Por Darío Ángel Rodríguez Castro, Bogotá  [darioangelrodriguez@hotmail.com]

Millonarios completó 104 ganados de los 268 clásicos capitalinos disputados en la historia del fútbol colombiano. Y lo hizo en el estreno de la Liga 2 dejando la positiva sensación de un cambio en su estructura futbolística y sembrando la esperanza en sus hinchas de un mayor nivel competitivo. La estrategia de trabajo de su nuevo entrenador, el tolimense Hernán Torres, de enviar adelantado a un preparador físico, mientras él terminaba su campaña con Itagüí, sirvió para avanzar en la pretemporada en valencias como fuerza, resistencia, velocidad y reacción. A posteriori, cuando se apersonó del área táctica, fue incorporando su idea en un plantel que mostró  mejor actitud y asimilación en los conceptos. Claro que ahora, lo importante para sus aspiraciones, es mantener ese espíritu de superación. En fútbol no es cómo comienza, sino cómo termina una campaña.

Anuncio de autoridad
Si “en el desayuno se conoce lo que va a ser el almuerzo”, -como decían los abuelos-, este proyecto futbolístico azul debería tener éxito en el corto plazo. Wason Rentería debutó con gol y Humberto Osorio Botello confirmó su instinto en el segundo tanto para alcanzar la primera victoria en un cuarto de hora del primer tiempo. Con una base similar, el funcionamiento fue distinto. La presión desde arriba, que su según su técnico tiene que ser más eficaz, fue un factor decisivo para volver a tener rápidamente el balón abreviando recorrido y ahorrando esfuerzo. Así, impuso en algunos segmentos del choque las condiciones a través del toque de primera intención de Máyer Candelo y José Luis Tancredi ayudados en marca por Elkin blanco y Johnny Ramírez.
En esa primera línea, surge la disyuntiva sobre quién perderá la titular cuando esté listo el bogotano Rafael Robayo, de regreso a su casa.

El bloque
La distancia de los delanteros con los volantes y de éstos con los defensores, fue más corta para preservar el bloque.
Normalmente, se instaló en zona dos (ni tan arriba, ni tan abajo). En el fondo, la llegada del panameño Román Torres transmitió mayor seguridad y coordinación en los movimientos con Pedro Franco. Lewis Ochoa y Hárold Martínez estuvieron equilibrados en las dos fases de juego y su arquero Nelson Ramos lució más rápido y menos pesado. Millonarios envió un anuncio de autoridad, aunque quedan ajustes por hacer y conductas por superar como la de Wason Rentería -en los primeros compases del segundo tiempo- cuando reaccionó primariamente ante una infracción de Juan Daniel Roa en la que dejó a su equipo con 10 jugadores. No obstante, ese desafío también lo superó con base en solidaridad táctica.

El estreno con derrota del  séptimo título de Independiente Santa Fe, tiene atenuantes. Su intención de mantener el estilo de juego con solidez colectiva, se fue desdibujando en la comprensible imprecisión de un plantel que tuvo apenas nueve días de descanso y  que debió regresar a marchas forzadas a la Copa Internacional de Bogotá con Millos, Estudiantes y Boca Juniors.

El autogol
Aunque llegaron 18.371 seguidores (más de un 80 por ciento del local), el clásico 268 debió llenar El Campín por la expectativa sobre el nuevo modelo de los ‘Embajadores’ y el estreno de la séptima estrella de los ‘Cárdenales’. El inusual horario dominical de las ocho de la noche y una ‘presunta’ falta de facilidad para que los hinchas rojos compraran sus boletas, afectó la taquilla azul de 343 millones de pesos.
[Darío Ángel Rodríguez]