DECLARACIÓN
septiembre 15, 2009 La Ficción, Septiembre Rosa 6 Comentarios
¡Bu! y luego te reíste. Me habías cogido por la espalda. Todavía puedo imaginarme la escena: tus manos grandes encima de mi camisa blanca y tu cara que se aparece por el lado derecho. Me cogiste por detrás, cuando sabes que si estoy escribiendo, estoy fuera de este mundo. Y te reíste con esa sonrisa grande y se te vieron tus dientes perfectos. Luego te acercaste tanto, yo diría tantísimo, que seguí mirando la pantalla, solo para disimular mi cara, que a esa altura estaba a medias. Se derretía a pedacitos. Fue cuando diste la estocada final. Un beso en un pedacito de mi cabeza y mi frente. Derretida total. De cuerpo completo. Ahí cambié de conversación y cambiaste de lado. Te miraba poco. Estar tan cerca de vos es una situación usualmente embarazosa.
Hablamos del amigo secreto, de los regalos, de las fotos, de esas épocas, de tantas cosas ¡por Dios! Podría decir, y valga el cliché, que fueron los minutos más increibles, los minutos más mágicos, los minutos más (suspiro) qué te dijera… las mariposas se movieron tanto en el estómago que tuve miedo de que las escucharas. Eran tantas ya, que creo que no cabían allí.
Trato de seguir en lo mío, solo para disimular que estoy trabajando, pero quién, dime quién podría trabajar así. Dices que bueno, que fue un placer, y yo digo que fue doble, que muchas gracias, que deberías volver.
Un beso en la mejilla y me dejas echa agua sobre el teclado.
-.-
Usualmente me enamoro todas las tardes. Me enamoro cada que digo tu nombre, cada que pasas y te veo por la comisura de mis ojos. No deberías ser así. No se vale que camines tanto entre mi ángulo de visión derecho y mi ángulo de visión izquierdo. Tampo lo es, y de hecho, no se vale por supuesto, que me quites las palabras y hasta la inteligencia.
PD: Este es un cuasi experimento. Llevaba muchos días hablando de desamor. Entonces quise hacerlo al revés, pasarme para el otro lado, enamorar a Camila en estos días en que se le hace el amor a la amistad. Y creo que escribir de amor, mañesudo y todo, también sale por inercia, y también es bonito. A mis amigos, y ellos lo deben tener claro, que toda situación de afecto puede ser usada en su contra (o a su favor), lo que no necesariamente significa real. Tienen una amiga que inventa mucho. Eso sí, en el mundo de Camila, por supuesto, todo es real.


