MARCO TEÓRICO: FÚTBOL Y VALORES INFANTO-JUVENIL

luis-alfonso-marroquinPor Luis Alfonso Marroquín [luisalfonsomarroquin@hotmail.com]

Misión: Motivar a nuestros niños y jóvenes a crecer como personas y deportistas.

Visión: Hacer de nuestro proyecto deportivo un nuevo estilo de vida.

Valores: Amistad, respeto, solidaridad, fe, lealtad, autoestima, ambición, sinceridad, honestidad.

Himno
Cual abejas laboriosas entrenamos,

para ser mejores día a día,
como personas, estudiantes, futbolistas
y así campeones de la vida, nuestros sueños se hacen
más fáciles de alcanzar.

Con la técnica, el fisico, la táctica,
la ética, la moral y los valores,
el entreno nos torna vencedores
de la vida, el mundo, el universo.

Ser feliz, la razón de mi existir,
servir y compartir con mi país,
mi escuela, mi equipo mi selección.

Competir, con el triunfo, a la historia ingresaré
y emocionado exclamaré

“A mis hermanos, amigos,
colegas y maestros.
Eterna gratitud les guardaré,
al permitirme crecer
cada día y disfrutar
a través del balompié”
[Luis Alfonso Marroquín]

8 comments

  1. DE BOGOTÁ: VALORES ESENCIALES PARA EL DESARROLLO
    Cordial saludo don Alfredo y ciberlectores. El Profesor Marroquín nos viene regalando una verdadera antología de pautas y criterios de desarrollo humano, ciudadano y deportivo, que todos deberíamos seguir en los diversos escenarios de la vida social. En sus mensajes, están las claves de la construcción de la decencia y de la mentalidad sólida, que deben caracterizar al futbolista de talla internacional. En especial, los niños y los jóvenes de hoy necesitan de este tipo de orientación, acompañamiento y reconocimiento, para que desplieguen su proyecto de vida integral, con visión de futuro y sin las absurdas contraposiciones entre deporte y estudio con que crecimos nosotros. Sería excelente que los técnicos y los docentes de educación física asumieran el mensaje del Profesor Marroquín y lideraran su difusión en barrios, colegios y escuelas deportivas”,
    Albeiro Caro Fernández, 54 años, hincha del DIM, Tejares del Norte, Bogotá

    Respuesta. Bastante didácticos los artículos del profe Marroquín. A propósito, EL COLOMBIANO, por idea de su directora Ana Mercedes Gómez Martínez, publicará el martes 13 en su edición impresa una separata dedicada a exaltar los valores de la vida que hoy son remplazados por antivalores, razón por la cual tenemos una sociedad llena de problemas. Entonces les proponemos que la temática del próximo lunes sea ocupada con estos temas de valores en el fútbol. Por favor enviar el material por esta vía puesto que el lunes por ser festivo no estaremos en la oficina. La invitación directa es para Albeiro, ya el profe Marroquín lo sabe.

  2. Roosevelt Castro B.   •  

    LOS VALORES DEL FÚTBOL
    Respetado Alfredo; de regreso de Bogotá donde compartimos muchas experiencias y vivencias en la Cumbre Mundial de Paz, vemos con gran satisfacción los grandes aportes del profe Luis Alfonso Marroquin. Es que los valores como la solidaridad, el respeto, la tolerancia y muchos más, han sido polarizados por los grandes medios de comunicación, especialmente los audiovisuales. Las grandes cadenas inmersas en el capitalismo salvaje poco les interesa los componentes axiológicos de una sociedad. El modelo de las tres “S” (Sangre, Sudor y Senos)es el paradigma que pregonan los informativos televisivos. Es que “eso vende”, dice un vecino. Y con esta frase lapidaria, no dan lan posibilidad de mostrar otros modelos que al menos lleven a reconocer sin mezquindades a los seres humanos y sus grandes valores. Es que los principios éticos y morales de los hombres son los que han edificado al mundo. Si estos modelos se emiten por una “pantalla chica” tienen un gran impacto y pueden mejorar la calidad de vida de muchos ciudadanos. Sumémosle a ello otro ingrediente: el fútbol y obtendremos grandes réditos para una sociedad ávida de muchos valores.
    Compartimos esta nota televisiva que nos hicieron para el programa “Por Las Buenas” de TeleAntioquia y que en su momento lo informo Alfedo Carreño en sus CÁPSULAS DE FÚTBOL. La dirección es http://www.youtube.com/watch?v=DruJr5xlXLU
    Reiteramos mis felicitaciones al profe Marroquin por sus grandes aportes. Mi Dios lo bendiga.
    Con el corazón en la mano:
    ROOSEVELT CASTRO B. Director HISTORIAS A LA REDONDA [historiasalaredonda@gmail.com]

    Respuesta. Felicitaciones a Roosevelt por la distinción de estar presente en la Cumbre Mundial de Paz. Nuestro reconocimiento al profe Marroquín por sus aportes que invitan a la reflexión. Y el tema de valores tendrá un espacio especial en el impreso de El Colombiano el martes 13 y en este blog también, respondiendo a una plan liderado por la directora del periódico, Ana Mercedes Gómez Martínez.

  3. DE COPACABANA: ¿SERÁ COLOMBIA – CHILE EL ÚLTIMO PARTIDO DE COLOMBIA EN MEDELLÍN POR ELIMINATORIAS?
    MUY CORDIAL SALUDO PARA DON ALFREDO Y CIBERLECTORES. Ya entendí la estrategia de nuestros hermosos directivos en la federación. Es bien sabido que siempre ha habido un marcado regionalismo en nuestro país, y una fuerte disputa Bogotá-Medellín, atizada y avivada constantemente por los medios, por algunos fanáticos insensatos y resentidos de cada una de estas ciudades. Por ello, la parca asistencia (la cual aplaudo y justifico, los hinchas colombianos no merecemos el desfalco de todos estos comerciantes-mercaderes del deporte que tanto lo encochinan) de la hinchada será la excusa perfecta para que en las eliminatorias futuras no se mencione ni como posibilidad la Sede de Medellín para la selección. La estrategia se compone de un plan A y un plan B. El plan A, era que si Colombia perdía con Uruguay, no se jugaría frente a Chile en Bogotá, debido a que merecidamente pocos hinchas asistirían al Campín (yo tampoco iría, es más, no botaré mi erario en esto), se optaría entonces por la sede de Medellín, donde somos demasiado “generosos” e ingenuamente fieles. Ahora, la federación no pierde, pues aquí es donde entra el plan B. Parece que el acompañamiento de los hinchas antioqueños no está siendo el esperado, pues la venta de boletas ha sido muy poca. Ante esto, se dirá posteriormente que Medellín no merece ser sede de la Selección porque no hay acompañamiento. Ya está listo. Yo me despido por hoy diciendo que, ciertamente, Medellín no merece ser sede de la Selección. Es más, ninguna ciudad merece esta mofa, esta burla, este gazapo, este conato, este remedo, esta grosería, de mercado-selección. MUCHAS GRACIAS
    Sebastián Suaza Palacio, 22 años, San Juan de la Tasajera, Copacabana, hincha de Independiente Medellín

    Respuesta. Nunca antes había visto tan ofendido a Sebastián con los dirigentes de la Federación de Fútbol.

  4. DE COPACABANA: MÁS QUE OFENDIDO, ADOLORIDO
    MUY CORDIAL SALUDO PARA DON ALFREDO Y CIBERLECTORES. Más que ofendido, me hallo adolorido con nuestra selección. Lo que ella era hace 18 – 20 años, hoy son ruinas. Es la crítica que vengo haciendo desde hace días, hay una osteoporosis en nuestro fútbol, es decir, un tremendo problema estructural. No soy un experto, seguramente es fácil criticar desde la posición de espectador en la que estoy, pero estas son mis estimaciones, mis observaciones al respecto. Espero no haber ofendido a alguno de los ciberlectores compañeros de comunidad, ni tampoco a usted, Don Alfredo. Mis palabras en el anterior comentario demuestran el dolor con lo que quiero, con lo que siento propio, es la selección de mi país, un país dividido, un país con muchos conflictos, pero al fin y al cabo, el país del cual me siento orgulloso. Mi deseo apasionado sigue sustentado en lo mejor para la selección, para nuestro fútbol, es más, seguramente me sentaré a ver el partido y haré fuerza; pero mi razón, y la lógica de las cosas, como se están desenvolviendo, me bosquejan un pesaroso porvenir para el fútbol tricolor, para el fútbol nacional. Hay una protesta, hago esa protesta, es cierto, y sucede porque veo un desmoronamiento enorme en cada instancia importante de nuestra selección. Por eso la fe está perdida, porque se ve de todo, menos fútbol, la parte económica de este deporte está pasando por encima al deporte mismo, y esto ya es algo grave. Es por ello mi malestar. MUCHAS GRACIAS”,
    Sebastián Suaza Palacio, 22 años, San Juan de la Tasajera, Copacabana, hincha de Independiente Medellín

    Respuesta. Sebastián es un hincha critico de la Selección pero al mismo tiempo muy respetuoso en su concepto en un país dividido y no unido por el fútbol como debería ser. “La fe en esta selección está perdida” pero no de ahora sino de hace rato.

  5. JOHN JAIRO RIVERA S   •  

    IDENTIFICADO CON SEBASTIÁN
    Saludo especial para don Alfredo y todos los cybernautas.
    Identificado con Sebastián, lo de nuestro fútbol no es de capacidad colectiva e individual. La materia prima está, los jugadores están, la afición está. El problema es la dirigencia, hasta cuando señores, tengo 55 años y casi la totalidad de los mismos aficionado al fútbol, quizás desde que tengo uso de la razón. Siempre la misma carreta después de una Eliminatoria, la gente habla que es culpa de los dirigentes, me pregunto será que no habrá quien le ponga el cascabel al gato definitivamente nuestro fútbol necesitará ser intervenido por el Estado o que?
    Impidieron que el proceso de Pacho Maturana continuara, éste nos dio las últimas satisfacciones, sólo porque se trataba según muchos periodistas dizque la rosca paisa, que tristeza no se si Dios me permitirá por mi edad volver a ver a Colombia en un Mundial pero, si persiste la actual estructura de nuestro fútbol lo veo difícil. Dios quiera que de verdad alguien venga y le ponga EL CASCABEL AL GATO. Mil gracias Don Alfredo por permitirme participar en su extraordinaria columna. Un abrazo
    John Jairo Rivera S., 55 años, Orgullosamente Hincha de la Selección Colombia e Independiente Medellín

    Respuesta. También para John Jairo el problema del fútbol colombiano es la dirigencia. El deseo sería que de verdad llegue alguien que le ponga cascabel al gato.

  6. HECTOR BEDOYA   •  

    DE USA: LOS JUGADORES NO RESPETAN LA CAMISETA
    hola don ALFREDO como esta usted;
    muy triste pues en la selecion falta mucho de todo empezando en los jugadores. no respetan nuestra camiseta, para ellos es viajar y no mas que son malos lo son y no todos pero si muchos mas que los buenos el tecnico no tiene la culpa pue son ellos que no hacen las cosas bien; y eso que hoy de juega con unos y para el otro con otros y después otros tampoco debe de ser asi unos muy viejos ya y otros que son buenos pero la camiseta dela seleccion los asusta tiene que tener mas testiculos para eso no pongan un pais tan mal edición…;
    ustedes son pelo y lindines no mas les falta mucha berraquera y es a todos ya no lloren es muy pero muy tarde para eso, si para la prpoxima tiene otro chance piensen muy bien antes de ponerse la camiseta de colombia y piensen seré yo capaz de defenderla con berraquera como debe de ser o haré otro papel malo si lo va aser no se la pongua ok viva colombia pero sin la seleccion, que porquerias verdad
    soy barrio antioquia modelo 52 me gusta ver el futbol bueno no porquerias ok chao
    y perdonen es lo que siento yo en mi corazon”,
    Héctor Bedoya, USA

  7. FÚTBOL Y FORMACIÓN EN VALORES
    Por Albeiro Caro Fernández [albeiro.caro@gmail.com]

    Preguntaba el Maestro Nicolás Buenaventura en un seminario pedagógico realizado en Bogotá a comienzos de 1994, por la opinión de los asistentes acerca de quién era el mejor demócrata de Colombia. Después de barajar varios nombres históricos del mundo de la política, la cultura y la dinámica social, el Maestro nos sorprendió con su propio concepto; nos dijo: “El mayor demócrata de Colombia es el Pibe Valderrama”. Luego de postularlo, sus argumentos no nos dejaron lugar a dudas al plantear palabra más, palabra menos, “antes que el Pibe realice un pase, ya está pensando en el otro; en el jugador mejor colocado, para dejarlo en posición de gol. El Pibe no trabaja para si mismo, si no para el equipo y esos son los demócratas que necesitamos en el país”.

    En aquel Seminario, el Maestro nos llevó por el camino de la reflexión, a evocar momentos estelares de nuestra Selección, a recrear el escenario de una cancha de fútbol y la manera como se construyen mediante la cooperación, las jugadas exitosas, para traernos luego a la dinámica social, al mundo de la educación y la pedagogía y resaltar cómo, a través de todos estos espacios, se aporta al desarrollo de una sociedad.
    Entonces, todavía teníamos fresco el empate de Colombia 1 a 1 con Alemania en el Mundial de Italia 90; predominaba la euforia, en razón de la victoria 5 a 0 con Argentina, en un contexto de cómoda clasificación y no habían ocurrido los hechos de la eliminación en el Mundial de Estados Unidos en 1994, que se encadenaron con el vil asesinato de Andrés Escobar.

    No obstante, después de esos hechos luctuosos, la figura del Pibe Capitán de Selección, siguió erguida ante nuestros ojos como ejemplo del trabajo en equipo y como referente de valores propicios para construir nuestra nación. A la par, nuestros jugadores se posicionaron en la sociedad y en el ámbito internacional como figuras importantes, emblemáticas, referentes a seguir y embajadores del país.
    Muchos han sido, posteriormente, los factores adversos que han ido en detrimento del hándicap de nuestro fútbol y de nuestra sociedad, con respecto a nuestros vecinos en el contexto internacional, con la relativa excepción de la clasificación al Mundial de Francia de 1998 y de la conquista de la Copa Libertadores por el Once Caldas en el 2004.

    Al respecto, hemos visto a nuestro fútbol padecer de escándalos relacionados con la penetración del narcotráfico, de extradición de directivos de equipos profesionales, del control gubernamental de los mismos, a través de la Dirección Nacional de Estupefacientes, la inclusión en la Lista Clinton, la prisión o asesinato de directivos y jugadores, o la muerte de éstos o sus acompañantes, después de una noche de farra.

    Al tiempo, han proliferado las descalificaciones mutuas, en un ambiente de desconfianza y desprestigio de directivos, técnicos y jugadores, donde predomina la visión mercantil del talento, la presión del grupo económico, la simulación del jugador y la mala preparación de los jueces, que se traduce en fallos injustos.
    El siglo XXI ha venido acompañado de violencia en las canchas, en las tribunas, en los barrios y aun en carreteras. A menudo, cunden los insultos entre hinchas rivales, a través de páginas de internet y blogs y no faltan las citas, por estos medios, para la realización de duelos mortales.
    Hemos avanzado en técnicas y tecnologías pero, en contraste, hemos involucionado en cultura y convivencia.

    Mientras tanto, como sin querer darnos cuenta de la envergadura de la crisis, los debates se centran en la añoranza del Diez, conductor de equipo y lo hemos buscado infructuosamente en volantes hábiles, dúctiles con la pelota. Pero, el Pibe como la Selección que condujo, es irrepetible, al igual que los tiempos históricos.

    Todavía está fresca la reciente eliminación del país al Mundial del 2010 en Suráfrica. Precisamente, es un momento oportuno para reflexionar acerca de la profundidad de la crisis de nuestro fútbol y construir nuevos caminos. Más que chivos expiatorios o evasión de responsabilidades, es necesaria la reflexión conjunta de los actores que conforman el circuito futbolístico (directivos, técnicos, jugadores, medios de comunicación, patrocinadores y aficionados), para construir nuevos caminos, con la clara consciencia que no todo lo pasado fue perfecto ni todo lo actual es incorrecto.

    Pero la discusión no es solo técnica; también es de políticas y de cultura. La cuestión de la mentalidad y de la cultura es inherente al tema de la identidad de nuestro fútbol y esta es la otra cara de la medalla de la efectividad. Muy poco nos hemos preguntado por las cualidades humanas pertinentes, para lograr la cohesión de un nuevo circuito futbolístico, capaz de responderle a los desafíos que nos plantea el fútbol del siglo XXI.

    Un pilar fundamental de la construcción de nuevas alternativas es el desarrollo del conjunto de valores éticos y morales. Los valores como referentes o pautas que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social, son guías para la vida de cada individuo y grupo social. Pero, también están históricamente determinados, son más trascendentales o más importantes unos que otros.

    En Colombia un valor social que debe trascender todos los espacios es el del respeto: por la vida, por la diversidad, por la convivencia pacífica y por las normas, en contraposición a la violencia que se expresa también en el fútbol, dentro de la tónica de ganar a toda costa y se apodera, también, de nuestra sociedad.
    Otro valor fundamental a desarrollar es el de la honestidad, como alternativa frente a la corrupción, al tráfico de influencias, a la trampa o a las presiones indebidas. Dice Eduardo Galeano en “Fútbol a Sol y Sombra” que “La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí”, para pasar a priorizar lo que es rentable.

    Por este camino, se ha perdido la identidad renunciando a la alegría y se ha prohibido la libertad. He aquí dos valores fundamentales a redimensionar.
    Un aporte de Maturana, fue el de plantear a la Selección como la sinergia de virtudes regionales: La alegría costeña, la malicia valluna, la laboriosidad paisa. Allí ancló la identidad de su fútbol elegante. No obstante, después se ha encontrado que la fragilidad psicosocial ante la derrota es un común denominador muy fuerte, que lleva al pesimismo y nos pone al borde del suicidio.

    Estamos, entonces, ante un desafío histórico que los jugadores no pueden resolver solos, aunque pueden ser grandes protagonistas: Ser capaces de remontar nuestros fracasos. Esto nos incumbe como sociedad que está llamada a forjar su propio futuro. En cuanto al futbolista, es necesario educarlo en el sentido de colaboración, integración, responsabilidad, solidaridad y resiliencia, entendida ésta como capacidad para superar la adversidad.

    Con respecto a la libertad, volviendo a Eduardo Galeano, “Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”.

    Hay un desafío que los técnicos tienden a olvidar: la fundamentación técnica del niño y el joven con potencial, para fortalecer su autonomía y ejercicio deportivo mientras se divierte. Hoy el futbolista está preso en esquemas, libretos y tácticas que privilegian la fuerza y la velocidad. Pero, ¿cuántas veces una jugada ingeniosa ha llevado a la victoria?. Solo que para eso se necesita del valor de la flexibilidad, para que el jugador sea el protagonista y desempeñe un papel creativo en la cancha, en el contexto de un deporte colectivo. Eso fue lo que no vimos recientemente contra Chile. Cada jugador colombiano quiso resolver por si mismo, olvidándose del equipo, pero sin habilidad para crear porque se perdió la fundamentación.

    Finalmente, la educación en la puntualidad, la sencillez, la disciplina para cuidar y limpiar el vestuario, la higiene personal y postural, así como la promoción de la capacidad de aprender a aprender y a emprender, son valores que deben desarrollarse desde la edad temprana.
    Decía Alberto Lleras Camargo que un problema de los colombianos consistía en que al obtener un ascenso, inmediatamente se centraban las expectativas en avanzar hacia el siguiente escalón, sin haber cumplido siquiera con los objetivos del trabajo encomendado. Tal vez, donde este problema se manifiesta con mayor evidencia es en el fútbol de hoy, donde el jugador pierde su concentración y baja su rendimiento, obnubilado por los sueños de pasar rápidamente a un gran plantel del exterior. ¿Cuántos han debido retornar prematuramente o quedan relegados a la suplencia en sus nuevos clubes?. Tanto en Europa como en América, son numerosos los casos de futbolistas colombianos en esta situación.

    La cuestión está en afianzar un equilibrio adecuado entre capacidad de contribución y obtención de retribución, que permita desarrollar la carrera personal. Entonces, podrán aparecer en un nuevo contexto, nuevos jugadores que no trabajen para si mismos, “si no para el equipo” y sean los demócratas que necesitamos en el país, como dijera el Maestro Buenaventura. Esos jugadores, sus equipos, sus técnicos y directivos, formados en nuevos valores, serán quienes escriban en las canchas la nueva historia del fútbol colombiano…mientras tanto, cada uno de nosotros debemos identificar y ejercer el papel que nos corresponde para lograrlo, forjando una sociedad más pluralista, más respetuosa de la diferencia y totalmente refractaria a la violencia de cualquier naturaleza.
    [Albeiro Caro Fernández]

    Respuesta. Mañana el impreso de EL COLOMBIANO publicará una separata dedicada a los valores, esos que se han perdido, que han sido remplazados por los antivalores (el dinero fácil, por ejemplo). Este tema recomendado es bien tratado por Albeiro. También el profe Marroquín ha escrito un tema de valores. Todos los vamos a juntar para incluirlos en la columna de Martes 13 y de esta manera unirnos a la idea de la directora, Ana Mercedes Gómez Martínez.

  8. HECTOR LONDOÑO   •  

    DE BELÉN-MIRAVALLE: TODOS SON CULPABLES
    Todos son culpables, dirigentes, técnico y jugadores. Los dirigentes por darle una tarea tan complicada a un técnico inexperto. Los jugadores, a quienes poco les importa la selección y se creen mejores de lo que realmente son, muchos toman actitudes de estrellas sin serlo. están en Europa pero ninguno es figura en sus equipos los llaman a la selección y se creen todo lo que les dicen los periodistas, también tienen su parte de culpa, entonces que sigue, seguir sufriendo, pues estos dirigentes no se van a ir, asi que seguiremos viendo mundiales de fútbol por televisión”,
    Héctor Londoño, 60 años, Barrio Belén-Miravalle.

    Respuesta. De acuerdo con Héctor. Culpables los directivos porque se equivocaron en el nombramiento de los técnicos. A Lara le dijeron que por dos partidos, que si le iba bien, lo dejaban. Los jugadores que no son de la jerarquía que éllos piensan. Y el técnico ni se diga, el principal responsable porque no pudo nunca tener una formación estable y porque se dejó influenciar por empresarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>