CAMILO CERVINO: VIEJO ES EL TIEMPO Y SOPLA

*Hablar o escribir con el crack de siempre, con el señor del fútbol que se quedó entre nosotros, produce gran alegría.

ELPAIS.COM.CALI. Sencillez, respuestas claras y amables, certero en sus conceptos, con un convencimiento de lo demostrado en los estadios de Argentina y Colombia. Qué crack, qué gran señor, excelente caballero.

Su mejor amigo: el gol. Exquisito con “La pecosa”, que siempre colocaba con su sello en el fondo de la red. Camilo Rodolfo Cervino Esposito, que llegó a Colombia en su mejor etapa.

Camilo es un icono del futbol, jugó desde los 16 hasta los 39 años, 23 de vida deportiva profesional llena de éxitos.

Cervino se casó en Cali con Sonia Toro, de cuya relación son sus tres hijos, Giovanny, Andrés e Ítalo. De su primer matrimonio son Ángela y Juan Fernando.

A pesar de sus quebrantos de salud, a los 83 años de edad vive pendiente de la actividad del fútbol. Sufrió un infarto cardíaco que lo tuvo al borde de la muerte, luego de presenciar la derrota de Argentina ante Alemania 4-0, en el Mundial de Sudáfrica.

Giovanny, uno de sus hijos, reveló que su padre sufrió un infarto que presentó un evento coronario agudo, con síntomas de dolor precordial. Fue necesario colocarle un ‘stent’ para una dilatación. Su recuperación es lenta, aunque su estado es de pronóstico reservado, pero no hay que olvidar que “viejo es el viento y sopla”.

Cuando Camilo Cervino llegó al aeropuerto de Cali, el inolvidable “Guavito”, tenía 16 años de edad. Eran los días de la violencia política en Colombia. Estaba fresca la muerte del líder político Jorge Eliecer Gaitán y estaban de moda las canciones y películas mexicanas, los tangos y empezaba en furor por los mambos y el negro Benny More, arrebataba los sentidos.

El fútbol en Colombia era noticia porque se vivía con intensidad, el furor de “El Dorado” cuando por unos dólares más quedaron abiertas las importaciones piratas de jugadores y muchas estrellas del balompié Sudamericano arribaron a nuestro país.

El presidente del Deportivo Cali, don Carlos Sarmiento Lora, comisionó también al directivo Libardo Rivera Gómez traer de Argentina un paquete de jugadores con sello de crack, que pudieran nivelarse y contrarrestar el poderío del ‘ballet azul’ (Millonarios).

Rivera, luego de unos días en Buenos Aires, en enero de 1950 trajo al zaguero central y mediocampista José Eduardo Castro, al puntero izquierdo Antonio Vilariño y, un mes después, arribó el medio campista Fernando Walter, quien vino acompañado de Oscar Sastre y también el puntero derecho titular de independiente, el crack del momento de la Selección Argentina Camilo Cervino.

Cuando Camilo Cervino, Sastre y Fernando Walter llegaron al aeropuerto el “Guavito” de Cali, los estaban esperando cerca de 10 mil aficionados quienes, acompañados de una banda de músicos, trajeron a los jugadores hasta el hotel Parisién dándole la bienvenida de héroes.

Al domingo siguiente don Carlos Sarmiento Lora, presidente y mayor inversionista del Cali, invitó a los nuevos refuerzos al estadio ‘Pascual Guerrero’ para presenciar el partido entre Boca Juniors de Cali y Millonarios, que ganó el equipo capitalino por 2 goles a 0.

“Un domingo el estadio se quedo pequeño y a las damas asistentes tuvieron que colocarles asientos al lado de la gramilla; nos ovacionaron y nos sacaron en hombros como toreros. Nos invitaron a un sitio especial para festejar la histórica goleada. Ese día le marqué un gol inolvidable a Julio Cozzi, el arquero del siglo”.

Lo que más recuerda Camilo Cervino, el caballero del fútbol, es que al llegar a la tribuna de sombra el público se puso de pie y dando muestras de generosidad, cariño y mucho amor les tributó un gran aplauso a los jugadores ‘verdiblancos’.

Camilo, el crack caballero, se enamoró de Colombia y tras encontrar cariño, respeto y mucho amor, se quedó entre nosotros. En su memoria está vivo el recuerdo y aquel histórico 6-1 con que el Deportivo Cali goleó a Millonarios en 1950.

Cervino, luego de actuar en Colombia, en 1954 retorna al Independiente y se convierte en jugador polifuncional en la línea delantera. Siempre jugó como puntero derecho. Dueño de una calidad indiscutible e inigualable. Incursionó como director técnico con poca fortuna, pero dejó huella en varios jugadores, por sus consejos, principios y valores humanos.

A mediados de 1958 Camilo recibió su pase y como el Deportivo Cali se había retirado del torneo durante tres temporadas por dificultades económicas, se vinculó al América, que cansado de ver cómo los ‘verdiblancos’ le hacían la fiesta en los clásicos, decidió tener a Cervino en sus filas.

Finalizada la temporada, reforzó a Santa Fe en una gira; lo tentó Millonarios a quien reforzó en una gira frente al Real Madrid y finalizó empatado a un gol.

Por sus pretensiones económicas, altas en esa época, no hubo acuerdo con Millonarios. Volvió al Deportivo Cali y Alex Gorayeb, Aurelio Grimberg, Alberto Bitar y Héctor González lo contrataron para actuar en 1959, en la reaparición en el fútbol profesional colombiano.

En efecto, el 15 de febrero de ese año el Cali se enfrentó al Deportivo Independiente Medellín en el ‘Pascual Guerrero’ y ganó 1-0 con anotación de Francisco Solano Patiño.

Probó suerte en negocios particulares y su arrolladora pinta lo llevó al altar. Uno de sus hijos, Giovanni, probó suerte en el Real Madrid y en la actualidad es su mejor aliado y socio.

Camilo jugó oficialmente, incluyendo 8 compromisos de la Copa Colombia, 345 partidos y convirtió 142 goles. Con el Deportivo Cali 72 y tras su paso por América convirtió 70.

En los clásicos con la divisa ‘verdiblanca’ anotó 13 goles. Si a esta cifra le sumamos los 193 partidos jugados con Independiente y sus 89 goles, las estadísticas nos arrojan una cifra no despreciable: 538 partidos y 231 anotados.

Cuando Cervino “colgó los guayos” empezó a buscar talentos y su mayor descubrimiento fue el puntero derecho de grandes hazañas: Ángel María “El Ñato” Torres.

El crack caballero, hábil y escurridizo, con potencia en sus remates sorpresivos y bien calculados. Camilo Cervino se quedó en el corazón de los hinchas y a pesar de la nieve de los años es un icono inolvidable.

“Antes había más habilidad que ahora, la consigna era ganar de local y visitante. Hacíamos fácil lo difícil”, expresa. “Antes se jugaba lento, ahora se juega más rápido, pero se sacrifica la habilidad”, agrega Camilo.

Su pinta de “Playboy” causó muchos desmayos, disgustos y peleas entre sus ‘fans'; delantero con explosión, rematador fulminante y goleador consumado. Genio y figura: gracias Camilo por estos recuerdos.
Fuente: Fabio Valdés, de elpais.com

3 comments

  1. Roberto Uribe   •  

    DE LAURELES: GRACIAS POR HOMENAJE A CAMILO CERVINO
    Gracias a Alfredo por rendir homenaje a esa vieja gloria del fútbol, que llegó de Argentina y se quedó entre nosotros, mas concretamente en Cali, como lo es el señor Camilo Cervino. Igualmente el agradecimiento para El País, de Cali y para el periodista Fabio Valdés.
    Roberto Uribe, 61 años, hincha de Nacional, Barrio Laureles.

    Respuesta. Por el contrario Roberto, gracias a Ud. que nos hizo caer en cuenta de esta nota publicada en el periódico El País de Cali.

  2. ana sofia toro   •  

    *De Cali: Sobrina de Camilo Cervino
    Mi tio Camilo Cervino ha dejado una huella muy grande en el fútbol”,
    Ana Sofía Toro, Cali

  3. luis a rincon o   •  

    *El recuerdo de Camilo Cervino
    Qué bonitas antologías de una afición por el futbol bien jugado por cracks como Cervino que efimeramente vistió la de mi Ballet Azul.la goleada inolvidable 6-1 del 50 jugando en el Cali y asistendo a Valeriano,conmocion Nacional!!!

    Recordar es vivir.
    Luis A. Rincón O., Cabrera, Bogotá

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