PORQUE SOY ROJIAZUL

sebastian-suaza-palacioPor Sebastián Suaza Palacio [suazario@gmail.com]

Hablar de cómo me hice hincha del Deportivo Independiente Medellín puede ser complejo. Lo veo como algo difuso, o indescriptible, cuyos orígenes son difíciles de rastrear. Intento remitirme a mis recuerdos de la infancia y allí descubro unos leves inicios o “coqueteos” hacia el club RojiAzul, hacia la cultivación de un afecto – posteriormente Amor y Pasión innegables e ineludibles – por El Poderoso de la capital de la montaña.
En dicha época, tendría yo entre 5 y 7 años. Mi papá, amigo de los dueños de una tienda de artículos deportivos (Sport River, que estaba ubicada en una de las esquinas de la actual Plaza Botero -actualmente allí hay una tienda relacionada con fotografías y dicha tienda deportiva está en las Torres de Bomboná -) apareció una noche en nuestra casa con dos uniformes, distintivos de los equipos tradicionales de Antioquia: el Deportivo Independiente Medellín y el Atlético Nacional.

Recuerdo con cariño y nostalgia el uniforme RojiAzul, con un enorme escudo, un cuello blanco con botoncitos que se unían a presión, el patrocinador de “Malta Cervunión” al frente, en la espalda el hoy extinto “Bancoquia”, y un número que no recuerdo cuál era (creo que era el 2), pero sí recuerdo lo pegajoso que se hacía en la espalda cuando uno sudaba. La pantaloneta azul y las medias rojas. Bonito uniforme, que según vi fotos en tiempos posteriores, era el de 1993. Entonces atando cabos, tendría yo unos 7 años, como ya lo había dicho. También recuerdo el uniforme del Atlético Nacional, con su patrocinador “Konga” en aquellos días. Lucía ambos uniformes, pero me gustaba más el del DIM. No recuerdo qué pasó con dicho uniforme, no lo volví a ver.
Con el tiempo, me relajé en cuanto al fútbol, aunque recuerdo haber visto el mundial de USA 1994, lamentando la temprana eliminación y la muerte de Andrés Escobar. Esas imágenes aún están en mi memoria. Recuerdo que fui hincha de Brasil y celebré el título mundial del conjunto carioca.

Por allá en 2001, recuerdo que mi interés por el fútbol renació. Comencé a ver la Copa América y disfruté del título Colombiano. Seguí con entusiasmo y detalladamente a la Selección en lo que restaba de las eliminatorias, lamentando la eliminación en la última fecha, dependiendo de los resultados externos.
A finales del mencionado año, el DIM disputó la final y el título de la Copa Mustang con el América de Cali. Me animé, sabiendo que el Poderoso llevaba 44 años sin ser campeón del fútbol nacional. El subcampeonato, en vez de desinflarme, me hizo reconocer que siempre había sido hincha Rojo.
Al año siguiente, 2002, comencé a empaparme más sobre fútbol, gracias a que desarrollaba mi trabajo social del colegio en una biblioteca donde podía acceder diariamente a la prensa. Todos los lunes llegaba animado a leer la sección deportiva de “El Mundo”, observando cómo iba el DIM, escuchando radio de vez en cuando, en los partidos que no eran transmitidos por televisión. Llegué a pensar en “cómo es posible que un equipo en Colombia lleve tanto tiempo sin ser campeón”, pero la sorpresa llegó ese mismo año, con el vaivén de la eliminación temprana en el primer semestre, un comienzo atropellado y difícil en el segundo, que desembocó en la tercera Estrella RojiAzul. Mi felicidad fue tan grande, a tal punto que la sensación de goce que tuve fue mayor que la relacionada con los dos títulos siguientes.

Quizá no fui muy inquieto con el tema del fútbol en mi infancia y pre-adolescencia. Quizá llegué a seguir al DIM en un momento diferente al que el equipo tuvo acostumbrados a muchos de sus hinchas. Pero no lo hice por moda ni por farándula. Lo que me sucedió en ese lapso 2001 – 2002 fue una confirmación, una ratificación de mi sentimiento Poderoso. Los inicios decadentes de ese 2002, con una eliminación a manos del Deportivo Pasto por goleada en el Atanasio Girardot me generaron rabia y frustración al ver al equipo eliminado, deseando que estuviera mejor, anhelando que el torneo 2002 – II comenzara pronto para hacerle fuerza al Rojo. El título fue un accidente que me llenó de alegría y me demostró que valía la pena esperar y confiar en los procesos y no en la inmediatez afanada por lograr algo sin irlo construyendo en el día a día, paso a paso.

Aunque alejado del fútbol durante una etapa en que muchos de mis contemporáneos estuvieron afiebrados y siempre atentos al “Deporte Rey”, mi Amor por el Rojo lo puedo encontrar durante toda mi vida, por ello relaté lo del uniforme durante mi infancia, cómo me impactó el color Rojo y disfruté con entusiasmo de él, peloteando en una acera o dentro de mi casa. 2001, 2002, fueron los momentos de ratificación de un Amor innegable, ese que genera una gama de sentimientos, ansiedad, angustia, felicidad, satisfacción, plenitud, desazón, rabia, frustración, esperanza, tantas cosas que atañen al ser humano.
A ello le abono la tradición familiar, pues mi papá ha sido hincha del DIM toda la vida, relatando cómo sufrió con el equipo, y cómo alega hallarse relajado y sin inmutarse frente a lo que acaezca con el Poderoso, pero tal relajo es falso, aún se le ve eufórico, ansioso, sufriendo y gozando con el club de sus amores. Casi todos mis tíos paternos (en casa de mi papá fueron 14 hijos) son hinchas del DIM, pero se respira un ambiente de respeto y comprensión ante las diferencias en gustos y pensamientos, porque hay hinchas del Verde también, y no hay malsana convivencia en ese punto. Al contrario, se disfruta y sí se puede hablar de fútbol sin peleas tontas e incoherentes. Aún así, nadie me instó o animo a “ser hincha del DIM”, nunca se me decía algo al respecto, ni siquiera mi papá lo hizo, y él mismo lo reconoce.

Como dije al principio, hablar de cómo me hice hincha del DIM se hace difuso, ni siquiera tuve que ir al estadio para cultivar ese Amor enorme, la coyuntura de un Nacional triunfador tampoco influyó para tomar mi decisión. Aprecié la grandeza del Verde, llegué a aplaudirla, pero mi Amor por el DIM surgió, o mejor, reapareció, siempre estuvo ahí, así como un Amor verdadero, no se planea, llega, se da, asombra y deleita, pone a sufrir, pero a sonreír, finalmente. Vale la pena el sufrimiento para embocarla en el último minuto, la angustia se compensa con la euforia casi infartante que las sorpresas de nuestro enigmático DIM nos trae. Vale la pena ser hincha Rojo, para quien lo es.
Sebastián Suaza Palacio
(Terminado Miércoles 02 de Junio de 2010, 12:58 p.m.)

9 comments

  1. Roosevelt Castro B   •  

    LA HISTORIA ROJA DE SEBAS
    Respetado Alfredo: Lo de SebastiÁn Suaza es paradójico: es historiador de la Universidad Nacional de Medellín y se le dificulta escribir acerca de cómo se hizo hincha rojo. No obstante, este hombre de Copacabana es un excelente hombre del fútbol, en su rol de hincha. Él, al igual que don Albeiro Caro Fernández y María Victoria Zapata, es una persona respetuosa de los seguidores de los otros equipos y tampoco caza peleas contra las fanaticadas adversarias. Con argumentos bien fundamentados, “Sebas” contribuye a construir la memoria colectiva del equipo de sus amores. Felicitaciones, respetado colega y amigo. De corazón:
    ROOSEVELT CASTRO B. Director HISTORIAS A LA REDONDA [historiasalaredonda@gmail.com]

  2. DE BOGOTÁ: EL AMOR POR EL EQUIPO ES LO MÁS DESINTERESADO
    Cordial saludo don Alfredo, Sebastián y Roosevelt.
    En su relato, Sebastián nos muestra cómo se va acrisolando el amor por el DIM. Nace y se desarrolla al calor de los torneos, donde el hincha pone en juego su ánimo y compromiso, normalmente, lejos de apuestas o intereses de beneficio personal. Gracias a Roosevelt por valorar nuestra disposición de impulsar y practicar el respeto, compartida con María Victoria, la gran Dama Roja, y con Sebastián, joven y sensato historiador. Aún así, la serenidad no nos exime de vibrar con los triunfos, sufrir con las derrotas, valorar los logros y criticar las deficiencias, siempre, sin agredir al congénere e independientemente del color de la camiseta o de preferenias de cualquier orden”,
    Albeiro Caro Fernández, 55 años, hincha del DIM, Tejares del Norte, Bogotá

    Respuesta. Hola Albeiro: ¿Cuándo cumplió años?… Su titular es muy diciente. La historia de Sebastián es para leer con gran interés. Les anticipo que vamos a contar esta tarde la primera parte de la historia de Asobdim 20 años. Feliz día.

  3. DE BOGOTÁ: LO MÁS EXCELSO DEL AMOR ES EL DESINTERÉS
    Cordial saludo don Alfredo y ciberlectores. Sin aferrarnos a las cosas detenidas, como dijera Pablo Milanés, “el tiempo, el implacable, el que pasó”, me trajo a los 55 años en el día de ayer don Alfredo. Así que he pasado una semana feliz de amistades afables y gratas tertulias, que se incorporan, también, al saco de recuerdos.
    El titular relacionado con la historia de Sebastián, me surge de una reflexión acerca del amor en general: lo más excelso de este sentimiento, es el respaldo desinteresado para que el ser amado progrese. Esto, creo, solo puede darse en el caso de los hijos y del equipo de fútbol en mi caso. De los hijos, porque nos entregamos con alma y vida a cambio de nada. Nuestro regocijo es verles desarrollarse a plenitud. Ni siquiera a las mujeres las amamos así o ellas a nosotros porque, generalmente, tenemos la expectativa de la reciprocidad, lo cual lleva a un comportamiento, ojalá, solidario.
    En cuanto al equipo amado, de éste no esperamos ni el saludo. Solo se mete en nuestro imaginario, en nuestros sueños, de tal modo, que nos lleva a identificarnos con él, como mejor expresión de una expectativa de desarrollo de nuestra propia personalidad, para alegría o decepción. Obvio que no falta el que fantochea con los triunfos y se esconde en los momentos de fracaso de su equipo. Pero, en general, ese no es el caso del verdadero hincha y menos si se refiere al DIM. Creo que es difícil ver a un hincha dedicándose al ejercicio sistemático de las apuestas, o de los negocios con el talento del equipo. El día que esto se vuelve profesión, el perfil del hincha se desdibuja con el riesgo de ser reemplazado por el pragmatismo y la manipulación”,
    Albeiro Caro Fernández, 55 años, Tejares del Norte, Bogotá

  4. DE LA CEJA: “FELIZ CUMPLEAÑOS” PARA ALBEIRO
    Buenos días don Alfredo, Don Albeiro y demás ciberlectores. Don Albeiro felicitaciones en este cumpleaños el cual ha celebrado en medio de su familia, sus amistades cercanas a las cuales nos unimos, aún sin conocernos en forma personal, celebración la que hizo extensiva de una manera prodigiosa, dígamoslo así, recordando al equipo que nos ha llenado de felicidad, de tristeza y dolor en algunas ocasiones, pero que llevamos de todas maneras en el alma, sin hacer ostentaciones más allá de sentirnos seguidores de una divisa que nos acompaña en el transcurrir de la vida. Los suyos 55 bien vividos según se desprende de su prosa, esperamos y hacemos votos porque se multipliquen y además nos acompañe con sus escritos, lejos del apasionamiento, que algunos, entre quienes me cuento, en veces se nos sale del alma cuando observamos injusticias,y por ello no las podemos dejar pasar inadvertidas y en consecuencia denunciamos, eso si, sin expresar ofensas en contra de nadie. Felicidades don Albeiro y espero contar con su amistad”,
    Javier Mora, 70 años, hincha del DIM Poderoso, B. Gualanday, La Ceja, Antioquia

  5. DESDE BOGOTÁ: GRACIAS POR SU AMISTAD (DE ALBEIRO PARA JAVIER)
    Cordial saludo don Alfredo, don Javier y ciberlectores. Soy yo quien debe agradecer a don Javier sus generosas palabras y, en especial, el permitirme contar con su amistad. Es la calidad de su espacio de convivencia don Alfredo el que propicia que pasemos de la red de aficionados al fútbol a una comunidad de amigos y amigas, capaz de trascender las fronteras de las preferencias personales. Esto es una comunidad, más allá del balón, con potencial para encontrarnos en Cápsulas, en las redes sociales como lo comenta Sebastián en otro apartado, y en la dinámica personal”,
    Albeiro Caro Fernández, 55 años, hincha del DIM, Tejares del Norte, Bogotá

    Respuesta. Esa es Albeiro la filosofía del blog: espacio de convivencia que propicie nuevas amistades a través del balón en esta comunidad llamada Cápsulas. Eso es…. Que pena Albeiro utilizar esta vía para comentarle que queremos agregarlo a la lista de comentaristas mundialistas. Le remití un correo personal pero apareció que el buzón estaba lleno y me lo rebotó. Le proponemos que asuma el control informativo de dos selecciones: Honduras y Paraguay. El operativo Sudáfrica 2010 lo empezaremos entonces el lunes 7 de junio.

  6. DE BOGOTÁ. ALBEIRO CARO ENCANTADO Y AGRADECIDO POR LA MISIÓN
    Cordial saludo don Alfredo y ciberlectores. ¿Qué tal que todas las misiones fueran así? ¿quién podría evadirlas?. Entonces, estudiaré y fiel y firme, prepararé la información y los comentarios respectivos, con la dedicación que el tema amerita. Es un honor participar, máxime cuando el DIM y, en general, el fútbol colombiano tiene con los hermanos paraguayos una inmensa deuda, por haber puesto su jerarquía y pundonor al servicio de nuestro fútbol. Con Honduras y el fútbol centroamericano, hay un proceso de aporte mutuo que engrandece al fútbol colombiano. Vale la pena analizar todo esto, al calor del Mundial de Sudáfrica 2010″,
    Albeiro Caro Fernández, 55 años, hincha del DIM, Tejares del Norte, Bogotá

    Respuesta. Gracias Albeiro. Nos enorgullece tenerlo en este panel de mundialistas.

  7. Danny Ríos   •  

    DESDE COSTA RICA: DE DANNY RÍOS PARA ALBEIRO CARO
    Hola Alfredo y amigos. Don Albeiro, muchas felicitaciones por su excelente historia, llena de pasión por su rojo del alma, pero sin fanatismo. ojalá los hinchas jóvenes entendieran que el fútbol simplemente es un juego, aun que este nos haga sufrir a veces, como lo dije en mi relato.
    En cuanto a lo de Honduras, en lo que le pueda ayudar a usted y al blog sobre este equipo, lo haré con mucho gusto. aun que quisiera hablar de mi país, pero desafortunadamente no estaremos en este Mundial. Nuestro fútbol centroamericano trae muchos temas, de los cuales sería muy bueno hablar”,
    Danny Ríos, 24 años, Costa Rica

    Respuesta. Por supuesto Danny que serán bienvenidos sus aportes mundialistas. Tenemos una selección suelta que es la de Uruguay por si se le quiere apuntar. De todas formas, hay libertad de acción para hablar de esta cita en Sudáfrica… Y lo de Albeirto no me cabe duda de que es un espejo para las nuevas promociones porque si bien escribe del rojo con mucha pasión lo hace sin fanatismos.

  8. DE BOGOTÁ: SALUDO ESPECIAL DE ALBEIRO PARA DANNY RÍOS
    Cordial saludo don Alfredo, Danny y ciberlectores. Como lo ha dicho don Alfredo en varias ocasiones, Danny es un ejemplo para todos nosotros, por su personalidad, por su interés por el deporte y dedicación a la comunicación; por amar a su país a su Saprissa y a Nacional, con toda la serenidad y afecto del que puede ser capaz un amante del fútbol, sin ofender al contradictor. De mi parte, también he seguido sus escritos en un discreto silencio y agradezco su amable valoración. De otro lado, creo que es mucho lo que Danny nos puede enseñar acerca del fútbol centroamericano. La tarea encomendada por don Alfredo, acerca de seguir el fútbol hondureño en el mundial, es para mi una oportunidad para conocer más la sociedad centroamericana, donde he logrado forjar algunas valiosas amistades que merecen toda mi admiración. Así que bienvenidos sus aportes que, seguramente, enriquecerán este valioso ejercicio, donde estamos en estado de aprendizaje permanente”,
    Albeiro Caro Fernández, 55 años, hincha del DIM, Tejares del Norte, Bogotá

    Respuesta. Hola Alberio: ¿Y cuándo fue ese salto de 54 a 55?. Valoramos mucho lo de Danny y estas amistades amistades que van naciendo y creciendo gracias al fútbol.

  9. DEL BARRIO GUAYABAL: ADMIRACIÓN DE DANIELA POR SEBASTIÁN SUAZA PALACIODon Alfredo, quiero expresar mi admiración a Sebastián Suaza Palacio tuve la oportunidad de conocerlo en el ciberencuentro pasado pero desafortunadamente no pude compartir mucho con él. Aunque hemos compartido poco, he podido notar que es una persona muy inteligente, me gustan mucho sus escritos en el blog además comenta con objetividad con la razón no con el corazón, un abrazo.
    Daniela Osorio Betancur, 20 años, Barrio Guayabal

    Respuesta. Le cuento Daniela que Sebastián, amparado en todos esos buenos antecedentes con los cuales coincidimos, hace parte del panel de cibercorresponsales.

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