Picasso en un colegio de Andes

Tanta perfección embriaga hasta el punto de generar intentos por vomitar. Tanto anhelo por perfección genera un cosquilleo en la garganta y una rasquiña donde habita el desespero. Tanto afán por la belleza, si al fin y al cabo, es objeto de interpretación personal.

Sé de hombres que gustan de las mujeres de abundantes carnes, sé de otro que gusta de las gordas en abundancia y de raza negra; unos gustan de las bajitas, otros, de las mujeres de ancas largas. Trabajé con alguien que gustaba de la mujer de caminado imperfecto, nalgas grandes y cuerpo defectuoso de mal terminado.

A pocas mujeres les escucho que busquen “muñecos”, care lindos, modelitos, ellas gustan mejor, de hombres interesantes, con cara de hombre, imperfectos, de barriguita. Muchas están casadas con la negación misma de sus sueños e ilusiones de juventud.

Toda esta introducción me permite expresar la belleza que percibo en este tipo de obras “imperfectas”, como el rostro de esta niña a la que llamaré Helena. Belleza no por su rubio pelo ni por sus celestes ojos, tampoco por su infantil vestido de cinco botones, bella por su reinterpretación casual, sin intención, pero que crearía una visión parecida a la del cubismo, esa de hacer tridimensional lo plano.

Me encanta la piel de sus piernas que se confunden con un pantalón y donde los zapatos no encajan en la pantorrila. Lindo su ojo caído, sus labios delieados, sus manos sin dedos, su color cálido. La miro y se me antoja imprimirla en gran formato, enmarcarla y colgarla en casa.

Foto tomada a una cartelera en la Institución Educativa San Juan de Andes, municipio de Andes, Antioquia.

Tres causas de accidentes

Llevo cortos minutos frente a la foto y no sé qué escribir. Este blog responde al ejercicio de poner la imagen y escribir lo que me inspire, me recuerde, me dicte, en fin. Sin embargo, no tengo qué inventar. ¿Qué tal si me ayudan? ¿No pensar qué? ¿No hablar qué? ¿No ver qué?

Diana, mi esposa, pensó… “No vi tres causas de accidentes, sino, tres causas para pelear o discutir: no pensar, no hablar, no ver”. Tres causas de la mayoría de los problemas que existen.

¿Y a vos qué se te ocurre?

Imagen tomada en el proyecto de la hidroeléctrica de Porce 3. Consorcio CCC Porce III.