DECLARACIÓN

La Ficción, Septiembre Rosa 6 Comentarios

¡Bu! y luego te reíste. Me habías cogido por la espalda. Todavía puedo imaginarme la escena: tus manos grandes encima de mi camisa blanca y tu cara que se aparece por el lado derecho. Me cogiste por detrás, cuando sabes que si estoy escribiendo, estoy fuera de este mundo. Y te reíste con esa sonrisa grande y se te vieron tus dientes perfectos. Luego te acercaste tanto, yo diría tantísimo, que seguí mirando la pantalla, solo para disimular mi cara, que a esa altura estaba a medias. Se derretía a pedacitos. Fue cuando diste la estocada final. Un beso en un pedacito de mi cabeza y mi frente. Derretida total. De cuerpo completo. Ahí cambié de conversación y cambiaste de lado. Te miraba poco. Estar tan cerca de vos es una situación usualmente embarazosa.

Hablamos del amigo secreto, de los regalos, de las fotos, de esas épocas, de tantas cosas ¡por Dios! Podría decir, y valga el cliché, que fueron los minutos más increibles, los minutos más mágicos, los minutos más (suspiro) qué te dijera… las mariposas se movieron tanto en el estómago que tuve miedo de que las escucharas. Eran tantas ya, que creo que no cabían allí.

Trato de seguir en lo mío, solo para disimular que estoy trabajando, pero quién, dime quién podría trabajar así. Dices que bueno, que fue un placer, y yo digo que fue doble, que muchas gracias, que deberías volver.

Un beso en la mejilla y me dejas echa agua sobre el teclado.

-.-

Usualmente me enamoro todas las tardes. Me enamoro cada que digo tu nombre, cada que pasas y te veo por la comisura de mis ojos. No deberías ser así. No se vale que camines tanto entre mi ángulo de visión derecho y mi ángulo de visión izquierdo. Tampo lo es, y de hecho, no se vale por supuesto, que me quites las palabras y hasta la inteligencia.

PD: Este es un cuasi experimento. Llevaba muchos días hablando de desamor. Entonces quise hacerlo al revés, pasarme para el otro lado, enamorar a Camila en estos días en que se le hace el amor a la amistad. Y creo que escribir de amor, mañesudo y todo, también sale por inercia, y también es bonito. A mis amigos, y ellos lo deben tener claro, que toda situación de afecto puede ser usada en su contra (o a su favor), lo que no necesariamente significa real. Tienen una amiga que inventa mucho. Eso sí, en el mundo de Camila, por supuesto, todo es real.

ENOJO

La Ficción, Septiembre Rosa 2 Comentarios

Los ojos los tiene secos. Lleva varios minutos con la cabeza en otro lado, como cuando los pies se alejan del suelo. Trata de no pestañear, de no moverse. Está frente del ventilador, esperando que el aire se choque contra su cerebro y le saque todo eso que no la deja dormir.

Odia que sea tan rara como el dicho ese que incluye un perro a cuadros. Odia además que algunos personajes, estúpidos e inútiles por demás, se le metan en su cabeza. Y odia no saber qué tiene, qué hay por ahí en el de rojo en un idioma no comprensible para sí misma.

El momento es extraño. Ha estado despierta y dormida en una conexión increiblemente cercana. No lo sabe, pero se ha inventado la mitad de lo que cree que ha pasado y viceversa. El fútbol estuvo siempre en la pantalla del televisor y creyó que, como es costumbre ya, su equipo había perdido. Ahora escribe frases inconexas.

Varias veces le ha preguntado a la vida para qué y en las mismas veces la vida se ha quedado callada. Las otras, le ha preguntado a su papá cuando piensa cumplirle la promesa aquella de volver a aparecerse en sus sueños. Las otras mismas su papá se ha quedado callado. Y no es que no le deje ser muerto, pero como tal, incluso, supone que debe cumplir las promesas.

De entierros, varios nombres a la basura. Incluye varias J, unas cuántas C y alguna que otra H. Luego se conmueve. Está enojada y eso es contraproducente para pensar.

Un correo menos hay hoy en la maraña de correos de internet. Le gustaría hacer lo mismo con el Facebook, pero la adicción está muy profunda. Debería existir una sociedad anónima de adictos a él. Está enojada con ella misma, con la bulla que hace la gente, con los que se hacen los tontos, los que no quieren ver y los que se atraviesan la calle sin mirar si viene carro. Está enojada por estar enojada, porque no llueve y porque aún cuando la oscuridad ya llegó y los ojos le pesan, no le da la gana de dormir. Está enojada porque todo se resume en cuatro letras y parezca escribiendo un post en esa página rosada, de un diario de niñas, que tiene seguro y una barbie en la carátula.

Está enojada porque sí. Punto final.

Crazy love: love without feedback

De temporada, Septiembre Rosa 7 Comentarios

Sigo escudriñando en la memoria, porque por estos días, cuesta un poco escribir, y está bien. No me preocupa, no todavía. Y me encontré esta carta, que demuestra la locura (gracias a Dios) de Camila, o de Mónica. Ahora da risas, pero es chévere la separación, y la forma de decirle a alguien, me gustas, un poco, bueno, no tanto, no creas. Por eso la quise compartir con ustedes, para decirles, que en el amor, todo se vale. Eso sí, hay un compromiso. Ustedes dicen al final, qué les parece, pero además, qué cosas hacen ustedes para lanzar las maripositas al otro lado, y arriesgarse un poco. ACLARACIÓN: La carta la envió Camila, no Mónica (en realidad Mónica no se arriesga).

Camila

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ADIÓS SEPTIEMBRE

De temporada, Septiembre Rosa 1 Comentario

A veces es difícil no confundirse con diciembre. Cada vez el comercio hace que llegue más rápido, aunque el corazón, en realidad el corazón no le sigue la corriente. Es difícil no confundirse en septiembre, sabiendo que muchos almacenes ya están disfrazados de navidad y hasta están poniendo el alumbrado. Hace días en una discoteca repartieron buñuelo y natilla e hicieron como sí fuese 31 de diciembre y hubo picos por aquí y por allá de esos que se dan en fin de año. Y sí, de hecho faltaron los besos que se deberían dar en septiembre, y faltó el amor, también, pero eso no va aquí. La cosa es que septiembre se fue una vez más, y pese a todo, se parece a septiembre.

Septiembre es rosa, por artificio. Y dicen, también, que es para los enamorados. No siempre, aunque es la oportunidad cuasi perfecta para recibir chocolates o para enviar una tarjeta o un mail, o dar un beso, por conveniencia, pero también para escribir, y escribir amorosamente, e incluso inventar teamos, así sea para el aire. Ya por costumbre, septiembre huele a rosas y a amor, y a amistad, aunque un poco menos.

En tus ojos, corazón de felpa, te dejo mi beso, mi abrazo y todo lo demás. Del recuerdo no queda mucho, pero está tu olor y los labios suaves sobre mi boca, y un poco de tu coqueteo. Ahora que te has ido, las palabras suelen hacerse más distantes, más humanas, y más extrañas, también, aunque todavía, tenga ganas de gritar sobre el amor.

Así es septiembre, maravillosamente rosa, o dolorosamente rosa, también.

Adiós Septiembre. Adiós a Septiembre. Hasta el otro año, Septiembre.

POEMAS DE AMOR Y DESAMOR

De temporada, Septiembre Rosa, Versos sin verso 5 Comentarios

Veinte hojas.
Una por cada silencio.
Dos por cada desamor.


La noche esta fría.
Más que fría.
Tu lado de la cama
Vacío. Más que vacío.


Miles de besos.
Miles de mariposas.
Miles de puntos suspensivos.


Odio como tu mirada
Mata una a una
Las mariposas de mi estomago.


Era mejor olvidarte
Que tenerte
En esa caja transparente,
Al estilo de Blanca Nieves.
Era mejor que te fueras,
Que dejar tu olor
En cada una de mis almohadas.


Duele
Cuando tus ojos
Están allá y no acá.
Cuando tu boca
Está allá y no acá.
Cuando tu olor
Se queda allá y no acá.
Cuando tu viento
Va hacia allá y no hacia acá.
Duele
Cuando te invento
Cada noche
Y amaneces allá y no acá
Cada mañana.


Ese día dijo tantas palabras,
Que ni siquiera las recuerdo.
Ni una. No hay ninguna.
Tengo un recuerdo desenfocado
De los sonidos, de los olores,
De cada cosa. Todo está desenfocadamente triste.
Al fondo del recuerdo
Una cara descompuesta, y descontenta.
Muchas palabras que ahogaron
Uno por uno lo que pudiese haber,
Aunque fuera poco, aunque fuera nada.
Y el recuerdo es fastidioso, fastidiosisimo.
Ese día quise sacarlo a patadas,
Borrar las palabras en definitiva.
Por eso sólo hay un recuerdo borroso y triste.
Unas palabras borrosas, in –leibles.
Por eso hay un odio que se asoma cuando aparece,
Pese a la amnesia que produjo.
Ese día dijo tantas palabras,
Que el corazón cerró la puerta
De una vez y para siempre.


Acabo de ponerle
La última flor.
La agonía había
Empezado hace meses,
Pero era duradera.
A veces olvidadiza.
Ayer dio un paso en falso.
La muerte anunció la hora.
Era un dolor distinto,
No como los de siempre.
Adiós, dijo.
Un adiós en silencio,
Sin palabras,
Cargado del recuerdo
De unos últimos besos,
Tal vez inventados.
Después se fue.
Algo se había roto. Había un muerto.
Acabo de ponerle
La última flor.

.

Septiembre Rosa, Versos sin verso Sin Comentarios

Podría decir que te espero,
Pero el tiempo es complejo.
Te esperaré, tanto como pueda
Repetirse.
Ahora sigues allá,
Sigo acá,
Está él.
Digamos que hay un espacio silencioso,
Sin llamadas, sin miradas,
Sin palabras.
El celular tiene tu nombre,
Un poco ausente.
Miro tu foto,
Pequeña, para lo que imagino.
Así es, y es la suerte,
Pequeña.
Te estaré pensando un poco,
Quizá mientras duermes.
Te esperaré, no mucho,
solo tanto como
Pueda el tiempo repetir
Tu nombre.

ROBO

De temporada, Septiembre Rosa 1 Comentario

¿Por qué no puedo robarte un beso?

Puede ser pequeño, si quieres, muy pequeño.

Todavía no te lo robo, porque eso de ser ladrón no me convence, pero sobre todo, porque soy miedosa. Me da miedo de tí.

Si me miras un poco más cerca, tal vez.

DESPEDIDA

De temporada, Septiembre Rosa 4 Comentarios

PARÉNTESIS INICIAL: Camila, y Mónica, después de que leyeron las cartas de Juan Rulfo a su esposa, se enamoraron de ellas. Aman esa forma de escribirlo todo, de volver objeto el amor, de volver algo intangible las cartas. Y en septiembre, que algunos dicen el mes de la amor y la amistad, habrá que escribir del amor, y escribir cartas, por supuesto.

ASTERISCO: Amiga, espero la sepas usar, o la puedas usar, y cause efecto.

… :

Ésta es una despedida de principio, que es distinta a una despedida de final. Al final implica que se tengan recuerdos. Al principio indica que se tienen predicciones. Puedes decir que es cobardía, y se entiende, pero es algo así como ponerse una coraza y salirse por la tangente al posible dolor.

Estuve pensando, y pensando sin suelo, es decir, pensando más arriba de la razón, pero también de las emociones. Pensando sobre todo en sí misma, y en los enredos en los que la cabeza parece meterse cuando el mundo le abandona un poco, o cuando a ella le da por abandonar el mundo. Ella soy yo, por supuesto, solo que en tercera persona es más fácil. Y pensar te saca de ese que está en la mitad, que es rojo, y que en realidad solo es una metáfora, o una alegoría al, o del amor. La canción que suena diría que si me das a elegir, me quedaría contigo, pero es la canción, y las canciones por lo general hablan sin consentimiento.

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