Rincón espectacular - Histórico hasta Enero 2007 - Suscribir a Columnas o Comentarios

Archivo x categoríasCrónicas del Polaco



Crónicas del Polaco alfredoc el 04 sep 2013

Bernardo “Cunda” Valencia paz en su tumba … Falleció hoy miércoles a las 2:00 p.m.

Cunda Valencia con la Selección Antioquia 1958Cunda Valencia con la Selección Antioquia 1958

Por Álvaro “Polaco” Galeano

De la Redacción. Paz en la tumba del gran futbolista y amigo que fue Bernardo “Cunda” Valencia. Falleció este miércoles a las 2:00 p.m. en su residencia de la Urbanización Milan (Envigado). La familia espera la llegada de su hijo procedente de Estados Unidos. Como un homenaje póstumo, Cápsulas reproduce apartes de una crónica de Álvaro Galeano publicada el 28 de enero de 2011.

Gracias a la colaboración de Tulio Tamayo, un enamorado del fútbol aficionado, pude obtener esta foto, toda una postal del buen fútbol, de clase a borbotones y de la ratificación de que siempre hubo equipos base, con lo cual se conservaba un estilo de juego, lo que permitía un mejor espectáculo, aunque sufría el técnico de turno, no solo por la escogencia de la nómina, sino también para tomar solo once que irían al campo.

Este seleccionado antioqueño tuvo como base principal a Tejicóndor, con el condimento de Vicuña y algunos de Fabricato y Coltejer; fueron citados para un torneo realizado en Cali y organizado en ese entonces por la Colfútbol, era 1958 y por motivos dirigenciales, no fue un evento oficial; como se puede ver, la política de los dirigentes de más alto nivel es comparable al trabajo de los roedores, mientras más trabajan, más daños hacen.

En fin, voy a dar una breve orientación sobre esta nómina tal como aparecen en la gráfica:

Arriba, de izquierda a derecha: Ignacio Arboleda, se hizo arquero de selección en el momento más difícil, pues los dueños del puesto lo eran Ernesto Lopera, Carlos García, ya se iba Arnoldo Álvarez, pero Arboleda era un gran emergente, jugaba para Tejicóndor mientras estudiaba odontología, carrera en la que ha sido destacado profesional.

Mario Agudelo, ya fallecido, irremplazable en el mundo de los buenos seres humanos y además incomparable en el mundo del fútbol, para esta época jugaba para Vicuña, daba cátedra de crack y soñaba con un mundo mejor para todos; sinembargo sacrificó su ambición de ser médico ante la presión de los aficionados que lo reclamaban en el fútbol profesional; en este nivel fue un inmenso jugador con recorrido por Medellin, Nacional, Cali, Quindío y Cúcuta y todas las selecciones nacionales por más de una década.

Humberto “Tucho” Ortiz, gran capitán, gran profesor, excelente mediocampista con una década de selecciones Antioquia, la última, la campeona del año 62 en la que se lesionó en el primer juego ante Norte. Perteneció a seleccionados nacionales para Juegos Centroamericanos y Bolivarianos, estuvo en las nóminas de Nacional, Medellin, Millonarios del que luego sería su técnico; además fue el técnico más ganador con Antioquia; pedágogo de UPB, hoy es un cazador de talentos para el Tolima, antes lo había hecho para el América. Cuando esta foto jugaba para Tejicóndor.

Cristóbal Yotagri, asiduo visitante de la ciudad cuando se juega el Ponyfútbol, nacido en Sopetrán, criado en Puerto Berrio,llegó para trabajar en Tejicóndor a cambio de empleo, pero se destacó con su juego defensivo, recio y sin errores, fue citado a varias selecciones Antioquia y estuvo en el seleccionado nacional que jugó el primer Preolimpico, justamente contra Brasil; tuvo una larga jornada profesional con Atlético Nacional, e incluso jugó varios encuentros con el DIM, especialmente en juegos amistosos, Jose Manuel Moreno siempre lo quiso en su nómina, no se pudo.

Jairo Tapias, clase por montones, goles de película, alegría en las concentraciones, jugaba para Pilsen cuando esta selección,la misma que representaba desde 1953. Jugó para Nacional, Cali, Caldas, Medellín y alguno mas, hizo parte de la Selección Colombia que iba para el Mundial de Chile, pero una lesión lo privó de la instancia final; hoy es un gran observador del fútbol aficionado, con conceptos muy valiosos que ojalá algún día la liga actual tuviera en cuenta.

Jesús Montoya, le decían Chuchuy, ya falleció, trabajaba para Tejicóndor y a ellos defendía en la cancha. Talvez nunca supo todo lo que tenía futbolísticamente, era un señor marcador; las esquinas de su barrio, especialmente en El Timón, se desvanecóa la clase en medio de una bohemia que muchos soportaron, pero Chuchuy no; era un gran amigo, entregó todo y después de más de treinta años de su muerte, permanece en el recuerdo de los que añoramos el buen juego de fútbol.

Luis Alberto “El Pato” Villegas se destacó por tener muchos enemigos, los arqueros pues era un rommperredes impresionante, lo demostró jugando para Fabricato, Coltejer y para Vicuña; muy serio y disciplinado, miembro de varias selecciones, no sabemos porque no llegó al fútbol rentado, pienso que no quiso, prefirió la seguridad laboral al vaivén del profesionalismo.

Héctor “Canocho” Echeverri, toda una leyenda del fútbol paisa, con el derecho a ser el verdadero ícono del Medellín, solo jugó para el DIM y prefirió retirarse cuando se fueron para Barranca. A pesar de su estilo bohemio, poco preocupado por la pinta, le preocupaba más lo corto de la noche, Echeverri fue uno de los futbolistas con más preparacion profesional; estudiaba Economía en la Universidad de Medellin cuando apareció lo del Mundial de Chile que lo consagró como el mejor marcador de punta izquierdo de todos los tiempos, así ahora la televisión muestre a muchos otros. Cuando  fue el entrenador en el Chocó le dio vida al fútbol del Pacífico chocoano, de hecho el estadio llevó su nombre, allí estudió y se graduó en Administración de Empresas. Luego a su regreso a Medellín termino Licenciatura en deportes en el Politécnico y salió campeón de la Liga con Inversiones El Águila, equipo del gran mecenas Danilo Herrera a quien el fútbol le debe un homenaje. Canocho Echeverri falleció trágicamente y jamás tuvo el verdadero reconocimiento, ratificación de que los dirigentes no tienen alma.

Walter Pulgarín jugaba para Tejicóndor cuando esta selección; gran marcador de punta, jugó para Medellín, Quindío y Cali, pero tentado por el fútbol norteamericano de los años 60, canceló su carrera en Colombia. Dotado de gran habilidad y salida, también jugaría en Antioquia para Vicuña; hoy su salud no es la mejor, aunque no sufre afugias, también merece un reconocimiento.

Ernesto Lopera, arquero natural de Envigado, jugó en el fútbol aficionado para Fabricato, en todas las selecciones Antioquia de su época y titular en el Nacional hasta su retiro y viaje a los Estados Unidos. Fue el golero de la Seleccion Colombia Preolimpica de 1958. Le decían el loco por su arrojo y reacciones primarias; en mi época de recogebolas lo vi darle cabezazos al poste ante un gol “bobo”.

En cuclillas: Eladio Álvarez, goleador, guapo, humilde, le faltó más presencia, menos tímidez fuera de la cancha. Jugó para el fútbol profesional con Millonarios, Nacional, Caldas y algún equipo más. En la liga defendió los colores de Coltejer y ya veterano, defendía a su barrio en los famosos torneos interbarrios que ya no hay quien organice. En toda tertulia que toque el tema de grandes goleadores, ahí salta el nombre de Eladio Álvarez.

Carlos Campillo, llegó al fútbol con Fabricato; con pinta de europeo, elegante, de hablar pausado, en la cancha era todo un león, con clase para el acompañamiento, con visión para el gol, su éxito estaba asegurado, así pasó por el Nacional, Medellin, Caldas, Millonarios; fue figura destacada en el Suramericano de Bolivia en 1963, antes había jugado el famoso Preolímpico del Maracanazo. Supo derrochar fútbol por todas las canchas. Hoy se defiende en un negocio de alimentos dentro del Atanasio Girardot; los aficionados que llegan, admiran a ese señor tan formal y atento, sin saber que muchos de los logros de su equipo del alma, pasaron por los pies de ese tan formal, aunque los arqueros no dijeran lo mismo.

Guillermo Arredondo es historia familiar, es historia urbana, es todo un bello recuerdo en las historia del fútbol. Este brillante loco de piernas flacas, liviano, risueño, era terror de arqueros, su patada era como de cañón; el arquero Laercio del Santos de Pelé, sufrió el rigor de su “shute”; cuando quiso ver la pelota, ella ya iba de regreso al campo después de haber azotado la red con furia. Jugó para Tejicóndor, Vicuña y en el final con Fabricato. En el fútbol profesional lo hizo para Nacional, Medellín, Caldas, Cali. Al terminar el fútbol profesional, con naturalidad, volvió al fútbol de la Liga, a reencontrarse con sus amigos y compartir largas noches de anécdotas al lado de  Jairo Tapias; Guillermo Arredondo un grande que hace pocos años falleció.

Bernardo “Cunda” Valencia, es toda una historia del fútbol colombiano, por lo que fue como jugador, como técnico y por esa memoria prodigiosa para traer a la mesa los recuerdos de camerino; había nacido en Manizales, pero desde niño en las mangas de La Floresta impuso su clase y su temperamento. Fueron varios los equipos en la liga, recordamos a Atlanta, General Electric, Vicuña y en el año de esta foto jugaba para Tejicóndor. Perteneció al Nacional, Cali, técnico del Medellín en varias ocasiones y es jubilado de Comfama; mas que técnico era un pedágogo; fueron varias las Selecciones Colombia en las que estuvo, dejando siempre presente su calidad y clase como jugador y amigo.

Orlando Maya, el popular “Mayita” debido a su pequeño físico, es de los primeros en el ranking del dominio de balón; realmente un superdotado, lo recordamos en General Electric y Vicuña entre otros, hasta llegar a ambos clubes profesionales de la ciudad; también hizo parte de la Selección Colombia de 1958 en Preolimpicos; creo recordar que su debut profesional fue contra Palestino de Chile en la reaparición del DIM en 1959. Muy pronto se definió por el estudio y se graduó como médico en la U de A y especilizado en traumatología y ortopedia en Alemania, poco visita los campos deportivos, aunque no deja de encontrarse con sus amigos del deporte que le dio reconocimiento.

Uriel Cadavid, puntero de ambos lados, violenta pegada, jugaba para Tejicóndor; dueño del puesto en varias Selecciones Antioquia, también se apropiaba de el en la selecciones nacionales; temeroso de los marcadores rudos como Yotagrí, Ortiz, Riascos, por su velocidad evadía el choque y por su patada daba final feliz a la jugada; amante del fútbol aficionado, es visitante constante de las canchas que décadas atrás lo vieron triunfar. Lo hizo con Quindío, Nacional, Medellín.

Flavio Vélez, qué memoria la mia, no recuerdo para quién jugaba, pero era un muy bien dotado técnicamente, era el equilibrio entre el desafuero y la sensatez dentro de las concentraciones, era seminarista y fue sacerdote ejemplar hasta su prematura desaparición, por allá por 1982.

Sé que esta reseña servirá para avivar la memoria, los reconocimientos, las controversias; si para eso sirven, bienvenidas y continuaremos en esta tónica. Es un homenaje al fútbol antioqueño, a aquellos que lucían con orgullo la camiseta de Antioquia, al punto de que algunos de estos viejos aun la guardan. Es un reconocimiento a la sinceridad, al jugador de fútbol, así como suena! No todos los que se ponen cortos son jugadores, así la vuelvan un corozo; hay que tener alma de potrero también.
[Álvaro Galeano "Polaco"]

- See more at: http://capsulas.com.co/bernardo-cunda-valencia-paz-en-su-tumba-fallecio-hoy-miercoles-a-las-200-p-m-en-la-urbanizacion-milan-envigado/#sthash.Phq4hh7k.dpuf

Crónicas del Polaco alfredoc el 03 ago 2012

Vigencia del “Viejo Quin”, alguien que fue más que uno mas

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

 

*Por su origen, pudo pasar por la vida sin hacer ruido. Su amor propio no se lo permitió

 Hace 55 años conocí al personaje que hoy me ocupa;  si lo llamo por su nombre,  Joaquín Correa, nadie sabe quién es, pero si le digo que es “el Viejo Quin”, más de uno se llevara la mano a la billetera, otros se sonreirán al pensar que la picardía es eterna y muchos otros harán remembranzas de la buena época de nuestro fútbol, así digan que el viejo le hizo daño. El próximo 7 de Agosto, Quin se dará el lujo de cumplir sus primeros 90 años de vida, de disfrute, no importa los excesos ;  la comunidad del futbol lo disfrutó, lo padeció a ratos y le seguimos brindando nuestro cariño y amistad que creemos es recíproca. 

 Joaquín Correa, futbolista desde la década del cuarenta, su principal equipo fue Coltejer para el cual anotó, según sus cuentas, alrededor de cincuenta goles; se dio el lujo de reforzar al Medellín de la época en algunos partidos amistosos, compartiendo nomina con Facio Fonnegra, Alberto Villa, Mauro Hernández, el Capi Jaramillo y otros que aparecen en la foto y que mi edad no permite distinguirlos. Para Coltejer realizó su actividad laboral hasta que su vida “alegre” no permitía mas memorandum y “pase por caja a reclamar su último cheque”;  lo que puede la bohemia! Amante de la noche y sus tentaciones, bailarín de respeto en Lovaina, La Curva del Bosque, la casa de Albertina y en todo lugar en donde se danzara tango, lo que le dio fama y algún dinero, además de amigos; abrazó como profesión la cerrajería y tomo para sí el arbitraje como labor propia, de hecho hacia cambios al reglamento según su conveniencia, poco amigo de las faltas en el área, no las pitaba, tampoco era partidario de las expulsiones, aunque de su recorrido profesional como juez de línea le queda como trofeo una expulsión a Amadeo Carrizo. Su carrera arbitral duró más de cuarenta años, con buena actuaciones, con otras que dieron de que hablar, la bohemia también cuesta, además de que es hincha del DIM; alguna vez fue ofendido verbalmente por Omar Orestes Corbatta, jugador del rojo y la reacción del viejo fue; “Mas tal por cual serás vos y tu &*^% madre. pero no te hecho porque perdemos”.

 Una de sus últimas pilatunas fue cuando se dio el lujo de pitar Juegos Centroamericanos oficiando como natural de Honduras. Si por cada mana del viejo le pusieran una descarga eléctrica, nos quedábamos sin luz. Hoy es pieza de museo que se exhibe en La guardería de Darío Múñoz allá en La Marte Uno, mientras Tulio Tamayo, Gonzalo Salazar, Jaime Cardona, Cifuentes y muchos más le brindan el cariño y la amistad que este nonagenario necesita y que le ayuda a seguir viviendo en medio de risas, chistes, mentiras y reminiscencias futboleras; no deja de ser llamativo su enorme parecido con el maestro Gabriel García Márquez, aunque el viejo Quin le gana en lucidez; él dice que es por la marihuana peruana que fumaba de joven. Oscar Obando, otro de sus amigos, dice que ya tiene a Quin en la lista de obituarios con lápiz rojo, que el viejo no se puede quedar de despachador. Que amiguitos1

 Felicitaciones en su cumpleaños a Joaquin Correa, que como dice el tango…”Guapo de ley”

 —–

 A propósito, el próximo jueves 9 de Agosto se realizará una misa por las intenciones del Viejo Quin;  será en la iglesia de Villa Hermosa, a las 4 de la tarde. Sabemos que necesitara muchas para quedar en paz con Dios, pero ya es un buen comienzo.  Esperamos una masiva asistencia 
[Álvaro “El Polaco” Galeano]

Crónicas del Polaco alfredoc el 20 abr 2012

La bohemia, tan grande como su clase

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

Que vaina pues, los viejos que andamos con cachivaches y fotos viejas, como dijo un vanguardista e intocable lector, somos así; si estamos en un estadio, siempre diremos que lo de antes fue mejor. Y es que hoy, un estadio por lleno que se vea, no pierde su frialdad ni su sentimiento de soledad, ya no hay talentos de corazón y esquina, ídolos de barrio con la emoción de ser el ejemplo y el orgullo de su parcela; ahora hay jugadores prefabricados, castrados por técnicos y sistemas que llaman, efimeros en la memoria, fugaces en su presencia, y, cual presencia si andan en otro cuento, contadas excepciones. Por eso, nuestras recuerdos se llenan de emoción al traernos a figuras que nacieron a destiempo y que hoy cabrían en cualquier equipo.

Orlando Saraz Saldarriaga, divertía en la cancha que jugara, desde el río hasta San Cristóbal, en Santa Lucía, en El Coco, en La Floresta; cuando llegó a ser afiliado de la liga, los aficionados al fútbol tuvieron un motivo mas para deleitarse, ver la ductilidad de ese morenito flaco que manejaba tan bien el cuero, la visión de toda la cancha, cabeza levantada, sonrisa en cada faena, ya sabía que ese fútbol era un dulce para él.

¿Pero quién es Orlando Saraz?.
Es mejor conocido como “Meleguindo” que nació en 1941 y ha gastado toda su vida viviendo en su barrio El Coco que le dio como mejor regalo, un potrero justo enfrente de su casa, ya habría tiempo para conseguir el balón, empecemos con la pelota de números que al ser tan esquiva, le pemitió a Meleguindo Saraz aprender a domarla. Su apellido se hizo popular en el fútbol,cuando era por familia que se destacaban, recordemos sino a los Monsalves de Ramiro, Carlos, Osvaldo, Rodolfo y otros, los Agudelo de Mario, Armando, Alberto y mas; los Maturana de Francisco, Cesar, Mario; estos Saraz eran bastantes, recordando a Juan, Gonzalo, Hernando “Cayetano”, Tista, Álvaro y alguno mas que aún está en actividad y jugó en Perú, Cúcuta, Envigado etc. Hay que dejar sentado que a estos muchachos los descubrió el ojo mágico de Don Pedro Pablo Álvarez.

Meleguindo Saraz se iniciaba en un equipo de mecánicos que procedían de la recordada y temida Bayadera y cuyo nombre era Espárragos; yo tenía la idea de que algo tenía que ver el Cura Burgos en ese equipo, pero el cibernauta Juan Gonzalo Gutiérrez me hace caer en cuenta que el manejador de Espárragos era el famoso “Pibe” Mendoza; entrenaban en Barrio Triste, algunas veces estaban completos, otras veces se descomponían, algunos estaban en la guardería de Enciso; ya en este cuadro Saraz demostraba su clase en la categoría de ascenso. Pedro Pablo lo lleva a Dental Medellín que luego sería Newstetic y después sería Croydon; ya era claro su talento, cabeza levantada, entrega precisa, era todo lo contrario a su bajo perfil en la cancha, además que la bohemia madrugaba con sus tentaciones de café, Sonora, Daniel y algún tango antes de salir el sol.

En 1965 Meleguindo va con la Selección Antioquia al torneo nacional en Cúcuta, los resultados extrañamente pobres, pero ya el Quindío habia querido tenerlo en su nómina, son pocas las salidas, comparte equipo con Américo Tissera que aun vive por los lados de Guarne, Mario Duque, el recio defensor central con residencia en Atlanta, el mundialista Antonio Rada, el Viejito Vargas, el buen jugador Lolo González, el temible Elmo Palomino ya fallecido. Como dije antes, Mele no tiene oportunidad, tampoco la busca, regresa a Medellín y se enrola en Vicuña-DIM,un gran equipo que manejó Luis Alfonso Pizarro, casi una familia del mismo barrio; Humberto Toro ya fallecido, arquero que representó a Antioquia en Girardot de 1968 y jugó algunos encuentros con la profesional del DIM, Mario Sierra también fallecido, de buenas condiciones, recibió pocos consejos, tuvo cierta vigencia en la profesional y en reserva incluso con Nacional, Dario Hoyos, central querido por muchos, odiado por otros, especialmente los que padecieron su rigor, Fernando Villa, un buen delantero que incluso tuvo un hijo que jugó para Nacional y selecciones juveniles de Colombia, pero fallecido tempranamente. Luis Alfonso Jaramillo, internacional en Olimpiadas como la de México, de los mejores de esta gran época; Saúl Velásquez, marcador aplicado que fortificaba sus condiciones con una férrea disciplina táctica y personal, Hugo Gallego que no necesita mucha presentación como jugador y como técnico, brillante ser humano al que se necesita conocer de cerca para saberlo valorar, Ramiro Viáfara, otro grande en el fútbol nacional, Raul “Hacha” Álvarez otro que tampoco supo lo que tenía, al fútbol lo tomó como un juego, al fin y al cabo eso es, para que trascendencia. Como podemos ver, Meleguindo tenía cabida en esta nómina a pesar de su ya marcada bohemia.

Pasarían varios años y Orlando Saraz llega a Fabricato, es talvez su último equipo federado, allí consigue un socio para demostrar que sus condiciones parecian interminables, era Héctor Holguín que había salido de Nacional; Holguín fue una de las grandes injusticias de la historia, aún no sabemos porque no se consolidó; esa dupla Saraz-Holguin y el Pecoso J. J. Gutiérrez picando y anotando,le dieron a los sábados aficionados toda la alegría que el fútbol bien jugado puede dar. Ya se venía el declive de Meleguindo Saraz, a sabiendas del daño que se hacía, Orlando creyó encontrar en el alcohol su reinvindicación, nunca fue un bohemio cansón, la gente del medio futbolero lo acogía con cariño; sin saberlo, se convirtió en el ejemplo para que otros jóvenes vieran que la noche y sus tentaciones no sumaban.

Un día, Orlando Saraz siente un llamado divino y decide cambiar su rumbo, le hace un dribling al alcohol y hoy definido como hombre de bien, nunca dejó de serlo, canta la canción del humilde, el trabajo decente, la tertulia amena, el recuerdo sin rencor, el saber que si alguna vez se hizo daño, fue su culpa, pero que nadie de el tuvo que sentirse y que sus amigos seguimos a su lado, una pequeña forma de agradecerle la forma como nos mostró la vida, en la que el unico sacrificado fue él; nos hizo recordar otros grandes que los excesos de vida derrotó, como “Morrongo, William “Patechicle” Uribe, Argemiro “El Animalito” Sierra. Orlando “Meleguindo” Saraz, un grande sin charreteras.
En la foto, a la derecha Orlando “Meleguindo” Saraz
[Álvaro Galeano .... Polaco]

Crónicas del Polaco alfredoc el 10 feb 2012

Parece mentira, solo unos pocos tocaron la profesional

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

Esta invitación a soñar en pasado me la regaló Francisco Dávila R. de quien hablaremos luego; el hecho es que la llevo a mostrarla en la guardería de Darío Muñoz y, como el título de esta columna, el comentario general fue… ¿y estos por qué no  llegaron?
Las respuestas son varias, iniciando por la proliferación de extranjeros, parecía que llegaban  en manadas, los iban a buscar y los encontraban en peluquerias, bares y canchas de recreación, el acento sureño era lo que importaba, si hasta un mal llamado directivo cuentan que casi se hace degollar por un barbero cuando llegó otro peluquero sudoroso y dijo…”Hice tres pepinos che”, el directivo se tiró de la silla arriesgando la vida mientras lo rasuraban y le extendió el contrato al “goleador”, que además era cocinero, no futbolista y que solo estaba haciendo la presencia oral del menú, pepinos rellenos, rellenos como casi todos los “futbolistas” que nos llegaban y que aplazaban para siempre la presencia de nuestros criollos.

Hay que agregarle a esto que nuestros futbolistas aficionados aún no entendían el fútbol como profesión que merecía respeto, cuidado, disciplina, ellos solo veían en el juego una diversión que además daba trabajo empresarial y ropa de jugar gratis; sumemos a esto el bajo perfil de los nuestros, la voz gruesa y altisonante de los extranjeros y el arrodillamiento de los directivos que no podía ser superada por la timidez criolla, así de clarito; lo que no se podía ocultar era la clase empirica, sin entrenadores ni formadores, que demostraban en cada partido nuestros futbolistas, criados en potreros hasta que el sol se escondía, para en la noche aprovechar la mortecina luz del alumbrado público y jugar grandes desafíos en la calle, partidos que terminaban cuando la pelota cruzaba los muros de cualquier casa y era devuelta en dos cascos, partida por la filosa cuchilla de cualquier vecino amargado, que prefería la voz de ‘CHAN LI PU ” o el rezo del rosario, a la algarabía de los chicos de la cuadra. Pero mejor, identifiquemos a estos buenos elementos en un buen equipo que marcaba la aparición de divisiones inferiores, pertenecían a Nacional y se llamaban Sulfácidos, con un directivo muy dedicado a la causa del jugador en tránsito al fútbol profesional, Jorge  Botero Moreno.

** De pie..
GUSTAVO ORTIZ, el popular “ñato”,  ya reconocido en esta columna, campeón del primer Babyfútbol como arquero con el equipo Maltica que dirigía Rodrigo Fonnegra, jugó en varias selecciones Antioquia y en el fútbol profesional en varias temporadas ya como marcador de punta, con un arado en sus guayos; su hermana cuyo nombre se me escapa fue una de las grandes basquetbolistas de este pais.

GUSTAVO ACOSTA, otro “ñato” también reconocido en esta columna, jugador profesional con el Nacional después de dos selecciones Antioquia, para la polémica sus condiciones, pero mucho tenía una vez que tuvo amplia figuración.

“Pintuco” BOTERO, deportista polifacético como varios en su familia, herencia del Marco Fidel Suárez, colegio que unía a la capacidad académica, la buena lúdica del deporte y las artes.

JORGE GAVIRIA, también hizo parte del primer Babyfútbol, pero jugando para Vicuña o Telsa, no preciso bien, en Sulfácidos jugó siempre como defensor central, llegó a las reservas del profesional, pero no tuvo el espacio para la nómina profesional, en la academia alcanzó reconocimiento y fue educador por muchos años hasta su merecida jubilación.

LUIS A. MUNERA, arquero con buenas condiciones, con algunas falencias técnicas,generalmente fue el titular. El siguiente arquero talvez era Álvaro Tamayo, no puedo reconocerlo bien.

EDGAR “CHEO” GARCIA, jugador dotado de grandes condiciones, se destacó en los equipos que administró Arturo Bustamante, como Santa Fe, Caracol, en Haceb bajo la paternidad de don Bernardo Acevedo y en seleccionados de Antioquia, además era de gran influencia en los grupos por su capacidad para animar cualquier reunión; muchacho de esquina, se hizo personaje popular de su barrio allá por la 72 de Las Playas.


** HIncados…
GUILLERMO  CORDOBA, de El Coco por los lados de la manga de “don Chucho”, un pomar sensacional, muy cercano a la familia Saraz que tuvo muchos buenos exponentes futbolisticos pero que tuvo como mejor representante a Orlando, el popular ‘Meleguindo”; para Córdoba, sus primeros equipos fueron los dirigidos por Pedro Pablo Álvarez, como Dental Medellin, Newstetic; muy buen jugador,un gran ser humano.

HUMBERTO MIRANDA, también jugo para Haceb, indiscutiblemente el mejor de esa cantera que fue su familia, jugador de varias selecciones, especialmente en la que fue campeona en Bucaramanga, título compartido con el Valle, aunque figuren los paisas como únicos ganadores, no se lanzó ni la moneda. Humberto, con una tecnica envidiable, con un don de gentes espectacular, pero con muy bajo perfil, todo lo reemplazaba con una sonrisa, ideal para la sociedad amargada de hoy, pero que no bastaba en el fútbol de antes; su hermano Rodrigo se destacó en su corto periplo profesional jugando para Nacional, Santa Fe y Bucaramanga; hubo otros Miranda, también con buenas condiciones.

ORIOL RUIZ, con la pelota en sus manos y como le gustaba, adherida al piso, hace poco le hicimos un merecido reconocimiento y en Los Paisitas es ejemplo de dedicacion.

FERNANDO PAREJA, centro delantero con hambre de gol, guapo, se hacia sentir en la red y en las piernas de sus defensas, tuvo sus oportunidades en la profesional y las aprovechó, pero siempre mirando por la ventana la llegada de otra volquetada de extranjeros; no tuvo problemas económicos, junto a su familia poseian una cadena de productos carnicos, carnicerias pues, las famosas La Reina; incluso Alvaro su hermano, tuvo paso fugaz por esos Sulfácidos y  como directivo del Nacional algunas décadas atrás.

EVERARDO LONDOÑO, sobrino de ‘Carrunga” Londoño, dicen que la clase de Everardo era herencia de su familia, dotado de gran velocidad y manejo del balón, no sabemos como no llegó al fútbol profesional.

En el recuadro,  FRANCISCO DAVILA, el famoso “Pacho” Dávila quien no está en la foto, es probable que un capítulo de su extensa bohemia lo hubiera hecho ausentar ese día, también es probable que no esté por los efectos de una lesión, era muy proclive a ellas, efecto de su extraordinaria técnica que exasperaba al rival; era una filigrana su manejo del balón, casi que un torero para el adversario; si aparece una lista de los más técnicos, en ella tiene que aparecer Pacho Dávila que sumaba a ello señorio y humor inglés; tuvo algunas pocas oportunidades en la rama profesional y representó al departamento en el torneo nacional de Popayán en donde Antioquia fue campeón; allí compartio nómina con jugadores que brillaron en el fútbol profesional, caso Abel Álvarez, el panadero de la casa grande, Javier Mesa del clan de los Mesa de don Pedro, todos de La Floresta, Javier estuvo en la preselección del Caimán para el suramericano del 64 en Bogotá, Esteban Velásquez, debió ser el mejor puntero derecho del país, una lesión defendiendo la camisa nacional en el preolímpico para Mexico 68, teminó con su carrera, Los ñatos Ortiz y Acosta, Rodrigo Angel y el baterista de Los Hispanos Ramiro “El Chengue” Velásquez, gran jugador también.

Hoy Pacho Dávila disfruta de su jubilación cuidando a su familia, con un juicio ideal para su época de jugador, pero que hoy comparte dando consejos a sus amigos y divirtiendo con su charla agradable y su memoria de bohemio retirado.

No dejemos sin mención varios de los que manejaron estos grupos de futbolistas que las empresas de la familia Botero petrocinaban en las distintas categorías de la liga: Jorge “Chispas” Caicedo, don Guillermo Vargas, Dario “Patillas” Zapata, además de algunos con reconocido recorrido como René Seghini, Tanque Ruiz, Ignacio Calle y creo que incluso Juan Urriolabeitia tuvo algun manejo en divisiones menores. de todos modos, vale resaltar el esfuerzo familiar de los Botero por tener una cantera que fue productiva, que iluminaron las canchas del fútbol antioqueño y que nos mostrara valores como los que hoy describí, asi fueran pocos los de la gran oportunidad; y a los que no la tuvieron…Quién les quita lo bailao?
…. polaco

Crónicas del Polaco alfredoc el 03 feb 2012

La tabla era lo menos, el fútbol lo mas

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com
El fútbol, como expresión lúdica, no exige resultados, solo el desarrollo brillante del juego, el respeto por el aficionado y por el rival; los hinchas nos ibamos acostumbrando a los títulos lejos de la ciudad, el vecino de patio tampoco ganaba nada, pero nos ufanábamos de tener el juego más vistoso; el resultado se cuadraba en la discusión de café, en la confidencia con la almohada, alguna lágrima la mojaba por esa pelota en el palo, el error arbitral o el pique corto que por efectos de la noche larga de sábado, no permitía llegar a tiempo al remate final, estado físico pobre que llaman. Pero qué equipos, miren sino este que hoy les presento, premio a la nostalgia, materia por aprobar en los jóvenes, son tan jóvenes que aun no sienten nostalgia. Deportivo Independiente Medellin, modelo 1962 con un técnico que ocupa un lugar en el museo de las estrellas a nivel mundial: JOSE MANUEL MORENO; ya había sido jugador y técnico ganador, ya eran sus últimos pasos con los rojos, el cincel del éxito daba toques finales en el corazón del hincha, que lo digan sino Merceditas, Kid Chance, Jesús Agudelo, Gonzalo Salazar, Darío Galeano, Gustavo Aguirre el médico, emblemáticos hinchas que, donde estén hoy, aun sufren por el DIM.

*Veamos esta nómina que tenía algunas ausencias por motivos de selección o lesiones:
-De pie, FERNANDO SIERRA, arquero de buen recorrido por el fútbol profesional, como que estuvo en Nacional, Medellin, Santa Fe, Bucaramanga y alguno mas; también hizo parte de alguna Selección Colombia que no llegó a competir; en el fútbol antioqueño creo recordar que estuvo en los Juegos Nacionales de Cali 1954, aunque el titular fue Orlando Gutiérrez; incluso cuando regreso del Santa Fe volvió al fútbol aficionado atajando para Coltejer, ya falleció este buen arquero, amante de las apuestas hípicas y gran amigo. Muchos recordamos su gran noche contra el Santa Fe, ganó el DIM 4-2, Sierra atajó penal a Perazzo y Canocho hizo talvez su único gol en el fútbol profesional.

- ANTONIO PECORA, defensor central argentino fallecido en Nueva York, había llegado a Medellín en 1960 junto a un tal Quaglia y Cesar Del Corro que pintó bien en el comienzo y se amorcilló luego, con perdó de los tauróilos. Péora fue figura en sus tres o cuatro temporadas, aparte de su señrio.
  
- RUBEN ANGEL MUSSO, un muy buen medio centro, o nÚmero 5, venÍa del Tolima y en MedellÍn se adueñÓ del puesto hasta su lesiÓn, fractura de tibia y peroné por tremendo patadón de Juan Eduardo Hobberg. Su melena rubia y su despliegue físico lo hacían vistoso a la tribuna, con la que tuvo una gran empatía.

- MARIO AGUDELO, inscrito en la memoria de los amantes del fútbol, así no lo hayan visto, le tuvieron que haber contado que como este divo del fútbol, muy pocos; falleció dos años atrás, aun no lo creemos.

- WALTER PULGARIN, marcador de grandes condiciones, miembro junto a Mario y Canocho de aquella famosa Selección Antioquia de Cali 1958, estuvo poco tiempo en el DIM, pasó al Quindio y luego fugazmente por el Cali hasta su ida a los Estados Unidos, en donde jugó para un equipo de italianos con los que viajó por el viejo continente. Hace un año falleció.

- HECTOR “CANOCHO” ECHEVERRI, siempre que se hace un retrospecto sobre grandes valores y selecciones ideales de todos los tiempos, aparece este nombre como el número uno; jugador emblemático del DIM, solo jugó en el cuadro rojo, titular mundialista y preolimpico de 1958. Se retiró cuando el DIM se ausentó del torneo y apareció el Oro Negro; profesional de la Educación Deportiva, con varios semestres de Economia, fue tambien egresado de Administracion en Quibdo, en donde fue entrenador de la seleccion Chocoana; en un comienzo la cancha de esa ciudad llevó su nombre y fue pionero de la llegada de futbolistas de esa región al fútbol profesional; luego dirigió los equipos de Club Inversiones El Aguila del recordado dirigente Danilo Herrera y con ellos salió campeón de la primera categoría; falleció Canocho, el de vida bohemia, de excesos de gloria y de desengaños; como dice un tango…”talvez mañana se habrán olvidado”; yo no creo!

*Sentados
- CARLOS CUELLAR, jugador caleño, aún vive en su ciudad natal, se hizo futbolista en el Cúcuta, aunque también jugó en los equipos de su ciudad, en los de Antioquia y en otros mas; puntero derecho muy rápido y podía llegar a gol con frecuencia; talvez su espíritu aventurero le negó una mejor continuidad.

- FRANCISCO ” EL BOGOTANO” GONZALEZ, guapo, excelente delantero que se mostró jugando para Fabricato, anotó muchos goles con los rojos, de temperamento fuerte, su etapa profesional fue corta, pero en ella cupo una presencia con la Selección Colombia en el Suramericano de 1963 en Bolivia; pudo ir a otros equipos pero la actitud de los dirigentes le negaron esa posibilidad y entonces volvió al fútbol aficionado como jugador y luego como técnico, incluso obtuvo títulos con Antioquia y el derecho a ser técnico de la Selección Colombia, pero una sucia jugada de nuestros directivos cortaron ese derecho.

- OSCAR MOTTURA, argentino que había jugado en el Santa Fe, llegó al Medellin y rápidamente se convirtió en su goleador, con una continuidad asombrosa: su presencia negó la posibilidad al jugador “amateur a prueba” que en esa época era Gustavo Cifuentes y pertenecía al famoso Vicuña.

- JOSE VICENTE GRECCO, fue el jugador extranjero de más brillante recorrido en el club paisa; su calidad, su capacidad goleadora y el liderazgo no tuvieron par, solo se comparaba con la historia roja de José Manuel Moreno. Tuvo un paso por el Independiente Santa Fe con el que también salió campeón; estuvo en Europa; su final no se compadeció con su historia, aunque él mismo ayudó a que fuera como se dio; falleció víctima de terrible enfermedad; llegó a ser técnico del DIM y también trabajó en el fútbol del Chocó. Como este crack, pocos  despues de él.

- JOSE LUIS LANZA, puntero izquierdo que hizo sus mejores jornadas con el Atlético Nacional, pero que en el Medellín no desentonó jamás; con los rojos obtuvo dos subcampeonatos, en 1959 y en 1962; luego volvería al Nacional, para finalmente irse a Nueva York en donde falleció hace algunos años.

Hay que recordar que el arquero titular era Efraín ‘Caimán” Sánchez, ese día de la foto, en encuentro con el Cali, empataron a un gol y el Caimán no estuvo. Eran ademas parte de la nómina elementos como Juan Vairo, que jugaría también en Quindío y América y venía de River Plate. Julio Ulises Terra, el bravo defensor uruguayo,, Alejandro Carrillo el sabanero puntero derecho, Canino Caicedo,, Humberto Alvarez, Chema Méndez, un argentino Salvador Isaac que vino como centro delantero y como ni fú ni fa, entonces lo acomodaron de marcador de punta, allí tampoco sabía; además recordamos a los aficionados en nómina, Willian Toro, criado en Enciso, gran goleador de Tejicóndor, con apariciones en Nacional y con presencia frecuente en el arco contrario; Pedro Alzate, de La Floresta,jugador de Tejicóndor, ya fallecido. Cuando salió Moreno, quedó Seghini como técnico; muchos de los jugadores no terminaron temporada y el último partido del campeonato cerró con goleada; el Cali goleó 7-1, el Medellín terminó sexto. Como les dije al comienzo, los resultados son literatura, la calidad despierta un amplio sentido de pertenencia, ese era nuestro DIM, si… no necesitábamos que estuviera arriba para quererlo; es que era otra clase de dirigentes, otros objetivos distintos al usufructo personal; eramos una familia del fútbol, verdes, rojos, saltábamos de la cerca de la Auxiliar a la de la Marte para ver a los ídolos, entrenaban al mismo tiempo, en el mismo lugar, compartian el refresco de Marquitos, el transporte en los pocos carros que había, si hasta la magia de las manos de Pedrito Monteblanco era compartida; definitivamente, era juego de fútbol, hoy es negocio de fútbol. 
 …. Polaco

Crónicas del Polaco alfredoc el 27 ene 2012

La memoria les debe un monumento

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]
… Gracias a la bondad del gran amigo Tulio Tamayo, poseedor de un archivo fotográfico impresionante, pude hacerme a esta foto que mas que un recuerdo del Atlético Nacional, es la memoria de una época dorada del fútbol antioqueño; talvez los resultados no eran para pensar en el título, pero si para demostrar que a pesar del poder económico de otros clubes, el fútbol criollo daba la pelea y la clase era por montones; incluso creo que este Nacional ocupó un honroso quinto lugar cuando los torneos eran todos contra todos. Era 1960.

Parados, de izquierda a derecha:
-El técnico RICARDO “TANQUE” RUIZ, exfutbolista argentino que había llegado a Colombia para el Cali y en 1951 reemplazó como técnico de los verdes a Fernando Paternoster, luego se iría para ser reemplazado por el uruguayo José Saule para  volver a ser el D.T. en 1957 hasta 1961. También trabajó mucho tiempo con las divisiones inferiores, o sea, los famosos Sulfácidos; nótese en la foto el “faso” en su mano derecha, fumador empedernido, ya falleció.
-RANULFO VIDAL, creo no equivocarme si digo que era payanés y falleció en 2002. Jugó en varios equipos, casos Cúcuta, Cali, Bucaramanga, Pereira; en Cúcuta compartió nómina con German Anton y estuvo en una preselección Colombia por 1957, volante de marca cuando el 3-2-5 permitía el deleite del fútbol.
-ERNESTO LOPERA, arquero de varias selecciones Antioquia como titular por méritos demostrados en su equipo Fabricato; se había iniciado en un equipo que recuerdo se llamó Palmira de Envigado. Estuvo en los Juegos Preolimpicos contra Brasil en 1957, luego del fútbol se fue a los Estados Unidos y dicen que ahora vive en Envigado, alejado del mundanal ruido y un poco enfermo.
-IGNACIO “EL LOCO” CALLE, emblemático jugador de San Joaquín, hizo su vida en el onceno nacionalista, aunque se había iniciado en el cuadro rojo que era la Danza del Sol; marcador izquierdo de fuerte marca y gran liderazgo, fue campeón en el primer titulo nacionalista de 1954; animador de concentraciones por su espíritu alegre y bohemio, estuvo en varias selecciones Colombia, especialmente la primera mundialista del año 1962; al retirarse del fútbol trabajó para las Empresas Públicas de Medellin; falleció a finales del siglo pasado.
-HERNAN ESCOBAR ECHEVERRI, hizo pareja defensiva por 12 años con el Loco Calle y juntos fueron al Mundial de Chile. Con un corto paso por el DIM, en el Nacional jugó por mas de 15 años y también salió campeón en la primera estrella; padre de Alex Escobar, luego de retirarse del fútbol, conducía un bus de su propiedad afiliado a Expreso Trejos, de eso hace muchos años; este si que es un verdadero ícono del cuadro nacionalista. “EL mocho” Oscar Obando aprovecha esta columna pa’ ver si le manda los veinte pesitos que le prestó pa pagar la cuenta en el Santa Cruz, porque Ramón no fiaba, eso fue en 1958.  
-CRISTOBAL YOTAGRI, nacido en Sopetrán y criado en Puerto Berrío, vino a Medellin para trabajar en Tejicóndor; allí jugó y salió campeón y fue llevado a la selección Antioquia y luego a la selección Colombia preolimpica de 1958; en 1959 llegó a Nacional y fue titular por muchos años hasta su retiro, con algún paso ligero por el Medellín. Hoy vive en los Estdos Unidos y por mucho tiempo manejó un equipo de exprofesionales que se llamó Antioquia y jugaban en el parque de Flushing, siempre en compañía de un enorme costal lleno del precioso líquido y mucho manguito. Jorge “Chema” Méndez, jugador cucuteño, se inició en el equipo de su casa por 1951; salió campeón con el Medellín en 1955; en el Nacional jugó desde 1958 hasta 1961, jugador de corte elegante, aún se conserva muy bien.

Hincados
-El aguatero improvisado, el popular Nelson Olarte “Gorra”, en su juventud jugó en Vicuña de las inferiores, comerciante, debe tener platica, solo gastaba en el Fujiyama.
-ELADIO ALVAREZ, delantero de Coltejer en la época de la gran abundancia de goleadores, recuerden sino a Lincoln Hernández, Pato Villegas, Pizarro, Valencia, Tapias, Cifuentes y mas. Eladio jugó en la selección Antioquia de 1956 en Medellín, tuvo un buen momento en el Nacional, pasó por Bogotá con Millonarios en forma fugaz, me dicen que falleció.
-JAIRO TAPIAS, nacido y criado por los lados del cerro Nutibara, excelente jugador que supo disfrutar su época de bonanza futbolera; pasó por varias selecciones Colombia, incluso la previa al mundial de Chile. En el fútbol nacional lo hizo para Nacional, Medellin, Once Caldas, Cali, Cúcuta. Se dio a conocer en el Pilsen de Benjamín Pérez, Pelufo, Ballesteros y en varias selecciones Antioquia desde 1953; elegante, con gol y con la seguridad de que el fútbol no le podia quitar la risa ni la diversión, bohemio con historia y sinceridad a manos llenas.
-MANUEL VALENCIA, el más grande goleador del fútbol antioqueño, desarrrolló su actividad en Pilsen y en mas de diez selecciones Antioquia; jugó para Nacional en varias etapas, pero siempre tuvo temores al fracaso ante tanto extranjero qu aparecía y prefirió seguir como empleado de la cervecera hasta su jubilación, sin dejar de enrolarse en cuanto picao aparecía; no necesitaba ir a la iglesia pues en la casa tenia una santa, ‘La Zarca”.
-BERNARDO “CUNDA” VALENCIA”, este paisa nacido en Manizales, es de todos conocido por su brillante recorrido en el fútbol nacional, bien sea con Nacional o con el Cali, en la seleccion Colombia o en la dirección técnica con el DIM  y sus divisiones inferiores, todo un maestro en la cancha, en el banco o en la vida.
-JAIRO MAZO, otro de esos jugadores que no se consolidaban en el fútbol profesional, puntero izquierdo de fuerte shut y gran velocidad, se destacaba en lo equipos del Cura Burgos, talvez Cocacola e Imusa y luego en UPB al lado de su hermano Parmenio mientras estudiaban Derecho. Estuvo en selecciones Antioquia desde 1953.

Al fondo se puede ver la tribuna con muy buena asistencia y un aviso publicitario de Malta Cervunión que, naturalmente, estos muchachos no tomaban, eso embuchaba mucho. No se ven los otras vallas de Gillette, Haceb y naturalmente el reloj con su aviso de Longines; no había colores de camisetas, no había odios ni rencores, solo amistad que permitía discutir después del juego sin llegar a la agresión; hoy presento a este viejo Nacional que me despierta mi orgullo de paisa; la próxima sera del DIM. Era la época en que David Mesa dizque jugaba, aunque no aparece en ninguna foto y el decano Alberto Díez, el del municipio, se colaba y vendía visceras contra el astro sol, mientras repetía…”no permita que su nariz se descascare como piel de culebra”…Ah, también vendían aguardientico en la tribuna y hasta avisperos para el ánimo cuando el partido estaba aburridor; el viejo Joaquín Correa, recibía cursos de como hacer trampas con el pito sin ir preso, con grandes catedráticos como Pedro J. Sánchez, Yepes, Tamayo, Memi Vélez; después Quin superaría a sus maestros.      

Lindas épocas que la memoria no permiten que mueran, amigos que fueron orgullo de la región, si, talvez merezcan un monumento como este el de recordarlos como parte del cariño; como siempre, solo cariño, cobraban tan poco, pero se divertían mas que los más caros; no me canso de mirar esta foto, un diploma para el hincha! Y eso que soy rojo.
…Polaco

Página siguiente »


 
Inicio Propiedades.com.co Inicio La República Inicio Revista Nueva Inicio La Chiva Inicio Revista Automotores Inicio El Colombianito Inicio Gente Inicio Generación