Por Oscar Pareja, Dallas  [opareja@fcdallas.net]

Hablando del “golazo olímpico” de Luis Fernando Mosquera;
Dicen que se le llama gol “olímpico” a uno que se convierte desde el saque de esquina sin que ninguno de los jugadores desvié su trayectoria, son muy escasos y mas ahora donde se trabaja mucho mas la táctica fija; pero dice la historia que fue un 2 de octubre de 1924, durante un amistoso entre Argentina y Uruguay, este último acababa de ganar los Juegos Olímpicos de Paris, cuando Cesáreo Onzari, que jugaba para Argentina, la clavó desde la esquina e hizo bautizar oficialmente “olímpico” a cada gol que se marcara de esta manera. Lo irónico y curioso es que el término “olímpico” salió mas como burla a los uruguayos, actuales campeones olímpicos, que como un homenaje a los que marcan de esquina.

Recordando. Personalmente recuerdo mucho dos goles olímpicos oficiales que marqué, uno en 1986, jugando para el equipo más importante de toda mi carrera deportiva, La selección Antioquia, jugamos de visita frente a Caldas, ganamos 2-0 y ese día marque olímpico.
Pasaron 6 años y ya jugando para el Deportivo Independiente Medellín, Agosto de 1992, en el estadio General Santander, me tocó la suerte de encontrar un arquero despistado y un defensa, que marcó tanto y no marcó nada que para fortuna nuestra la pelota se le clavó entre la pierna y el palo. “Olímpico” nadie la tocó, me dijeron Javier Arango, “Pipe”  Uribe, Carlos Castro, “Pelusa” Pérez, Henry Zambrano, en el tumulto del abrazo en la celebración. Ese día en Cúcuta encontré de nuevo la grata experiencia de marcar de esquina.

La verdad he visto muchos goles olímpicos, vi esta semana el de Luis Fernando Mosquera, golazo!  Vimos muchísimas veces por  televisión y en un mundial el gol olímpico de Marcos Coll en Arica, 1962, los de Ángel María Torres, los del “Cococho” Álvarez  y muchos mas. Yo me quedo, perdonen mi atrevimiento, con el que le marque a la Selección Caldas, jugando para mi amada y siempre recordada  Selección Antioquia.
Saludes a todos, a los “Rojos” un abrazo.
Oscar Pareja
Dallas